Portada :: Brasil :: Bolsonaro: amenaza fascista en Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-04-2019

Entrevista con Mariluci Cardoso de Vargas, investigadora de la Comisin Nacional de la Verdad, creada en 2012
"Estamos en una guerra por la memoria

Marcelo Aguilar
Brecha (Uruguay)


Marcelo Aguilar.- De dnde viene y cules son los alcances de esta decisin de Bolsonaro [1]?

Mariluci Cardoso de Vargas.- Desde 1964 hasta 2011 los militares celebraron esta fecha oficialmente. El debate se inici cuando Dilma determin que el golpe del 64 fuese retirado del calendario oficial de celebraciones de las fuerzas armadas, y esa orden fue acatada por el Ministerio de Defensa y cumplida por el comandante del ejrcito. Esta recomendacin tambin aparece en el informe de la Comisin Nacional de la Verdad (CNV) y se asocia a otras medidas respecto a las prcticas de las fuerzas armadas para lidiar con el pasado. Una de ellas es que justamente exista un reconocimiento de su responsabilidad en los crmenes cometidos. La CNV trabaj en conjunto con otras comisiones de Estado, como la Comisin de Amnista del Ministerio de Justicia, que hoy est bajo la rbita del Ministerio de la Familia, Mujeres y Derechos Humanos y viene sufriendo varios ataques. Estamos en un momento de destruccin e invalidacin de estos grupos de trabajo. La orden de Bolsonaro, adems de ser una afrenta contra la democracia, invalida el trabajo de estas comisiones de Estado y tambin da una seal que desacredita las voces de los sobrevivientes y las generaciones que heredaron las marcas de las persecuciones, trayendo as el peligro del negacionismo. No se trata de una opinin, de si hubo o no dictadura. La historia y estas comisiones de Estado ya comprobaron las muertes, las desapariciones, las torturas y el carcter sistemtico de las graves violaciones a los derechos humanos, que configuran crmenes contra la humanidad y que, por tanto, deben ser repudiados. Lo que estn haciendo es intentar deshacer la historiografa. Despus de acumular tanto es un grave problema que esta cuestin sea colocada en estos trminos por una figura como el presidente.

Marcelo Aguilar.- Hay un caldo que resulta proclive a este tipo de acciones?

Mariluci Cardoso de Vargas.- Yo se lo atribuyo a las fallas de la democracia, que no consigui hacer que la historia de la dictadura cvico-militar y la memoria de los sobrevivientes sean colocadas como incuestionables. Todava hay sospechas sobre la legitimidad de los relatos de los sobrevivientes y sobre los crmenes a ser repudiados. La propia CNV en sus conclusiones demostr la prctica sistemtica de violaciones y problematiz su continuidad. El ao pasado tuvimos un grave atentado contra la democracia con el asesinato de Marielle Franco, as como en 2013 tuvimos el caso de Amarildo (de Souza, albail desaparecido y asesinado por la polica en Rio de Janeiro), en el que fue comprobada la muerte por torturas. Sabemos que las prcticas de las fuerzas de seguridad en Brasil todava tienen ese carcter extremadamente violento, sobre todo con la poblacin de las periferias, pobres, negros, indgenas, campesinos y militantes de derechos humanos. Tenemos en el pas nmeros alarmantes de violencia policial, violencia de Estado. Es muy difcil captar cmo y dnde ese terrorismo de Estado configurado en los aos de dictadura permanece y se desdobla en violencia de Estado en el perodo democrtico. El problema no ha sido superado, y son prcticas en las que no hay consenso respecto al repudio. Hay una falla en la formacin en cuanto a estructura poltica, que tiene su base en el autoritarismo y permite que esas prcticas sigan su curso y esas memorias e historias de vida de los sobrevivientes no ganen el sentido comn. Esto est bastante marcado en la sociedad brasilea, y la ltima eleccin lo explicit todava ms. A pesar de las declaraciones que Bolsonaro vena haciendo antes de ser electo, del homenaje a Carlos Alberto Brilhante Ustra (militar torturador de la ltima dictadura) en la tribuna del Congreso el da del impeachment, y los indicios que vena dando sobre su forma de relacionarse con ese pasado, no pas nada que impidiese su candidatura. En otros pases del continente, cuando hay una celebracin o apologa a los militares, hay una repercusin y combate inmediato, e inclusive en caso de rganos pblicos, exoneracin o alejamiento del cargo. Es bastante difcil de combatir ese discurso cuando no hay ningn tipo de punicin ni medida administrativa o jurdica contra expresiones de odio. Esto hace que las personas se sientan autorizadas.

Marcelo Aguilar.- A cosas como esta se refiere como fallas de la democracia?

Mariluci Cardoso de Vargas.- Creo que son fallas s, porque aparece un autoritarismo que se sobrepone a los valores democrticos. La polarizacin poltica permite que se construya un sentido comn que entiende que la eliminacin de un opositor poltico es posible. Eso es una falla grave, porque no se entiende la discrepancia y la oposicin como algo a ser resuelto dentro de los marcos del Estado de derecho. Se evoca entonces la violencia como forma de resolver las diferencias, y eso es terrible desde el punto de vista democrtico. Lo preocupante es que los crmenes sobre las poblaciones que mencionaba antes son vistos dentro de un estado de normalidad y no como casos que deberan ser de excepcin.

Marcelo Aguilar.- Cmo evala el proceso posdictadura en relacin con la bsqueda de justicia y sus avances y retrocesos?

Mariluci Cardoso de Vargas.- Tenemos una barrera en el mbito de la justicia que es la ley de amnista de 1979, que sigue vigente y es interpretada como un impedimento y una obstruccin para la posibilidad de juzgar a los autores de graves violaciones a los derechos humanos. Esta ley contribuye a reforzar el olvido. La justicia tiene ese papel pedaggico tambin en el mbito de la memoria. A pesar de que hemos avanzado bastante en algunos sentidos como en las polticas de verdad, memoria y reparacin, en la difusin de los testimonios de los sobrevivientes, con las comisiones, no conseguimos alcanzar la justicia. Todos los mecanismos que contribuiran a reforzar el repudio a un perodo que dej tantas marcas traumticas para el pas estn obstaculizados.

Marcelo Aguilar.- Cules seran los efectos de esa poltica del olvido?

Mariluci Cardoso de Vargas.- Los efectos son los que estamos viviendo en este momento. Esta es una forma muy infeliz de lidiar con el pasado, una batalla de la memoria que se viene dibujando con lneas graves desde hace bastante tiempo. Lo que vemos ahora es contundente: hay una guerra evidente por la memoria. Al mismo tiempo que se llama a los militares a celebrar el 31 de marzo dentro de los cuarteles, tambin hay varios llamados a actos de resistencia en varias regiones del pas.

Marcelo Aguilar.- Cules pueden ser los impactos de estos fenmenos?

Mariluci Cardoso de Vargas.- Es muy difcil hacer una proyeccin. Estamos viviendo un da a la vez, sorprendidos por cosas graves no slo en el mbito de las fuerzas armadas, sino en general, con ataques a la educacin, a los derechos laborales, entre tantos otros. Son muchos ataques al Estado de derecho, retrocesos que pueden tener consecuencias muy negativas para la sociedad. Pero ms que pensar en eso, me parece importante pensar y discutir las estrategias que podemos tener para combatir y denunciar este tipo de situaciones, y que no nos quieran hacer perder la memoria. Son muchas tambin las personas que intentan contribuir en la medida de lo posible en la defensa de la Universidad, de la educacin pblica, gratuita y de calidad para que podamos fortalecer el combate al autoritarismo. Eso implica deconstruir esa falsa versin de que el golpe debe ser celebrado. Fortalecer la democracia est en el orden del da.

Nota de edicin
[1] Esta entrevista forma un conjunto con el artculo "El ejrcito brasileo celebrar el aniversario del golpe del 64", por lo que a la decisin que se refiere en la pregunta es sobre esa celebracin.

Fuente: https://brecha.com.uy/apologia-del-terror/
 


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