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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2019

Ayer espada y cruz, hoy corrupcin y soborno

Miguel ngel Ferrer
Rebelin


Contra los hechos -dice el aforismo jurdico- no valen los alegatos. Y los hechos de la Conquista espaola de Anhuac son stos: en 1521, ao de la cada de Tenochtitln en poder del invasor haba en lo que hoy se llama Amrica Latina alrededor de 25 millones de habitantes. Tres dcadas despus, esa cifra se haba reducido a menos de un milln.

La invasin espaola fue una clara guerra de rapia, de saqueo, de apropiacin violenta e ilegtima de las riquezas de las naciones invadidas: tierras, aguas, personas.

Esa invasin de rapia y saqueo, mal disfrazada de cruzada civilizadora y evangelizadora, lanz contra los pobladores de Anhuac a los bblicos cuatro jinetes del Apocalipsis: guerra, hambre, peste y muerte.

Hernn Corts tiene el deshonroso mrito de haber revivido la esclavitud mil aos despus de que sta haba dejado de existir como modo de produccin dominante, a la cada del imperio romano de occidente en el ao 456.

El rgimen esclavista, fruto directo de aquella guerra, se prolong por 300 aos. Y se necesitaron 150 aos ms para que empezara a ser derruido su primognito: el colonialismo.

Justificar la Conquista significa justificar sus derivaciones naturales: esclavitud y colonialismo. Estn los modernos espaoles y los criollos mexicanos (los Fernndez de Cevallos, los Salinas de Gortari, los Zedillo, los Fox, los Caldern, los Pea Nieto en favor de esclavitud y colonialismo? No hay duda. No se puede aceptar y ensalzar el antecedente y al mismo tiempo repudiar el consecuente.

Y puede afirmarse que, salvo en este puado de colonialistas, la postura histrica de Lpez Obrador es compartida por la inmensa mayora de los mexicanos. Porque no slo implica condenar los horrores de la Conquista, sino igualmente condenar los horrores de la esclavitud y el colonialismo.

Pero adems y, como de pasadita, Lpez Obrador, y la inmensa mayora de los mexicanos que lo respaldan, estn condenando tambin al neocolonialismo, forma de saqueo y expoliacin bien representada en Mxico por empresas espaolas como Iberdrola, Repsol, Meli y OHL.

Slo que ahora las armas del nuevo saqueo no son la espada y la cruz, sino la corrupcin, el soborno, el trfico de influencias, el abuso de poder.

Ya hace unos das se lo haba advertido Lpez Obrador al presidente espaol Pedro Snchez: negocios mutuamente beneficiosos s. Corrupcin, sobornos, trfico de influencias y abuso de poder no. Ms claro?

Blog del autor: www.economiaypoliticahoy.wordpress.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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