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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-03-2019

Entrevista a Marisa del Campo Larramendi sobre Manuel Sacristn (II)
Sacristn nunca quiso ser un acadmico al uso, sino un intelectual en el sentido gramsciano, orgnicamente ligado a los de abajo

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Marisa del Campo Larramendi naci en 1957. Se licenci en CC de la Informacin por la Universidad Complutense de Madrid. Trabaj en varios peridicos locales. Despus de una estancia de dos aos en Inglaterra, estudi teora y tcnicas narrativas en la Escuela de Letras de Madrid. En la actualidad imparte talleres de narrativa y coordina una tertulia literaria. Por otro lado, escribe obras de teatro y dirige y acta en una compaa teatral. Comenta la actualidad socio poltica en su muro de Facebook. https://www.facebook.com/marisa.delcampolarramendi

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Nos habamos querido aqu. A da de hoy, en su opinin, es suficientemente conocida la obra de Sacristn?

Creo que no, sobre todo si en lugar de pensar en el mundo intelectual nos referimos al publico en general. No olvidemos que Sacristn nunca quiso ser un acadmico al uso, sino un intelectual en el sentido gramsciano, orgnicamente ligado a los de abajo.

Pero, con actitud sacristianana, lejos de lamentarnos por hecho tan lamentable, deberamos preguntarnos las razones. Despus de todo el insuficiente conocimiento de la obra de Sacristn, sera una manifestacin ms de la escasa presencia en la conciencia de la gente de pensamiento crtico emancipador elaborado.

Dejando a un lado el porqu chistoso si nuestro autor se llamara Immanuel Priest sera mucho ms conocido podramos pensar en las siguientes razones:

Los intelectuales o pensadores al estilo del Jaccuse, Sartre o Einstein han perdido mucha relevancia en nuestra sociedad, siendo sustituidos en el mejor de los casos por divulgadores cientficos y en el peor por gurs de autoayuda.

El pensamiento fuerte no pasa por su mejores das, el discurso argumentado y riguroso tampoco. Sacristn es un escritor difcil en un mundo de sujeto, verbo y atributo maniqueo.

Se quiere adelgazar en un mes, aprender yoga en una semana y tener una opinin propia con una par de tertulias televisivas, unos cuantos tuits y unos pocos titulares periodsticos. Sacristn exige tiempo y codos.

A nivel de las mayoras sociales, la izquierda est en horas bajas y el marxismo en horas bajsimas. Es lgico que un pensador marxista no ocupe los primeros planos de la cultura. El que esto ocurra en un momento en que se est produciendo una de las mayores crisis de la historia del capitalismo es para que el pensamiento emancipador se lo haga mirar

Las organizaciones de izquierda no parecen muy interesadas en la lucha ideolgica y cultural. Demasiado centradas en las luchas institucionales, cuando no en los enfrentamientos cainitas, deberan por el contrario tratar de recuperar su tradicin ideolgica y crear espacios de solidaridad y de vida cultural como fueron las casas del pueblo o los ateneos populares.

La circulacin de las mercancas, la obsolescencia de los productos, la sucesin de las modas se han hecho vertiginosas. Para muchos, en especial los jvenes, el pensamiento del siglo XX es casi tan antiguo como las cuevas de Altamira.

Si la generacin de la guerra call por miedo, la generacin de la transicin no transmiti sus experiencias por la fascinacin del consumo y del modo de vida europeo. Espaa es un erial de la memoria. Sacristn es otra estampa del pasado que se pierde en este presente agujero negro nuestro que todo lo engulle.

El culto a lo nuevo va desde el ltimo modelo de telfono mvil al surgimiento de la nueva poltica. Los jvenes del 15M creyeron que acababan de inventar la revolucin, su adanismo poltico fue completo. Los viejos que algo saban no supieron traducir los antiguos y en algunos casos an vlidos conceptos en nuevas palabras. Resultado: se ha creado una nueva elite poltica que reproduce todo lo que se pretenda haber superado.

Leer y pensar exigen un parntesis, una pausa. Todo en nuestra sociedad est enfocado para que no podamos escapar de la corriente febril en que han convertido la existencia humana.

El aparato productivo cultural est enfocado para distraernos de la realidad, no para atraernos a ella. Por un lado, entre un tiempo de trabajo cada vez ms exigente y un tiempo de ocio cada vez ms programado; por otro, entre ocupaciones cada vez ms precarizadas y desocupaciones cada vez ms marginadoras; es muy difcil encontrar el momento y la disposicin para preguntarse qu hay y qu hacer?

Pero me detengo aqu, que mi pesimismo de la inteligencia est a punto de acabar con mi ya de por s endeble optimismo de la voluntad. 

Vivimos tiempos sombros. Se habla en ocasiones de que Sacristn fue mucho ms que su obra. Qu se quiere sealar con una afirmacin as?

Es una frase muy laudatoria pero con una sombra de melancola.

Laudatoria porque con ella creo que se quiere sealar su militancia poltica en favor de los de abajo, su empeo de ser coherente entre el decir y el hacer, su labor socrtica, pedaggica, divulgadora no recogida en negro sobre blanco, En definitiva, su compromiso politico.

La sombra melanclica es la conviccin confesada o inconfesada de que si hubiese empleado o podido emplear no olvidemos que fue represaliado acadmicamente por su lucha anti franquista ms tiempo en el trabajo intelectual su obra habra sido mucho ms completa y extensa. l mismo en alguna ocasin se lament de este carecer de tiempo suficiente para el estudio y la escritura.

Pero es que, claro, Sacristn era ante todo un comunista. 

Se ha hablado en ocasiones de la polmica sobre el concepto de filosofa entre Bueno y Sacristn. Qu opinin tiene de esa disputa metafilosfica?

Dada mi precaria formacin filosfica, no creo ser persona muy indicada para hablar sobre esta polmica, pero ya que me lo preguntas y teniendo en cuenta que el fenmeno Bueno siempre me ha llamado la atencin, enumerar algunas de las consideraciones que me inspira esa disputa metaflosfica como acabas de calificarla.

Adelante con ellas.

Adelante, pues, quin dijo miedo? Veamos:

1.- El texto de Manuel Sacristn se titula: Sobre el lugar de la filosofa en los estudios superiores y tiene una treintena de pginas. La respuesta de Gustavo Bueno se titula: El papel de la filosofa en el conjunto del saber y supera las trescientas pginas. Las diferencias en el ttulo y en la extensin no creo que sean un dato menor. El texto de Sacristn puede ser considerado un opsculo, mientras que el escrito de Bueno pienso que es una de las primeras exposiciones de su sistema filosfico, en aquel entonces an futuro pero ya en ciernes: el materialismo filosfico y el cierre categorial. De hecho, creo que Bueno aprovech que el opsculo de Sacristn pasaba por all para exponer lo que l ya pensaba sobre la filosofa en el conjunto del saber.

2.- La polmica no tengo claro que pueda ser calificada como tal: Bueno solo contestaba lateralmente a Sacristn, y este nunca, que yo sepa, replic al libro de Bueno.

3.- La polmica hay que enmarcarla en el cruce de dos situaciones: la particular, el contexto de dictadura con su imposicin de una determinada filosofa escolstico/catlica y de un determinado aparato institucional universitario; y la general, la metafilosofa y la crisis de identidad que exista en aquel momento y bastante anteriormente en la filosofa occidental: cul es el verdadero alcance y significado del hacer filosfico y cul su relacin con el resto de saberes, fundamentalmente el cientfico?

4.- Desde su misma liberacin de la teologa en el siglo XVIII, la filosofa ha sufrido un permanente ataque a su entidad: Kant, Marx, Nietzsche, el positivismo y la teora analtica van a menoscabar cada uno a su manera las bases del saber filosfico.

5.- Partiendo de las crticas de Kant, Marx y el positivismo/analtico, Manuel Sacristn negar el carcter substantivo contenidos temticos propios del quehacer filosfico y subrayar su naturaleza subsidiaria o de segundo grado con respecto al saber cientfico, carcter adjetivo. Para Sacristn, la divisin del trabajo intelectual habra vaciado de contenido a la filosofa, y su resto, las necesidades especulativas o ideolgicas por ejemplo, el qu debo hacer o el qu me es dado esperar kantianos, estaba siendo apropiado por un gremio de especialistas en Nada. Con el objeto de rescatar a la filosofa de esa especialidad y devolverla su universalidad, propondr la supresin de la carrera de filosofa en la universidad y su substitucin por un Instituto cuya labor esencial sera: funcionar como centro articulador del filosofar de los diversos cientficos, estos es de los poseedores de licenciaturas sobre algo Fsica, Qumica, Economa, Derecho etctera , no sobre nada como los filsofos.

6.- Antes de indicar las diferencias de la posicin de Sacristn y Bueno, quizs fuese oportuno sealar sus puntos en comn

Asunto en el que no se suele reparar...

Pues reparemos: Uno, los dos creen que todos filosofamos o, al menos, que la filosofa est en el ambiente, Sacristn al modo gramsciano de todos somos intelectuales; Bueno con su concepto de la filosofa mundana; dos, ambos piensan que la filosofa acadmica es una elaboracin de segundo grado, dependiente de las aportaciones del saber cientfico; tres, uno y otro creen en la necesidad de la (cierta) filosofa. A nivel acadmico: Sacristn como reflexin de los cientficos sobre su propia praxis intelectual; Bueno, como guardiana del proceso universal. A nivel mundano: Sacristn con su visin de la concepcin del mundo marxista como anti ideologa; Bueno con su paideia de inspiracin platnica.

7.- Bueno era un pensador creador de sistemas; Sacristn no.

8.- La diferencia fundamental entre sus posiciones es que Bueno cree que la filosofa es un pensamiento substantivo, esto es, que tiene su propio objeto Bueno hablara de campo y su particular tradicin, metodologa, racionalidad y aparato conceptual.

9.- En consecuencia, Bueno defiende la presencia de la carrera de filosofa en los estudios superiores y de la asignatura en los medios y la existencia de un colectivo de filsofos como expertos/guardianes de esta especialidad del trabajo racional.

10.- Habra pues un problema central en la polmica: el carcter substantivo o no del saber filosfico con el aadido de cul sera entonces la funcin del filsofo; y una cuestin derivada: la presencia o no como licenciatura en la universidad y como asignatura en la enseanza media de la filosofa y la plausibilidad o conveniencia de la propuesta de Sacristn de ese Instituto donde se articulara el enfoque filosfico de los cientficos y licenciados.

11.- En cuanto al segundo tema, no creo que en la actualidad la propuesta de Sacristn de un Instituto doctoral substituto de la licenciatura en Filosofa sea viable curiosamente la asignatura de filosofa ha sido eliminada de la ESO, aunque no por las razones sacristanianas sino por otras ms mercantiles.

S, s, nada que ver.

Por otro lado, la defensa de Bueno de una licenciatura en filosofa tampoco parece haber dado pie a la existencia de una filosofa crtica, con sus filsofos guardianes del proceso universal y rbitros expertos metodolgicos, sino ms bien a filosofa administrada esto es terminologa buenista A este respecto es de destacar las duras crticas del ltimo Bueno a la enseanza de filosofa en la universidad "ensimismamiento endogremial", "histrico-doxogrfica", "de espaldas a los problemas del presente" con indudable parecido a las acusaciones realizadas por Sacristn en el opsculo del 68.

Una curiosa coincidencia la que sealas.

Es ms que una coincidencia. Es una grieta seria en el sistema filosfico de Bueno, ya que en l la filosofa acadmica va asociada ntimamente a la idea ideolgica de Imperio en su ltima poca Bueno hablara de la Hispanidad y una crisis de aquella supone una puesta en solfa de esta.

Coincidencias y diferencia aparte, quizs fuera conveniente, en este aspecto concreto, retornar a la viejas mximas de no hay filosofa, sino filosofar y la filosofa se aprende filosofando, como inspiradoras de una va educativa que potencie la curiosidad intelectual, fomente el espritu crtico y, en definitiva, ensee a pensar.

12.- En cualquier caso no parece caber mucha duda de que la cuestin central de la polmica era y sigue siendo el carcter substantivo o adjetivo del pensamiento filosfico. 

Para que no hay dudas en su posicin, en su aproximacin a la no-polmica: un pensamiento es sustantivo si y slo si un pensamiento es adjetivo si y slo si...

Diablos, mil diablos! Miedo me da contestar a esa pregunta no vaya a ser que caigan sobre mi todas las penas del infierno lgico-matemtico. Amedrentada, pues, dir que un pensamiento o saber es substantivo si y solo si tiene un contenido propio, no se resuelve en otros saberes y sus enunciados son contrastables cientficamente intersubjetividad, verificacin/falsacin; un pensamiento o saber ser adjetivo si carece de temtica propia, no descansa sobre s mismo, sino que es de segundo grado y tiene unos enunciados irrefutables e inverificables.

Pero me temo que para muchos entre otros para Gustavo Bueno estas tentativas de definicin fluctuaran entre un exceso de positivismo y un fondo de ambigedad apodctica.

Mea culpa! Ya dije que la filosofa no es mi fuerte.

Pues no se nota. Tambin se ha sealado que Sacristn tal vez fuera un buen filsofo, un excelente intelectual, pero que, en cambio, era nulo para la poltica, para la intervencin poltica.

En la entrevista antes citada de Mundo Obrero, Sacristn aseguraba de s mismo: Como poltico yo no soy demasiado listo. No creo que fuera una muestra de falsa modestia; tampoco creo que si l lo pensaba as, tengamos nosotros que llevarle la contraria: sus razones tendra. Si creo por el contrario de cierto inters analizar la cadena: buen filsofo excelente intelectual, nulo poltico. Veamos.

Podemos tomar la afirmacin en el sentido de que alguien buen filsofo, excelente intelectual es un mal estratega. Esto es: dado un anlisis de lo que hay no acertara en la elaboracin de un qu hacer adecuado a medio y largo plazo. O un mal tctico, es decir, establecido un qu hacer a medio y largo plazo carecera de olfato para detectar los cambios que el fluir de las cosas fuese demandando en el corto plazo. En este sentido, a ese alguien le faltara el genio poltico de Lenin con su capacidad de anlisis concreto de la situacin concreta y su habilidad para percibir la necesidad de giros polticos sobre la marcha ejemplo cannico: las tesis de abril.

La afirmacin podra referirse tambin a que alguien buen filsofo, excelente intelectual careciese de aspectos fundamentales de la virt maquiavlica: desde los ms diplomticos hasta los ms sombros; desde la mano izquierda y las concesiones, hasta las maniobras y complots, pasando por el mirar para otro lado oportuno y el callarse a tiempo. En definitiva, ya por tica, ya por intransigencia, no aceptase componendas, pactos, medias tintas o pualadas traperas.

Dos conclusiones: una, la poltica podr ser un arte o un desastre pero no es ciencia exacta y la cantidad de variables e imponderable en toda praxis humana es tal que siempre estar sujeta al error, la rectificacin sobre la marcha o, incluso, a llevarnos al sitio contrario al que queramos ir; dos, la poltica es cuestin de poder y posee pues su lado oscuro, que siempre acabar salpicndonos de una u otra manera. Como bien vieron Dostoievski con sus endemoniados, Sartre con sus manos sucias o Camus con sus justos.

Un ltimo apunte sacristianano. En su carta a Daniel Lacalle de 1978 sobre el eurocomunismo, Sacristn escribi:

Para ti, el problema central que se sigue escamoteando, como escribes, se formula con estas palabras: cmo ligar la prctica cotidiana con la necesaria transformacin socialista de la realidad?. El ncleo de mi posicin metodolgica consiste precisamente en negar que esa pregunta tenga sentido segn el criterio marxiano del sentido de los problemas sociales (=su solubilidad). Por cierto que lo expres este verano, al decir que no creo en estrategias.

Me dirs que me he vuelto anarquista. Te conceder que siempre lo he sido un poco. En buena compaa, por lo dems, porque lo mismo se dijo de Lenin hasta su momificacin estaliniana. Y con Lenin comparto la conviccin de que la ltima palabra de la sabidura estratgica revolucionaria es el napolenico on sengage, et puis lon voit.

Pero tambin me diferencio del anarquismo, al menos del corriente: no creo (como creen el leninismo tradicional y la vieja socialdemocracia, etc) en la existencia de estrategias, de esos engarces y soluciones correctas que buscas t y buscan los eurocomunistas en la medida en que de verdad se diferencian de la nueva socialdemocracia; pero creo (a diferencia de los anarquistas) que las mediaciones son inevitables, a tenor de la experiencia histrica y tambin por simple anlisis; slo que pienso (con Lenin y contra el leninismo, por as decirlo) que las mediaciones son imprevisibles: no las pone la voluntad sola, ni menos la pseudociencia de la estrategia.

Tomemos un nuevo descanso.

De acuerdo

 

Primera parte de esta entrevista: Entrevista a Marisa del Campo Larramendi sobre Manuel Sacristn (I). De Sacristn quiero destacar su compromiso poltico de militante comunista en pro de una humanidad emancipada http://www.rebelion.org/noticia.php?id=253843

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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