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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-04-2019

El profesor de Ciencias Polticas se presta a servir de altavoz al Majzen y enmienda a la ONU sobre el Shara Occidental y el Pueblo Saharaui
Y Verstrynge cogi su fusil

Luis Portillo Pasqual del Riquelme
Rebelin


Tristes tiempos estos en los que hay que luchar por lo evidente (Friedrich Drrenmatt)

Res ipsa loquitur / Los hechos hablan por s mismos (Frank Ruddy)

Mala gente que camina y va apestando la tierra (Antonio Machado)


Jorge Verstrynge, profesor titular en la Facultad de Ciencias Polticas y Sociologa de la Universidad Complutense de Madrid, se descolg a mediados de marzo con unas excntricas manifestaciones negacionistas despus de haber asistido a un evento propagandstico del Majzen marroqu en Dajla, ciudad saharaui ilegalmente ocupada, una operacin cosmtica y de propaganda del Gobierno de Marruecos para dar a entender que existe una situacin de normalidad en el Shara Occidental y blanquear e intentar legitimar la ocupacin manu militari.

Cmo haban rastreado el campus universitario madrileo los servicios de inteligencia marroques para hacerse con este estridente acadmico y llevarlo en volandas a la ciudad ocupada de Dajla para que hiciera de altavoz del Majzen? He ah una cuestin interesante. Algn tufillo desprendera Verstrynge despus de haber pasado de un partido poltico a otro cual avezado saltimbanqui- como si tal cosa. El espionaje marroqu sigui ese tufillo y se dijo: aqu tenemos carnaza. Y se puso a ello.

Verstrynge se prest gustoso, pues, habiendo nacido en Marruecos y teniendo tambin nacionalidad francesa, adems de la espaola, haca tiempo que haba manifestado su inclinacin por las tesis irrendentistas del partido Istiqlal -la teora del Gran Marruecos-, asumidas como propias por la monarqua alauita para consolidarse en el poder en sus momentos ms bajos. Segn las palabras de Verstrynge, el Shara siempre ha sido marroqu .

Tras mi sorpresa inicial el Majzen no deja de sorprendernos con sus constantes operaciones de intoxicacin y propaganda-, consider que la opinin del excntrico profesor Verstrynge, en el marco de su participacin en el Foro Crans Montana en la ciudad saharaui ocupada de Dajla, no mereca mi tiempo ni mi esfuerzo. Sin embargo, al constatar la burda utilizacin hecha por el Majzen y su prensa de la presencia de Verstrynge en Dajla ocupada, y de sus manifestaciones anti-saharauis era la finalidad para la que nuestro profesor y otros personajes fueron trasladados gratis a esa ciudad ocupada-, comprend que esas manifestaciones, adems de ser fake news y un impdico ataque al pueblo saharaui y a sus derechos inalienables, constituan tambin un insulto a la inteligencia, a la Universidad y, muy particularmente, a sus colegas de la Facultad de Polticas y Sociologa de la Complutense de Madrid; y que ese ataque y esas falacias no deban quedar sin respuesta.

A subrayar, adems, la obsesin con que los gobernantes marroques se esfuerzan en llevar gratis y agasajados al Shara ocupado (las provincias del Sur) como tambin a las sesiones de la Comisin de Descolonizacin de la ONU, para que testifiquen a favor de la marroquinidad del territorio saharaui- a magnates, fantoches y funcionarios profanos o corruptos pero de relumbrn, al mismo tiempo que imponen el cerrojazo y expulsan sistemticamente a multitud de polticos, periodistas, abogados, defensores de DDHH, o simples estudiantes o turistas que pretenden acceder a las zonas ocupadas del Shara Occidental para constatar la realidad sobre el terreno. Expulsiones que apenas aparecen en la prensa espaola, pero que la web Contramutis (Contra el silencio) se ha ocupado de divulgar, al igual que ha hecho con la lucha de los saharauis encarcelados por el ocupante marroqu, o con la carta al Papa Francisco ante su visita a Marruecos.

El negacionismo de Verstrynge: el Pueblo Saharaui y el Shara Occidental

La noticia podra resumirse as: Despus de 43 aos de ocupacin militar marroqu de la mayor parte del Shara Occidental, el profesor Verstrynge se desplaza a Dajla la antigua Villa Cisneros, hoy ciudad saharaui ocupada- para participar en el propagandstico Foro Crans Montana y all, clamar a los cuatro vientos los titulares del Majzen: el pueblo saharaui no existe; es una invencin de Argelia / Espaa y de la izquierda espaola; el Shara es marroqu y siempre lo ha sido. Las manifestaciones de Verstrynge no tienen desperdicio.

Esas afirmaciones (ms bien, negaciones) de Verstrynge tienen toda la pinta de ser una provocacin, una ms de sus consabidas provocaciones para figurar en los titulares. Y el Majzen, encantado, claro, con titulares vociferantes en la prensa marroqu. No deberamos entrar al trapo de tales provocaciones; y si lo hago con estas lneas es para dejar cuatro cosas claras y seguir avanzando, que es lo que precisa el sufrido y ninguneado pueblo saharaui.

Vayamos por partes. Para empezar, y para los interesados, el Foro Crans Montana, al que asisti Verstrynge en Dajla (antigua Villa Cisneros), con patrocinio y financiacin marroqu, es la misma organizacin con sede en Mnaco que en octubre de 2018 dio cobertura a Carles Puigdemont en Ginebra para mantener un dilogo con los presidentes de Armenia, Bangladesh y Lesotho. Adems, conviene recordar las excelentes relaciones entre Jordi Pujol y Mohamed VI (entre otras actividades, en 2011, Pujol particip en Rabat en una conferencia sobre la Administracin Pblica Regional, donde alab el Plan de Regionalizacin de Mohamed VI que contempla incorporar el Shara marroqu descartando el derecho de autodeterminacin de la poblacin autctona saharaui), las actividades de algunos honorables infiltrados y el llamativo silencio que en mi opinin- los independentistas catalanes han mantenido ltimamente sobre quienes s tienen reconocido por la ONU el derecho a la autodeterminacin: los saharauis.

El mencionado evento a cuya celebracin y asistencia, en sesiones anteriores, en una ciudad militarmente ocupada, se opusieron la ONU y otras instituciones, como la Unin Africana (UA)- sirve a Marruecos de plataforma dulzona y recreativa para publicitar su plan de autonoma amaada para los territorios saharauis ocupados, nica opcin que deja a los saharauis, eliminando el ejercicio legtimo de su derecho a la libre determinacin. Los gobernantes espaoles de la poca arruinaron la posibilidad de una descolonizacin pacfica y consensuada con la represin de la Intifada de Zemla y la desaparicin del dirigente saharaui Bassiri.

El sentido comn nos permite entender perfectamente a qu se hace referencia cuando se dice pueblo saharaui, pueblo espaol, cataln, madrileo, francs, americano o marroqu. La soberana reside en el pueblo espaol , reza la Constitucin Espaola. Nadie se cuestiona si somos una creacin romana, fenicia, cartaginesa, castellano-leonesa o visigoda. En cualquier caso, si lo que pretende el Sr. Vestrynge, de conformidad con sus patronos alauitas, es hacer del concepto una disquisicin metafsica ms a estas alturas de la pelcula-, no ser yo quien vaya a definir el concepto, doctores tiene la Iglesia. De hecho, Espaa realiz un censo de la poblacin saharaui con derecho a voto para el referndum de autodeterminacin que habra de celebrarse en el primer semestre de 1975, y que Marruecos logr primero postergar y despus impedir por miedo a perderlo (James Baker). Incluso la Audiencia Nacional tiene abierta una causa por intento de genocidio del pueblo saharaui, una querella criminal interpuesta en 2006 y en la que han declarado, entre otros ciudadanos saharauis, Aminatu Haidar. Verstrynge quiere ser ms papista que el Papa, cuya visita a Marruecos pretende utilizar tambin el Majzen, cmo no?, para intentar legitimar la ilegal ocupacin del territorio saharaui, que dura ya ms de cuatro dcadas.  

Que el Shara es y siempre ha sido marroqu, es un simple exabrupto personal sin fundamento alguno. O sea, que el Tribunal o Corte Internacional de Justicia de La Haya (Dictamen de 16 de octubre de 1975), la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de la ONU estaran segn las manifestaciones de Verstrynge- rotundamente equivocados. Como es sabido, la Corte Internacional de Justicia, en 1975 y a peticin de los Gobiernos marroqu y mauritano, fall que ni Marruecos ni Mauritania ostentaban soberana sobre el territorio del Shara Occidental. Las manifestaciones de Verstrynge en Dajla ocupada tambin se ven impugnadas por las numerosas resoluciones de la ONU sobre el Shara Occidental, el dictamen Corell (2002), las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unin Europeo (TJUE) de 2016 y 2018, el fallo del Tribunal Supremo de Sudfrica sobre la propiedad de los recursos naturales del Shara Occidental... La soberana del sultn jams alcanz ms all del Uad Dra (actual lmite norte de la provincia de Tarfaya), como consta en los documentos histricos.

Los intereses de Espaa, Sr. Vestrynge, no pueden confundirse con la sumisin al triple chantaje alauita: pateras , droga y terrorismo (en palabras del propio rey Hassan II: la Marcha Verde fue un chantaje horrible). Y los intereses y derechos del pueblo saharaui? He aqu las palabras que, el 2 de noviembre de 1975, slo tres das antes del inicio de la 'Marcha Verde', pronunci el entonces Jefe de Estado en funciones, el prncipe Juan Carlos, en El Aain (capital del Shara Occidental): Espaa cumplir sus compromisos y tratar de mantener la paz... Deseamos proteger tambin los legtimos derechos de la poblacin civil saharaui, ya que nuestra misin en el mundo y nuestra historia nos lo exigen. Das ms tarde, el 14 de noviembre, se firmaban los Acuerdos Tripartitos de Madrid, ilegales, ilegtimos y jams denunciados, y que abriran la puerta a la guerra y al largo conflicto del Shara, que arrastra ya cuarenta y tres aos.

De manera que no estamos ya en esa fase de retorno a los supuestos orgenes, Sr. Vestrynge, que qued definitivamente zanjada en 1975, con el Dictamen del Tribunal Internacional de Justicia. No nos retrotraiga usted, de nuevo, al eterno bucle intoxicador del Majzen para consumo interno y propaganda barata en el exterior. La fase en que estamos ahora es la de presionar a Marruecos, incluso aplicando el Captulo VII de la Carta de la ONU, para que deje de ser un Estado chantajista y cumpla con la legalidad internacional. No intente despistarnos usted ms. Por qu no se imponen a Marruecos, cuando menos, las mismas sanciones que se imponen a otros pases por hechos similares? El asunto al igual que la ilegalizacin de los Acuerdos Tripartitos de Madrid- merecera ser materia de reflexin en su Facultad de Ciencias Polticas, no cree?

Los gobernantes marroques, en lugar de avanzar a partir de la verdad y la legalidad, siempre vuelven sobre alguna cuestin anterior ya resuelta y superada, para retornar de nuevo al bucle melanclico y entorpecer y paralizar todo el proceso de solucin al conflicto, ocultando precisamente los hechos relevantes. A esto es a lo que se presta ahora el Sr. Verstrynge.

Adoptar medidas

Ya es hora de que los gobiernos de los pases democrticos adopten las oportunas medidas de reciprocidad y retorsin frente a esa prctica vejatoria de Marruecos contra los nacionales de otros pases. Por ejemplo, prohibiendo la entrada en Espaa de determinadas personas de nacionalidad marroqu, ponindoles diversas trabas legales o burocrticas, procediendo a similar nmero de expulsiones de nuestro pas cada vez que Marruecos expulse a un/a ciudadano/a espaol/a. No como hasta ahora, poniendo cara de haba, mirando para otro lado, escondiendo los hechos a la opinin pblica y cediendo a las exigencias de Palacio .

No hay que achantarse como se viene haciendo- ante los chantajes alauitas ni conformarse sin ms con las expulsiones de ciudadanos de otros pases. Al contrario, hay que insistir y presionar a los responsables marroques para que cumplan la legalidad internacional y se comporten como una nacin civilizada, no como un Estado irresponsable y gamberro. La legalidad internacional es el conjunto de normas y prcticas que los humanos nos hemos dado, con mayor o menor acierto, para vivir en paz y resolver nuestras diferencias por va pacfica. Son, por as decir, las normas de convivencia. Si no se respeta, o se viola, esa legalidad, se pone en peligro la convivencia y la paz. Esto es lo que hay que entender y por lo que hay que trabajar continuamente, siendo beligerantes con quienes incumplen la ley, ya sea contaminando el Planeta o invadiendo territorios ajenos. El relevante papel que pretende atribuirse Marruecos segn proclaman sus dirigentes- en el desarrollo de frica y como socio de Europa no exime a sus gobernantes , en modo alguno, de su obligacin de cumplir con la legalidad internacional, descolonizar el Shara Occidental permitiendo a su poblacin autctona ejercer su derecho inalienable a la libre determinacin y dejar de chantajear a los pases vecinos y a Europa para que acepten sus ilegtimas pretensiones sobre el territorio saharaui ocupado.

Para finalizar, slo dos breves comentarios. En primer lugar, acudir a Dajla ocupada, en la nmina del ocupante y financiador, para hacer de altavoz del Majzen, no es precisamente una heroicidad, sino pura mendacidad. Lo que, en cambio, s hubiera sido una actuacin digna de un profesor de Ciencias Polticas era decir la verdad, en el plenario, a los asistentes al evento pergeado por el ocupante: que Marruecos invadi ilegalmente el Shara Occidental, que el territorio saharaui no le pertenece, que viene obstruyendo sistemticamente el proceso de descolonizacin, que debe dar al pueblo saharaui la oportunidad de ejercer su derecho a la autodeterminacin y que libere a los presos polticos saharauis, varios de ellos (Gdeim Izik) condenados a cadena perpetua.

Y, en segundo lugar, que, visto lo visto, los estudiantes de Ciencias Polticas deberan tener mucho cuidado al someterse a la docencia de determinados profesores de esa Facultad madrilea.

Sepa el Sr. Vestrynge que el Movimiento Internacional de Solidaridad con el Pueblo Saharaui est con la legalidad internacional y la defiende; y, precisamente por ello y como consecuencia de ello, apoya la justa causa de ese pueblo, avalada, por aadidura, por decenas de resoluciones de Naciones Unidas, torpedeadas por quien todos sabemos e incumplidas sistemticamente. Y estamos tambin a favor del hermanamiento de los pueblos, de todos los pueblos, que es precisamente lo que no desea el Majzen ni sus poderosos lobbies, para as poder seguir manteniendo su poder, sus beneficios y sus privilegios. Habr que decrselo al hermano pueblo marroqu, engaado por sus dirigentes y carente de libertades democrticas, Sr. Vestrynge.

Luis Portillo Pasqual del Riquelme. Doctor en Ciencias Econmicas, exprofesor de Estructura Econmica Internacional en la Universidad Autnoma de Madrid

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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