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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2019

Cmo hacer para que una situacin difcil se convierta en horrorosa
Por qu la Gran Muralla de Donald Trump es viagra para l pero un desastre fronterizo para todos los dems?

William deBuys
TomDispatch.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Las fronteras son una crueldad. Lo s bien porque he estado estudiando la frontera entre Mxico y Estados Unidos durante ms de 40 aos. Ocupa un lugar destacado en dos de mis libros , escritos en diferentes dcadas. Y es un tema que sigue atrayndome. Cada vez que cruzo esa frontera, me digo a m mismo que es algo sin importancia, que ya estoy acostumbrado. Pero siempre siento esa sensacin familiar de miedo o sacudida de adrenalina y escucho u advertencia interna: Cuidado! Las cosas van mal aqu.

La frontera es cruel porque le da a algunas personas lo que quieren y niega las necesidades de casi todos los dems. An as, los esperanzados siguen viniendo, ltimamente en cifras cada vez ms grandes- Lamentablemente, la crueldad de la frontera no ha hecho sino incrementarse. No tena por qu ser as. Las polticas de EE. UU. han agregado una mezquindad innecesaria al dao innato de la lnea divisoria que compartimos con Mxico. A continuacin expongo una docena de realidades de la frontera que trato de tener en cuenta mientras reflexiono sobre los ltimos desastres.

1. La frontera no va a solucionar nada, tampoco lo har un muro, ni tropas, ni ninguna extravagancia presidencial:

Algunas de las miles de familias de Amrica Central que estn ahora fluyendo hacia la frontera y se entregan a las autoridades estadounidenses estn desesperadas porque la prdida de cultivos y la pobreza les han negado los medios de subsistencia. Otros se sienten desesperados porque las pandillas que controlan ya grandes porciones de Honduras, Guatemala y El Salvador les amenazan con el asesinato, la extorsin y la persecucin. En muchos casos, las familias se sienten desesperadas por ambas razones.

Este es un fenmeno inmigratorio de poca reciente, pero pertenece a una tradicin antigua. Las grandes diferencias en la riqueza, las oportunidades y la seguridad poltica dividen a las sociedades en ambos lados de la frontera y, mientras existan esas diferencias, los que no tienen nada en el lado ms pobre seguirn intentando incorporarse a los que tienen en el otro.

Los problemas que no son fciles de resolver, como este, requieren un tratamiento de continuos cuidados, si as lo desean- parecido al de las enfermedades crnicas o al aumento constante del nivel del mar. Nuestros esfuerzos para manejar la situacin pueden ser sabios o estpidos, mayormente benignos o completamente sdicos, rentables o absurdamente derrochadores, realistas o alucinantes. La tarea a que se enfrenta este pas es conseguir que sea menos terrible y ms humana de lo que hasta ahora hemos demostrado ser capaces de hacer.

2. La "Gran Muralla" de Donald Trump tiene que ver con gratificacin, no con inmigracin:

Hay quien dice que para cada problema complejo hay una solucin simple, algo que es completamente errneo. En el caso de la frontera entre EE. UU. y Mxico, el Anexo A es la propuesta del presidente de construir un muro de 9 metros de alto (o de 17 metros), 3.057 kms (o 1.609 kms) -los nmeros del presidente varan segn el momento- para brindar seguridad. El imperativo detrs de su fijacin surge de sus escandalosos, demaggicos y sobreactuados mtines polticos. Ms que Fox News, ms que los aduladores que le rodean, los mtines son el espejo ante el cual se prepara. Son su viagra poltico, una droga que surte efecto cuando la multitud comienza a gritar. Incluso dos aos despus de llegar a la presidencia, Trump no puede dejar de hablar de Hillary Clinton y, cuando la menciona, sus admiradores hacen estremecerse hasta a las piedras gritando Encerradla! Es la forma que tiene la turba MAGA [iniciales de Make America Great Again] de reconfirmar que l odia a quien nosotros odiamos, algo que es el ADN del llamamiento de Trump.

Otro de los gritos de cada manifestacin es invariablemente Levanta el muro! Sus orgenes son instructivos. El problema que inicialmente pretenda abordar el muro fronterizo era la falta de disciplina mental del candidato Trump. Comenz como una mnemotcnica. Los asesores Roger Stone y Sam Nunberg queran asegurarse de que Trump apretara el botn rojo de la inmigracin en sus mtines de campaa. Pensaron correctamente que la nocin simple y monosilbica [wall] de muro le ayudara a recordarlo.

La campaa de Trump aprendi pronto que las invocaciones al muro abarcaban una gran variedad de prejuicios. Al igual que al gritar sobre Hillary, satisfaca el disfrute visceral del odio. Celebraba el hecho de mantener fuera a la gente y ponerlos en su lugar. Era racista, pero tambin algo ms que eso. El conjuro Construye el muro! evocaba amurallar y excluir todo lo que era amenazador: personas de piel oscura, ideas aterradoras, cambios sociales y econmicos, incluso la complejidad misma. El deseo actual de Trump no es tanto construir un muro real como mantener el grito o, an mejor, de cara a los objetivos de la eleccin de 2020, transformarlo en Nosotros construimos el muro!.

3. El apoyo para un muro fronterizo disminuye cuanto ms te acercas a la frontera real:

Las personas que viven en la frontera saben que los muros no funcionan. En cambio, su construccin desva el dinero de necesidades ms apremiantes, a la vez que daa las tierras y las comunidades. En el somnoliento Columbus, Nuevo Mxico, que se despert completamente en 1916 cuando los revolucionarios mexicanos incendiaron la ciudad, la opinin es del 90% al 10% contra el muro fronterizo de Trump. Los nueve congresistas que representan los distritos a lo largo de la frontera se oponen de manera similar al muro. Lo mismo puede decirse de la mayora de los gobiernos locales en las zonas fronterizas.

No es que los funcionarios locales no quieran abordar los problemas fronterizos. Es solo que prefieren que se aplique el dinero federal para fortalecer el cumplimiento de la ley, mejorar las inspecciones de vehculos y acelerar el trfico a travs de los concurridos puertos de entrada. Estos son los lugares donde, como muestran las estadsticas de las incautaciones, la inmensa mayora de las drogas duras pasan de Mxico a Estados Unidos. Menos an se publicita la realidad de que los puertos de entrada oficiales son tambin donde hay una preponderancia de armas ilegales, as como cantidades considerables de efectivo proveniente de los ingresos por drogas que pasan en la otra direccin, desde EE. UU. a Mxico.

4. Las drogas subyacen a la crisis en la frontera, pero no en la forma que Trump refiere:

Estados Unidos importa drogas porque la gente las quiere. El apetito aqu por las drogas duras es la fuerza impulsora detrs de una parte significativa del trfico global de sustancias ilegales, cuyo valor se estima en billones de dlares. El dinero gastado por los ciudadanos estadounidenses que buscan drogarse es lo suficientemente astronmico como para corromper gobiernos y desestabilizar naciones. El aumento del dominio de las bandas de la droga en Honduras, Guatemala y El Salvador se debe en parte a que estos pases sirven de conducto para traer la cocana colombiana y otras drogas a este pas. En pocas palabras, Estados Unidos importa drogas y exporta anarqua. Esa anarqua, a su vez, pone a la gente en movimiento.

5. La identidad de los cruces fronterizos ha cambiado otra vez:

A mediados de la dcada de 1990, cuando la administracin Clinton lanz la Operacin Guardin y comenz a construir muros para frenar la entrada ilegal, el migrante tpico era un hombre mexicano que buscaba trabajo en Estados Unidos. La idea detrs de la Guardin era que, al levantar un muro en la frontera en centros urbanos como San Diego/Tijuana y El Paso/Jurez, los migrantes tendran que atravesar un desierto tan inhspito que desistiran de su intento. Por supuesto, no desistieron. Cruzar se volvi ms arduo y costoso porque un migrante ahora necesitaba un gua, un coyote, para encontrar el camino a travs de un terreno difcil y llegar hasta sus contactos del otro lado.

Una consecuencia involuntaria de esta poltica fue reducir la circularidad de la migracin. Como el cruce de la frontera se haba vuelto ms difcil y costoso, los trabajadores no podan ir regularmente a sus casas para ver a sus familias y regresar a los trabajos en el norte. As que llamaron a sus familias para que se reunieran con ellos. Esto provoc un cambio en las identidades de los migrantes. Las mujeres y los nios comenzaron a constituir una proporcin creciente de los ilegales que entraban en EE. UU.

En los ltimos aos, la mezcla de migrantes cambi nuevamente , con una proporcin creciente de solicitantes de asilo, a menudo familias enteras, que huan de la desestabilizacin de Centroamrica. A veces viajan en caravanas con la esperanza de que la fuerza de los nmeros les proteja de las pandillas de las que estn tratando de escapar. Su intencin no es cruzar la frontera, sino llegar a la frontera y pedir asilo.

As que aqu est el problema: la infraestructura de la frontera est diseada para hacer frente a jvenes mexicanos que buscan trabajo, no a familias, incluidos nios pequeos, que llegan indigentes y con frecuencia enfermos. Aunque el acuerdo fronterizo que termin con el reciente cierre del gobierno autorizaba ms de 400 millones de dlares para nuevas instalaciones -el total se est debatiendo, y algunos republicanos argumentan que se podra disponer de hasta 750 millones de dlares -, an no hay estructuras adecuadas. Y por tanto, las personas, a menudo nios, son retenidas en jaulas en instalaciones improvisadas, claramente punitivas y en situacin de hacinamiento.

6. Pero no se puede detener a los solicitantes de asilo:

Los puertos de entrada podran estar equipados y dotados de personal para procesar las solicitudes de asilo de forma rpida y profusa en lugar del goteo medido que es la prctica actual, a veces diez solicitudes, o menos, al da. El sistema de tribunales de inmigracin tambin debe contar con todo el personal necesario (existen fondos para 107 jueces ms que los 427 que prestan servicios actualmente), as como ampliarse. El efecto de este cuello de botella, en eco de la Operacin Guardin, es forzar a los grupos de refugiados a dirigirse hacia el desierto, donde cruzan la frontera ilegalmente y corren un gran riesgo (mientras que distrae a los oficiales de la Patrulla Fronteriza de los deberes legtimos en el cumplimiento de la ley). Una vez en EE. UU., se entregan para que sus casos tengan que ser atendidos.

Otra alternativa es permitir que los posibles inmigrantes soliciten asilo en las embajadas y consulados estadounidenses en sus pases de origen, como fue el caso de ciertos extranjeros en virtud de una poltica de la era Obama que el gobierno de Trump restringi . (Recientemente, la administracin dio un paso ms hacia atrs al ordenar el cierre de todas las oficinas de inmigracin de EE. UU. en el extranjero). Una tercera alternativa, aplicada actualmente de manera limitada, sera liberar a los solicitantes de asilo en este pas, bajo el patrocinio de terceros, mientras sus casos sigan pendientes.

7. El negocio de la crueldad:

El sufrimiento infligido en la frontera aumenta cuando las personas se comportan como personas. Cada trabajo tiene sus frustraciones y el trabajo en la frontera tiene ms que la mayora. Tal vez un oficial se torci una rodilla trabajando turnos dobles o se asust una noche cuando crey haber visto un narco con una pistola. As que se dedica a maltratar a algunas personas o aprieta las esposas hasta que duelen. Sin duda, los oficiales de la Patrulla Fronteriza de EE. UU. llevan a cabo muchos actos de misericordia en su trabajo, pero a veces tambin niegan o retrasan el tratamiento mdico para las personas necesitadas o rajan las garrafas de agua que salvan vidas preparadas por personas humanitarias para ayudar a los migrantes que cruzan el desierto (y, en ocasiones, los fiscales federales procesan a esas personas humanitarias).

An ms difcil de entender es el fuerte aire acondicionado en las instalaciones de Aduanas y Proteccin Fronteriza. Con razn los detenidos llaman hieleras a los centros de detencin. La mayora de los migrantes no tienen chaquetas o ropa extra. Reciben un papel de aluminio o una manta de papel, uno para cada persona, y luego deben dormir en los pisos de losas fras, en ocasiones durante das. Muchas madres envuelven dos veces a su beb y se ponen a tiritar hasta que ella y su hijo son liberados. Esto fue lo que le sucedi a Dea, una solicitante de asilo salvadorea que habl en enero con un amigo mo en Las Cruces, Nuevo Mxico. Sali de la hielera enferma, un resultado frecuente de la refrigeracin generalizada e innecesaria de los detenidos.

Las crueldades ms extremas, sin embargo, provienen de los niveles ms altos. La separacin forzosa de nios pequeos de sus padres, cuando es llevada a cabo por civiles, se llama secuestro. Cuando fue la administracin de Trump la que la realiz, esa barbarie cay bajo la rbrica de tolerancia cero. La Oficina de Responsabilidad del Gobierno estadounidense estima que sean visto afectados varios miles de nios ms que los 2.737 identificados en un caso judicial en 2018. De forma escandalosa, el Departamento de Seguridad Nacional y otras agencias responsables no llevaron a cabo registros completos, de modo que, incluso despus de que esa poltica se revirtiera, nadie poda estar seguro de que todos los nios se hubieran reuni do correctamente con sus familias. Adems, las separaciones, sin la sancin de la poltica, al parecer continan.

En lo alto de la lista de la crueldad tambin estn las muertes por exposicin, golpe de calor y deshidratacin causadas por la construccin de muros que impulsa a los migrantes a emprender viajes ms largos a travs de terrenos cada vez ms inhspitos. La ONG Humane Borders ha catalogado y cartografiado 3.244 muertes de migrantes desde 1999 solo en Arizona, pero se reconoce que el nmero real de muertes es considerablemente mayor, ya que muchos cuerpos permanecen sin descubrir y sin registrar. Lo que est sucediendo en el desierto en estos das no es una guerra, pero est produciendo sufrimientos y vctimas como si lo fuera.

8. Tanto los republicanos como los demcratas han construido secciones del muro fronterizo:

Pero hasta que apareci Trump, ambos partidos huan de la semntica de llamarlo muro. Oficialmente, era una valla fronteriza. Las administraciones de Clinton, Bush y Obama teman el castigo por aplicar una tecnologa del siglo II a un problema de los siglos XX y XXI. La ptica de identificarse con otros constructores de muros famosos, el emperador romano Adriano (122 dC), la dinasta Ming de China (siglos XIV y XVII), la URSS (Berln, 1961) o incluso el Israel contemporneo, se consideraba poco atractiva. Por supuesto, el presidente Trump no solo adopt las connotaciones negativas de la construccin de muros, sino que fingi que los 1.052 kilmetros de barreras, incluidos los aproximadamente 570 kilmetros de muros erigidos por sus predecesores, no existan.

9. Si Trump se sale con la suya, el acero de su muro fronterizo contendr un alto porcentaje de irona:

Estados Unidos fue a la guerra en 1846, aparentemente para afirmar que su frontera sur era el Ro Bravo y no el Ro Nueces, como afirmaba Mxico. La campaa de Trump por un muro fronterizo, sin embargo, pone a EE. UU. en retirada y afecta a su soberana porque devuelve efectivamente a Mxico parte de la tierra conquistada en la guerra mexicana.

Permitan que les explique: no puedes construir un muro en medio de un ro. El ro finalmente socavar el muro, o crear un nuevo canal por donde nadie deseara que discurriera. Tampoco es aconsejable construir un muro en la llanura inundable adyacente al ro porque, bueno, se inunda. Adems, un muro diseado para alejar a los humanos no puede tener grandes huecos o la gente los atravesar, y en una inundacin, los pequeos huecos de drenaje se obstruyen rpidamente con los escombros, hacen retroceder los flujos, causan daos a la propiedad y socavan el propio muro. (Incluso lejos del ro, el muro puede causar inundaciones y daos, como sucedi en el centro de Nogales, Sonora, donde su diseo pas por alto el drenaje local).

Como el ro Bravo es un ro de bajo volumen con flujos de tormentas de gran ro, hoy en da hay nuevas secciones de muro ubicadas en un terreno alto fuera de la zona inundablen y a cierta distancia del curso principal del ro. Esto significa que la frontera se replegar efectivamente de su ubicacin acordada internacionalmente en el medio del ro. Nada cambiar de manos, pero esta reubicacin de facto del lmite sur de Estados Unidos equivale a una cesin de tierras a Mxico. Uno se pregunta si el arrogante jefe de Estados Unidos ha prestado atencin a este asunto.

10. Como de costumbre, el medio ambiente sufrir un duro golpe:

El Refugio Nacional de la Vida Silvestre de Santa Ana abarca una parte significativa de la planicie de inundacin y el terreno adyacente donde se construir la gran muralla de Trump. Lo mismo ocurre con la cadena de reas protegidas que constituyen el Refugio Nacional de la Vida Silvestre del Valle del Bajo Ro Bravo (LRGV, por sus siglas en ingls), as como otras reservas naturales en poder de organizaciones privadas sin fines de lucro. La construccin del anterior muro ha fragmentado ya partes de la zona. La construccin del muro adicional las diezmar. Est en juego el hbitat vital de los ltimos ocelotes existentes en EE. UU., as como de decenas de otras especies.

El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE. UU. calcula que los segmentos de muro planificados afectarn negativamente al 60%-75% de las tierras de la LRGV. El muro s e abrira paso tambin a travs del Santuario Nacional de Mariposas como si se tratara de una supercarretera.

Al otro lado de la frontera, la lista de especies perjudicadas por el muro de Trump equivale a quin es quin de la fauna del sudoeste, desde jaguares, lobos grises mexicanos, antlopes y bisontes (s, hay una manada salvaje en el desierto de Chihuahua) hasta los bhos pigmeos de los cactus ferruginosos (que vuelan cerca del suelo y, por lo tanto, no pueden cruzar el muro), ranas leopardo y murcilagos de nariz larga. El Centro para la Diversidad Biolgica informa que la construccin del muro fronterizo de Trump pondr en peligro un mnimo de 93 especies en riesgo de extincin, incluidos los impactos en hbitats crticos para 25 de estas especies.

11. La defensa en profundidad funciona mejor:

Un excelente libro sobre la frontera es The River Never Never Divided Us , del difunto Jefferson Morganthaler. En l explica que, desde la era colonial espaola en adelante, defender la frontera como barrera rgida rara vez ha sido una estrategia eficaz. Nos seduce establecer nuestra propia Lnea Maginot. Nos atrae intentar lo imposible... y nos distrae de soluciones ms prometedoras. La alternativa ms atractiva, aplicada en el siglo XVIII por el espaol Teodoro de Croix fue la defensa en profundidad: abordar los problemas en su origen y destino, en vez de intentar detenerlos en algn lugar intermedio. Aceptar solicitudes de amnista en las instalaciones estadounidenses en los pases de origen de los solicitantes sera una adaptacin moderna de dicha poltica.

12. Estar preparados para que los problemas de la migracin empeoren:

El presidente y casi todos los miembros de su administracin creen en los muros pero no en el cambio climtico, lo que garantiza el desastre. Es posible que los refugiados que ahora aparecen en la frontera sur, que dicen que el maz que plantaron el ao pasado no produjo cosecha, estn mintiendo o sean malos agricultores. Sin embargo, es mucho ms probable que sean refugiados a causa del cambio climtico . Una cosa es cierta: a medida que el cambio climtico se intensifique, desplazar cada vez a ms personas. La agricultura de subsistencia es siempre un riesgo. Cuando el clima cambie tan radicalmente que los agricultores de subsistencia no puedan conseguir cultivos, tendrn que trasladarse. Al menos a corto plazo, el vigor y la diversidad de la economa estadounidense amortiguarn a la mayora de sus ciudadanos contra los plenos efectos de las alteraciones climticas. No habr tal amortiguador para la gente que cultiva maizales en Amrica Central. Esto no es materia de especulacin y la consecuencia es clara. Las personas que carecen de los medios de subsistencia empacarn sus cosas y se movern. Con muro o sin muro, una buena parte de ellas se dirigir hacia el norte.

Tal vez la mejor novela fronteriza de los ltimos aos sea No Country for Old Man [No es pas para viejos], de Cormac McCarthy, en la que en una de sus primeras escena s se resumen muy bien las perspectivas de futuro para la frontera sur, sobre todo si persisten las polticas actuales. Un sheriff y su ayudante estn cerca del Ro Bravo inspeccionando las consecuencias de un tiroteo entre pandillas de narcos y pasan junto a vehculos humeantes y cadveres sangrientos.

El ayudante dice: Es un desastre, verdad sheriff?.

Y el sheriff responde: Si todava no lo es, pronto lo ser.

William deBuys es autor de nueve libros, entre ellos The Last Unicorn: A Search for One of Rarest Creatures y A Great Aridness: Climate Change and the Future of American Southwest. Es colaborador habitual de TomDispatch.  

 Fuente: http://www.tomdispatch.com/blog/176542/tomgram%3A_william_debuys%2C_12_ways_to_make_sense_of_the_border_mess

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org  como fuente de la misma.



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