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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-03-2019

Franz Kafka y Mario Vargas Llosa, el genio y el escribidor

Mauro Arturo Bolvar Barreto
Rebelin


Cuando Gregorio Samsa amanece un da convertido en un repulsivo insecto -de talla humana y de innumerables patitas- y es rechazado, o aceptado con repugnancia, por su propia familia (especialmente por parte del padre quien finalmente causa la muerte del extrao bicho), Franz Kafka La Metamorfosis- encuentra la metfora perfecta para retratar no solo la relacin tirnica con el padre en una familia patriarcal, sino para representar, sobre todo, la exclusin, la incomunicacin, la degradacin, la cosificacin del individuo en la sociedad moderna actual.

Todas sus obras usando como recurso literario lo inverosmil, lo absurdo o lo onrico- se tensan sin embargo para retratar con intensidad el drama humano contemporneo. As, por ejemplo, en El Proceso, se grafica el aplastante poder de la maquinaria del Estado sobre el individuo comn. Maquinaria estatal burocrtica que es expresin de la deshumanizacin social y la opresin. En su novela inconclusa Amrica, miserables inmigrantes europeos sobreviven surrealistamente en las despiadadas condiciones del joven capitalismo norteamericano de inicios del siglo XX. Persiguen ilusoria e indefinidamente el xito personal en el pas de las oportunidades.

Franz Kafka ve con claridad este carcter significativo del arte y la literatura, La literatura es siempre una expedicin a la verdad, dice con agudeza. Y usa la fantasa o la ficcin para revelar mejor la realidad.

Para Mario Vargas Llosa nuestro Nobel-, al contrario, la fantasa o la ficcin literarias son, literalmente, falseamientos de la realidad. Develar la realidad, afirma, no es tarea de la literatura. La esencia de la literatura -nos dice- consiste en crear mundos muy distintos a los de la realidad real a partir de los impulsos individuales, obsesiones o demonios del escritor, con los que ste se libera del mundo real demasiado estrecho y rutinario- a travs de la ilusin y la mentira.

Pero bajo esta concepcin subjetivista, bajo este reiterar incansable de que la novela es una gran mentira, lo que busca Mario Vargas Llosa ya lo deca el maestro Antonio Cornejo Polar- es:

a) Legitimar con libre impunidad la manipulacin del tema histrico que ha elegido cuidadosamente y, con ello, universalizar la idea que los movimientos revolucionarios conducen al caos como producto de sus filosofas perversas e infecundas. Y,

b) Al presentar esta manipulacin con un perfeccionamiento tcnico incuestionable, con pretensin de totalidad artstica en realidad, dice Cornejo Polar, la obra de Mario Vargas Llosa es ms arte de composicin que de esttica narrativa- ofertarse con esta presentacin (producto) a la demanda internacional, posicionndose de esta manera en el mercado literario, especialmente de las clases altas (ACP, La novela peruana).

Esta tendencia es creciente en Mario Vargas Llosa, nos dice el maestro Cornejo Polar, y se manifiesta cuando inaugura la novela del entretenimiento en el Per con La ta Julia y el escribidor y Pantalen y las visitadoras.

De manera que la defensa militante del establishment (del capitalismo global), el posicionamiento de su literatura en el mercado, el xito, el confort y el previsible detrimento de su obra, parecen describir la historia literaria y personal de Mario Vargas Llosa.

La desgracia de Don Quijote no es su fantasa, sino Sancho Panza, dice en otras de sus frases Kafka. La desgracia del escritor sobreviene cuando antepone fines mezquinos y mediocres a la naturaleza elevada de su arte.

En cambio los grandes clsicos, como precisamente Franz Kafka, tienen una relacin menos prosaica con la literatura. El detalle de que casi toda su obra sea pstuma revela mucho de su agona creadora, de su afn elevado por su arte ms all de una ganancia inmediata y mundana. No es que necesariamente sea un escritor de ideologa poltica revolucionaria, pero su honestidad como creador le conduce a revelar las grandes tensiones humanas. A vislumbrar que el sistema est constituido por poderes que oprimen al individuo. Por haber vivido una poca de gran crisis, ciertamente para Kafka esos poderes son imbatibles, implacables, una fatalidad para el hombre comn, adems de inasibles e inidentificables.

Para Mario Vargas Llosa, en cambio, el sistema no es inasible, lo identifica: es la sociedad de mercado. Y para nada es un sistema implacable, al contrario, como ha vivido una poca de crecimiento econmico considera a la sociedad de mercado como sistema insuperado e insuperable, pues ha trado la modernidad y mejoras en las condiciones de vida. Sin embargo, explica la existencia de minoras privilegiadas y mayoras no privilegiadas como cosa natural por las distintas capacidades de los individuos. Y eso no se puede cambiar. Siempre habr, dice Mario Vargas Llosa (ver La civilizacin del espectculo), por ejemplo, minoras cultas y mayoras incapacitadas para comprender la cultura, las que llenarn su vaco existencial con la religin y les basta. Solo pequeas minoras se emancipan de la religin reemplazndola por la filosofa, la ciencia, la literatura y las artes. Y se entiende que as ser por los siglos de los siglos. Intentar cambiar esto nos advierte- apelando a una democratizacin educativa es loable pero impracticable. Apelar a la lucha social para cambiar la desigualdad social y cultural es nefasto, es intil, lleva al caos, trae efectos peores que la enfermedad. Para Mario Vargas Llosa las mayoras deben aceptar su papel de subordinados culturales y sociales- pues ese rol es el que les toca por naturaleza. Y para otros, para una minora en el que no cabe duda se inscribe l- est reservada la sabidura, el placer de la alta cultura, la capacidad creadora (los novelistas admirados) y dems privilegios obvios a la alcurnia espiritual de esta minora. Y esto hasta el fin de los tiempos.

Por eso, mientras Franz Kafka posiblemente habra optado -desde una ptica poltica y social- por las grandes mayoras en su lucha por cambiar su suerte, y de hecho acu la frase En tu lucha contra el resto del mundo te aconsejo que te pongas del lado del resto del mundo, Mario Vargas Llosa, al contrario, podra subscribir exactamente el sentido opuesto de la frase, En tu lucha contra el resto del mundo, sigue arrollador y aplstalo, ponte siempre del lado de las lites.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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