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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2019

Transporte pblico en La Habana: se mueve, aunque no del todo

IPS

Diversas medidas del Gobierno cubano intentan reordenar un sector que desde hace dcadas resulta incapaz de cubrir la demanda.


Con la entrada de nuevos vehculos para la transportacin pblica en la capital cubana se aprecia una mejora del servicio, pero problemas organizativos y falta de control generan an numerosas crticas ciudadanas sobre el estratgico sector.

A inicios de 2019, arribaron al pas 90 mnibus de la marca china Yutong para el reforzamiento de distintas rutas en La Habana, gracias a un crdito de 16 millones de dlares que el gobierno cubano deber desembolsar en un periodo no mayor de 24 meses.

Lo anterior forma parte de una estrategia que ha permitido desde 2007 la compra de centenares de mnibus en la nacin asitica, con el objetivo de modernizar el parque automotor y recuperar el transporte pblico capitalino.

Con la llegada de piezas de repuesto, se pudo reparar adems 80 buses deteriorados, por lo que ahora se cuenta con alrededor de 700 vehculos distribuidos en unas 126 rutas, dijeron autoridades.

Datos del ministerio de Transporte indican que en la capital, con una poblacin de 2,2 millones de habitantes, se mueven a diario, como promedio, 1,4 millones de personas, de los cuales un milln lo hacen a travs de medios de la estatal Empresa de mnibus Urbanos.

El precio del pasaje se mantiene subvencionado, con una tarifa de 0.40 centavos, en una ciudad con un salario medio de 767 pesos mensuales, equivalentes a unos 30 dlares segn el canje en las estatales casa de cambio (Cadeca).

Cifras oficiales indican que en 1984 se registraron los mejores indicadores, cuando se trasladaron 4,3 millones de pasajeros diarios en la ciudad, con ms de 30.000 viajes y unos 1.700 mnibus en explotacin.

Incluso entonces, existan insatisfacciones con el servicio y se podan apreciar personas colgadas en las puertas de los mnibus, como muestran reportes de prensa escrita y televisiva.

Hoy se dispone de apenas la mitad del parque automotor para mover una poblacin an mayor, incluida la poblacin flotante, estimada en centenares de miles de personas.

Un soplo de aire fresco, pero

Ciertamente, los nuevos mnibus permitieron optimizar y reestructurar varios recorridos. Algunos de estos buses, de tecnologa hbrida (alternan disel y electricidad), reducen el uso de combustibles y reducen los niveles de ruido, lo cual incrementa el confort.

El saldo ha sido una mayor disponibilidad de equipos, una disminucin en los tiempos de espera en las paradas y con ello, menos molestias a la poblacin.

As lo confirm a la redaccin IPS Cuba Josefa Estvez, residente en el municipio de La Habana del Este, quien reconoci que hace tres meses resultaba traumtico salir o regresar del barrio de Alamar, pero ahora hay un mayor nmero de mnibus, que pasan con ms frecuencia y permiten ir o regresar del trabajo con mayor rapidez.

No obstante, otros capitalinos se quejan de que hubo rutas que quedaron en igual o peor situacin, como declar Roberto Gonzlez, un residente en San Agustn, en el oeste de la ciudad, quien refiri que rutas como el P-4 poseen muy pocos carros y muchos se encuentran en mal estado.

A su vez, Susana Santisteban, residente en el municipio 10 de Octubre, estima que si bien rutas como el P-12 mejoraron en las ltimas semanas, el P-6, P-8 y P-9 han mermado sus prestaciones y resulta usual esperar hasta media hora en las paradas por alguna de ellas, y eso en das laborales, porque los fines de semana resulta peor.

En las redes sociales, varios cibernautas mencionan entre otros problemas, la existencia de equipos sobreexplotados, viales en mal estado, falta de choferes y mecnicos, robo de las recaudaciones, prdidas de neumticos, as como la falta de disciplina y calidad en el servicio de transporte pblico en general.

Muchos se quejan de que asignan muchos equipos nuevos a los paraderos, pero la sobreexplotacin termina por menguarlos pocos meses despus.

Consideran indispensable tambin un mayor cuidado de los equipos por parte de las personas, pues con frecuencia muchos de los buses nuevos son objeto de actos vandlicos, fundamentalmente por adolescentes y jvenes.

Y aunque reconocen el apoyo de empresas como Transmetro y mnibus Escolares, no siempre los ciudadanos lo perciben como un servicio coordinado ni constante, pues sealan que a veces vienen tres o cuatro mnibus de forma simultnea o se les ve circular vacos a cualquier hora por la ciudad, lo que para muchos es un sntoma de descontrol.

El gobierno se ha propuesto la importacin anual de al menos un centenar de mnibus para el mejoramiento del transporte en la capital, as como de componentes y piezas de repuesto que permitan modernizar paulatinamente el parque automotor y dotarlo de mayores niveles de disponibilidad.

Metrotaxi, un nuevo servicio

Junto con los mnibus urbanos, el estado tambin adquiri en Rusia 400 microbuses de 12 plazas.

Los denominados Metrotaxis o gacelas se sumaron al servicio complementario que brindan los taxis y mnibus ruteros estatales, distribuidos en 23 lneas que trasladan como promedio diario a ms de 50.000 habaneras y habaneros.

Con precios que oscilan de cinco a 20 pesos (de 0.20 a 0.80 dlares) en dependencia del tramo recorrido, el experimento ha tenido una buena aceptacin por parte de la poblacin.

Carmen y Yolanda Vliz, dos hermanas jubiladas y residentes en el municipio de Centro Habana, quienes deben desplazarse para asistir a consultas en algunos hospitales de la barriada de El Vedado, indicaron que resulta una opcin adicional para quienes deseen moverse de manera ms rpida y con mayor confort.

Segn Miguel Serrano, si bien mi salario no me permite montarme en un metrotaxi todos los das, se agradece que estn disponibles, pues el servicio de mnibus urbanos resulta inestable y muchos de los almendrones (taxis privados con recorrido fijo) estn poniendo precios prohibitivos.

Precisamente, muchos ciudadanos advierten en este proceso de inversiones estatales, parte del pulseo que desde el ao pasado mantiene el Gobierno con los transportistas privados, a fin de minimizar la crisis generada por las medidas que buscan reordenar el sector y limitar las ganancias de los particulares.

Varias normativas sustentan este proceso: dos normas del ministerio de Finanzas y Precios (195/2018 y 197/2018, el acuerdo 99 del Consejo de la Administracin Provincial, y las resoluciones 174 y 175 de 2018 del ministerio de Transporte, las cuales entraron en vigor el 8 de octubre ltimo.

A ello se sumaron las nuevas normas para el Trabajo por Cuenta Propia, publicadas en la Gaceta Oficial No. 35., vigentes desde el 7 de diciembre.

Tal reordenamiento estuvo acompaado de amenazas sobre posibles manifestaciones de los transportistas autnomos, que se tradujeron en una especie de huelga silenciosa al dejar las vas semidesiertas en el ltimo mes de 2018, poniendo en mayor evidencia las insuficiencias del transporte pblico.

Segn cifras de la Direccin General de Transporte de La Habana (DGT), durante 2018, el 27 por ciento del total de pasajeros estimados en la capital cubana utilizaron servicios de transportacin privados.

Antes de que entraran en vigor las nuevas regulaciones, 6.675 porteadores particulares (con medios para entre cuatro y 14 pasajeros) tenan licencias para operar. De ellos, a ms de 2.300 se les retir el permiso por distintas causas. Los restantes debieron renovar sus licencias segn las nuevas normas.

A inicios de marzo, la directora adjunta de la DGT, Maribel Poulot, reconoci que hasta el momento se entregaron 2.316 licencias, alrededor de la mitad de las que antes existan.

Algunos usuarios consideran que numerosos boteros, al acogerse a la modalidad libre, han encarecido demasiado los pasajes, con precios que no muchos pueden pagar, por lo cual respiraron con cierto alivio al iniciar el servicio de metrotaxis, junto con los ya existentes mnibus ruteros y taxis de cooperativas.

Pero a pocas semanas de iniciada la experiencia, cientos de foristas en redes sociales y en el portal de noticias Cubadebate consideraron un sinsentido autorizar a los nuevos microbuses a trabajar parte del tiempo como ruteros y luego como taxis libres, mediante el mecanismo de oferta y demanda, creando confusin, malestar y dismiles irregularidades.

Incluso, la televisin y medios de prensa estatales han dedicado importantes espacios al anlisis de este problema en das recientes.

Segn un forista identificado como Otraopinin, para que esta movida del transporte en La Habana salga bien y beneficie a todos, hace falta nuevos medios de transporte, control, sistematicidad y realismo, anlisis y correcciones contando con la opinin de choferes y pasajeros y un contacto real con la realidad diaria, ms all de los informes y los nmeros.

Fuente: http://www.ipscuba.net/espacios/por-su-propio-peso/camino-al-andar/transporte-publico-en-la-habana-se-mueve-aunque-no-del-todo/


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