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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-03-2019

24 de Marzo: el otro genocidio

Atilio A. Boron
Rebelin


Hay un consenso muy extendido a la hora de caracterizar al rgimen cvico-militar de 1976-1983 como una dictadura genocida. Pero conviene ahondar ms en esta cuestin y averiguar si el genocidio no puede tambin ser practicado por regmenes polticos presumiblemente democrticos.

Lo anterior exige precisar qu es lo que queremos decir cuando hablamos de genocidio. El 9 de Diciembre de 1948 las Naciones Unidas aprobaron la Convencin para la Prevencin y la Sancin del Delito de Genocidio el cual fue definido como un acto perpetrado con la intencin de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, tnico, racial o religioso como tal: (a) Matanza de los integrantes del grupo; (b) Lesin grave a la integridad fsica o mental de los integrantes del grupo; (c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destruccin fsica, total o parcial; (d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; (e) Traslado por fuerza de nios del grupo a otro grupo.

En consecuencia es posible ampliar esta definicin, surgida bajo la influencia del Holocausto nazi, y tipificar como genocida a cualquier poltica que tenga por objetivo el sistemtico y premeditado sometimiento de un grupo social a lesiones, privaciones y penurias fsicas y/o mentales conducentes al radical debilitamiento o la lisa y llana desaparicin del grupo sometido a esa agresin.

La dictadura produjo un genocidio social y poltico sin precedentes, en un marco de sistemtica violacin a los derechos humanos. El rgimen semidemocrtico de Mauricio Macri, que puede ms apropiadamente ser caracterizado como una democradura, ha retomado esa nefasta prctica. Slo que ahora el genocidio se encubre bajo un ropaje tecnocrtico y que en vez de los tenebrosos grupos de tareas paramilitares utiliza como su grupo de choque a un equipo de economistas que, con sus polticas, atentan seriamente contra la sobrevivencia de varios grupos de la sociedad argentina. Por ejemplo, los adultos mayores, vctimas indefensas de la destruccin del PAMI (el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados) cuyas prestaciones asistencia mdica, hospitales pblicos, hogares geritricos, medicamentos- se redujeron radicalmente condenando a la indefensin y en algunos casos a la muerte a grandes sectores de una poblacin como la Argentina que ha venido envejeciendo en las ltimas dcadas. Lento y doloroso genocidio tambin practicado en contra de los nios de las clases y capas populares, antao protegidos por un amplio programa de vacunas gratuitas ahora reducido a su mnima expresin. Nios a los cuales, tambin, se les priva de una educacin de calidad cuando se remunera a sus maestros con sueldos que estn por debajo de la lnea de la pobreza y se permanece indiferente ante el deterioro de los establecimientos escolares. El resultado: una poblacin que en un futuro prximo ser inempleable o, en el mejor de los casos, que deber vender su fuerza de trabajo por centavos ante su falta de calificacin y vivir sumida en la miseria.

En suma, nios y viejos objeto de un ataque inclemente y letal, especial pero no nicamente, en el caso de los segundos y que pretende pasar por una simple cuestin tcnica -bendecida por los malandrines del FMI- y no como lo que es: una decisin consciente encaminada a concretar una vieja aspiracin de la derecha argentina consistente en eliminar una poblacin sobrante calculada ya en la poca de la dictadura en diez millones de personas, cifra que hoy debe ser por lo menos el doble. Por eso, en estricta justicia y con gran dolor, podemos afirmar que desgraciadamente el genocidio sigue su curso en la Argentina de la mano de la democradura macrista y su brutal aplicacin de las polticas neoliberales, mortferas en todo tiempo y lugar. Esperemos dejar atrs esta pesadilla lo antes posible y dar comienzo a una refundacin de la hoy agonizante democracia argentina.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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