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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2019

La devaluacin del peso cubano: entre la fatiga de metales y la escasez de propuestas polticamente convincentes

Pedro Monreal
El Estado como tal (Blog)


La reciente publicacin de un artculo del colega Armando Nova sobre la unificacin monetaria y cambiaria en Cuba ha estimulado un rpido intercambio informal entre varios economistas. Ver, Armando Nova, Unificacin monetaria y cambiaria en Cuba: decisin impostergable, IPS, 11 de marzo de 2019 https://www.ipscuba.net/author/armando-nova-gonzalez-economista-cubano/

Despus de que el tema hubiera perdido inters en los ltimos meses -bastara constatar lo poco que se ha escrito sobre el asunto en lo que va de 2019- el texto de Nova es ciertamente una contribucin bienvenida para volver a reflexionar sobre el tema.

No estoy muy seguro del impacto prctico de una reactivacin del debate entre los economistas que debemos trabajar sin acceso a datos cruciales. Pudiera ser que ocurriese lo que ya ha sucedido antes: se identifican problemas y se esbozan alternativas de solucin, pero ello tiene lugar en medio de una ausencia absoluta de dilogo con los aproximadamente 200 especialistas y funcionarios que el gobierno cubano ha informado que han estado trabajando en el asunto, por encargo estatal.

Ojal que esta vez no fuese as, pero tengo mis reservas acerca de un posible cambio en la situacin.

Personalmente, creo que estamos ante la combinacin de dos problemas. En primer lugar, la existencia de una especie de efecto de fatiga de metales debido a que por mucho que se discuta el tema, seguimos sin novedad en el frente, lo cual conduce inevitablemente a una prdida relativa de inters intelectual en el problema, aun cuando el tema es muy importante en la prctica. En segundo lugar, se ha privilegiado pblicamente el anlisis en el plano econmico, pero no en el plano poltico, que en realidad parece ser el ms importante.

Volver a estos dos problemas, pero primero quisiera anotar sucintamente cuatro cuestiones especficas con las que discrepo del colega Nova en trminos de posibles pasos inmediatos.

Discrepancias con Nova

  1. El supuesto de que se producira un incremento del salario en las empresas estatales como resultado de la devaluacin del peso cubano (CUP) y de que ello incentivara a los trabajadores para aumentar la produccin es un supuesto problemtico, al menos por dos razones: a) es muy probable que pudiera no ocurrir un incremento del salario real debido al crecimiento de los precios como efecto del llamado traspaso de la devaluacin hacia los precios, un tema que hemos discutido antes en este blog; y b) el actual sistema de salarios del sector empresarial estatal es disfuncional, y aqu sugiero revisar lo que ha expuesto reiteradamente el Dr. Lzaro Gonzlez en este blog. Para que funcione el sistema salarial, de la manera en que plantea Nova, se necesitara una reforma de salarios y eso va a tomar tiempo.
  2. Creo que el texto minimiza el tratamiento ms detenido que debera tener el anlisis del impacto negativo de una devaluacin en el sistema empresarial estatal. No hay razones para pensar que en el corto plazo- se producira un proceso de compensacin entre costos y beneficios (retomar este asunto ms adelante).
  3. El enfoque de gestin de devaluacin sugerido por Nova es relativamente pasivo cuando se compara, por ejemplo, con la propuesta de Humberto Prez de gestionar activamente el diferencial cambiario para financiar en el corto plazo incrementos de salarios y de pensiones.
  4. No resulta convincente la nocin expresada en el artculo de Nova acerca de que los espacios creados al sector privado y al cooperativo han generado una demanda interna que grava a la economa nacional, por cuanto motiva gastos en USD u otra divisa sin retorno. Una afirmacin como esa necesita estar basada en la evidencia y esta no ha sido aportada. En general, la demanda interna en Cuba implica un componente de oferta importada para poder satisfacerla y eso es vlido para cualquier tipo de propiedad, incluyendo obviamente la estatal. En ese sentido, siempre habr gastos en divisas sin retorno. Sin embargo, pudieran existir diferencias en cuanto a la densidad del componente importado por cada peso de valor ofertado, en dependencia de la forma de propiedad y de gestin (reflejando diferentes intensidades en el uso de recursos nacionales). Pero en ausencia de datos concretos sobre ese asunto, no es razonable asumir que el sector privado/ cooperativo grava ms a la economa nacional cuando estos sectores reemplazan actividades del sector estatal.

Devaluacin con creacin de condiciones previas o en ausencia de estas: This is the question

Desde hace tiempo, los economistas que discutimos abiertamente el tema, a pesar de no contar con la informacin suficiente, hemos abordado lo que pudiera considerarse como las dos grandes opciones que existen para implementar la devaluacin del peso cubano: o se hace la devaluacin luego de haberse creado las condiciones necesarias (por ejemplo, una reforma de la empresa estatal, una reforma salarial y la legalizacin de la empresa privada nacional, componentes que no acaban de producirse), o se hace la devaluacin sin contar con esas condiciones.

El punto es importante porque creo que los economistas cubanos entienden muy bien que una devaluacin del peso cubano es el sntoma de problemas estructurales que no han sido resueltos.

Al mismo tiempo, creo que queda clara la nocin de que, aunque la devaluacin pudiera ser un mecanismo para contribuir a resolver esos problemas estructurales, la devaluacin por s misma no los resolvera y por tanto la devaluacin debe ser parte de un esquema de reforma ms amplio.

Las conexiones entre la devaluacin y otros componentes de la reforma no son obvias ni sencillas, algo que se expresa en la diversidad de opiniones -incluyendo las contradicciones- de los anlisis y de las propuestas que hacemos. Esa heterogeneidad de ideas debe ser apreciada como lo que es, como riqueza de pensamiento, y no como una competencia entre quienes supuestamente tienen la razn y quienes no la tienen.

Obviamente, para los economistas, la primera opcin relativa a la posibilidad de crear anticipadamente las condiciones para una devaluacin es la alternativa deseable, pero francamente creo que estamos lejos de esa variante.

Por esa razn considero que la opcin que tiende a predominar en el debate desde hace meses- es la de que habra que implementar una devaluacin en un plazo breve sin tener todas las condiciones creadas.

No voy a repetir aqu lo que han dicho sobre el tema colegas como Humberto Prez, Joaqun Benavides, Vilma Hidalgo, Pavel Vidal, Jorge Barrera, Juan Triana, Fidel Vascs, Julio Carranza, Yaima Doimeadis, Rolando Lpez del Amo , Hiram Marquetti, Rogelio Torras, Humberto Herrera, Juan M. Ferran y Omar Everleny Prez, solamente para citar a algunos de los que han intervenido en el debate pblico.

Me limito a sealar que, un enfoque de devaluacin en un contexto donde las condiciones no han sido creadas, usualmente concede importancia a la flexibilidad del programa de devaluacin pues inevitablemente habra que hacer ajustes sobre la marcha, habra que priorizar la atencin sobre sectores que pudieran tener una capacidad de ajustarse a una devaluacin ms rpidamente que otros sectores (la agricultura, por ejemplo), y habra que buscar de manera innovadora mecanismos para compensar los costos del proceso (como la propuesta de Humberto Prez acerca de la gestin del diferencial cambiario).

Es el tipo de debate que espordicamente ha cobrado fuerza, especialmente cuando determinadas declaraciones o acciones oficiales han sido interpretadas como indicios de la inminencia de una devaluacin, pero es igualmente el tipo de debate que tiende a disiparse en un contexto en el que el lobo no acaba de llegar.

La devaluacin es un tema eminentemente poltico

Comentando anteriormente mis discrepancias con el texto de Nova, he mencionado el problema de los costos y de los beneficios de una devaluacin. Es, naturalmente, un asunto clave para el diseo e implementacin de una devaluacin y sobre este punto conviene retener dos cosas. En primer lugar, que la percepcin de los riesgos de una devaluacin pudiera ser muy distinta en dependencia del plano de anlisis que se utilice y de los actores involucrados. En segundo lugar, que las decisiones sobre una devaluacin la toman los polticos, no los economistas.

Para los economistas, la devaluacin es una herramienta de gestin, pero los polticos usualmente perciben la devaluacin como un proceso desestabilizador.

Pocas cosas entraan un riesgo de desasosiego social y de inquietud poltica como lo hace una devaluacin. La probabilidad de una combinacin de contraccin del producto y de la inflacin, algo bastante comn durante las devaluaciones, justifica las interpretaciones polticas que perciben la devaluacin ms como una pesadilla que como un instrumento de gestin.

Para los economistas y para los polticos, el tiempo del proceso de devaluacin y la percepcin de los riesgos y de las incertidumbres van a ser muy distintos.

Ningn dirigente poltico cubano actual va a aceptar un programa de devaluacin que identifique costos muy altos en cuanto a desempleo, cierre de empresas y alzas de precios, ni tampoco aceptara un programa de devaluacin con muchas incertidumbres.

No creo estar diciendo nada nuevo cuando afirmo que el gobierno cubano no va a funcionar en este tema sin tener una clara estrategia ganadora en lo poltico.

Si eso significa tener que demorar la devaluacin, pues entonces creo que seguir demorndose.

Los polticos cubanos no van a tomarse los costos de una devaluacin como un mero proceso probabilstico. Si predominase la percepcin de un elevado costo social y de un potencial impacto de erosin poltica, sencillamente no habr devaluacin a la vista, por mucho que los economistas insistamos en su centralidad para la reforma del modelo.

Mi conclusin de lo que he podido leer sobre la experiencia internacional con las devaluaciones en pases subdesarrollados es que una devaluacin tiende a deslizarse peligrosamente hacia una situacin negativa cuando no se cumplen simultneamente dos condiciones: a) existencia de elasticidades altas para las exportaciones y las importaciones respecto a la variacin de la tasa de cambio, y b) una poltica macroeconmica que permita hacer una devaluacin real, es decir, una devaluacin antinflacionaria.

Tiendo a ser escptico acerca de que existan actualmente esas dos condiciones en Cuba.

Ahora mismo, el entorno internacional complicado en que debe operar la economa cubana -expresado en tensiones financieras grandes- es un marco muy desfavorable para lanzarse a hacer una devaluacin, sin tener reservas suficientes de divisas.

Quizs sea conveniente que los economistas hagamos una discusin amplia prestando ms atencin a lo poltico. No digo que no se hubiera hecho antes. Las propuestas de varios colegas han apuntado en esa direccin, pero creo que sera conveniente abordar el tema de manera ms intensa y ms directa.

El costo de la devaluacin como posible eje para ordenar el debate

Un punto de entrada posible pudiera ser la evaluacin de los posibles costos de una devaluacin en Cuba.

Una devaluacin es el tipo de proceso que afecta simultneamente a todos los actores de una economa, pero lo hace de manera diferenciada. Tratar de compensar los costos sobre los actores negativamente impactados requiere medidas especficas que van a demandar recursos.

Las seales de una devaluacin respecto a la eficiencia, por ejemplo, respecto al cierre de empresas, no se convierten automticamente en realidad. En ocasiones, puede ser conveniente -por razones no econmicas- ignorar ese tipo de seales. Existe una mediacin estatal entre la devaluacin y la quiebra de empresas pblicas y esa decisin necesita estar informada por una evaluacin de costos y de beneficios que sea capaz de integrar lo econmico, lo social y lo poltico.

Cules seran las dimensiones principales del costo de una devaluacin para los ciudadanos cubanos?: Desempleo? Inflacin? Una combinacin de esas dos cosas?

Cul sera el posible patrn de distribucin social de los costos entre los distintos grupos sociales y entre las regiones del pas?

Cules seran los estimados del monto de recursos (en moneda nacional y en divisas) para poder establecer un conjunto de medidas compensatorias diferenciadas?

Cules seran los tres o cuatro componentes centrales que debera tener una propuesta de estrategia ganadora en lo poltico?

Si hubiese que esperar un tiempo adicional para poder hacer una devaluacin, pero sin tener que completarse todas las condiciones previas que deberan acompaarla, Cul pudiera ser la variante de segunda mejor opcin que permitiera aprovechar el tiempo para crear -al menos parcialmente- una serie de condiciones bsicas? Cules pudieran ser esas condiciones? En qu orden deberan ser creadas?

Fuente: http://elestadocomotal.com/2019/03/20/la-devaluacion-del-peso-cubano-entre-la-fatiga-de-metales-y-la-escasez-de-propuestas-politicamente-convincentes/



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