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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-04-2019

Frontera entre EE.UU. y Mxico
El chantaje y la necesidad de una poltica migratoria digna

Laura Carlsen
Desinformmonos


Las amenazas de Donald Trump de cerrar la frontera con Mxico salen casi a diario, y lo ms probable es que as ser hasta las elecciones presidenciales de 2020. Jugar con el futuro de nuestro pas resulta redituable en trminos del voto republicano.

La amenaza no es puro bluff, ni tampoco es una medida viable. Los primeros en poner el grito en el cielo no fueron los mexicanos, sino los importadores e industriales estadunidenses. La Cmara de Comercio protest, y republicanos de los estados fronterizos intentaron minimizar la amenaza, diciendo que fue una expresin de frustracin y no una propuesta real. Se calcula que $1.5 mil millones de dlares en comercio pasan por la frontera entre los dos pases cada da.

El presidente estadunidense tiene autoridad para cerrar la frontera con Mxico. En 1969, el entonces presidente Richard Nixon cerr la frontera por las mismas razones que ahora tiene Trump, que son esencialmente tres: para consolidar apoyos a su poder que es cada vez ms autoritario, para coaccionar al gobierno de Mxico, y para desviar la atencin de los medios.

Operacin Intercept de Nixon impuso la prctica de 100% inspeccin de vehculos que entrando a EEUU el 21 de septiembre de 1969, efectivamente cerrando la frontera, provocando caos en la zona y en la economa mexicana. Diez das despus, se abri parcialmente y 20 das despus se levant la medida y anunciaron un programa de cooperacin dictado desde Washington. La investigadora Kate Doyle seala que el gobierno mexicano fue obligado a sumarse a la guerra contra las drogas recin inventada por Nixon y comprometerse a fumigar vastos campos para la erradicacin de la marihuana, dejando estragos duraderos en las comunidades y el medioambiente. Hoy en da, seguimos pagando el precio de la cooperacin compartida en una guerra estadunidense iniciada torciendo la mano de Mxico va la frontera.

Pero ahora el objetivo es otro. El pretexto para el show de mano dura no son las sustancias prohibidas, sino los seres humanos que el gobierno de Trump quisiera prohibir, erradicar. Las personas centroamericanas que huyen de la violencia en sus pases buscando asilo en Estados Unidos son el blanco de una campaa poltica para redefinir la sociedad estadunidense como una sociedad fundada en los conceptos de la supremaca blanca y el patriarcado, y de paso ganar las elecciones de 2020.

Trump ha acusado repetidamente al gobierno de Mxico de no hacer nada para parar a las personas que pasan por su territorio con la intencin de entrar a los Estados Unidos. Quiere que el gobierno de Mxico se encargue de deportar a la gente antes de llegar. Lo que casi no reporta la prensa, que ha adoptado el lenguaje deshumanizante de una ola o invasin de migrantes, es que el fenmeno ha cambiado significativamente y requiere de nuevas polticas.

Los ltimos datos de las autoridades fronterizas en EEUU arrojan que el 61% de las personas que cruzan la frontera y terminan en su custodio son miembros de familias y nios y nias no acompaados. Casi todos son de Honduras, Guatemala y El Salvador. Cada vez ms la razn por salir de su pas es la violencia, y amenazas o ataques contra su vida.

El otro cambio del paradigma de la migracin es que la mayora cruzan en puertos de entrada oficiales o en otros puntos, se entregan inmediatamente y piden asilo. En este punto existe una confusin tremenda, sembrada adrede. Estas familias, aunque cruzan fuera de los puertos oficiales, no son migrantes indocumentados ni mucho menos ilegales. Son solicitantes de asilo, ejerciendo derechos garantizados por leyes y convenios internacionales. Podra ser que despus de presentar su caso, una juez decida que no comprobaron su alegato y niegue la solicitud, pero tienen derecho a ser escuchados, derecho a un proceso justo y adecuado, y el derecho de cada padre y madre de buscar un lugar seguro para vivir y criar a sus hijos.

No son amenaza, no son desordenados y no son una invasin. De hecho, aunque el nmero subi a 76,000 en marzo, sigue muy por debajo de los niveles de principios de milenio.

La respuesta del gobierno mexicano a las amenazas de Trump es, por un lado, de no caer en la provocacin, lo cual es loable. El secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard, dijo que Mxico tiene su propia poltica migratoria y respeta la poltica de EEUU. El Senado despus respondi en trminos ms fuertes en una carta al lder demcrata, Chuck Schumer. Declara: el Senado de la Repblica repudia las expresiones vertidas por el Presidente Trump, mismas que degradan la histrica amistad que ha caracterizado la relacin bilateral y pide combatir discursos que buscan dividirnos.

Algunas declaraciones del presidente, del gabinete y ciertas acciones en las fronteras constituyen focos rojos para la comunidad en defensa de los derechos de las personas migrantes y refugiadas. AMLO asever el 3 de abril en conferencia de prensa, luego de que Trump pareci dar un paso atrs en las hostilidades, Yo celebro que ya el gobierno de Estados Unidos est reconociendo que nosotros estamos ayudando. Lo vamos a seguir haciendo, vamos a seguir apoyando con mucho cuidado, con mucha cautela, porque se trata de un fenmeno que surge por la desatencin a la gente.

Cmo ayudar a la agenda antimigrante de Trump? La nica manera sera reprimiendo y deportando a las familias centroamericanas. Empiezan a llegar reportes de redadas en el sur de Mxico, de deportarciones incluso a personas con trmites legales pendientes. El gobierno de AMLO suspendi la emisin de visas humanitarias. La secretaria de Gobernacin, Olga Snchez Cordero, regres de una reunin con su contraparte, Kirstjen Nielsen, repitiendo el lenguaje de oleadas y seguridad fronteriza que justifica las medidas inhumanas de Trump. Hasta afirm, que viene una caravana madre de 20 mil personas, lo cual precipit una carta de protesta del gobierno hondureo y respuestas en redes sociales, adems de la esperada respuesta propagandstica antimigrante en EEUU.

El pueblo mexicano y centroamericano ya estamos pagando el precio de la consigna de AMLO de paz y amor con Donald Trump. En el tema de la migracin, es una consigna y una poltica absurda, e imposible de sostener ni en el corto plazo.

La renovada agresin de Trump que sin duda continuar, exige una respuesta ms digna y mucho ms coherente por parte del gobierno mexicano. En lugar de preguntar a sus simpatizantes si debera pelearse con Trump, como hizo en Veracruz, debera preguntar si Mxico debera mantener su soberana frente los intentos de Trump de imponer su agenda. Nadie est a favor de buscar pleitos con un sper-poder, pero se ha visto que la sumisin a la EPN solo lleva en el cdigo macho de Trump a perder el respeto y acelerar los abusos.

Frente a esto, el nico camino digno para Mxico y es una gran oportunidad es ser ejemplo en el mundo de otra poltica migratoria, que reconozca y garantice la necesidad de proteccin, que busque nuevas polticas de arraigo y no destierro, y que se distinga de la poltica xenofbica de Trump. Hay pases y fuerzas sociales en EEUU y todo el mundo, que estn dispuestos a apoyar a Mxico si decide marcar una postura digna frente a Trump, a favor de los derechos y de la gente ms afectada por la desigualdad y crueldad que representa.

Fuente: http://desinformemonos.org/el-chantaje-y-la-necesidad-de-una-politica-migratoria-digna/



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