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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-03-2019

La derecha necesita masas ignorantes

Luis Toledo Sande
Granma


y las manipula, las capitaliza, las financia y, llegado el momento, las inventa. As, y ms, podra extenderse el ttulo del presente texto, pero se dificultara el emplane, y nada especial se requiere para mencionar dos verdades de la derecha, entre otras: las maniobras con que ella pretende y a menudo logra coyundear el pensamiento de multitudes, y la rabia que pone intentando hacer creer que tiene la razn histrica y moral que le falta.

En un lugar de La Mancha cuyo nombre no es preciso recordar, durante una de esas reuniones en que se discute sobre Cuba a partir de falsedades difundidas por medios capitalistas, algunas personas arremetan contra el rgimen dictatorial de este pas. Una prestigiosa y elegante acadmica, que suscitaba atencin, dijo: Como dictador, Fidel es muy torpe.

Un contertulio, que buscaba arrimar fuego a su sardina, le pregunt: Por qu dices eso de Castro?, y ella respondi: Un dictador aprovecha la incultura del pueblo, no le propicia educacin. De eso saba Franco, que impuso oscurantismo, tinieblas. En Cuba, donde se erradic el analfabetismo y la educacin est priorizada, la mayora apoya a Fidel, a la Revolucin. Si no fuera as, se rebelara. He estado all y he respirado esa realidad.

No viene al caso extenderse en la continuacin de aquel coloquio, en el cual ningn argumento pareca bastar para moverles el magn a quienes aseguraban, sin ms, que Cuba sufra una dictadura. Para ellos era democrtica la transaccin fabricada por Franco, con monarqua y todo, como sucesin de la tirana que l ejerci hasta su muerte.

Calzada por intereses mezquinos, la ignorancia puede cabalgar sobre doctorados, y se vio en aquel coloquio. Pero tiene tambin, orgnicamente, expresiones de miseria mental, con sellos propios del lumpen. Que el capitalismo, capitaneado por el podero estadounidense, carece del menor fundamento moral lo certifican sus actos: explotacin de trabajadores y trabajadoras, campaas electorales sucias, patrocinio de tiranas, derrocamiento de gobiernos democrticos, saqueos y masacres de pueblos, estratagemas como las aplicadas contra Venezuela, a la que roban como piratas que son y luego fingen que intentan salvarla con una falsa ayuda, incalificable de humanitaria.

Que ese sistema carece de razn histrica lo confirma hasta la rabia con que calumnia cuanto huela a afanes de justicia social. Lo que al respecto han dicho numerosas personas puede resumirse en lo sostenido por Fernando Buen Abad Domnguez en un artculo reciente: Bastara con escuchar el odio que inyecta la burguesa a sus denuestos contra el socialismo para deducir que algo muy bueno para los seres humanos implica terminar con la jerarqua de los opresores para ir a un sistema socialista capaz de erradicar el inters del capital sobre los seres humanos y erradicar todo el fardo individualista, racista, excluyente y opresor que nos ha amargado la existencia durante demasiado tiempo.

El fardo aludido en la cita recuerda La carga del hombre blanco, poema escrito a finales del siglo XIX por Rudyard Kipling, escritor nacido en la India y que asumi la colonizacin britnica. En ese texto sublim la supuesta misin civilizadora confiada por la providencia a Occidente: al capitalismo. Hoy tal falacia la sostienen poderosos medios desinformativos ayudados por la ignorancia de masas cosificadas por la corriente hegemnica, la de las fuerzas opresoras que manejan armas, dinero, tecnologa y mentiras.

De tan sucios, esos medios no pueden lavar cerebros: los empuercan. Si no, cmo explicar la actitud de quienes los obedecen. En Venezuela, un ejemplo, hay quienes piden que la invadan los Estados Unidos. Creen que los matones imperiales distinguirn entre patriotas y traidores? Ser que, si son venezolanos, se hallan fuera de su pas y estn prestos a ver de lejos el espectculo de la matanza de su pueblo?

Los ignorantes, lo sern al punto de desconocer lo sucedido en Irak, Libia y Siria? Se menciona solamente una trinidad del terror todava en marcha, pero podra citarse un expediente que ya cubre siglos, incluso dentro del hoy territorio estadounidense, donde la poblacin originaria fue masacrada. Tales ignorantes, ciertamente existen, o son una invencin de las fuerzas imperiales y sus siervos para simular el apoyo que el imperio proclama tener?

Quizs haya de todo eso en el amasijo de opiniones furibundas contra la Venezuela bolivariana y cuanto, como ella, desafe los designios imperiales. Sin descartar que existan ilustrados de baja catadura moral, universitarios endiablados que en su egosmo han entregado el alma al diablo, la nota ms grotesca la dan quienes exhiben la peor estofa. A veces se dira que son enfermos mentales y, ms que mala ortografa, tienen una heterografa espantosa, adems de disfrutar su amargura usando el lenguaje ms soez.

Si no fuera por las actitudes criminales que respaldan, a cualquier persona de buena voluntad podra darle por salir corriendo para ensearles siquiera las ms elementales normas de gramtica, ortografa y sintaxis, y algo de urbanidad. Pero se les enderezara con eso el alma? Ser que, en busca de xito, se someten laboralmente como esclavos a los poderosos hasta no tener tiempo ni para enterarse de lo ms relevante de su entorno?

En eso hizo pensar la verborragia escatolgica lanzada contra dos recientes videos que circulan en las redes. Uno de ellos contiene lcidas advertencias de la novelista Isabel Allende contra una posible intervencin estadounidense en Venezuela, y algunos de sus patticos impugnadores la acusaron de obedecer a ideales socialistas, porque la creyeron hija del presidente chileno Salvador Allende, derrocado por un plan que la CIA orquest. De tan ignorantes, hasta se perdieron la ocasin de citar a la Isabel Allende que, hija en efecto del digno poltico chileno, traicion la memoria de su padre y calumni a la Venezuela bolivariana.

Otro video plasma declaraciones contra el aberrado Donald Trump emitidas por relevantes figuras del cine de su pas: entre otras, los actores Meryl Streep y Robert de Niro, a quienes sus atacantes acusaron de resentidos e incapaces de apreciar la grandeza del csar por ser artistas fracasados que solo han conseguido papeles secundarios. Llegarn algn da los frenticos defensores del imperio a percatarse del ridculo que han hecho?

La verdad es que sus maestros desbarran sin temor al papelazo. Lo ha hecho Michael Pompeo al decir que Cuba es el verdadero poder imperialista en Venezuela, y va y logra que algunos finjan creerle, o hasta le crean! A cualquier sistema debera apenarlo necesitar voceros con tal catadura. Pero tiene el imperio el decoro necesario para avergonzarse de sus ignominias? Si lo tuviera, sera el imperio que es?

Semejante realidad tiene hasta el peligro de que la izquierda llegue a creer que, dada la razn moral que le certifica el hecho de tener enemigos tan bajos, no necesita erradicar sus propias deficiencias y librarse de errores que, aparte de ser dainos en s mismos, den pretextos a sus enemigos para atacarla. Aunque, para mentir, el imperio y sus medios no necesitan nada ms que su desvergenza: son expertos en fabricar calumnias.

La izquierda, y los sectores populares que la defienden y se sienten representados en ella, han de saber que los opresores manipulan la ignorancia de las personas que se les pliegan, y las dejan hundirse en la abyeccin. Pero no basta confiar en la eficacia de las consignas revolucionarias como expresin, estilo divino, del peso de la justicia. Lula, por ejemplo, no debe estar tras las rejas, pero suponer que su reclamada liberacin hablara de un Brasil democrtico sera ingenuo. Para el fascismo brasileo, excarcelar al popular poltico injustamente preso pudiera ser una maniobra para neutralizarlo por completo si no lo asesina antes, y una operacin de autolimpieza.

Las revoluciones verdaderas, emancipadoras, fomentan la cultura del pueblo, que debe y merece aprovechar a fondo ese empeo: no parecerse, ni en las faltas del lenguaje, a masas que la derecha arrastra o empuja, y prodigan inmunda grosera. Indigna ver cmo cmplices de la posible invasin de Venezuela por los Estados Unidos llevan en sus cuerpos y en su alma si la tienen la bandera de la potencia agresora, y queman la de Cuba. Dime qu haces, y te dir cmo eres.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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