Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-03-2019

La nueva lectura de Marx de Michael Heinrich (XX)
Economa de mercado y capital: la transicin del dinero al capital

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Nos adentramos en el captulo IV -Capital, plusvalor y explotacin- del libro de MH. Cinco apartados en total. El primero de ellos: Economa de mercado y capital: la transicin del dinero al capital, pp. 117-122.

Antes de entrar en materia: una (excelente y breve) nota a pie de pgina de Marcello Musto relacionada con lo que estamos comentando en estas entregas: Boris Nikolaevski y Otto Maenchen-Helfen, bigrafos de Marx, afirman correctamente, en el prlogo de su libro [Karl Marx. Eine Biographie, Berln, Dietz Verlag, 1976], que De mil socialistas, quizs uno solo haya ledo una obra econmica de Marx; de mil antimarxistas, ni siquiera uno ha ledo a Marx (Marcello Musto: La Marx-Engels-Gesamtausgabe (MEGA) y el redescubrimiento de Marx. En Marcello Musto (coordinador), Tras las huellas de un fantasma. La actualidad de Karl Marx, Siglo XXI, Madrid, 2011, p. 30). Un libro, por cierto, que vale la pena relacionar en la lista de ensayos a tener muy en cuenta.

Al final del resumen un comentario crtico de Manuel Martnez Llaneza.

El primer apartado. Nos recuerda MH que Marx se ocupa en los tres primeros captulos de EC de la mercanca y del dinero. Pero que no habla en ellos explcitamente del capital. Ello ha llevado, errneamente en su opinin, a algunos autores a considerar que el filsofo de Trveris hablaba, en un elevado nivel de abstraccin, de la produccin mercantil simple precapitalista, es decir, de un modo de produccin en el que predominaban las relaciones dinerarias y mercantiles pero que o bien no conoce todava el capital o bien lo conoce de forma poco desarrollada. El capital no sera el eje principal de ese modo de produccin.

Se supone adems (Quin lo supone?), prosigue MH, que las mercancas se intercambian conforme a sus valores (de trabajo).La razn: los productores conoceran con exactitud sus propios gasto de trabajo y el de los dems.

Para MH el representante ms prominente de esta interpretacin fue nada menos que el mismsimo gran amigo de Marx, Friedrich Engels (quien recibe generalmente, como sabemos, todos los palos, tambin los suyos, los de MH). La formul, nos recuerda MH, en su apndice al libro III de EC (aos despus de la muerte de Marx) e influy decisivamente, dada la autora de la observacin, en muchos marxistas.

[En nota a pie de pgina. nuestro autor seala que esa concepcin forma parte del repertorio estndar de lo que l llama, recordemos, marxismo tradicional. El ejemplo que nos da en esta ocasin: Ernest Mandel con su lectura historicista. Cita dos de sus libros de introduccin: Tratado de economa marxista e Introduccin al marxismo].

Para MH la concepcin apuntada, la defendida por Engels, es problemtica por varios razones:

1. Como afirmacin histrica: si bien se intercambiaba ya hace miles de aos y existe dinero acuado por lo menos desde el siglo VI a.C., las relaciones dinerarias y mercantiles de las pocas precapitalistas estaban siempre incrustadas en otras relaciones de produccin, nunca eran completas y la economa no estaba dominada por ellas. Para MH todo esto tiene lugar por primera vez con la expansin del MPC.

2. Como concepto terico: Marx intenta mostrar precisamente que la determinacin del cambio por los valores no se basa en un clculo consciente de las cantidades de trabajo gastadas, que las personas que intercambian no saben lo que hacen, que de hecho el contexto social se impone a sus espaldas.

3. Como lectura de los primeros captulos de EC, la interpretacin comentada no comprende lo que Marx hace: el anlisis de la circulacin simple. No se analizan relaciones precapitalistas que existieron en algn momento sino relaciones capitalistas presentes (a esto alude ya la primera fase de la obra...) pero prescindiendo del capital.

[Por circulacin simple debemos entender segn MH: la circulacin de mercancas y dinero como formas de circulacin que dominan toda la economa pero, por as decirlo, en una consideracin restringida: se hace abstraccin de la existencia del capital].

Que se haga abstraccin del capital no es una disposicin arbitraria del terico ni tampoco una decisin didctica marxiana. En esa abstraccin se expresa un determinado aspecto de la realidad: la circulacin simple aparece (el autor cita a los Grundrisse) como lo inmediatamente existente en la superficie de la sociedad burguesa.

A primera vista, prosigue, la economa parece dividirse (a quin le parece?) en tres grandes mbitos separados: 1. La esfera de la produccin: con las posibilidades tcnicas correspondientes se producen bienes y se prestan servicios. 2. La esfera de la circulacin: los bienes y servicios se intercambian y, en general, no directamente unos por otros, sino por dinero. 3. La esfera del consumo: los bienes y servicios se consumen, o bien por los individuos particulares como medios de vida para su subsistencia inmediata (como, por ejemplo, alimentos, vestido, etc) o bien dentro de los procesos de produccin como medios de produccin (por ejemplo, mquinas o materias primas) para fabricar otros productos.

MH comenta crticamente que el dibujo o mapa anterior genera la impresin de que la esfera del consumo tiene que ver nicamente con las necesidades de los consumidores y la esfera de la produccin con condiciones puramente tcnicas. De tal modo que solo la circulacin sera la esfera propiamente econmica. Tal reduccin, nos comenta, tiene importantes consecuencias. Por ejemplo:

La circulacin solo tiene que ver con la compra y la venta, por tanto, con procesos en los que (al menos en principio) se enfrentan personas libres e iguales, y en los que, en tanto que las mercancas intercambiadas tienen igual valor, nadie es engaado, robado o explotado. Si las personas no son todas complemente iguales, porque unas poseen mucho y otras muy poco o absolutamente nada, esto puede ser ciertamente una circunstancia lamentable, pero no dice nada contra la economa de mercado.

Las diferencias de posesin no tienen ninguna relevancia terica en las teoras liberales que cantan himnos de alabanza al mercado. Estas diferencias aparecen para el proceso de compra y de venta, y con ello tambin para la economa de mercado en su conjunto, como algo tan externo como, por ejemplo, los defectos fsicos de las personas que intercambian.

El mercado aparece entonces como una instancia neutral para la distribucin de bienes y para la satisfaccin de necesidades. Tambin como una institucin eficiente (y carente adems de burocracia) para la transmisin de informacin sobre lo que es necesario, dnde lo es y en qu cantidad.

Si esta institucin del mercado, prosigue el filsofo alemn, no funciona tan bien es algo que desde la perspectiva resumida solo puede deberse a condiciones perifricas desfavorables o a perturbaciones externas; todas ellas deben ser, deberan ser, eliminadas por el Estado.

Tal actitud eufrica hacia el mercado, seala MH con toda razn, no solo se encuentra en casi todos los libros de texto de economa. No solo se afirma como una verdad irrefutable en las facultades de ciencias econmicas y en la seccin de economa de los grandes peridicos y sistemas afines. Despus de 1989, nos recuerda tambin con mucha razn, este entusiasmo por el mercado tambin fue asumido en distintas versiones por muchos sectores de la izquierda (l escribe por muchos que anteriormente eran de izquierdas).

En este caso se suelen contraponer mercado y capital como si fueran fuerzas opuestas entre s y se sacan de ello las consecuencias correspondientes: en forma de reivindicar la restriccin del poder de las grandes empresas para ayudar al xito de los efectos beneficiosos del mercado o incluso en la forma, como recordamos (fueron clebres ttulos de libros o incluso consignas polticas sobre nuevos desarrollos) de un socialismo de mercado en las que las empresas capitalistas eran sustituidas por cooperativas de trabajadores, que podran entonces competir alegremente unas con otras en el mercado.

Por tanto, concluye MH, el que mercado y capital se encuentren simplemente en una relacin externa y laxa o que haya una conexin interna y necesaria entre ambos no es meramente una cuestin acadmica o terica. La respuesta tiene consecuencias polticas inmediatas en su opinin.

Si la circulacin de mercancas y dinero en los tres primeros captulos de EC no es algo autnomo, independiente del capital (como de hecho expresa la designacin de Marx de la circulacin simple como superficie), entonces tiene que hacerse patente su dependencia dentro de este objeto. De modo muy similar, prosigue MH, a la relacin entre mercanca y dinero, tiene que poder mostrarse una conexin interna, necesaria, entre dinero y capital.

MH nos propone a continuacin recapitular tres pasos esenciales en el curso de la exposicin de la mercanca y el dinero. No est de ms. Son estas:

1. Se analiz la mercanca. Se mostr como algo doble: valor de uso y valor (valor de cambio). Su objetividad de valor se manifest como algo peculiar: como una propiedad meramente social que no le corresponda a la mercanca aisladamente sino solo a las mercancas intercambiadas como propiedad comn a todas ellas (de ah el carcter espectral del valor).

2. Para que se pueda aprehender ese algo espectral que es el valor, necesita una expresin autnoma, una forma objetiva. La recibe en el dinero. El dinero no es algo suplementario al mundo de las mercancas o un mero recurso auxiliar. No. El dinero es necesario para expresar el carcter de valor de las mercancas, para referir universalmente las mercancas entre s como valores (de ah la caracterizacin de la teora marxiana del valor como teora monetaria valor (no confundir con lo que ahora llamamos teora monetaria)). El dinero y la produccin de mercancas son inseparables. No se puede, nos advierte MH, como queran algunos socialistas, suprimir el dinero y mantener la produccin privada.

3. El dinero es la forma autnoma de valor. Como medida de los valores y como medio de circulacin no se puede percibir esa autonoma. El dinero sirve aqu solo como medio auxiliar. Solamente como unidad de medida del valor y medio de circulacin (el dinero como dinero) llega a ser realmente el dinero la forma autnoma del valor.

No es solo un mediador que desaparece constantemente (como cuando es medio de circulacin). No tiene que estar en absoluto presente de manera real (como cuando es medida de valor). El dinero mismo se convierte ahora en el fin: no es simplemente valor, sino forma autnoma y permanente del valor, dinero que tiene que mantenerse y acrecentarse. La gran ley del modo de produccin capitalista y de la civilizacin anexa.

Sin embargo, prosigue MH, el atesoramiento muestra precisamente lo limitado que es el carcter autnomo y perdurable del valor: si el dinero se atesora y, por tanto, se retira de la circulacin, acaba convirtindose en un objeto intil. Pero si se vuelca en la circulacin, si se compran mercancas con l, entonces se pierde la forma autnoma del valor.

Dentro de la circulacin simple, el dinero es la forma autnoma y permanente del valor. Pero esta autonoma y permanencia no se puede aprehender en parte alguna: no puede existir realmente dentro de la circulacin simple. Por tanto, si es cierto que, por un lado, dentro de la circulacin simple, el valor de las mercancas hace necesaria la existencia de una expresin autnoma del valor (el dinero) pero que, por otro lado, esta autonoma del valor no puede existir en absoluto dentro de la circulacin simple, se sigue de ello, sostiene MH, que la circulacin simple no puede ser algo autnomo, sino que tiene que ser momento y resultado de un proceso subyacente, a saber, el proceso capitalista de valorizacin.

Si el dinero debe ser la forma autnoma y permanente del valor, no puede existir separado de la circulacin sino que tiene que ingresar en ella. Pero sin que el valor pierda por ello su autonoma y permanencia, como sera el caso simple de compra D-M con el consumo subsiguiente de la mercanca M.

La autonoma y permanencia del valor solo est garantizada si el dinero efecta el movimiento D-M-D. Empero, este movimiento -comprar una mercanca por una determinada cantidad de dinero para volver a venderla a continuacin por la misma suma- no conlleva ninguna ventaja. Solo resulta ventajoso el movimiento D-M-D donde D es mayor que D.

En este movimiento (para Marx: frmula general del capital) el valor no solo mantiene su forma autnoma sino que se acrecienta y con ello llega a ser efectivamente el fin de todo el proceso. As pues, solo en el capital encuentra la forma autnoma del valor su expresin adecuada. Formulado de otra manera: el valor solo adquiere una existencia permanente y abarca toda la economa si realiza el movimiento D-M-D. Pero con el movimiento D-M-D abandonamos la circulacin simple; ahora hay que examinar el contenido y los supuestos de ese movimiento.

[MH seala en nota, la 2 de este captulo, que el resumen de la circulacin simple y el capital que acaba de esbozar lo expone Marx solamente en los trabajos preparatorios de EC (en los Grundrisse y en el Urtext von Zur Kritik...) pero no en EC mismo, en el que comienza el captulo IV con el anlisis de la frmula D-M-D. Para MH, Marx, con esa omisin, ha favorecido las interpretaciones anteriormente mencionadas (y criticadas por l) que contraponen la economa de mercado y el capital como algo separado].

El siguiente apartado del captulo se titula: La cualidad oculta del valor: D-M.-D

PS. El comentario que les anunciaba: de Manuel Martnez Llaneza (les vuelvo a recomendar Valor y precio en Marx http://www.rebelion.org/docs/148273.pdf )

Dos cuestiones textuales o, tal vez, no (adems de la errata varios razones que es varias):

1.- No entiendo bien la frase

Se supone adems, prosigue MH, que las mercancas se intercambian conforme a sus valores (de trabajo): los productores conoceran con exactitud sus propios gasto de trabajo y el de los dems.

Quin supone? Quiere decir si se intercambiaran.... es porque conoceran o bien como se intercambian... resulta que conocen?

2.- Cuando dice:

[Por circulacin simple debemos entender: la circulacin de mercancas y dinero como formas de circulacin que dominan toda la economa pero, por as decirlo, en una consideracin restringida: se hace abstraccin de la existencia del capital].

Circulacin simple, quiere decir reproduccin simple frente a reproduccin ampliada o alguna otra cosa? No s si es importante porque no se ha dado el caso previo al capitalismo muy avanzado de dominar toda la economa, ni se indica quin hace la abstraccin (que, por el contexto, debe ser Engels o algn trotskista), pero me gusta entender lo que leo. Creo que el libro que comentamos se titula El capital, lo que me hace pensar que Marx lo tena en la cabeza.

En todo caso, este texto requiere mucho trabajo en condiciones difciles, porque, como el libro lo ha escrito MH, mis crticas quedan en el pasado sin afectar a su desarrollo, que solo se basa en sus planteamientos y parece abocarnos a un Marx neoliberal (ya veremos). Por eso, no puedo darte comentarios estructurados para su publicacin, sino pinceladas de las que quiz alguna pueda servirte o podamos utilizar ms adelante.

Veo que nuestro amigo MH sigue alanceando los fantasmas que l mismo crea. El cuadro que desarrolla se basa en la circulacin y el mercado (para negar el inters del valor-trabajo) y se aparta totalmente del diseo que Marx hizo del libro. Es lcito, por supuesto, discrepar de Marx, yo critico muchas cosas de su exposicin, pero hay que ser honesto y, si se quiere hablar de los precios, citar lo que Marx dijo de los precios, aunque est en el libro tercero.

Ha establecido anteriormente que la gente compra las cosas por su valor (dinero) sin saberlo. Con ese mtodo se puede demostrar que la Tierra es plana, pero, aunque es cierto que la gente hace muchas cosas sin saberlo o sin saber que lo sabe-, entre ellas no entra acertar la lotera ni tampoco el valor ni el precio de las cosas. En realidad, aunque no sepa el valor de una mercanca, la gente suele mirar antes de adquirirla la etiqueta donde figura lo que tiene que pagar. Lo que hay que preguntarse es quin y por qu ha escrito la etiqueta.

Pero para comprarlas por su valor (trabajo), con cualquier interpretacin de la cuestin 1, por lo visto necesitara estar al da de la ltimas estadsticas laborales y de consumo, y realizar complicados clculos. Para lanzar esa especie debera haberla justificado ms all de resaltar lo tonto que era Engels que li al pobre Marx.

la economa parece dividirse en tres grandes mbitos separados

A quin le parece? Qu o quin los separa ?

Sigue creando fantasmas, en vez de entender lo que dijo Marx sobre su mtodo de exposicin, que no de investigacin, y de criticarlo en su caso. No creo que no sepa que anlisis significa divisin porque los alemanes saben mucho griego, ni que para reconstruir el todo hay que conocer las partes y sus interrelaciones. Continan los fantasmas con

El anterior mapa o dibujo genera la impresin de que la esfera del consumo tiene que ver nicamente con las necesidades de los consumidores y la esfera de la produccin con condiciones puramente tcnicas

Se lo genera a l o a quin, o es que no tienen nada que ver?

Es increble la cantidad de deducciones sin ninguna base lgica e inducciones sin dato alguno, prcticamente la totalidad de las frases que entrecomillas, aparte de la carencia de significado de muchas de ellas. El invento de la teora monetaria valor es absolutamente gratuito; no lo hace Marx (que distingue claramente entre atesoramiento y empleo como capital) y reivindicarlo a estas alturas parece ir contra la historia si no es que se quiere cargar un muerto a Marx o a algn consejero o intrprete. Pero pareca inevitable tras asignar al intercambio la fijacin del valor, que, en todo caso, contina sin justificarse.

He manifestado mi visin y algunas contradicciones e insuficiencias que percibo. Siento no poder hacerlo ahora mejor, pero, si alguno de estos comentarios te merece inters, pregntame lo que quieras.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter