Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-04-2019

Resituarnos como especie: mirar el mundo desde la huerta

Leticia Toledo Martn
Pkara magazine

La autora analiza la relacin con su huerta y la importancia de nutrir el suelo con abonos naturales, provenientes de la ganadera extensiva.


La autora del texto en su huerta

Soy agricultora por decisin propia y por la memoria histrica que arrastran mis clulas. Agroecolgica, ecofeminista y, aunque suene redundante, anticapitalista. Hace ya trece aos que ligu mi trabajo a cultivar tierras, y a intermediar entre las necesidades de los grupos humanos donde me inserto con las de un territorio complejo donde siempre me he sentido poca cosa; sobre todo, con pocos conocimientos para controlar nada. Siendo mujer en un entorno patriarcal, he ocupado mucho tiempo en controlar que el patriarcado se quedara lindes fuera de mi huerta.

Desde bien chiquita creo que me puse las gafas feministas y comenc a darme cuenta de lo que significaba ser mujer entre cultivos de patatas y maz: en verano los chicos se dedicaban a cambiar aspersores mientras las chicas recogamos la mesa. Yo quera mojarme entre el matorral de patatas y llenarme de barro, no fregar y quedarme aburrida delante de la tele.

Las gafas ecolgicas me las puse despus. Mi primera accin desde la ecologa poltica fue negarme a comer los pollos y los huevos de las gallinas que criaba mi padre. Yo ya saba que en el mundo haba granjas enormes de gallinas que no vean la luz del sol, a las que alimentaban exclusivamente a base de piensos y que su vida terminaba cuando no ponan suficientes huevos. Tambin saba que en las granjas de pollos se trataba a los animales como carne y no como seres sintientes. Pero ver aquello dentro de casa de repente, acostumbrada a verlos sueltos en el campo, me despert algo que tena que empezar a sacar: a travs de mi consumo podra presionar para cambiar las cosas. Despus de muchas peleas y boicot, mi familia dej de vender huevos. Pero mi guerra ya haba comenzado: me hice vegetariana poltica para atacar las mimbres del sistema agroalimentario y hablar sobre la insostenibilidad ecolgica y social de alimentarnos a base de la produccin intensiva de animales.

Un da mis padres sembraron todo de olivos. El mercado les dijo que con los herbicidas trabajaran menos y que con el abono qumico el suelo no se agotara y producira ms. As que vinieron veinte aos de herbicidas, suelos desnudos y abono qumico. Un suelo originalmente profundo, rico y bien equilibrado, ha sido erosionado por las lluvias tras tantos aos de estar desnudo. Y, lo ms importante, los abonos qumicos que se le han echado han ido a parar en su gran mayora a una gran balsa de agua que hay en el subsuelo, con la que riego ahora mi huerta ecolgica. Despus de quitar los olivos hemos ido restableciendo la biodiversidad que cultivaban mis abuelos y el suelo se est recuperando.

Nos hemos credo con el poder y el derecho de modificar el medio para generar dinero intercambiable en un mercado en el que creemos se vern satisfechas nuestras necesidades. CLIC PARA TUITEAR

Desde mi mirada ecofeminista actual miro esta trayectoria productiva de mi familia y veo un sistema donde todo est cruzado por las jerarquas y el poder. El poder de querer tener control sobre los ciclos naturales colocndonos siempre como especie en un lugar de superioridad respecto a otras que son diferentes y susceptibles de ser explotadas, expoliadas, sometidas (y lo nombro en femenino porque efectivamente la naturaleza ha sido nombrada como femenina y al homo sapiens como masculino). Nos hemos credo con el poder y el derecho de modificar el medio para generar dinero intercambiable en un mercado en el que creemos se vern satisfechas nuestras necesidades. Pero vemos que no es as, al contrario, el mercado aumenta las brechas sociales y es fuera de l donde encontramos los cuidados necesarios para sustentar nuestra vida: estn valorados en el mercado los trabajos afectivos que dan las mujeres cuidando a enfermas, la importantsima funcin de polinizacin de las abejas o la enorme tarea de hacer suelo de los microorganismos? Somos seres eco e interdependientes y esto nos hace estar al mismo nivel en cuestin de jerarquas que todos los seres vivientes de este planeta. Mirar un ecosistema pequeo como la huerta histrica de mi familia me ayuda a ver cmo se prioriz la produccin para el mercado sobre el cuidado de la tierra y del grupo humano-animal-vegetal que se insertaba en l. Y no puedo evitar poner en cuestin la palabra produccin, porque realmente producimos algo? Los seres auttrofos son las plantas, son los nicos que pueden crear algo mediante luz del sol, gases, agua y minerales. El resto de hervboros y nosotras, las personas, las que hemos aprendido a comerlo todo, las necesitamos irremediablemente. Mirando la huerta me veo pequea ante la enormidad creativa, siento que soy una intermediaria, a lo sumo una facilitadora entre el suelo, las plantas y la gente con la que me relaciono.

Somos seres eco e interdependientes y esto nos hace estar al mismo nivel en cuestin de jerarquas que todos los seres vivientes de este planeta CLIC PARA TUITEAR

Tengo que tomar decisiones y esto es lo difcil: puedo disculparme ante las plantas por ponerlas en fila, regarlas segn creo y cortarlas cuando me parece que van a estar mejor para su consumo; no me culpo demasiado por matar caracoles, babosas o las orugas de la col, que acaban en pocos das con cultivos enteros, he interiorizado que junto con los pjaros mantenemos la poblacin a raya; he decidido comer conejos pues la poblacin se ha disparado por falta de depredadores por culpa de los qumicos y los cultivos intensivos. Pero la decisin ms difcil es cmo nutrir el suelo, el abonado ; ese que siempre fue el gran problema de mi padre, de mis tos ahora es el mo.

De mi hectrea de tierra comemos ms de 200 personas. Esos nutrientes que le quitamos al suelo hay que restituirlos y solo hay dos formas: con el estircol de los herbvoros o con el abono qumico producido a partir del petrleo y extrado de la roca fosftica. Mi padre deca que las patatas saban mejor si se criaban con estircol. Yo he decidido que no quiero qumicos, no porque la comida sepa mejor sino porque tras los qumicos que se usan en la agricultura hay una larga lista de guerras, violacin de derechos humanos, expoliacin de recursos y maltrato a seres vivos en general. Por ejemplo, la extraccin de la roca fosftica para producir abonos para la agricultura industrial es uno de los grandes focos del conflicto saharaui. Estudiando en Huelva viv de primera mano lo que significaba la industria qumica de transformacin de esta roca, porque el residuo, el fosfoyeso, se acumula en balsas a pocos kilmetros de donde viva, junto al ro Tinto. An est por reconocer que sean residuos con radioactividad.

Y qu decir del petrleo, en el que se basa todo el sistema alimentario industrial (transporte, maquinaria, abonos de sntesis qumica, etc.). El petrleo ha supuesto que modifiquemos nuestro medio a una velocidad de prcticamente no retorno. Cmo puedo poner en peligro la alimentacin de las personas con las que me relaciono confiando en el petrleo? En quien confo, como lo han hecho millones de familias campesinas en todas las culturas y tiempos, es en la vida de mi suelo, en fomentar la complejidad que conforman millones de seres vivos interrelacionados para generar an ms vida. Gracias a esa complejidad, a ese trabajo invisible, me siento segura y formando parte de algo ms grande, que me sobrepasa y me sobrecoge.

Pero hoy mantener la vida del suelo se torna difcil. De dnde saco el estircol? El de la industria crnica, aquella que boicoteo desde hace aos, evidentemente no lo quiero, porque, entre otras cosas, est cargado de antibiticos que matan a los microorganismos del suelo. Esta misma industria, que ha inundado el mercado de carne barata, ha ido acabando con los ganados extensivos tradicionales, que no pueden competir con ella. La ganadera extensiva es la que aprovecha de forma sostenible los recursos existentes en cada territorio porque ha ido evolucionando con las comunidades locales, generando beneficios ambientales y sociales. En el territorio en el que estoy antes haba rebaos de cabras que pastaban por los rastrojos despus de la cosecha y de recogida pasaban por la calle donde yo jugaba en el pueblo. Tambin haba una granja de vacas, pocas y libres, a la que bamos a por leche que despus hervamos. El estircol de esta pequea granja iba para las huertas vecinas. L os ciclos de descomposicin de la materia orgnica se han ido cumpliendo durante siglos gracias a las diversas formas de vida (incluyendo la humana) y a sus interacciones.

La ganadera extensiva es la que aprovecha de forma sostenible los recursos existentes en cada territorio. CLIC PARA TUITEAR

Pero nos hemos desconectado de los ciclos naturales. La vida en las ciudades, el consumismo o nuestro egocentrismo como especie ha hecho que se rompan los equilibrios y que pensemos que podemos sustituirlos por tecnologas . Tecnologas en manos de quin? Para el beneficio de quin? Apostar por sistemas sostenibles para la vida supone cuestionar el poder que nos da colocarnos en nuestros centros: antropocentrismo, androcentrismo, urbanocentrismo, etnocentrismo.

Hay que ser realistas. No creo que puedan recuperarse esos equilibrios sin la ganadera extensiva, una ganadera que est en relacin con un sistema ms complejo y con las necesidades de otras formas de vida, vegetales y animales, presentes en un agrosistema donde nos insertemos las humanas con el respeto que se merece cualquier ser. Sin duda tenemos que cambiar radicalmente nuestra forma de relacionarnos con los animales y dejar de comer carne industrial (lo que hara que se redujera radicalmente su produccin). Esto ya supone un enorme reto y es un paso que hay que dar urgentemente: la industria agroalimentaria no respeta ninguna vida, tampoco la humana. Van a ayudarnos las instituciones en la transicin a otros modelos? No lo creo. Cmo hacemos la organizacin y el movimiento social para presionar y acabar con el modelo agroalimentario capitalista y patriarcal? Cmo hacemos desde el ecofeminismo, la agroecologa y el animalismo, para actuar sobre los puntos en comn que tenemos y proponer nuevos modelos de consumo reales y sostenibles donde quepamos todas: las urbanas y las rurales, humanas, animales, vegetales?

Fuente: https://www.pikaramagazine.com/2019/04/resituarnos-como-especie-mirar-el-mundo-desde-la-huerta/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter