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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2019

Resea de Polticas del sufrimiento y la vulnerabilidad, de Jordi Sol Blanch y Asun Pie Balaguer (coords.) Barcelona, Icaria, 2018
Vulnerables y precarios

Luis Roca Jusmet
Rebelin


El tema de la vulnerabilidad, pocas veces abordado, abre un horizonte de reflexin antropolgica, tica y poltica muy apasionante. Este libro me parece un excelente punto de partida para hacerlo. Ya hace unas dcadas Tzvetan Todorov defendi lo comn frente a la apologa de lo diferente, el vnculo frente al mito de la autosuficiencia. Hoy vale la pena, como hacen los escritos que componen este libro, reivindicar lo vulnerable y lo precario de la existencia humana. Hacerlo sobre todo frente a la ideologa neoliberal, basada en la ilusoria concepcin del hombre como una empresa que se autogestiona en competencia con los otros. El libro se centra en tres nociones: el sufrimiento, la vulnerabilidad y la precareidad. Lo hace desde una doble dimensin antropolgica y poltica. Por una parte constatando que el hombre es un animal especialmente vulnerable y precario, que se protege a travs de la cultura y la sociedad. Pero tratando tambin esta problemtica desde una lectura histrica y poltica, a travs de la cual denuncia la desigual distribucin de las medidas protectoras. Desigual distribucin que es debida a causas sociales, es decir econmicas y polticas.

Los dos primeros captulos responden a una perspectiva feminista. El primero, escrito por Asun Pie Balaguer, se titula "Asir sufrimientos para asir la vida". El texto seala que la crisis econmica, provocada por la financiarizacin, es solo la manifestacin del problema radical, que es el conflicto capital/vida, con sus mecanismos socioeconmicos y de construccin de subjetividades. El neoliberalismo es, de todas formas, su expresin ms precisa. La vida se presenta como clculo en una lgica coste-beneficio cuyos efectos son devastadores generadores de malestar y sufrimiento. La cuestin central para Asun Pie es cuando el sufrimiento es evitable y lo que hay que hacer para eviarlo. Su propuesta es la politizacin del dolor, aparte de ser capaces de simbolizarlo para evitar que nos deshumanice.Como sujetyos hemos de ser capaces de asumir la experiencia de esta vulnerabilidad primaria negada por la modernidad. Hemos de aceptar tambin que no somos solo seres de lenguaje, hay en el dolor algo que se resiste, que le desborda, que se le escapa. El segundo artculo est escrito por Silvia L. Gil y se llama "Vidas vulnerables, feminismo y crisis civilizatoria". Su hiptesis es que que el neoliberalismo seala, delimita y categoriza a determinados colectivos como vulnerables para expandir un modelo de gestin del sufrimiento en trminos de ayuda humanitaria y control de las poblaciones muy alejado del cuestionamiento de las estructuras en juego que lo causan. La autora insiste en el concepto ontolgico y poltico de precareidad. La relacin con el otro, la interdependencia, es el presupuesto de la existencia humana. La poltica es entonces la consecuencia, el hacerse cargo colectivamente de la vulnerabilidad de los cuerpos. Se trata de la responsabilidad colectiva del cuidado. Silvia L.Gil encuentra en el pensamiento y la prctica feminista encuentra la clave estartgica para una salida emancipatoria: la premisa de la igualdad de los cuerpos a partir de su radical diferencia. , la crtica a la organizacin socioeconmica del trabajo que sostiene la vida y la creacin e invencin de nuevos modos de vivir juntos. En definitiva, la potencia de ser una vida diferente.

Antonio Madrid Prez, profesor de Derecho.nos habla de "Vulneracin y vulnerabilidad: dos trminos para pensar hoy la gestin socio-poltica del sufrimiento." Hay toda una reflexin crtica de la habitual nocin de "grupos vulnerables", que suponee diluir la cuestin de la vulneracin, es decir de quin es vulnerado y por que causas. La pregunta radical es poltica, moral y social: Qu cambios estructurales hay que hacer para que las personas no sufran aquellos daos que van a incrementar su natural y humana fragilidad?

Ester Jordana Lluch escribe "Gobierno biopoltico del malestar e infraestructuras de cuidado". Lo hace desde una perspectiva que combina su doble formacin, foucaultiana y feminista. Por una parte describe el potente anlisis de Michel Foucault de la modernidad como paso de la sociedad disciplinaria (cuya norma bsica es la distincin entre normal y anormal) hacia la biopoltica, donde lo que se busca son curvas estadsticas de normalidad a partir del control. El Estado del bienestar aparece as despues de la Segunda Guerra Mundial como una forma de resolver las contradicciones a las que haba conducido el libealismo. Pero creando las bases de lo que luego hara el neoliberalismo, que sera hacer bascular los servicios pblicos desde el Estado hacia el mercado. Aqu la gestin de los cuidados pasan a estar determinados por la lgica del mercado y, por tanto, de la clase social. Una sociedad en la que las clasificaciones (y correspondientes exclusiones) son el eje de la vertebracin social. Clasificaciones en torno a lo normal y lo patolgico en la que el DSM (diccionario siquitrico mundial) genera un dispositivo en la que la medicalizacin (ya estudiada por Foucault desde sus primeros escritos importantes) va invadiendo cada vez los cuerpos en su cotidianeidad. Todo ello combinado con la ideologa de la autoestima y el pensamiento positivo, en el que se inscribe el mercado del coaching y la literatura de autoayuda, claro. La vida convertida en un performance de habilidades, capacidades y competencias donde el panptico de Bentham queda sustituido por un sistema en el que todos nos vigilamos y evaluamos. Ester Jordana pasa entonces a su propuesta de la infarestructura del cuidado, crtica del feminismo al neoliberalismo. Se trata de dinamitar el vnculo entre libertad y seguridad. La libertad aparece ligada no a la defensa del otro sino a la necesidad del otro, en una tica colectiva de cuidados compartidos. Se trata entonces de poltizar estas infraestucturas de los cuidados, criticando su asimetra y gestin y planteando alternativas emancipatorias de comunidades de accin, en la misma lnea que planteaba Foucault y que recupera el feminismo radical Entender no solo que somos sino lo que podemos llegar a ser. Una tica y una poltica, en definitiva, de la transformacin.

Jordi Sol Blanch trata "El malestar social bajo la nueva razn neoliberal". Parte de una buena referencia terica, que es la de Frderic Lordon, cuya mirada crtica es fruto de una inteligente combinacin de Spinoza y Marx. Desde ella analiza la configuracin del deseo en la sociedad capitalista y, ms especficamente, su movilizacin en la sociedad neoliberal. La tica del emprendedor es as la que fabrica el sujeto neoliberal desde una lgica de racionalizacin del deseo desde la que se entiende la vida como una empresa que hemos de gestionar de manera eficiente. Se trata del imperativo neoliberal del emprendedor: la vida de cada cual es su capital. No vivimos nuestras vidas, las gestionamos. Otro autor al que recurre Jordi Sol es Santiago Lpez Petit y su "fragilizacin del querer vivir" como forma de constitucionalizacin de cada uno. El el "ser precario" que niega el sujeto neoliberal en el que cada cual busca la solucin "tcnica " que puede ( en funcin del estatuto econmico ) a su malestar personal. En la lgica neoliberal los trabajadores sociales se convierten en piezas del control social si no son capaces de cuestionar su discurso y el papel que se le asigna. La pregunta radical que deben hacerse los profesionales es que es una vida digna de ser vivida desde la afectacin del cuerpo (como dice Marina Garcs).

El ltimo artculo ("El deseo del educador no es el sacrificio") del psicoanalista lacaniano Jos Ramn Ubieto, me parece tambin de enorme inters. Parte del concepto freudiano de "desamparo" , que ms tarde Lacan precisar como "prematureidad". La figura del Otro primordial como la de aquel que rescata al infante de su primera experiencia de dolor. Es el deseo de este Otro el que establece un vnculo que si no se forja produce patologas psquicas, algunas muy graves. Pero hay otro concepto psicoanaltico fundamental, que es el de pulsin de muerte, que es la tendencia a adquirir un goce a travs de la repeticin del sufrimiento. Pulsin que se jerce a travs de un superyo voraz y obceno que siempre pide ms sacrificio. Ubieto nos conduce tambin por la teora lacaniana de los cuatro discursos como modos diversos de ejercer el lazo social y de regular la pulsin en la relacin con el otro y con el propio cuerpo. En el discurso tradicional del amo, propio, que exiga el sacrificio del cuerpo a travs de la represin del cuerpo. Pero en el discurso capitalista actual es diferente. Suprime la falta que caracteriza al ser humano, y con ella el deseo y el amor. Hay una promesa de goce sin mediacin, en una sociedad de consumidores donde siempre hay objetos que satisfacen la demanda. Pero aqu nos sacrificamos en nombre del goce o del cuerpo idealizado. Se trata de proponer una poltica que no se base en el sacrificio, ni el que nos pide el amo ni el que nos exigimos nosotros. Hasta donde podemos sufrir? Hasta donde el sufrimiento ni impida nuestra singularidad, la nuestro deseo como brjula tica. Reivindicar la pluralidad, la diversidad y la singularidad. El sacrificio est orientado por la pulsin de muestre y es la negacin del deseo y de la alegra de compartirlo con otros,

Un libro sugerente, que analiza de una manera muy lcida como plantea la sociedad neoliberal la gestin del sufrimiento y la vulnerabilidad. Nos ofrece asimismo instrumentos tericos para tratarlo de otra manera: ms humana, ms cooperativa y ms justa.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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