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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-04-2019

Entrevista a Abderrahman Ayyash, ex miembro de los Hermanos Musulmanes
Muchos de los Hermanos Musulmanes presos, a causa de la presin que sufren, son expuestos a ideas extremistas

Marc Almodvar
El Salto


Tras el golpe de Estado de Al-Sisi en 2013, los Hermanos Musulmanes sufrieron una brutal represin primero con la masacre de Raba Adaweya, y luego en las crceles egipcias donde numerosos miembros de la Hermandad terminaron. Segn el investigador Abderrahman Ayyash, muchos de estos presos se estaran radicalizando.

Ya han pasado 5 aos del golpe de estado que en 2013 sac a los Hermanos Musulmanes del poder en Egipto y devolvi la corona a los militares. Un rgimen que naca entre los charcos de sangre de la masacre de Raba Adaweya, donde entre 600 y mil personas murieron por la accin represiva del desalojo de la acampada islamista contra el golpe.

Con semejante carta de presentacin poco se poda esperar que viniera luego. El general Al-Sissi gobierna con mano de hierro el pas ms poblado del mundo rabe. Miles de presos de conciencia pueblan las crceles donde las torturas ms sanguinarias son el pan de cada da. El general Al-Sissi est haciendo que Mubarak pareciera un activista de derechos humanos, nos cuenta Abderrahman Ayyash. l mismo un ex miembro de los Hermanos Musulmanes, vive desde 2013 exiliado en Turqua, donde ejerce de periodista e investigador. Justo ahora est trabajando en un proyecto de la Arab Reform Initiative acerca de la transformacin que sufren los Hermanos Musulmanes dentro de las crceles egipcias y cmo la represin est empujando a muchos activistas hacia el extremismo.

No debe ser fcil pasar del gobierno a la crcel...

La presencia de la Hermandad en la crcel ha afectado a su estructura organizativa. Hablamos de decenas de miles de detenidos por largo tiempo. La revolucin hizo que la Hermandad se tuviera que abrir. Por ejemplo con el partido Libertad y Justicia, cuyos miembros eran casi exclusivamente de la Hermandad y que eran conocidos por cualquier estructura estatal y por la gente misma. Pero, tras el golpe de estado, la masacre de Rabaa y tras la entrada de la mayora de ellos a la crcel, hablamos de una nueva etapa en la que estn ms cerrados sobre s mismos. Ahora su prioridad es intentar salvarse y proteger de cualquier forma la vida de sus miembros.

Pero no es una experiencia nueva para muchos de ellos...

Desde los aos cuarenta o cincuenta los Hermanos Musulmanes han sido expuestos a la experiencia de la crcel, as que su estructura est capacitada para crear mecanismos para operar en la crcel. La verdad es que la mayora de prisioneros que he monitorizado en el ltimo periodo destacan que hay una organizacin de la hermandad muy fuerte capaz de controlar a sus miembros dentro de la crcel. No solo eso. Tambin es capaz de dirigir activamente las relaciones con la direccin de las crceles y el Ministerio del Interior en Egipto.

Y en qu se traduce eso?

De forma general la estructura jerrquica se mantiene tal cual. La Hermandad tiene una historia de ms de 90 aos. Y en este tiempo ha pasado por lo que denomina los calvarios, las experiencias represivas, unas cuatro o cinco veces incluida la actual. Todo esto les proporciona la capacidad de estar preparados para la experiencia de la crcel y la detencin. Pero la represin actual es una represin sin precedentes. Ni en los peores momentos de la Hermandad, que fueron los aos de Abd el-Nasser, cuando hubo ejecuciones de lderes, nunca haban pasado por experiencias de un gobierno as. Y debemos tener en cuenta que esta experiencia llega tras la revolucin y la presencia de la Hermandad en el Gobierno. La estructura organizativa creo que se ha mantenido fuerte aunque, a la vez, creo que se desarrolla hacia una direccin nada positiva.

En qu sentido?

La organizacin de la Hermandad es muy fuerte en Egipto. Es una estructura jerrquica vertical basada en una secuencia dirigente determinada. Una estructura que se ha trasladado exactamente dentro de la crcel. Hablamos de muchos detenidos, de muchas partes del pas, pero que cuando entran en la crcel trasladan a ella la estructura exterior, con su direccin, tal y como funcionaba fuera. As, si hay un dirigente, o un dirigente intermedio o un miembro raso, en la crcel ser lo mismo. Lo que es realmente relevante es que la Hermandad realiza elecciones dentro de las mismas crceles. Y dirige su organizacin de forma activa en ellas. Hablamos, por tanto, de una organizacin que sigue existiendo y sigue fuerte a pesar del calvario que estn sufriendo.

Elecciones desde las celdas?

Tenemos miembros que han sido elegidos como representantes de las celdas en las que estn. Y luego hay responsables de los pabellones y de distintos comits. Y no solo eso, incluso hay un organismo, una institucin judicial, para solucionar las disputas entre distintos miembros dentro las crceles. Tienen una capacidad extraa de saber controlar a sus miembros en prisin. De esas elecciones salen unos directores. Estos directores tienen la capacidad de contactar con la direccin de la crcel y dirigir las visitas de las familias, o presentar las peticiones a los carceleros. Y esa es una medida educativa para el miembro, ya que saben que si divergen con la direccin estos pedirn el traslado a una celda con criminales comunes o con gente extremista. Tambin ejercen censura sobre los libros que se pueden leer.

Un autntico control, pues

Tambin hablamos de actividades educativas o de debate para muchas personas. Los estudiantes detenidos, y hablamos de miles de ellos, reciben educacin de los profesores que hay. Existen bibliotecas en varias prisiones. No digo que esta sea la situacin en todos los casos, claro. Las crceles de Egipto no son el edn. Hablamos de una situacin de represin brutal muy dura. Pero existen varias crceles en las que la Hermandad es capaz de hacer esto. Como la prisin de recepcin de Tora, la crcel de Mansoura, u otras, aunque la mayora son, lgicamente, terribles. Crceles en las que los presos apenas pueden dirigir sus vidas de la forma ms natural posible. Son sujetos a una presin permanente, una presin que, como intento reflejar en mi investigacin, les conduce a unas implicaciones muy duras ya que muchas personas se convierten a la opcin violenta y rehusan la accin poltica. Y eso es muy peligroso no solo para la Hermandad si no para todo Egipto.

A qu te refieres?

Hoy en da, en las crceles de Egipto, hay muchos Hermanos Musulmanes. La mayora de ellos no fueron detenidos por cuestiones criminales sino polticas. Por sus opiniones o por simplemente formar parte de los Hermanos Musulmanes, que gobernaron Egipto durante un ao. Muchos de ellos, una vez en la crcel y a causa de la presin que sufren no solo psicolgica sino de tortura directa para muchos de ellos son expuestos a ideas extremistas de grupos como Estado Islmico, Al-Qaeda u otros. Y deciden, a travs de los panfletos extremadamente violentos y las proclamas takfiris de sus miembros, ingresar en estos grupos. Esto no es algo generalizado en la hermandad, pero hablamos de nmeros crecientes.

Y eso por qu?

La experiencia de la Hermandad tras el golpe militar ha pasado por muchas etapas. Pero concretamente tras la masacre de Rabaa el Adaweya sufri un impacto inusual. Un impacto que afect directamente a la divisin de la Hermandad. No hablamos de una divisin en dos grupos grandes, hablamos de diversos grupos cuantitativamente numerosos con mentalidades distintas que se empezaron a configurar dentro de la Hermandad. Desde mi punto de vista, anteriormente haba legitimidades distintas dentro de la Hermandad, cuyos lderes derivaban de estas legitimidades para controlar y dirigir el grupo. Lo que sucede ahora es que hay una nueva legitimidad que se est creando.

Y cul es esa legitimidad?

Es una legitimidad que tambin se basa en el calvario. Hablamos de experiencias de crcel sin comparacin en la historia de la Hermandad. Y eso genera nuevos lderes. La nueva legitimidad que se crea, y eso es lo que da miedo, es la de la efectividad, la del logro. Y para mi esta es una legitimidad no vinculada a las ideas originales de la Hermandad, tal y como la cre Hasan el-Bana, sino que se vinculan a la capacidad de los miembros de confrontar el Rgimen.

Eso en qu se traduce?

Hablamos de gente que puede cometer acciones violentas o que pueden tomar experiencias tradicionalmente no aceptables dentro de los Hermanos Musulmanes. Su escuela doctrinal rechaza los actos violentos. Por ello, cuando se crea una nueva legitimidad dentro de la Hermandad basada en los logros, eso va a generar problemas dentro del grupo. Hablamos de chicos muy jvenes, que pasaron por detenciones y torturas muy duras, y que pueden tener acceso a grupos extremistas como Estado Islmico u otros. El resultado son unos chicos entusiastas, dispuestos a la fractura y con convicciones que justifican esas acciones. Por todo ello los Hermanos Musulmanes se estn fracturando en varios grupos.

Cuales son esos grupos?

Hay una Hermandad que se aferra a la ideologa original de Hasan el-Banna, generalmente formada por la gente mayor, y en el otro lado tenemos un sector de jvenes, o mayoritariamente jvenes, que creen que la revolucin es ms importante que la organizacin. Revolucin antes que organizacin. As que, cuando se debe elegir si mantenerse con los Hermanos Musulmanes o proteger la revolucin y consolidar sus logros, ellos generalmente escogen lo ltimo. Y en teora esto puede sonar muy bien pero a la prctica suele llevar a muchos de estos grupos a tomar caminos ms violentos y que a largo plazo no sirven tampoco a la revolucin.

Qu papel juega la represin del estado en ello?

No podemos hablar de la violencia y la juventud dentro de los Hermanos Musulmanes sin hablar tambin de la represin que el Estado comete contra estos chicos. No hablamos de una represin normal, como la de los tiempos de Mubarak, si es que podemos decir que eso fuera normal, claro. Estamos hablando de las ms horrendas formas de tortura. No solo electrocuciones, sino, y yo he recogido testimonios de ello, gente a la que han quemado partes de su cuerpo en la crcel. Gente a quien han violado, ya sea con palos o a travs de otros hombres. Hablamos de gente a quien amenazaron, a quien frente sus familiares, como esposas o madres, fueron amenazados o incluso abusados y reprimidos. Estamos hablando de un tipo sin precedentes de represin.

Y eso afecta polticamente a estos jvenes?

Esta represin es una razn directa y podemos incluso decir, que no nica, pero s principal en la conversin de muchos jvenes de la Hermandad hacia direcciones ms violentas. Que incluso se desprendan totalmente de la sociedad y desarrollen modelos ideolgicos que, aunque no estrictamente violentos, s sean takfiries . Individualmente, miembros de los Hermanos Musulmanes se encuentran con miembros de Daesh en la crcel. Ah empiezan los debates. Y suele ser que ah Estado Islmico expa a los miembros de los Hermanos Musulmanes. Y esa expiacin se justifica, principalmente, por la participacin de la Hermandad en las elecciones y su reconocimiento de la democracia como solucin. As que cuando hablamos de tortura sumada a debates muy complejos, el resultado suele ser un chico con deseo de fractura, con una enorme ira, y con ideas dentro de su cabeza vinculadas a decir que esos, el rgimen, son unos infieles apstatas y que es necesario matarlos. Todo esto nos lleva a esta situacin que vemos ahora de violencia con la creacin de nuevos movimientos que salen del control de la Hermandad. Aunque algunas tengan el apoyo de alguno de sus lderes, son grupos que no representan mayoritariamente la historia de los Hermanos Musulmanes. Y son grupos que no se pueden desligar de la represin que hoy en da ejecuta el estado egipcio. Algo que sucede en sus crceles bajo la mirada del Estado.

Y qu papel jugarn los jvenes en el futuro de la entidad?

Los jvenes de la Hermandad tienen frente a s un desafo difcil. Pasaron por el poder, una experiencia que fue muy negativa y que por lo tanto ser difcil que se repita. De forma prctica, los Hermanos Musulmanes no pueden dirigir un Estado. Y eso es un desafo ideolgico: cmo afectar la sociedad sin llegar al poder o dirigir el aparato estatal y estar a la cabeza del poder. La juventud seguro que tendr un papel en el futuro. La organizacin no volver nunca a ser como era pero el papel ms destacable que pueden jugar los jvenes de la Hermandad puede ser la formulacin de un nuevo espritu poltico que permita al grupo saber manejar mejor los actuales desafos, saber manejar mejor la represin, saber relacionarse mejor con el resto de fuerzas polticas egipcias o extranjeras.


Fuente original: https://www.elsaltodiario.com/egipto/abderrahman-ayyash-hermanos-musulmanes-egipto-golpe-de-estado#


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