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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-04-2019

La trada burocrtica

Mario Valds Navia
La Joven Cuba


En Cuba el burocratismo es persona non grata: nadie lo defiende, todos lo desprecian, pero no hay manera de librarse de l. Se dira que, desde las sombras, son muchos sus protectores y adeptos. Desde los aos sesenta se han realizado infructuosas campaas para erradicarlo pero hoy sigue a sus anchas.

Valdra la pena preguntarse si es necesaria la burocracia para la sociedad, o es un mal que debe erradicarse de raz. Eso implicara extirpar a los burcratas cual mosquitos Aedes aegypti. Pero cuidado, la mayora de las personas que toman alcohol no son alcohlicas, y muchos militares no son militaristas.

Aqu hay tres conceptos diferentes que vale la pena dilucidar: burcratas, burocracia y burocratismo. A simple vista, ellos se mezclan de manera confusa e incesante y conforman una trada de naturaleza indisoluble.[1] Por dems, los tres poseen un sentido estricto y otro peyorativo que es preciso deslindar.

La burocracia es la parte de la estructura de una organizacin caracterizada por procedimientos explcitos y regularizados, divisin de responsabilidades y especializacin del trabajo a partir de una jerarqua y relaciones impersonales. Est presente tanto en los sectores pblico y privado como Estado, empresas, organizaciones polticas y de masas, religiosas, militares, cientficas, culturales y aun en la sociedad civil.

Cuando se habla de formas de organizacin social complejas es preciso un aparato burocrtico que viabilice el flujo de informacin y la toma de decisiones. De ah que tenga su lugar garantizado en las sociedades contemporneas, sean feudales, capitalistas, o socialistas. Por tanto, no se puede eliminar absolutamente.

La jerarqua burocrtica incluye la subordinacin estricta de sus niveles inferiores a los superiores (verticalismo). Los inferiores ejecutan las rdenes y orientaciones recibidas y dependen de las decisiones de arriba para resolver cualquier contradiccin, duda, o situacin inusual que se presente en sus funciones. Por ello, saber amoldarse ante las orientaciones es propio del oficio de burcrata que requiere, por tanto, de cierta plasticidad del carcter.

Cuando es eficiente, la burocracia es til en cualquier sociedad pues trae consigo ahorro de tiempo y esfuerzos en el funcionamiento de las organizaciones. En el caso contrario, su existencia se torna molesta para todos. De ah que en el lenguaje cotidiano el trmino se emplee en sentido despectivo, como expresin de labor administrativa ineficiente, engorrosa y perjudicial para el inters ciudadano.

Los ocupados en la esfera burocrtica son los burcratas, y por ser llamado as nadie deba molestarse. Como personas, no son mejores ni peores que las que pertenecen a otros sectores sociales. Lgicamente, puestos a escoger, prefieren ser llamados: cuadros, funcionarios, empleados, oficinistas, ejecutivos, o por el mero calificativo de sus puestos.

Los burcratas se agrupan en tres niveles: bajo, medio y alto. El bajo, o funcionariado, est conformado por los empleados de una organizacin que realizan sus funciones en contacto directo con los usuarios. En Cuba, y otros muchos pases, criticarlos por su morosidad y falta de calor humano es casi un pasatiempo nacional.

El medio es el de los directivos/ejecutivos, cuadros de direccin en municipios y provincias, jefes de empresas, instituciones, unidades militares, etc. Generalmente son tenidos por grandes culpables de los males sociales a nivel regional y en las organizaciones. Suelen estar ms protegidos que los funcionarios inferiores y el acceso directo a ellos es bastante difcil para los ciudadanos comunes. En casi todo el mundo -no as en Cuba-, los medios suelen acosarlos con frecuencia por sospechas de incompetencia y corrupcin.

Por ltimo, el nivel ms alto entre los burcratas es el de los dirigentes de un Estado, partido, fuerzas armadas, iglesias, consorcios internacionales, o instituciones nacionales e internacionales. Estos se hallan prcticamente inmunes al control social, excepto cuando chocan con intereses hegemnicos de los grandes grupos de poder de los que, a su vez, forman parte activa.

No es posible identificar a los cuadros burocrticos con los lderes, pues los primeros existen solo por haber sido nombrados para cumplir una funcin en el aparato administrativo, mientras los segundos son conductores de masas, lo que requiere de condiciones excepcionales propias de contados individuos. El carisma del lder y la frialdad del burcrata tienen poco que ver, aunque pueden aparecer burcratas talentosos que alcancen posiciones de liderazgo a golpes de pura demagogia.

El burocratismo es un concepto bien complicado por tener dos acepciones: por una parte, hipertrofia de normas y trmites que dificultan o complican las relaciones del ciudadano con la administracin y retrasan la solucin de los asuntos; por la otra, excesiva influencia de los rganos administrativos y de los empleados pblicos en la gestin del Estado.

Es medular que siempre se diluciden bien estas acepciones, cosa poco usual. La segunda de ellas es la ms peligrosa pues constituye toda una corriente de pensamiento con rasgos bien definidos: mecanicismo, falta de creatividad, rutina, obediencia, impunidad, inercia, corrupcin, clientelismo, indolencia y secretismo.

En la prctica, esta imprecisin conduce a que se atrofien constantemente los resultados de las campaas antiburocrticas si los ataques se limitan -como es usual en Cuba- a criticar el papeleo y la morosidad. As, el verdadero burocratismo renace cual Ave Fnix y consolida su hegemona.

Nota:

[1] Mario Valds (2018). La trada burcratas-burocracia-burocratismo y la hora actual de Cuba. Premio Temas de ensayo de ciencias sociales 2017. Temas No 91-92, julio diciembre, pp. 126-134.

Fuente: http://jovencuba.com/2019/04/04/la-triada-burocratica/



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