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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2019

Las personas laicas, el laicismo y el levantamiento popular sirio (2 parte)

Joseph Daher
Syria Freedom Forever


La primera parte de este artculo fue publicada en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=252296&titular=las-personas-laicas-y-el-levantamiento-popular-sirio- En esta segunda parte, Joseph Daher examina las estrategias de supervivencia desplegadas por las y los actores laicos de la oposicin siria mientras las fuerzas fundamentalistas islmicas ganaban terreno en los terrenos militar y poltico. El autor analiza igualmente las ventajas y los peligros de la utilizacin del trmino Estado civil (Dawla al-madaniyya), que tena por objetivo encontrar un compromiso entre esas ideologas contradictorias.

 

Las personas laicas sirias y sus estrategias

Ciertos grupos e individuos laicos defendieron inicialmente y justificaron la presencia de movimientos fundamentalistas islamistas y yihadistas en el seno de la escena poltica y militar de la oposicin siria sobre el terreno. Fue el caso de mltiples disidentes salidos de corrientes liberales, representados en diversos rganos de la oposicin como el Consejo Nacional Siria y la Coalicin Nacional de las Fuerzas de la Revolucin y de la Oposicin Sirias (Coalicin, etilaf), [1] en detrimento de reivindicaciones democrticas como el laicismo y los derechos de las mujeres. Estas personalidades liberales laicas se mantuvieron en silencio ante las violaciones de los derechos humanos cometidos por grupos salafistas o ante sus diatribas confesionales, e incluyeron incluso a grupos muy discutibles como Haysh al-Islam en instancias polticas de la oposicin. Muhammad Alloush, antiguo jefe de Jaysh al-Islam, fue nombrado negociador en jefe de la oposicin en la tercera ronda de las conversaciones en Ginebra con el rgimen Assad, bajo la gida de la ONU, y ha seguido como personalidad importante en el seno del Alto Comit de Negociacin de la oposicin siria.

No es por tanto sorprendente ver a Hilal Abd al-Aziz al-Faouri, autor de numerosos artculos en una pgina internet de oposicin, al-Zaman, citar positivamente a George Sabra, antiguo presidente del Consejo Nacional Sirio (CNS) y miembro de la organizacin liberal del Partido del Pueblo (antiguamente Partido Comunista-bur poltico dirigido entonces por un opositor histrico Riad al-Turk, recientemente refugiado en Francia tras aos de exilios) [2]. George Sabra ha descrito a Jabhat al-Nusra, afiliado a Al-Qaeda como una parte del movimiento revolucionario tras la designacin de ese grupo como una entidad terrorista en diciembre de 2012 por los Estados Unidos. Igualmente, Michel Kilo rechaz al principio todas las acusaciones que haban sido hechas en contra de Jabhat al-Nusra y que la caracterizaban como organizacin fundamentalista [3]. Igualmente rechaz al inicio toda comparacin entre el grupo Estado Islmico (EI) y Jabhat al-Nusra, afirmando que este ltimo era un movimiento que deseaba tener un sistema electoral islmico y formar un Estado islmico por consenso nacional, mientras que el EI quera llegar a l mediante el despotismo [4]. Numerosas otras personalidades laicas liberales atenuaron igualmente la naturaleza reaccionaria de las organizaciones fundamentalistas y yihadistas islmicas.

Las dos partes estaban interesadas en esta colaboracin con la perspectiva de alcanzar el poder o al menos jugar un papel en los diferentes procesos de negociacin. Primeramente, las personalidades y grupos laicos liberales de la Coalicin Siria consideraban la cooperacin con los grupos islmicos integristas y yihadistas como una necesidad militar en la guerra contra el rgimen; aunque fueran hostiles a la democracia y gobernaran de forma autoritaria en las zonas que controlaban, en particular atacando y secuestrando a militantes y activistas demcratas y progresistas. Por su parte, los movimientos fundamentalistas islmicos, incluyendo los Hermanos Musulmanes y los movimientos salafistas como Jays al-Islam, colaboraron con las entidades en el exilio de la oposicin para demostrar su moderacin y tranquilizar a los Estados regionales y occidentales. Los movimientos fundamentalistas islmicos fueron sin embargo los principales beneficiarios de esta colaboracin. El partenariado era desigual, pues los movimientos fundamentalistas islmicos haban desarrollado una presencia poltica y militar organizada en Siria desde el comienzo del levantamiento y reciban una financiacin y/o un apoyo masivo de los Estados que tenan simpatas por sus grupos (Arabia saudita, Qatar y Turqua) y/o de redes privadas con origen en las monarquas del Golfo. Los grupos democrticos y progresistas laicos, que eran inicialmente dbiles en trminos de actores organizados, fueron severamente reprimidos al comienzo del levantamiento popular por las fuerzas militares y servicios de seguridad del rgimen y resultaron incapaces de organizarse.

Las personalidades y los grupos en el seno del CNS y de la Coalicin Siria estimaron que el fin justificaba los medios, pero el fin est determinado por los medios utilizados. Estas circunstancias provocaron la ausencia de un polo democrtico o progresista organizado a nivel nacional, tanto en el interior como en el exterior del pas, a la vez que se dejaba a los grupos fundamentalistas islamistas y yihadistas ocupar el espacio poltico y militar, lo que condujo a una situacin en la que los compromisos retricos de los rganos de la oposicin en el exilio en favor de una democracia civil e inclusiva no eran suficientemente crebles como para persuadir o al menos animar a amplias capas de la poblacin a abandonar al rgimen de Assad y sumarse al levantamiento popular. Igualmente, fueron incapaces de desarrollar instituciones slidas e inclusivas alternativas al rgimen.

Segn el investigador sirio Tareq Aziza, esta atmsfera vergonzosa (en el seno de la Coalicin siria dominada por la corrupcin y la sumisin a Estados e intereses extranjeros) que prevaleci por aos entre las instituciones de la oposicin (en el caso de que se consideren como instituciones) facilit la tarea de los pases occidentales de creer y de los apoyos del rgimen de promover su propaganda mentirosa referida a la ausencia de alternativa, o incluso al miedo a la alternativa y Assad es malo pero no hay alternativa madura, etc. [5].

Los fundamentalistas religiosos y los conservadores, as como los grupos y las personalidades confesionales dominaron el CNS y la Coalicin Siria. Estos dos rganos intentaron vender a los medios su carcter inclusivo designando a personalidades laicas y demcratas en puestos visibles a fin de tranquilizar a las fuentes de fondos occidentales que teman el ascenso de las fuerzas extremistas que podran desafiar sus intereses en la regin. La Coalicin no ha condenado ninguna violacin de los derechos humanos ni ningn discurso confesional de Jaysh al-Islam y Ahrar al-Sham, y muy raramente de Jabhat al-Nusra estos ltimos aos [6].

Que significado tiene el concepto de Estado civil? Una solucin viable o un concepto poco claro?

Teniendo en cuenta numerosos ataques al concepto de laicismo, con consecuencias en el debilitamiento de las fuerzas progresistas y democrticas laicas en la regin, en particular debido a la represin ejercida por los regmenes autoritarios, el trmino de Estado civil ha sido cada vez ms utilizado por personas laicas (principalmente liberales, pero tambin antiguas personalidades venidas de la izquierda) y grupos fundamentalistas islmicos. El trmino Estado civil ha ganado terreno desde el comienzo de los aos 2000. Su adopcin por los dos principales rganos de la oposicin siria en el exilio toma su fuente en el perodo de la declaracin de Damasco de 2005, y luego al comienzo de los levantamientos de 2011.

Numerosos conservadores, liberales y demcratas laicos afirman que este concepto de Estado civil basado en la ciudadana es menos controvertido para sectores de la sociedad, a la vez que incorpora los mismos principios que un Estado laico y sin discriminacin por religin o gnero. Sin embargo, esos mismos actores dudan en detallar sus ideas sobre el concepto de Estado civil, sobre el lugar de la charia o el contenido de las leyes sobre el estatuto personal. Por su parte, la organizacin de los Hermanos Musulmanes sirios public varios documentos desde 2001 en favor de la creacin de un Estado civil moderno y de conceptos como la ciudadana, Estado de derecho, democracia, pluralismo, igualdad, etc. En teora, existe a partir de entonces un acuerdo completo.

Pero la nocin de Estado civil para los Hermanos Musulmanes en Siria y otros lugares y ms en general para grupos fundamentalistas islamistas, debera ser analizada ms en profundidad que tomada como positiva sin ms. Los movimientos fundamentalistas islamistas rechazan completamente el laicismo, contrariamente a lo que ciertos investigadores han planteado [7]. Zouheir Salim, uno de los antiguos dirigentes de los Hermanos Musulmanes sirios y que sigue muy cercano al movimiento, declaraba en 2011 que separar el Estado de la religin significaba privar al Estado de sus ticas morales [8]. La ideologa de los Hermanos Musulmanes sigue estando profundamente enraizada en el fundamentalismo religioso en el que no hay separacin entre la religin y el Estado y en el que las leyes funcionan en el marco de la charia. Las diversas iteraciones de los Hermanos Musulmanes en la regin no comprenden el concepto de Estado civil de la misma forma, considerado como un primer paso hacia un Estado Islmico o un Estado fundado en la charia. Hablan generalmente de dawla madaniyya bi-marjiiyya Islamiyya, es decir de un Estado civil dotado de un marco de referencia islmico [9], [10].

En un documento publicado por el movimiento de los Hermanos Musulmanes en 2004 titulado El proyecto poltico para el futuro de Siria, el islam es de hecho reconocido como un cdigo de conducta para el musulmn convencido, una identidad de civilizacin para todos los sirios, la religin oficial del pas y la ms alta fuente de autoridad legal [11]. El proyecto estipula de hecho que el grupo intentara islamizar las leyes de forma progresiva, pues estamos convencidos de que la charia revelada por Al es una fuente de misericordia para todos los hombres y que comprende las medidas ms humanas, ms sabias y ms prudentes posibles en el mejor inters de todo el pueblo [12]. El texto es igualmente ambiguo sobre las minoras religiosas, considerndolas como ciudadanos iguales que no seran discriminados, a la vez que afirma que el islam debera ser la base del Estado y de la identidad siria.

Adems, los derechos de las mujeres siguen siendo un punto de ambigedad en la ideologa de los Hermanos Musulmanes que defienden la libertad de eleccin de las mujeres y la igualdad de derechos, a la vez que afirman que deben ser puestos en pie valores apropiados para garantizar que los hombres y las mujeres continen cumpliendo los roles mutuamente complementarios que Dios les ha asignado. Esto deja al lector libre para interpretar lo que puedan ser tales valores apropiados [13]. En varias ocasiones, responsables de los Hermanos Musulmanes han afirmado que la identidad de la nacin siria estaba fundada en los valores islmicos y por consiguiente, todo gobierno elegido deba igualmente encarnar esos mismos valores. Los miembros de los Hermanos Musulmanes han hecho tambin numerosos comentarios y declaraciones confesionales contra las comunidades chitas y alauitas, a la vez que consideraban a Jabhat al-Nusra como una fuerza revolucionaria y sus hermanos en la fe [14].

Hemos visto cmo tomaban cuerpo estas ideas y eran expresadas por los dos principales organismos de la oposicin en el exilio, reflejando la dominacin de los Hermanos Musulmanes y de las dems fuerzas conservadoras que los componen. En julio de 2012, en la conferencia de la oposicin celebrada en El Cairo bajo el patrocinio de la Liga rabe, por ejemplo, el documento del Pacto Nacional relativo a los derechos de las mujeres sealaba que:

La Constitucin garantiza la eliminacin de todas las formas de discriminacin hacia las mujeres e intenta crear el marco legislativo y jurdico necesario para permitirles emanciparse en los planos poltico, econmico y social, conforme a todas las convenciones internacionales pertinentes y en armona con los principios de la cultura de la sociedad [15].

La ltima frase, en armona con la cultura de la sociedad, fue aadida por demanda expresa de grupos e individuos conservadores islamistas. Esta medida fue muy denunciada por las feministas como un medio de restringir sus derechos. Numerosas militantes feministas han criticado que las personalidades laicas del CNS, y luego de la Coalicin Siria y del Alto Comit de Negociacin hayan inevitablemente cedido a casi todos los planteamientos de las fuerzas fundamentalistas islamistas, sacrificando as los derechos de las mujeres de diferentes formas. Las voces feministas se han quejado de la falta o de la ausencia de representacin femenina en esos rganos de la oposicin, a menudo limitada a una representacin simblica sin real responsabilidad. De la misma forma, esos rganos de la oposicin no se han opuesto a las diatribas y prcticas confesionales y chauvinistas rabes de sus miembros.

Igualmente, el texto sobre los principios generales del plan de transicin presentado por el Alto Comit de Negociacin de la oposicin en septiembre de 2016 mencionaba exclusivamente, por ejemplo, la cultura rabe islmica como fuente de produccin intelectual y de relaciones sociales entre todos los sirios. (Alta Comisin de Negociacin 2016:9). Es la razn por la que estimo que, adoptando la idea de un Estado civil, individuos y grupos democrticos y laicos han cedido a las exigencias esenciales de la creacin de un futuro Estado laico y que defienda los derechos de las mujeres. No han logrado desafiar el confesionalismo y han cedido a las polticas de los grupos reaccionarios por razones oportunistas. Esto ha tenido consecuencias dramticas sobre la oposicin siria y ha daado su capacidad de presentarse como una alternativa inclusiva al rgimen. Por supuesto, hay que establecer una diferencia entre los grupos polticos que han adoptado la retrica por un Estado civil para justificar y buscar una alianza con grupos reaccionarios como los Hermanos Musulmanes de un lado y, del otro, las organizaciones populares de jvenes activistas surgidas durante el levantamiento, que han utilizado esta nocin, a la vez que no abandonaban su oposicin al confesionalismo y/o a las discriminaciones hacia las mujeres.

Conclusin

El laicismo que deben defender las y los laicos progresistas y demcratas no est separado de la lucha colectiva ms global por la democracia, la justicia social y la igualdad en Siria y otros pases. Esta forma de laicismo no discrimina y no establece diferencias entre diferentes confesiones y etnias, entre creyentes y no creyentes, hombres y mujeres. En efecto, el laicismo es un instrumento esencial para luchar contra el confesionalismo, el racismo, el sexismo y la homofobia. Todos los individuos deberan ser iguales ante la ley y no debera haber ninguna ley basada en las religiones que establezcan una discriminacin hacia las mujeres en trminos de estatuto personal, o en contra de personas sobre la base de sus orientaciones sexuales, sus etnias, etc. Al mismo tiempo, como se ha mencionado antes en este texto, el laicismo inclusivo del que nos reclamamos debe constituir una garanta para las y los creyentes y no creyentes contra la opresin estatal o la imposicin de una sola y nica comprensin de la religin a todas las personas creyentes. En su Crtica del programa de Gotha del Partido Obrero Alemn (1875), Karl Marx defendi el derecho de las personas a practicar su religin declarando que cada cual debe poder satisfacer sus necesidades religiosas y corporales, sin que la polica meta la nariz [16].

El laicismo es un primer paso hacia la contestacin de esas diferentes discriminaciones y, por tanto, una reivindicacin democrtica mayor. Por supuesto, el laicismo no puede existir sin democracia e inversamente. En este marco, la lucha por el laicismo, junto a los otros elementos mencionados ms arriba, no intenta solo crear una sociedad ms tolerante, sino tambin luchar contra las ideas dominantes de los regmenes autoritarios y de los movimientos fundamentalistas religiosos y por tanto a luchar a favor de las personas oprimidas y contra las opresoras. La hegemona ideolgica de esos grupos debe ser puesta en cuestin por alternativas progresistas en el marco de una lucha mucho ms amplia para cambiar la sociedad, que incluye las cuestiones de justicia social y de democracia.

Defender una concepcin inclusiva del laicismo desafa igualmente las alianzas polticas de ciertos miembros y grupos liberales laicos de la oposicin siria con los Hermanos Musulmanes y los grupos fundamentalistas islamistas que han rechazado defender las exigencias democrticas fundamentales, y con poderes autocrticos extranjeros. Problemas similares en ciertos grupos liberales y democrticos que se alan a las fuerzas fundamentalistas han sido conocidos en otros pases de la regin. En efecto, la divisa (o el slogan) de el fin justifica los medios ignora la forma en que los medios utilizados van a influenciar al resultado y hemos visto el impacto que esto ha tenido sobre la oposicin siria, que ha perdido el atractivo y la inclusividad inicial del movimiento popular en Siria.

Siria, y el resto de la regin, no es excepcional, como proclaman ciertos orientalistas y orientalistas al revs. Nada impide la lucha por las mismas reivindicaciones que los pueblos de otras regiones del mundo, como la democracia, la justicia social, la igualdad, el laicismo.

Una nota de esperanza en el futuro reside en que el proceso revolucionario sirio emprendido en 2011 es uno de los ms documentados. Esta memoria permanecer y no estar ah solo para rememorar el pasado, incluyendo sus errores, sino tambin como una oportunidad de comprender ese pasado para construir una resistencia futura. Las experiencias polticas y las ideas acumuladas desde el comienzo del levantamiento no desaparecern.

Notas

[1]  Una orientacin poltica que se encuentra desde los aos 1980 en ciertos medios de la oposicin siria y que ha sido retomada por grupos similares tras la Declaracin de Damasco en 2005, intentando establecer una alianza con los Hermanos Musulmanes o al menos mantener relaciones slidas con ellos.

[2] Ryad al-Turk en su primera entrevista tras su llegada a Francia declaraba que el principal error fue la urgencia en realizar la unidad de las fuerzas polticas y la formacin del Consejo Nacional Sirio sobre la base de un acuerdo entre varios partidos polticos, en particular la Declaracin de Damasco y los Hermanos Musulmanes, sin imponer condiciones a las partes implicadas, y sin permitir encontrar acuerdos en caso de desequilibrio. Inicialmente, el acuerdo consista en formar el Consejo Nacional en el seno de su rgano director compuesto de siete partidos polticos, cada uno en un pie de igualdad de cuatro delegados, con un total de 28 miembros. Sin embargo, otros grupos, como algunos miembros de tribus, demandaron tambin estar representados polticamente en el Consejo, y se descubri posteriormente que se haban vuelto fieles de los Hermanos Musulmanes. Esto no impidi sin embargo a los representantes de su partido o cercanos a su tendencia poltica permanecer en el seno del CNS hasta hoy. https://www.alquds.co.uk/%EF%BB%BF في-أول-حديث-له-بعد-خروجه-متسللا-من-سور /?fbclid=IwAR087E0Gw91ky98yJTEpHvtgq4tGxO72GLMWHFC709O5LEFK20QgIJTGzro

[3] https://www.youtube.com/watch?v=_hdkkEFdROQ

[4] https://www.annahar.com/article/97968- كيلو-لا-تقارنوا-جبهة-النصرة ,

[5] http://drsc-sy.org/ طارق-عزيزة-الائتلاف-تحالفٌ-سياسيٌّ-هش /

[6] http://www.etilaf.org/press.html

[7] Diaz, Naomi Ramirez (2018), Unblurring ambiguities, in Hinnebush R. and Imady O. (eds.), The Syrian Uprising, Domestic Origins and Early Trajectory, London and New York, Routledge, p. 10

[8] As, por ejemplo, el antiguo adjunto al gua supremo del movimiento de los Hermanos Musulmanes egipcios y considerado como nmero dos de la organizacin entonces, Muhammad Khairat al-Shater, declaraba en marzo de 2011, tras el derrocamiento del dictador Hosni Mubarak: Los Ikhwan trabajan para restaurar el islam en su concepcin global para la vida de la gente, y consideran que esto solo se har a travs de una sociedad fuerte. As, la misin est clara: restaurar el islam en su concepcin global; someter a la gente a Dios; instaurar la religin de Dios; la islamizacin de la vida, reforzar la religin de Dios; establecer el renacimiento (Nahda) de la Umma (comunidad o nacin musulmana) sobre la base del islam. () As, hemos aprendido [para comenzar] a construir al individuo musulmn, la familia musulmana, la sociedad musulmana, el gobierno islmico, el Estado islmico mundial.

[9] Podemos encontrar declaraciones similares entre las fuerzas fundamentalistas islamistas chitas, por ejemplo el Hezbol libans ha declarado en numerosas ocasiones su oposicin a toda forma de ley civil sobre el estatus personal paralelamente a la ley sobre el estatus islmico, y ha declarado que tales proposiciones eran antiislmicas. Hasta el da de hoy, un Estado islmico es su sistema poltico preferido, aunque no sea capaz de ponerle en pie en Lbano debido a la diversidad confesional del pas.

[10] http://www.ikhwanwiki.com/index.php?title= المشروع_السياسي_لسورية_المستقبل

[11] http://www.ikhwanwiki.com/index.php?title= المشروع_السياسي_لسورية_المستقبل

[12] Lefvre, Raphael (2013), The Ashes of Hama, the Muslim Brotherhoods in Syria, London: Hurst, p. 174

[13] Tampoco hay que olvidar que si los Hermanos Musulmanes haban apoyado inicialmente la Declaracin de Damasco en 2005, se asociaron a otros quince grupos de la oposicin al lado del antiguo vicepresidente sirio Abdul Halim Khaddam, que acababa de abandonar el rgimen, al crearse el Frente de Salvacin Nacional, apoyado por Arabia Saudita. En abril de 2009, los Hermanos Musulmanes anunciaron el final de la participacin de la hermandad en el Frente de Salvacin Nacional, pues la organizacin de los Hermanos Musulmanes intentaba una forma de entente y de reconciliacin con el rgimen de Assad. El comienzo del levantamiento popular en Siria en marzo de 2011 puso fin a este proceso y al comienzo del mes de abril los Hermanos Musulmanes llamaron a apoyarlo.

[14] http://archive.aawsat.com/details.asp?section=4&issueno=12273&article=684969#.W1ZBjyPpNR0

[15] http://archive.aawsat.com/details.asp?section=4&issueno=12273&article=684969#.W1ZBjyPpNR0

[16] https://www.marxists.org/francais/marx/works/00/enseignement/critique_enseignement.pdf

Traduccin: Alberto Nadal


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