Portada :: Venezuela :: Asalto a Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2019

Venezuela, esa dictadura inexistente

Rafael Silva
Rebelin


En Venezuela estamos en medio de una Guerra de Quinta Generacin (G5G), donde se verifica el asesinato de la verdad y el intento de su sustitucin por una realidad-virtual que sirve para adocenar, doblegar pueblos, asesinar ideas, y donde las viejas armas y herramientas ya no son tiles

(lvaro Verzi Rangel)

 

Dictadura es dictadura. Pinochet era dictador, Videla era dictador, Somoza era dictador, Franco era dictador. Si en sus dictaduras hubiera aparecido un loco autoproclamndose presidente a las 2 horas era fusilado y tirado a una fosa comn. Se entiende?

(Florencia Lagos, comunista chilena)

 

Venezuela es hoy da un pas acosado, hackeado, insultado, sancionado, embargado, bloqueado, atacado por las potencias occidentales, extorsionado, desabastecido, apagado, y bajo serias amenazas de invasin externa. Quiz pocos pases en la historia, en semejante situacin, continuaran luchando por su soberana. Pero Venezuela resiste. Un grupo de pases, cuyo nexo comn es hacer continuo seguidismo a Washington, reconoci a Juan Guaid como Presidente interino, cediendo a sus presiones. Se tiene constancia de que el gobierno de los Estados Unidos, a travs de su cuerpo diplomtico, presion al conjunto de la Unin Europea(incluido el gobierno espaol de Pedro Snchez) para reconocer al ttere venezolano. El gobierno espaol est siendo comparsa de esta fechora: cmplice y vasallo del imperialismo americano de siempre. Guaid no es entonces el nico ttere, lo son todos los dirigentes de los pases que lo han reconocido como interlocutor en Venezuela. Incluso presionaron al Ministro Borrell para que abandonara la idea de intentar crear un grupo en la UE para intermediar entre Maduro y la oposicin venezolana. Podramos pensar que a todos estos pases, con Estados Unidos a la cabeza, le preocupan de verdad las condiciones de vida de los venezolanos, pero entoncesPor qu no le preocupan tambin las de Hait, Sudn, Yemen o el Congo? Por qu no intervienen tambin en Honduras o en Mxico, que son pases ms peligrosos que Venezuela, en cuanto a inseguridad ciudadana se refiere?

No, los intereses son otros. Hace mucho que la guerra se ha convertido en un suculento negocio, que las grandes potencias justifican por medio de mentiras. Que USA intente instalar la democracia en Venezuela (como ya lo hizo anteriormente en muchos otros pases, que despus de dicha instalacin resultaron Estados fallidos) mientras proclama su amistad inquebrantable con Arabia Saud (la dictadura strapa ms asesina, corrupta e intolerante) o con Israel (el paria internacional que no tiene ms amigos que el gigante norteamericano), es, cuando menos, sospechoso. Nazann Armanian ha expuesto en este artculo para el medio Publico hasta 9 razones de peso para que USA se interese por Venezuela de un modo especial. A ellas me remito: la riqueza del pas sudamericano en recursos naturales (Venezuela alberga el 24% de las reservas de petrleo de la OPEP), los lazos de relacin econmicos, culturales y militares que la unen a Rusia y China, los recientes fracasos en Oriente Prximo de la potencia estadounidense (tales como Irak, Afganistn, Yemen, Libia, Sudn o Siria), su permanente incursin en Amrica Latina para obedecer a la doctrina Monroe (Amrica para los americanosdel norte, claro, que le ha llevado desde hace dcadas a invadir pases o a derrocar gobiernos que no seguan sus dictados), acabar con el proyecto de integracin econmica del MERCOSUR (creado bajo los gobiernos de Hugo Chvez, con vocacin de integrar a toda Amrica Latina, con exclusin de USA), desmantelar el Petrocaribe (el suministro preferente de crudo a los pases latinoamericanos), debilitar el ALBA (tratado comercial de los pueblos americanos y caribeos, que expuls al ALCA de dicho territorio), evitar la desdolarizacin progresiva del mercado mundial, la aspiracin de Donald Trump a tener y ganar su propia guerra, y la presin del lobby proisrael contra la presencia de Irn en Amrica Latina.

Por supuesto, influye tambin la amistad venezolana con el vecino cubano (enemigo histrico de Estados Unidos), con el que adems mantiene acuerdos preferenciales en suministros de petrleo, y en algunos aspectos sociales, como la sanidad. Pero incluso sin atender a todos estos motivos que hemos indicadoes que alguien medianamente informado y sensato puede creerse de verdad que Estados Unidos, el actor internacional ms agresivo del mundo, est interesado en la calidad de vida de los venezolanos? Es que alguien puede identificar a estas alturas al Imperio estadounidense como el paladn de la democracia, la libertad y los derechos humanos? Es que no es algo que se cae por su propio peso, nicamente atendiendo al perverso historial belicista e injerencista norteamericano? Baste para ello el dato de que la Casa Blanca ha designado a Elliot Abrams, uno de los patrocinadores del terrorismo de los Escuadrones de la Muerte en Centroamrica, para organizar la transicin democrtica en VenezuelaDe verdad sabe Abrams algo de democracia? Todo obedece a una pattica y burda lgica de dominacin imperial, para derrocar por la fuerza a uno de los pocos gobiernos que se resisten al dominio imperial, dentro de su patio trasero. Desde la llegada de Hugo Chvez al poder en 1998, han intentado por todos los medios posibles hacer fracasar a la Revolucin Bolivariana, mediante sabotajes a su economa, acciones de terrorismo callejero, desabastecimiento de productos de primera necesidad, acciones callejeras violentas, estrangulamiento de la economa venezolana, embargo, bloqueo y sanciones de todo tipo.

Todo ello ha ido acompaado de una terrible campaa meditica internacional para desprestigiar al pas y a sus gobernantes, implementada por todo el ejrcito mundial de medios de comunicacin que trabajan al servicio del capitalismo transnacional. Noticieros, reportajes y entrevistas de todo tipo para ensearnos las calamidades que sufre el pueblo (mientras escondan los logros y avances sociales del chavismo), que seran escondidas si quienes gobernaran en Venezuela estuvieran al servicio del imperialismo norteamericano, como de hecho ha ocurrido en el pasado, y contina sucediendo en la actualidad (acaso se cuenta el xodo mexicano, hondureo o salvadoreo como se cuenta el xodo venezolano?). Bien, qu tenemos que hacer, entonces? Pues desmontar la mentira. Una mentira que posee muchas caras, muchos intereses, muchos instigadores. Para comenzar, la vida cotidiana en el pas latino. En este artculo para el medio Counterpunch escribieron su experiencia el fotorreportero britnico Alan Gignoux y la periodista y cineasta venezolana Carolina Graterol, que viajaron a Venezuela durante un mes para grabar un documental para una cadena de televisin. Lo que han recogido se puede resumir en que el retrato que pintan los medios mayoritarios sobre el pas comparado con sus experiencias sobre el terreno, son dos cosas muy distintas. Ellos advirtieron una realidad muy diferente a la que nos cuentan estos medios. No existen indigentes ni pobres por las calles. Esto se debe a los diversos programas multidisciplinares del gobierno venezolano, que incluyen servicios sociales para sacar a los nios de las calles o devolverlos con sus familias.

Es evidente que existe desgaste popular, y un cansancio generalizado debido a la situacin del pas, por el hecho de constituir el centro del foco meditico internacional. Pero el retrato no es el mismo de Colombia o Brasil, justamente los dos pases cuyos gobiernos neoliberales (tteres de USA en este objetivo, como son Ivn Duque y Jair Bolsonaro) no pueden impedir que sus calles estn llenas de nios. La pobreza extrema no parece comparable, por tanto, a la de otros pases sudamericanos. Por supuesto existe delincuencia, pero mucho menor que la existente en El Salvador, por ejemplo. El problema es que si un pas es hostigado, sancionado, extorsionado y bombardeado mediticamente, los efectos se dejan sentir. Y por tanto, la inflacin est por las nubes (ya super el 300%), la comida est cara, pero el gobierno ha creado los CLAP (Comits Locales de Abastecimiento y Produccin), que proporcionan alimentos bsicos a 6 millones de familias todos los meses. Impera la dieta vegetariana, y tal vez la principal queja que mostraron los ciudadanos a los referidos periodistas fue que no podan comer tanta carne como antes. Pero antes del chavismo (bajo el gobierno de Carlos Andrs Prez, por cierto muy amigo de Felipe Gonzlez, que ahora se desgaita pregonando las tiranas de Maduro), Venezuela soportaba un ndice de pobreza extrema del 40% y un 80% de pobreza. Otros suministros como la electricidad, el agua o el transporte pblico no han subido tanto, y representan un pequeo porcentaje del gasto familiar.

Pero como decimos, las sanciones estadounidenses han afectado al pas, y la vida ha empeorado desde entonces. Cualquier pas es sensible a una guerra econmica de estas dimensiones. La hiperinflacin inducida y el bloqueo de todos los prstamos internacionales han debilitado la economa venezolana, pero son factores exgenos, no endgenos. Por supuesto, el gobierno de Maduro ha cometido errores de bulto durante estos ltimos aos (el propio PSUV lo ha reconocido), la Revolucin Bolivariana no es perfecta, pero el pas estara mucho mejor si no fuera blanco de los ataques de la ira estadounidense, y del vergonzoso seguidismo de sus aliados. La comunidad internacional tiene bloqueados casi 10.000 millones de dlares del gobierno bolivariano. La tal crisis humanitaria es otro falso eslogan creado por Estados Unidos para justificar la intervencin. Luis Hernndez Navarro, en este artculo para el medio mexicano La Jornada, relata: Cada mes, por conducto de los ms de 32 mil comits locales de abastecimiento y produccin (CLAP), se distribuyen toneladas de alimentos a los sectores populares a precios subsidiados. Su entrega no est condicionada a ninguna afiliacin poltica. Los comits son una forma de organizacin popular que, junto al Ministerio de Alimentacin, se encargan de entregar productos de primera necesidad casa por casa. Las familias tienen acceso por esta va a arroz, lentejas, frijoles, aceite, atn, harina de maz, azcar y leche. Cerca de 11 mil CLAP reparten comida y artculos de higiene personal.

Pero que no exista una crisis humanitaria no quiere decir que no existan problemas: los ingresos por petrleo han bajado (a lo que se aade que el Gobierno venezolano no supo diversificar su modelo productivo, hacindose esclavo de la renta petrolera, lo cual provoca que sus ingresos estatales estn muy expuestos a los vaivenes del mercado), la hiperinflacin devora los ingresos de los venezolanos, los precios estn desfasados con respecto a los salarios, escasean muchos productos, existe dificultad para utilizar dinero en efectivo, escasean medicinas y otros productos de insumo, as como productos de higiene personal, etc. Pero para paliar en parte todo ello, existe esta red de proteccin social, que amortigua bastante todas estas carencias. Al ser un pas cuya economa descansa en la exportacin de crudo, la cada mundial de estos precios desde el ao 2014 ha repercutido muy negativamente en las finanzas nacionales. El modelo productivo venezolano, como apuntbamos, no ha sabido diversificarse, de tal forma que la guerra econmica y el bloqueo creciente por parte de los Estados Unidos y sus perritos falderos han agravado bastante la situacin. El ataque contra la moneda nacional, el bolvar, es incesante.

Se han congelado, bloqueado e incautado activos financieros del pas por todo el mundo, por mor de la perversa influencia norteamericana en los mercados dolarizados. Tambin se han bloqueado las cuentas de la petrolera estatal PDVSA, a travs de su filial norteamericana, CITGO. Todo ello retrata un panorama ciertamente debilitado de la economa venezolana, pero como decamos anteriormente, lo que se vive hoy es apenas nada comparado con la precariedad que vivieron hasta 1998. El chavismo les trajo ms ambulatorios sanitarios, ms educacin integral, desayunos y almuerzos para los escolares, 42 nuevas universidades en el pas, se erradic el analfabetismo, se construyeron viviendas sociales, se potenciaron el trabajo, el recreo y la cultura, as como la participacin ciudadana, y se instal la libertad de expresin para el pueblo, as como un sistema electoral completamente garantista, avalado internacionalmente, por mucho que quieran desprestigiarlo desde la oposicin. A todo esto es a lo que le tienen miedo los yanquis, a que su patio trasero se vuelva ms libre. Le tienen miedo a la dignidad y a la libertad y emancipacin de los pueblos. Por eso cualquier conato de evolucin en esa lnea es interceptado.

Todos los dems argumentos son excusas para esconder la realidad. Cul es entonces la realidad? Lo cierto es que Juan Guaid es un falso lder, construido por el imperialismo, que trabaja a su servicio, representando una avanzadilla poltica a todo un ejrcito de ocupacin en construccin cuyo fin es establecer en Venezuela un gobierno tutelado, como en el pasado, por la Administracin norteamericana. Ello implica una agenda de destruccin de todos los avances sociales del chavismo, as como de los derechos humanos, de las libertades pblicas y de la democracia en el pas. Los medios de comunicacin dominantes en Venezuela, as como los lderes de los pases vecinos (Brasil, Colombia) ya hablan abiertamente de liquidar todo rastro de socialismo, de prohibir la ideologa de izquierdas, mediante una reforma constitucional que llevara a cabo Juan Guaid. El sostn lo proporcionaran las tropas imperialistas una vez que entraran al pas, o bien abiertamente (si se opta por la intervencin militar), o bien solapadamente, si se opta por caballos de troya como la falsa ayuda humanitaria. Sera el colofn de la guerra hbrida a la que llevan sometiendo al pas latino desde 2013, combinando falsa propaganda, bloqueo econmico, financiero y comercial, desabastecimiento de productos, inflacin inducida por los capitales exteriores, actividades terroristas (paramilitares, guarimberos) y guerra meditica internacional.

Frente a todo ese tren injerencista, digmoslo alto y claro: la democracia no est en juego en Venezuela. Lo que est en juego es el derecho de los pases a su libre determinacin, y a llevar a cabo su propio sistema y organizacin poltica, econmica y social. Estn en juego la dignidad, la emancipacin, la libertad, la independencia y la autodeterminacin. Est en juego todo aquello que proporciona la verdadera soberana a los pases, comenzando por la propia soberana energtica, que es lo primero que pretenden eliminar. Estados Unidos ya tiene sus planes de intervenir en los recursos energticos del pas a travs de sus propias empresas, para que sean stas las que abiertamente controlen y administren dichos recursos. La cercana fsica del pas latino a la superpotencia es la mejor credencial para un abastecimiento rpido y controlado. Pero no nicamente el petrleo: coltn, oro, uranio, bauxitaVenezuela es rica en todos ellos, y son materias primas imprescindibles para la construccin de todo tipo de tecnologas. lvaro Verzi Rangel lo ha resumido brillantemente: La cadena de mando est clara: los halcones de Washington mandan, Juan Guaid y los cmplices del Grupo de Lima acatan, prontos para la repartija del botn venezolano. Todo esto con un ataque mortal por redes sociales y medios hegemnicos, para crear el imaginario colectivo de que se est liberando a un pueblo sometido. El fin que se persigue est clarsimo: volver a tener al pueblo venezolano sumido en la ignorancia y bajo la influencia y el control del perverso neoliberalismo.

Pero en Venezuela se han encontrado con un hueso duro de roer: an con todas sus limitaciones y errores, Maduro es digno sucesor de Chvez, el Comandante que iniciara la Revolucin Bolivariana, y que fuera capaz de concienciar a un pueblo digno que lucha por su futuro. Hoy da el chavismo ha conseguido tener un pueblo bravo con conciencia poltica (al igual que ya consiguiera Fidel Castro con el pueblo cubano), y en pie de lucha, en unin con su Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), nacida del pueblo mediante el proyecto de unidad cvico-militar, sin castas militares, y con un grado de conciencia popular y de democracia realmente envidiables. Por eso hasta ahora todas las iniciativas para intentar doblegar la Revolucin Bolivariana han fracasado. Y eso que cada vez la oposicin venezolana y el imperialismo juegan ms sucio: han secuestrado helicpteros, han lanzado drones para asesinar a Maduro, se han gastado miles de millones de dlares en falsa propaganda en sus medios para hostigar al gobierno, han quemado vivas a personas en la calle, han acaparado alimentos para provocar el caos, han llamado a la intervencin extranjera, han llamado a su propio ejrcito a sublevarse, e incluso han provocado apagones de varios das, teniendo a la poblacin sin agua y sin luz, sin alimentos y sin actividad en los hospitales. Han desplegado todos los medios y posibilidades para crear en Venezuela un estado de excepcin social tal, que haga imposible la convivencia cvica y pacfica, con el nico objetivo de hacer caer al gobierno. Empresas, gobiernos, instituciones financieras, bancarias, polticas, diplomticas, militares y mediticas internacionales participan en esta guerra, pero Venezuela an resiste a esta odisea.

Todo esto se produce, y se expande a escala mundial, cuando existen agentes interesados en ello. Estos agentes despliegan un doble e hipcrita rasero a la hora de juzgar o ignorar a determinados pases, segn quines sean estos, y a qu intereses sirvan. Los grandes medios de comunicacin, piezas a su vez del gran capital transnacional, no estn para informar, sino nicamente para actuar de voceros y servir a intereses claramente determinados por fines econmicos y geopolticos. De este modo, la atencin se centra en un pas determinado (por ser rico en recursos naturales pero no obediente al imperialismo), mientras se ignora, se omite y se invisibiliza mediticamente a pases que en verdad requieren el foco mundial, las ayudas humanitarias y la cooperacin internacional para su desarrollo. Un buen ejemplo de esto ltimo es Hait, un pas cuya situacin poltica, social y econmica es infinitamente peor que la de Venezuela. Cuntas noticias recibimos de Hait diariamente? Cuntas horas de radio y televisin le han dedicado? Cuntas pginas de la prensa internacional? Cuntos conciertos de msica se han organizado para su ayuda? Cuntos msicos o artistas en general se han solidarizado con su situacin? Hoy da Hait bordea la guerra civil bajo el continuo aumento de la protesta social, revueltas populares y manifestaciones callejeras, con episodios de rapia incluidos. Pero mientras nuestros informativos nos dan da a da la ltima hora sobre Venezuela, no nos informan de que el 70% de la poblacin haitiana vive en la profunda pobreza, no hay salud, ni educacin, ni viviendas, ni trabajo, y donde una pequea clase enriquecida y corrupta maneja el pequeo pas como si fuera su cortijo. Ser tal vez porque el actual gobernante es cercano a Estados Unidos, y abraza el neoliberalismo? O bien ser porque esta pequea nacin caribea no posee las mayores reservas petrolferas del mundo?

Pero no acaban aqu los desagravios: podramos hablar por ejemplo de Honduras, pas que ha organizado junto a El Salvador y Guatemala las Caravanas de Migrantes hacia Estados Unidos, porque sus vidas se han vuelto insostenibles en sus pases de origen. Tampoco se organizan all conciertos solidarios, ni ocupan titulares de prensa o televisin. Por qu los medios de comunicacin no se han hecho eco de los ms de 380.000 muertos acumulados en Mxico desde 2008? Por qu no hemos encontrado ninguna noticia en portada que nos hable sobre el incremento en 2018 en un 166% de los homicidios en las favelas de Ro de Janeiro? Quiz porque no son dictaduras? Lo es Venezuela? Es el mandatario venezolano un dictador y no el dspota de Arabia Saud que masacra a la poblacin yemen y manda a asesinar a un periodista de su pas en su embajada en Turqua? Es el gobernante venezolano un dictador y no el que ostenta el poder en el rgimen neofascista y genocida de Israel? Es Venezuela una dictadura e Israel una democracia ejemplar, a pesar de violar los derechos humanos en los territorios ocupados y su negativa a obedecer las resoluciones de Naciones Unidas? Es Venezuela una tirana y Estados Unidos una democracia ejemplar, cuyo Presidente ha sido calificado como un trastornado por diversos estudios psicolgicos de su personalidad, que ha despedido sin rubor a los ms altos cargos de su gabinete cuando no estaban de acuerdo con l, o que provoca la muerte de los migrantes en su frontera con Mxico? Es que son todos estos ejemplos democracias mejores que Venezuela?

Como estamos comprobando, las mentiras se desmontan muy fcilmente. La crtica falsa e inducida tambin. La hipocresa tambin. La verdad es ms difcil que salga a la luz. Requiere un estudio crtico y atento a la situacin, y requiere tambin tratar los asuntos en perspectiva, y no quedarse con la foto fija, del momento. El hostigamiento que hoy sufre Venezuela, salvando todas las distancias, es el mismo (en realidad, muchsimo peor, pues han multiplicado sus medios y su poder bajo la globalizacin neoliberal) que ya sufriera el Chile de Salvador Allende en su poca. Si entonces era el do formado por Richard Nixon y Henry Kissinger, hoy los halcones norteamericanos son Donald Trump, Mike Pence, Mike Pompeo, Marco Rubio, Elliot Abrams y John Bolton. Los hostigadores de hoy son an peores que los de entonces. Sus mtodos tambin. Su beligerancia no conoce lmites. Slo toleran la democracia cuando no afecta a sus intereses. Cuando esto ocurre la destruyen sin ms miramientos, y colocan en su lugar los regmenes ms fascistas, despticos y racistas de que son capaces. Pero sobre todo, apan a regmenes obedientes a las consignas de Washington. Con la Revolucin Cubana llevan 60 aos intentndolo. Afortunadamente, no han podido con ella, y esperamos que tampoco puedan acabar con la Revolucin Bolivariana, que comenzara ese gigante llamado Hugo Chvez Fras, y al que tambin prepararon todo tipo de boicots, amenazas y sabotajes.

Repasando los actores que hostigan a Venezuela tendremos una radiografa clara de la situacin: el Grupo de Lima (autnticos vasallos del imperialismo en su propia tierra), la Unin Europea (la misma que impide que los barcos rescaten a los refugiados en el mar, y que tambin expolian a pases de donde se ven obligadas a escapar miles de personas), y el propio Imperio representado por Donald Trump y sus secuaces, los mismos que llevan sembrando la semilla del horror y del odio por todo el mundo desde su fundacin. La derecha local, mundial y el imperialismo slo buscan ahondar an ms las penurias de la poblacin, pues esto es exactamente lo que traern los planes polticos y econmicos de carcter injerencista en Venezuela, desde el momento en que comiencen a disearse los planes de ajuste y el sometimiento a los organismos internacionales como el FMI. Pero dicho esto, tambin hay que instar al Gobierno de Nicols Maduro a que elimine sus ataques al pueblo trabajador, su represin a las legtimas protestas obreras y populares, y sus polticas centradas en la renta petrolera que mantienen al pueblo venezolano en una situacin de pobreza, hiperinflacin y desesperacin.

Qu busca el imperialismo en Venezuela? Situar el acceso a los recursos naturales del pas de forma ms cercana y rpida, desmontar todas las conquistas sociales del chavismo, implementar un programa de incremento del endeudamiento exterior y permitir una mayor penetracin del capital imperialista, a travs de sus empresas. La estrategia, una vez han fallado todos los intentos de materializar estos planes, es preparar el terreno para convertirlo en un Estado fallido, al estilo de Hait, que les proporcione una mayor autoridad moral para intervenir, con la connivencia de la comunidad internacional. El pasado 23 de marzo se han cumplido dos meses desde la ridcula autoproclamacin de Guaid, y todas las estrategias han resultado fallidas (el reconocimiento internacional generalizado, el intento de introducir una camuflada ayuda humanitaria, el intento de provocar un estallido social multitudinario tras el apagn de 3 das que dej sin luz, agua ni energa al 70% del pas, etc.). Los Servicios de Inteligencia detuvieron la pasada semana a Roberto Marrero, el nmero 2 de Guaid, acusado de organizar un grupo criminal a base de mercenarios extranjeros, y a quien se le incaut un lote de armas de guerra y dinero en efectivo en divisas extranjeras. Su plan, segn el Ministerio del Interior venezolano, era atentar contra la vida de lderes polticos, militares y judiciales, as como efectuar diversos actos de sabotaje.

Para animar todava ms el cotarro, y fomentar entre las grandes masas la conciencia contra Venezuela, se organiz en Ccuta un concierto, organizado por el magnate britnico Richard Branson, y donde acudieron numerosos cantantes y grupos de derecha, tales (entre otros) como Miguel Bos, Luis Fonsi, Carlos Vives, Juanes, Man, Juan Luis Guerra o Alejandro Sanz. Se supona que el concierto creara el clima necesario para fortalecer la entrada de la ayuda humanitaria a Venezuela, pero no fue as. Nicols Maduro ya haba dejado claro que Venezuela no haba solicitado dicha ayuda, que Venezuela merece respeto y dignidad, que era un show montado por el circo meditico internacional, y que era una ayuda envenenada (como despus se ha demostrado fehacientemente). Estados Unidos utiliza ayuda que, bajo el falso pretexto humanitario, permite introducir armas, espas, agentes encubiertos disfrazados de mdicos y agentes paramilitares que vayan preparando el terreno para una intervencin. Si de verdad el gobierno estadounidense quisiera ayudar al pueblo venezolano que pasa penurias, tena el recurso fcil de levantar las sanciones, pero sin embargo esto no se hace. Con una mano se hace sufrir al pas, y con la otra se le presta ayuda. Qu sentido tiene esto? La Administracin Trump puede devolver los enormes activos de las empresas pblicas venezolanas que estn confiscados, y puede levantar los bloqueos comerciales y financieros que agobian al pas. Al ver fracasada esta falsa operacin humanitaria, los mismos que la enviaban quemaron sus propios camiones, seguramente para que no se descubriera lo que llevaban dentro.

El cambio de rgimen en Venezuela debe ser, el primer paso para establecer un nuevo orden en Amrica Latina, titulaba el 30 de enero un artculo del Wall Street Journal. Los siguientes pasos sern derrocar a los gobiernos de Cuba y Nicaragua, explicaba. Se trata de expulsar las influencias chinas, rusas e iranes de la regin, romper el vnculo establecido entre Venezuela y Cuba, y hacer caer sus dos gobiernos, explicaba ya en noviembre el Consejero de Seguridad, John Bolton. Guaid y sus seguidores han sido incapaces, porque se les ha visto claramente el plumero, de dividir a las fuerzas armadas, de provocar un golpe militar, de organizar una invasin extranjera (algo que no queda descartado por Washington), ni siquiera de provocar un levantamiento de masas en Venezuela. Creemos que su tiempo ha acabado, y que al final terminar como sus antiguos compaeros de viaje. No convoca elecciones (porque sabe que las perdera), ni posee poder administrativo interno, ni poder sobre los estamentos fcticos del pas. No obstante, las presiones sobre el pas se recrudecen, aumentan las amenazas, se endurecen las sanciones, y los bloqueos financieros y bancarios se extienden, ante la pasividad de la ONU. El aprovisionamiento de medicinas y alimentos cada vez es ms dbil, y escasean los insumos bsicos necesarios. Pero an as, no se ha producido el caos que Estados Unidos esperaba que se produjera. Y mientras el pueblo sufre, el fantoche Guaid se aloja con su familia en toda una planta de un lujoso hotel del barrio de Las Mercedes, en Caracas.

Por cierto que all, en sus lujosas habitaciones, no sufrieron (porque estaban preparados con generadores) uno de los ltimos ataques de su terrible hoja de ruta hacia la libertad y la democracia, como fue el ataque ciberntico contra la estructura energtica del pas, extendiendo la oscuridad a lo largo y ancho del territorio. Fallaron por tanto los dispensarios de gasolina, y se produjo un colapso colectivo de los transportes y la sanidad, el bombeo de agua corriente, la cada de las telecomunicaciones, Internet y la televisin, el control areo, etc. Tambin tuvo como consecuencia la muerte de decenas de hospitalizados por imposibilidad de operarlos o aplicarles dilisis. La intencin es deteriorar permanentemente a Venezuela, fomentando un clima social de odio y agresiones que justifique la intervencin militar extranjera, por motivos humanitarios. Es el mismo guin que ya se pusiera en marcha en varios pases desde la dcada de los aos 70 del siglo pasado. Los venezolanos pasan a ser, bajo esta despiadada estrategia, daos colaterales. Por cierto que en el momento de finalizar este artculo, volvamos a tener noticia de que de nuevo Venezuela a quedado a oscuras. Sabotajes y terrorismo interno, provocaciones y presin, bloqueos econmicos y financieros, todo con el fin de aumentar el descontento social, y el miedo entre la poblacin hostigada. Si pudieran les quitaran hasta el sol. Nada les detiene en su perverso objetivo de derrocar el chavismo y hacer de Venezuela una nueva colonia estadounidense.

Los mtodos de ciberguerra, sabotaje y atentados selectivos estn siendo los preferidos de Washington, antes que acudir a una intervencin militar al uso, que podra representar una opcin menos calculable en sus esfuerzos y en su xito. A la Casa Blanca le interesa debilitar la Revolucin Bolivariana, desgastarla, antes que enfrentarse a ella por la puerta grande. De esta forma, el caos y la anarqua de las masas ciudadanas pueden allanarle bastante el camino, y forzar el derrocamiento del Gobierno de Maduro. Lo llevan intentando desde el paro petrolero de 2002. El ataque contra la represa del Guri fue un ataque informtico en toda regla, que requiere millones de peticiones por segundo, ejecutadas desde ordenadores externos, manejados por expertos hackers, de tal manera que anulan la casi totalidad de sistemas robotizados que controlan su funcionamiento. Es parte de lo que se llama en seguridad informtica un caos total, es decir, anular por va telemtica el conjunto de servicios bsicos de un pas, atacando escalonadamente toda su infraestructura de red. Salvo algunos suministros que requieren para su anulacin la presencia fsica, la mayora de ellos (control del trfico terrestre, suministros de agua y de luz, del gas, la telefona, los satlites, los sistemas de pago electrnico, los edificios inteligentes, los transportes pblicos) pueden colapsarse por esta va. Si este tipo de ataques llegan a consumarse al completo, pueden producir perfectamente la quiebra definitiva de todo el conjunto de servicios de un pas, dejndolo absolutamente paralizado y presa del caos colectivo. Alguien duda de que los halcones de Washington sean capaces de ejecutar dicho ataque en Venezuela?

Nos encontramos por tanto ante escenarios de guerra sofisticados y multifacticos que engloban guerra econmica, guerra psicolgica, guerra comunicacional y guerra informtica. Est demostrado que no hace falta ni un solo soldado para llevar a cualquier nacin al abismo combinando todos estos factores. Sobre todo cuando ese criminal capitalismo est tan globalizado como ahora, y adems se anhelan los recursos naturales de dicha nacin. Estamos de acuerdo con Atilio Born cuando califica estas acciones de crmenes de lesa humanidad. Terrorismo puro y duro meticulosamente planificado por Washington. Afortunadamente, todos estos ataques han fracasado hasta ahora en su intento de crear un clima social insostenible en el pas, que cronifique y agrave los actos vandlicos, el pillaje y los disturbios pblicos. Salvo algunas protestas puntuales, no se han registrado saqueos ni disturbios descontrolados. Y es que el imperialismo y sus secuaces han dado con un pueblo digno, unido y determinado a defender su nacin de los ataques extranjeros. Si el pueblo venezolano resiste, slo nos queda esperar a que ms tarde o ms temprano, los indeseables dirigentes estadounidenses, as como las boliburguesas locales que los han apoyado, terminen sentados en el banquillo de la Corte Penal Internacional.


(http://rafaelsilva.over-blog.es)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter