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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-04-2019

Tres lecciones para la izquierda del informe Mueller

Jonathan Cook
Sin Permiso


La izquierda progresista puede deducir tres lecciones importantes ahora que es evidente que la investigacin del fiscal especial, Robert Mueller, sobre el Russiagate nunca va a destapar la connivencia entre el equipo de Donald Trump y el Kremlin en las elecciones presidenciales de 2016.

Salvar la cara

1. La izquierda nunca tuvo nada que hacer en este asunto. Fue siempre una disputa interna entre diferentes alas del establishment. El capitalismo tardo est en crisis terminal, y el mayor problema al que se enfrentan nuestras lites empresariales es como salir de esta crisis con su poder intacto. Un ala quiere asegurarse de que no pierde la cara en el proceso, otra es feliz simplemente hundiendo an ms su hocico en el agujero, mientras dure la comida.

El Russiagate no abord nunca el fondo del asunto, sino quin gestionara la imagen de la cada de un capitalismo neoliberal cargado de esteroides hasta envenenarse.

A los lderes del Partido Demcrata les aterra menos Trump y lo que representa que nosotros y lo que podramos hacer si comprendiramos hasta que punto han trucado el sistema poltico y econmico para su beneficio permanente.

Puede parecer que el Russiagate ha sido un fracaso, pero en realidad ha sido un xito. Ha desviado la atencin de la izquierda de la corrupcin endmica dentro de la direccin del Partido Demcrata, que supuestamente representa a la izquierda. Ha re-dirigido las energas polticas de la izquierda hacia los convenientes chivos expiatorios de Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin.

Sumido en la corrupcin

Lo que descubri Mueller -todo lo que poda descubrir en cualquier caso- fue que la corrupcin era marginal en el equipo de Trump. Y era inevitable porque Washington est sumido en la corrupcin. De hecho, lo que revel Mueller fueron las formas ms excepcionales de corrupcin en el equipo de Trump, mientras que oculta los mecanismos habituales de corrupcin que hubieran recordado que la corrupcin es endmica e infecta tambin a los lderes demcratas.

Una investigacin contra la corrupcin hubiera sido mucho ms profunda y hubiera puesto al descubierto mucho ms cosas. Hubiera subrayado el papel de la Fundacin Clinton, y el papel de mega-donantes como James Simons, George Soros y Haim Saban que financiaron la campaa de Hillary Clinton con un objetivo en mente: incluir sus agendas particulares en un consenso nacional comprado.

Adems, al centrarse en el equipo de Trump -y pececillos como Paul Manafort y Roger Stone- la investigacin sobre el Russiagate en realidad sirve para proteger a los lderes demcratas de una investigacin sobre una corrupcin mucho peor puesta de manifiesto en el contenido de los mensajes de correo electrnico de la DNC (Comit Nacional Demcrata). Fue la filtracin / piratera de esos correos electrnicos lo que proporciona el fundamento para las investigaciones de Mueller. Lo que debera haber sido parte principal y central de cualquier investigacin es cmo el Partido Demcrata trat de manipular sus primarias para evitar que los miembros del partido eligieran a nadie que no fuese Hillary su candidato presidencial.

As que, en resumen, el Russiagate ha supuesto dos aos de derroche de energas de la izquierda, que podra haberse utilizado tanto contra Trump por lo que est haciendo realmente, en lugar de lo que habra hecho, y contra los dirigentes Demcrtas por sus propias prcticas, igualmente corruptas.

Trump empoderado

2. Pero es mucho peor que eso. No se trata slo de que la izquierda ha perdido dos aos de esfuerzos polticos en el Russiagate. Al mismo tiempo, ha empoderado a Trump, justificando su falso argumento de que es un presidente anti-sistema, un presidente del pueblo, al que las lites quieren destruir.

Trump se enfrenta a una oposicin en el seno del establishment no porque sea anti-sistema, sino porque se niega a salvarles la cara. Est destruyendo la imagen de un capitalismo tardo codicioso y autodestructivo. Y lo est haciendo, no porque quiera reformar o derribar este capitalismo disparatado, sino porque quiere eliminar los ltimos obstculos, principalmente cosmticos, en el sistema para que l y sus amigos puede saquearlo mejor y destruir el planeta con mayor rapidez .

La otra ala del establishment neoliberal, la representada por la direccin del Partido Demcrata, teme que esta imagen del capitalismo - que hace explcitas sus inherentes, brutales y suicidas tendencias, puede acabar por ser insoportable para la gente y corre el riesgo con el tiempo de convertirlos en revolucionarios. Los lderes del Partido Demcrata temen a Trump por la amenaza que supone para la imagen del sistema poltico y econmico que con tanto amor han construido para que puedan seguir enriquecindose ellos y sus hijos.

El genio de Trump - su nica capacidad - es haberse apropiado indebidamente de algunos elementos del lenguaje de la izquierda para avanzar los intereses del 1 por ciento. Cuando ataca a los grandes medios de comunicacin liberales por tener una agenda daina, por servir de propagandistas, no se equivoca. Cuando clama contra las polticas identitarias cultivadas por las elites liberales en las ltimas dos dcadas - sugiriendo que han debilitado a los EE.UU. - no se equivoca. Pero est en lo cierto por razones equivocadas.

La versin de TV del protagonista cebo

Los medios de comunicacin privados, y los periodistas que emplean, son propagandistas - defienden un sistema que los enriquece. Cuando Trump era un candidato republicano en las primarias, la totalidad de los medios privados lo defendan porque era el equivalente al protagonista cebo que atrae a la audiencia en televisin, como lo haba sido desde que los reality shows comenzaron a usurpar el lugar de los programas de actualidad y debate poltico serios.

El puado de empresas que poseen los medios de comunicacin en EE.UU. - y gran parte de la Amrica empresarial, adems - quieren no solo ganar ms beneficios sino tambien mantener la credibilidad de un sistema poltico y econmico que les permite hacer cada vez ms dinero.

 

Los medios de comunicacin liberales comparten los valores de la direccin del Partido Demcrata. En otras palabras, ha invertido mucho en asegurarse de que no pierden la cara. Por el contrario, Fox News y los inversores de riesgo, como Trump, dan prioridad a ganar dinero a corto plazo a la credibilidad a largo plazo de un sistema que les permite hacer dinero. Se preocupan mucho menos por salvar la cara.

Trump tiene razn de que los medios de comunicacin liberales no son democrticos y que hacen propaganda contra l. Pero se equivoca acerca del por qu. De hecho, todos los grandes medios de comunicacin - ya sean liberales o no, ya estn contra Trump o con l - no son democrticos. Todos los medios de comunicacin hacen propaganda a favor de un sistema podrido que mantiene la gran mayora de los estadounidenses en la pobreza. Todos los medios de comunicacin se preocupan ms por Trump y las lites a las que pertenecen que por el 99 por ciento.

Migajas del plato principal

Lo mismo ocurre con la poltica identitaria. Trump dice que quiere hacer a Amrica (blanca) grande otra vez, y utiliza la obsesin de la izquierda con las identidades como una forma de alimentar una reaccin violenta en contra de sus propios partidarios.

Al igual que muchos en la izquierda parecan sonmbulos en los ltimos dos aos a la espera del Informe Mueller - un ex jefe del FBI, la polica secreta de Estados Unidos, por Dios! - para salvarlos de Trump, han sido manipulados por las lites liberales para arrastrarles al callejn sin salida de la poltica identitaria.

Al igual que Mueller puso a la izquierda a la espera, como si estuviera esperando al Mesias, la ingenua poltica identitaria cultivada en los bastiones supuestamente liberales de los grandes medios de comunicacin y las universidades de la Ivy League- la misma universidades que han formado a generaciones de Muellers y Clintons - no tiene otro objetivo que agotar las energas polticas de la izquierda. Mientras discutimos sobre quin es ms oprimido y ms vctima, el establishment ha continuado violando y saqueando los pases del Tercer Mundo, destruyendo el planeta y apropindose la riqueza producida por nosotros.

Estas lites liberales hace mucho tiempo que comprendieron que si consiguen enfrentarnos sobre quin tiene ms derecho a las migajas de la mesa, puede seguir tranquilamente disfrutando de su festn.

Las elites liberales han utilizado las poltica de identidad para mantenernos divididos, pacificando a los ms maginados con la oferta de algunas migajas adicionales. Trump se ha aprovechado de la poltica de identidad para mantenernos divididos alentando las tensiones mientras reorganiza la jerarqua de los privilegiados de donde caen esas migajas. En el proceso, las dos alas de la lite ha evitado el peligro de que la conciencia de clase y la solidaridad verdadera puedan desarrollarse y empezar a desafiar sus privilegios.

La experiencia Corbyn

3. Pero la leccin ms importante para la izquierda es que el apoyo entre sus filas a la investigacin Muller contra Trump era extremadamente insensato.

No solo estaba destinada al fracaso - de hecho, fue diseada para fracasar - sino que ha establecido un precedente para futuras investigaciones politizadas que se utilizarn contra la izquierda progresista si consigue cualquier conquista poltica significativa. Y una investigacin en contra de la izquierda real ser mucho ms agresiva y mucho ms productiva que la de Mueller.

Si hay alguna duda, basta mirar al Reino Unido. Gran Bretaa tiene al primer poltico verdaderamente progresista que se recuerde al borde de alcanzar el gobierno, alguien que busca representar al 99 por ciento, no al 1 por ciento. Pero la experiencia de Jeremy Corbyn como el lder del Partido Laborista - que ha conseguido una afiliacin masiva hasta convertirlo en el partido poltico ms grande de Europa - ha sido alucinante.

He documentado tribulaciones de Corbyn de manera regular en Counterpunch durante los ltimos cuatro aos a manos de la clase poltica y los medios de comunicacin britnicos. Ver aqu .

Corbyn, incluso ms que la pequea nueva ola de polticos rebeldes en el Congreso de Estados Unidos, se ha enfrentado a un bombardeo incesante de crticas por parte de todo el espectro poltico del Reino Unido. Ha sido atacado tanto por los medios de derecha como por los medios de comunicacin supuestamente liberales. Ha sido embestido por el Partido Conservador gobernante, como era de esperar, como por su propio Partido Laborista en el Parlamento. El sistema bipartidista del Reino Unido se ha revelado tan falsamente democrtico como el de los EE.UU..

La ferocidad de los ataques ha sido necesaria porque, a diferencia del xito del Partido Demcrata a la hora de mantener a la izquierdista progresista lejos de la campaa electoral, el sistema del Reino Unido accidentalmente permiti que un socialista se colase en ella. Todos los infiernos se han desatado desde entonces.

La ingenua poltica de la identidad

Lo que es evidente es que rara vez Corbyn es atacado por sus polticas - sobre todo porque tienen un gran atractivo popular. En su lugar, ha sido acusado de extraos pecados, a pesar de su larga y muy transparente vida como activista antiracista, que de repente se habra transformado en un incorregible antisemita desde el mismo momento en que los miembros de su partido lo eligieron lder.

No voy a abordar una vez ms hasta que punto estas afirmaciones son inverosmiles. Basta con releer algunas entradas del blog si se alberga la menor duda.

Pero lo que es sorprendente es que, al igual que con la Investigacin Mueller, gran parte de la izquierda britnica - incluyendo figuras prominentes como Owen Jones y la supuestamente contracultural Novara Media - han invertido sus energas polticas en tratar de aplacar o apoyar a quienes hacen estas acusaciones absurdas de que el Laborismo bajo Corbyn se ha convertido en institucionalmente antisemita. Una vez ms, la promocin de una poltica de identidad unilateral- que enfrenta los derechos de los palestinos con la sensibilidad de los sionistas sobre Israel - fue explotada para dividir a la izquierda.

Cuanto ms concesiones ha hecho la izquierda a esta campaa, ms indignados, ms implacables y farisaicos se han convertido los oponentes de Corbyn - hasta el punto de que el Partido Laborista sufre un grave peligro de implosin.

Un momento definitorio

Si los EE.UU. consiguiesen tener su propio Corbyn como candidato presidencial, sin duda se enfrentara a una investigacin al estilo Mueller, y una mucho ms efectiva a la hora de permitir la destitucin del presidente.

Y no porque un presidente estadounidense de izquierda fuese ms corrupto o tuviera ms probabilidades de haber actuado en connivencia con una potencia extranjera. Como muestra el ejemplo del Reino Unido, sera porque todo el sistema de medios de comunicacin - desde el New York Times a Fox News - estara en contra de un presidente as. Y como el ejemplo del Reino Unido tambin demuestra, porque las direcciones tanto de Republicanos como de Demcrata trabajaran juntas para acabar con un presidente as.

En el xito o fracaso combinado de la investigacin Mueller, la izquierda tiene la oportunidad de entender de una manera mucho ms sofisticada como funciona de verdad el poder. Es momento clasificador, o debe serlo, si estamos dispuestos a abrir los ojos a verdaderas lecciones de Mueller.

Jonathan Cook periodista britnico y nico corresponsal extranjero residente en Nazaret (desde 2001), ha sido distinguido por organizaciones de medios como Project Censored y con galardones como el Martha Gellhorn Special Prize for Journalism. Sus artculos han aparecido en publicaciones como The Guardian, The Observer, The Times, The New Statesman, The International Herald Tribune, Le Monde diplomatique, Counterpunch y Electronic Intifada.

Traduccin: Enrique Garca

Fuente del artculo en ingls: http://www.counterpunch.org/2019/03/25/three-lessons-for-the-left-from-the-mueller-inquiry/

Fuente del artculo en castellano: http://www.sinpermiso.info/textos/eeuu-tres-lecciones-para-la-izquierda-del-informe-mueller


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