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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2019

Unos das en la vida de un jazzman (I)

Juan Montao Escobar
Rebelin


Dime,

Sobre tu ayer,

quin ahora eres?

Dime,

con tu cansancio,

cmo andas?

-Antonio Preciado (Poema Dos solos de tambor de Cuame Bamba)

 

Octubre 8

Ahora que conocen el hielo, y sienten el sonido y la furia, al fin ellos saben que las espirales humanas con sus designios, ansias, tranquilidades y satisfacciones parecen retrocesos, pero no es as, aquello que es logrado no soporta renuncias o estafas. En estos das, son gobiernos encorbatados y con baja oxigenacin cerebral. Quines son? Qu representan? Qu les digo, son calandracas, representan a ese mundillo social-financiero-econmico corrompido en sus entendederas por la supersticin tenaz de que son perpetuas las carestas humanas.

Hay ms o menos gente leyendo sus diarios? Hay ms o menos gente atendiendo sus noticiarios? Se dira que estn a la baja, muy a la baja. Ya se perdi esa fe popular que haca concluir ciertos dilogos con un fue dicho por la prensa. Frase ahora dudosa, tan dudosa como la clase poltica en la extensin de su especie. Las cosas se cuentan solas. El vecino, un adulto jubilado, lee el peridico para amargarse porque la calle, aventuras y desventuras, obliga a otras interpretaciones. Es un lector habitual y tiene la costumbre gentica de buscarlo muy temprano, un poco despus del desayuno, cumple con el ritual de los ltimos aos: hojear y ojear. Se ha radicalizado en su desconfianza: pginas deportivas, mejor dicho el ftbol, y el crucigrama. Yo lo s, me ofrece el peridico, pero se anticipa a defender ese pasatiempo enigmtico.

Ocurre por ac, en Esmeraldas, Ecuador. Ocurrir en Brasil, Argentina, Uruguay o en Bolivia? Y en Colombia, Chile y Paraguay? Son estos liderazgos inspidos y repitiendo historias de agaches coloniales. Octubre de mala y poca fe. El pedido, la splica o la demanda de arrecheras por los retrocesos conservadores tienen odos atentos y corazones desconfiados. Las epopeyas cimarronas ocurrirn cualquier da, sin saber fecha uno se arriesga a escribir que sucedern. Vivimos los momentos de la palabra suelta. La batalla oral es como una partida de ajedrez sin piezas ni tablero, sino a dichos estratgicos y tcticas de ajustes de cuentas. El grupo de este lado tiene frases buenas para recordar a Rafael Correa (caso ecuatoriano) y ese del otro tira pedradas condenatorias: la corrupcin.

Se desconfa de lo ledo en el peridico. O lo televisto en el noticiario del medio da o de la noche. Izquierda y derecha tienen el mismo recelo, pero acuden a los mass media. Y tambin van por las redes sociales y peridicos digitales. Ambas extremidades del coraje poltico tienen una figura central (Rafael Correa vs Jaime Nebot) y dispersan sus respetivas tirrias en cantidades industriales contra ellas. En estos das, les sucede igual que a Aureliano Buenda, aquel cuando su padre lo llev a conocer el hielo. Ms an despus de las elecciones locales y a consejeros y consejeras del CPCCS. El hielo impresiona porque se siente fro o alguien supone que quema. Ahora la derecha, antes el progresismo, tiene sus disfraces, a veces de izquierda o maldice a las izquierdas; a veces, busca una va que resulta muerta. El agua tibia ni quema ni sirve para una buena taza de caf. Este octubre progresista incgnito, eludiendo el rojo histrico sin atreverse a proponer una bandera perdurable. Derecha e izquierda en bailes de espejos. Los pueblos tienen la palabra.

Diciembre 17

El miedo es reaccionario porque teme al maana. O segn la enseanza de Franz Kafka un insecto grandioso y asqueroso en la otra punta de la mesa. El progresismo latinoamericano es, por ahora, kafkiano. O como lo interpretara Isabel viendo llover sobre Macondo: el llamado a la misa del domingo anterior.

La derecha sac airear su miedo. Esa derecha, con sus pintas, lenguajes, miserias, grandezas, dioses e ideologas, enferm de espanto. Cuatro dedos de espanto, en la escala curativa de las mujeres y hombres medicinas de nuestra cultura afropacfica. Si ya no haba fantasmas en los rincones ms oscuros de casas y memorias, el tropel derechoso empez a colocarlos ah y en los lugares ms visibles, despus los alumbr con sus opiniones para referenciarlos con otros espantos anteriores. Bueno, el pasado es un pretexto para vigorizar miedos. El pasado no es historia, pero la historia tiene en el tiempo pretrito referencias narrativas y reflexivas. El monlogo de la derecha viendo llover sobre los Macondos alebrestados por el progresismo se resume as: debe haber escampado en alguna parte [1] . El optimismo intil que en otro lado gobiernan sus anhelos. Parecidos y sentimentales.

Agosto 26

Valga el fantasma de los poetas y la poltica. El fantasma del Manifiesto. Aquella nima que recorre el planeta a contramano de las murallas de desprestigio. Este jazzman (o sea yo) no es ni pretende ser productor de versos tiles. Y es verdad no tengo el honor de serlo, pero admiro a quienes lo son, con sus vestiduras clsicas, urbanas, biocntricas, surrealistas, decimeras o yo qu s.

Los comunistas son ciudadanos fantasmales. Ustedes saben que son por sus historias, sus periodiquitos y por sendero de conversacin. En mi ciudad, Esmeraldas andan por ah, por esas calles de Dios. Pedro Caicedo, el ltimo de los cimarrones comunistas, algo abollado en la salud, pero admirable en su voluntad. Hemos discrepado, bastante, pero lo respeto. No se ocult y se qued con los pocos que no maldijeron la hoz y el martillo. Y est el hermano Flix Preciado, acadmico y profesor universitario, atento a los tiempos humanos y sociales, para crticas y teorizaciones.

En serio, ya no hay comunistas como los de antes. O si los hay son de voz baja, fantasmales para no pedir permiso, porque ese sera el colmo doscientos aos despus de predicar, con labia y rabia, cambios sociales. La actual derecha ideolgica despierta los fantasmas de sus sueos leves, para matarlos en la literatura poltica y en la oralidad de sus telediarios de opiniones. El sngoro cosongo burln utilizado hace 171 aos, en aquel clebre prrafo del Manifiesto, an est vigente para componer ironas al miedo derechoso del siglo veintiuno. Ripley's Believe It or Not! Todava hay almas trmulas que sienten escalofros con el fantasma. Por eso asombra el disimulo incmodo del progresismo dulce, la izquierda-caramelo, los revolucionarios-mermelada, el liderazgo progre engolosinador y as hasta daar la insulina comunista. Ja!

Los poetas hablan y se entienden mejor con las nimas. Un nima recorre los continentes: el nima del comunismo. Contra esta nima bendita se han conjurado en una santa jaura, todas las potencias de la vieja Europa y del antiguo mundo (sistema-mundo, dira Immanuell Wallerstein [2] ), el papa (no creo que Francisco ande perdiendo tiempo y trabajo en estas zanganadas) y el deplorable zar de los Estados Unidos, los Metternichs y Guizots latinoamericanos de estos meses, los radicales dudosos y los presidentes mnimos donde los haya. Como ven la magra coleccin es bicentenaria. Y repitindose con regular puntualidad.

Ya dije que no soy poeta, pero consumo poesa y tengo un pantheon, en la versin latina ms original del trmino, por favor. La poesa hace el trabajo pedaggico de la verdad a las teoras polticas. Por eso los poetas, mujeres y hombres, son eternos sospechosos de izquierda y derecha. La santidad no es virtud de la poltica ni al revs del significado, es como es; el ejercicio de un poder. Los poetas suelen tocar esa puerta y no pasan del umbral. Los poetas deberan morirse joven para no corromperse jams, ms o menos eso escribi Alberto Borges (1928-1994), por all por los aos 60 del siglo pasado, en la revista Vistazo. l fue un periodista ecuatoriano de origen espaol y no s de sus simpatas zurdas o diestras.

Y qu ms queda del nima sola? Sola o solitaria? Hay un mapa mural que incluye mala literatura, errores terribles, interpretaciones equivocadas; pero tambin ganancia en derechos humanos y sociales, solidaridad efectiva y las nostalgias de muchsima gente honesta. Versos no para una despedida y si para reencontrar caminos mejores: Todas las noches salgo/ a hablar con los fantasmas./ Todos llegan a tiempo con el viento/ agitando sus nombres/ en una multitud desesperada [3] .

 

Notas:

[1] Isabel viendo llover sobre Macondo, www.LibrosTauro.com.ar, p.3, documento en PDF.

[2] Sin disminuir la importancia de Immanuel Wallerstein, para nada; el marxismo negro (no tiene por qu ser una relacin con la piel) representados por diferentes pensadores e investigadores afrodescendientes formularon esa descripcin del capitalismo. Uno de ellos Oliver Cox escribi: cuando la sociedad capitalista se hace adura, la rapia organizada tiende a quedar descartada en beneficio de la ingeniosidad contractual; contra los pueblos ms dbiles y menos adelantados, los dirigentes capitalistas han concluido que las transacciones legales eran tan lucrativas como la agresin fsica y resultaban menos costosas y perturbadoras. Casi todo el mundo sabe que gran parte de la riqueza y del territorio de la tierra ha llegado a manos de las naciones capitalistas por esos medios aparentemente legtimos, en El capitalismo como sistema, Madrid, Fudamentos, 1972, p.114. La cita a su vez fue tomada de: Montaez Pico, D. (2018). La teora del sistema-mundo es negra y

caribea: capitalismo y racismo en el pensamiento crtico de Oliver Cox . Tabula Rasa, (28),

139-161. Doi: https://doi.org/10.25058/20112742.n28.7 . Documento en PDF, p. 144.

[3] Con todos los que son (antologa potica), Antonio Preciado, Ediciones Matanzas, 2013, p. 39.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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