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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2006

Irn: el factor israel

Chandra Muzaffar
Globalreasearch.ca

Traducido para Rebelin por Felisa Sastre


Irn se est viendo sometido a presiones para que desista de su programa nuclear. Tel Aviv y Washington las apoyan, y Londres se ha unido al do. Pars y Berln prestan su apoyo como otras capitales occidentales tambin preocupadas por Irn.

Para usos pacficos

Los actuales dirigentes iranes han dejado bien claro que su programa nuclear- que, casualmente, se inici con un Acuerdo entre el monarca iran, Reza Sha Pahlevi y el Gobierno estadounidense en 1957- tiene fines pacficos. Si se lleva a cabo el enriquecimiento de uranio es porque el Tratado de No Proliferacin de Armas Nucleares, del que Irn es signatario,  lo permite. El Gobierno de Tehern ha ido ms all al afirmar que desde finales de 2002 ha facilitado incontables inspecciones a cargo de la Agencia Internacional de la Energa Atmica (IAEA, en su sigla inglesa). Estas inspecciones han demostrado que Tehern no ha llevado a cabo tentativa alguna para producir armas nucleares. Adems, las armas nucleares- tal como el lder supremo iran, Ayatol Ali Jamenei y muchos funcionarios del Gobierno han afirmado en los ltimos aos- van en contra de las enseanzas bsicas del Islam porque matan a civiles inocentes; son nocivas para la salud de las prximas generaciones y devastan el medio ambiente.

Resulta igualmente significativo que el 3 de octubre de 2004 el Director General de la IAEA, Mohamed El Baradei, declarara pblicamente que Irn no tiene  un programa de armas nucleares pero personalmente no adelantar conclusiones definitivas antes de que se clarifiquen todos los hechos. Hasta ahora no he visto nada que pudiera significar un peligro inminente. No he encontrado ningn programa de armas nucleares en Irn. Lo que he comprobado  es que Irn intenta conseguir tecnologa de enriquecimiento nuclear, y hasta el momento Irn no representa peligro alguno. En consecuencia, deberamos recurrir a medidas polticas y diplomticas antes de pensar en otras alternativas.

Casi un ao despus, el 24 de septiembre de 2005, el Consejo de Direccin de la IAEA adopt una resolucin en la que criticaba a Irn por incumplimientos e infracciones...del Tratado de No Proliferacin, y peda a Irn que volviera a suspender la conversin de uranio en su planta de Isfahan. En la resolucin se exiga tambin que Irn volviera a las negociaciones con el terceto de la Unin Europea -es decir, Gran Bretaa, Francia y Alemania- sobre la cuestin nuclear. Habida cuenta de la falta de confianza en que el programa nuclear de Irn sea exclusivamente para usos pacficos, la resolucin de la IAEA insinuaba que el programa haba suscitado problemas que correspondan a la competencia del Consejo de Seguridad. Lo que sugera es que Irn podra remitirse ms adelante al Consejo de Seguridad para posibles sanciones.

Irn rechaz la resolucin y mantiene que no ha violado en ningn caso el TNP u otros protocolos relacionados con l. Su reanudacin del programa de conversin del  xido de uranio en hexafloruro de uranio en Isfahan entra en el marco del TNP, que garantiza a cualquier pas el derecho a tratar de utilizar  elementos combustibles para fines civiles. En cualquier caso, esta actividad se lleva a cabo bajo la supervisin de los inspectores de la IAEA. Irn est dispuesta a reanudar las negociaciones con el terceto de la UE pero no est de acuerdo con la suspensin permanente o el abandono de su programa de enriquecimiento nuclear. Dado que a otros pases que tienen programas nucleares pacficos se les permite actividades semejantes, Irn no ve la razn por la que se le niegue este derecho previsto en el TNP. Por qu se discrimina a Irn?, se preguntan sus dirigentes. Por qu se ha convertido a Irn en objetivo?

Seguridad total

La respuesta es obvia: se ha enfilado a Irn por Israel. Hace tres aos, el primer ministro israel, Ariel Sharon, ya defendi llevar a cabo acciones militares contra Irn. El peridico britnico, The Guardian, de 5 de noviembre de 2002, le citaba diciendo que tan pronto como EE.UU. y Gran Bretaa hayan terminado su previsto ataque contra Iraq, deberan dirigirse contra Irn.

Irn es el objetivo de Israel porque sta ha decidido asegurarse que ningn pas de Oriente Prximo que se oponga enrgicamente a la ocupacin israel de Palestina y de cualquier otro territorio rabe, y adems ofrezca ayuda tangible a los palestinos y a otros rabes que luchan por la libertad, tenga la posibilidad de desarrollar armas nucleares. Esa fue la razn por la que tom la decisin unilateral de  destruir el reactor nuclear iraqu de Osirak en 1981.

En efecto, incluso si un pas de Oriente Prximo carece de programa nuclear pero es independiente y no acepta el dominio de Israel o la hegemona regional y mundial de Estados Unidos, incurrir en la clera de Tel Aviv. Siria, especialmente durante la presidencia del desaparecido Hafiz Assad sera un ejemplo. De la misma manera, movimientos populares de base como Hizbollah en Lbano y Hams en Palestina, que consideran a Israel un intruso que se ha anexionado y usurpado territorios rabes y ha desposedo y privado del derecho al voto a los pueblos rabes son, para Israel, enemigos mortales a los que hay que diezmar y destruir cueste lo que cueste. Slo si  se debilita y reduce a la impotencia a esos Estados y movimientos que se oponen a Israel, sta se sentir segura y a salvo.

Dicho en otras palabras, desde la creacin de Israel en 1948, una de las principales preocupaciones de sus dirigentes ha sido la total seguridad del Estado. Y no tolerar el ms mnimo indicio de amenaza, por indirecta que sea, a su seguridad. Para conseguir esa seguridad absoluta, se ha armado hasta los dientes. Israel, como es bien sabido, es el nico Estado de Oriente Prximo que tiene armas nucleares. Su programa nuclear clandestino, que segn las estimaciones dispone de unas 200 cabezas nucleares, jams ha sido inspeccionado. La IAEA no ha intentado investigar el programa de armamento nuclear israel, ni tan siquiera se ha atrevido a amonestar a Tel Aviv por sus ingenuamente ocultas operaciones nucleares. El sobreentendido en el seno de la IAEA es que Israel tiene el sagrado derecho de poseer armas nucleares con el fin de proteger su seguridad.

Israel no slo se siente segura por sus armas nucleares sino por sus fuerzas armadas que son ms fuertes que el total de los ejrcitos de Oriente Prximo juntos. Israel dispone del ms sofisticado y actualizado armamento de la regin. Pero quizs resulta ms importante el hecho de  que se siente protegida por la ms formidable potencia militar del mundo: los Estados Unidos de Amrica. Desde un punto de vista objetivo, ninguna nacin, ni una alianza de Estados de Oriente Prximo se encuentra en condiciones de desafiar la supremaca militar de Israel. En la actualidad, Israel basa su seguridad- es ms su supervivencia- en su capacidad de perpetuar su supremaca militar inexpugnable. En otras palabras, tiene que ser superior absolutamente para sentirse segura. La hegemona, segn Israel, se ha convertido  en el nico medio de garantizar la seguridad del pas. Y, cuando el poder hegemnico se convierte en sinnimo de seguridad nacional, es inevitable que sus vecinos se sientan amenazados e intimidados.

Probablemente, es lo que persiguen los dirigentes israeles. Mientras los gobiernos de Oriente Prximo se sientan petrificados ante el podero israel, para Tel Aviv resultar ms sencillo imponer su voluntad hegemnica sobre la regin. La posicin israel en este punto es casi la misma que de la de sus protectores y patrones occidentales, que no aceptan reconocer que el concepto hegemnico que tiene Israel de la seguridad genera miedo entre sus vecinos. No quieren admitir que el deseo de Irn- y antes el de Iraq- de seguir la va nuclear puede responder a la abrumadora potencia nuclear y militar de Israel.

La farsa de la justicia

Si los centros de poder de Occidente han elegido privilegiar a Israel y su hegemnica concepcin de la seguridad es, en parte, por el Holocausto y la simpata que sigue generando hacia el Estado y pueblo judos. Dado que los judos han sufrido demasiado en el pasado por culpa del Occidente cristiano, la consecuencia es que se les debe permitir que planteen su seguridad de la manera que mejor les parezca. Adems, Israel todava no se siente a salvo- en opinin de muchos gobiernos occidentales y sectores significativos de la opinin pblica de Occidente- porque se mueve en un entorno hostil donde muchos rabes y musulmanes siguen decididos a borrar del mapa el Estado sionista.

Por otra parte, para la gran mayora de los rabes y musulmanes, la forma en que Occidente ha compensado a los judos por el Holocausto, y por los siglos de persecuciones en Europa, representa una terrible parodia de la justicia.  A los palestinos y los rabes- es importante reiterarlo- se les ha obligado  a pagar con su sangre y sus tierras por las injusticias perpetradas por la cristiandad y el nazismo contra los judos. La conquista del territorio que haban ocupado desde tiempos inmemoriales y las subsiguientes aniquilacin y sometimiento sern para siempre una herida en su conciencia. Este tremendo acto de injusticia, introducido con el establecimiento el Estado de Israel, ha producido una profunda y dolorosa herida en el corazn de los rabes y musulmanes por otras dos razones. Las vctimas de la aspiracin sionista a tener un Estado eran un pueblo que, al contrario de los cristianos de Occidente hasta el siglo XVIII,  tal como indica la historia, haban tratado a los judos que vivan con ellos con un cierto respeto y, en numerosas ocasiones, les haban proporcionado refugio y socorro cuando sufrieron pogromos en diversas partes de Europa. Por si ello no fuera lo suficientemente trgico, todos los dirigentes sionistas que han ocupado el poder en Israel  desde 1948, a partir de David Ben Gurion, han usurpado ms tierras o han expulsado a ms palestinos, o han demolido ms viviendas palestinas de manera incansable y cruel. Esa es la causa- el comportamiento arrogante y agresivo de los sionistas antes, durante y despus de la creacin de su Estado- de que haya tanta antipata y antagonismo hacia Israel, los israeles y sus partidarios en el Mundo rabe e Islmico.

 

Esta es la razn de por qu para las masas musulmanas el programa nuclear de Irn no constituye problema alguno. Irn tiene todo el derecho de desarrollar tecnologa nuclear, especialmente para usos pacficos. Pero, incluso si fabricase armas nucleares- lo que sera una desgracia- lo consideraran, dadas las circunstancias, como un acto justificable. En sus mentes, los asuntos cruciales en la crisis del programa nuclear de Irn estn  meridianamente claros. La raz de la crisis es Israel con su obsesin por la seguridad hegemnica. Israel tiene armas nucleares. Israel es una gran potencia militar. Israel es hegemnica. Israel es arrogante y agresiva. Israel ocupa tierras palestinas y rabes. Israel arrasa viviendas palestinas. Israel masacra mujeres y nios palestinos.

 

Lo que encoleriza a muchos musulmanes es que Occidente, y en especial EE.UU.- principal patrn y protector de Israel- estn tan a favor de Israel como se ha puesto de manifiesto con el programa nuclear iran. La doble vara de medir de Occidente- demostrada claramente con su acomodaticia actitud hacia las armas nucleares de Israel- y su selectiva persecucin reflejada crudamente en su deliberado enfilamiento de Irn- han acabado con la poca credibilidad de que gozaban en el Mundo Islmico. Durante las ltimas cuatro dcadas, en muchas otras cuestiones, Estados Unidos en particular se ha inclinado desvergonzadamente hacia Israel incluso cuando la opresin del Estado sionista sobre los palestinos y rabes era increblemente horrible y espantosa. Esta es una de las principales razones de por qu se ha abierto un enorme abismo en todo el mundo entre las elites estadounidenses y las muchedumbres rabes.

En lugar de sentar en el banquillo de los acusados a Irn, Estados Unidos y Occidente deberan examinar la conducta de Israel. Deberan analizar cmo la obsesin de Israel por su seguridad se expresa ahora por medio de una arrogante hegemona que tiene pocos equivalentes en las relaciones internacionales contemporneas. Ha llegado el momento de que comprendan que su actitud poltica hegemnica en Oriente Prximo es la mayor amenaza no slo para la estabilidad regional sino para la paz mundial.

La eleccin que se plantea a EE.UU. y Occidente es cruda y simple: o continan trabajando en equipo con Israel y destruyen el mundo, o controlan y contienen a Israel en su poder hegemnico para llegar a una nueva era de paz y justicia.

http://www.perdana4peace.org/resources/Iran - The Israeli Factor.doc




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