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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-04-2019

Y nosotros en qu creemos?

Antonio Madrid Prez
mientras tanto


Y nosotros en qu creemos?. Es la pregunta que Dick Cheney hace a Donald Rumsfeld en El vicio del poder (ttulo original: Vice. Film de 2018, de Adam Mckay).

Describo la escena: un joven Cheney acaba de obtener un contrato en la Casa Blanca. Comienza a ver los tejemanejes polticos, las mentiras, las dobles verdades, los engaos, la manipulacin y le pregunta a su jefe (en los aos 70 era Donald Rumsfeld): entonces en qu creemos nosotros?

Ante esta pregunta, Rumsfeld se queda perplejo: Cmo que en qu creemos nosotros? Vaya pregunta. Pasados unos segundos, Rumsfeld se re a carcajadas de la pregunta que le hace el joven y ambicioso Cheney. Rumsfeld se re de la ingenuidad de Cheney, y ste lo entiende a la primera: ellos crean en la oportunidad de atesorar poder al precio que fuera, crean en defender situaciones de abuso si les beneficiaba para sus objetivos, crean en la imposicin de su visin del mundo, crean en enriquecerse Crean en mantenerse en el poder.

La pregunta acerca de las creencias personales y tambin acerca de las creencias socialmente compartidas es central para comprendernos en nuestro presente y en nuestro futuro en comn. No comparto la afirmacin segn la cual hoy en da muchas personas no creen en nada. Yo lo veo de otra forma. Siempre ha existido una pugna en torno a las creencias. Las creencias importan. Importan las creencias de tradicin religiosa, y tambin importan, y en ellas pienso ahora, las creencias laicas. No solo tienen creencias las personas que se identifican con una tradicin confesional.

Antes que una ausencia de creencias, se dan propuestas explcitas de creencias y, en ocasiones, propuestas implcitas que se transmiten en los modelos de relacin social, en las propuestas polticas, en la publicidad, o en los modelos educativos. Creencias insertas en los modos de vida, en la justificacin y aceptacin de las estructuras de poder, en las formas de relacionarnos, en el derecho vigente, en la capacidad o incapacidad de crtica y de transformacin social, en la percepcin de los otros. Antes que ausencia de creencias, lo que se observa es una propuesta de creencias, y una construccin de relatos polticos en los que las creencias ocupan una posicin central.

Timothy Snyder, en El camino hacia la no libertad (Galaxia Gutenberg, 2018) explica cmo desde hace unos aos se ha pretendido pasar de una poltica de la inevitabilidad (cuyo lema sera no hay nada que hacer, no hay alternativas) a una poltica de la eternidad: Cuando estn en el poder, los polticos de la eternidad fabrican crisis y manipulan las emociones provocadas por ellas. Con el fin de distraer la atencin de su falta de capacidad o de voluntad para hacer reformas, los polticos de la eternidad ordenan a sus ciudadanos que sientan entusiasmo e indignacin de forma intermitente, con lo que ahogan el futuro en el presente, p. 17.

La pregunta acerca de en qu creemos? es necesaria para analizar cules son las ideas transformadoras a las que nos adherimos, cules con las ideas con las que nos comprometemos, cmo explicamos lo que nos sucede, las causas de los problemas a los que nos enfrentamos. Tambin cules son las ideas, los proyectos que contienen ideas, que se proponen para mejorar lo existente.

La extrema derecha juega en este terreno. Tiene claro que parte de su xito pasa por conseguir que las personas se adhieran a determinadas concepciones del mundo y que lo hagan, antes que nada, emocionalmente. La extrema derecha tiene clara la importancia de las creencias y percibe la disponibilidad de espacio social para recuperar creencias que se consideraban superadas, para fomentar nuevas creencias o para fundamentar sus propuestas en ideas de las que tratan de apoderarse. Un ejemplo de ello se pudo ver en el discurso de Francisco Serrano (diputado autonmico de Vox) en el parlamento andaluz .

En este discurso, se intentan utilizar fundamentos de la tradicin judeo-cristiana para ponerlos al servicio del ideario poltico y el programa de Vox. La misma operacin ha hecho Bolsonaro en Brasil, Trump en EEUU o Putin en Rusia. El libro de Snyder documenta este proceso en el caso de la poltica rusa: la propuesta y la repeticin de una serie de creencias entroncadas en un misticismo histrico que trata de justificar el rechazo al extranjero, la presentacin de las disidentes como enemigos a la patria, la justificacin de la represin violenta, el imperialismo, el odio a los homosexuales o el sometimiento de la mujer.

Este tipo de discursos que apela a creencias, sean mantenidas de forma superficial o vividas sinceramente, son criticables y han de ser criticados cuando proponen una involucin democrtica, cuando apuestan por exclusiones sociales, cuando justifican violencias, cuando defienden contextos histricos que causaron sufrimientos injustificables. Es importante mantener esta crtica, al mismo tiempo que se aborda otra parte del problema: es ms fcil ver el engao en las creencias ajenas que darse cuenta de las debilidades de las creencias propias.

Por eso es importante hacer la pregunta: y nosotros en qu creemos? O si se quiere, con qu creencias nos comprometemos? Que las personas seamos tratadas como iguales, que defendamos la libertad de orientacin sexual, que las personas tengamos iguales derechos bsicos, que tengamos acceso a la educacin, a la sanidad, a la vivienda que tengamos igual respeto en tanto que seres humanos sin distincin de color de piel, sexo, orientacin sexual, procedencia, religin solo es posible si creemos que estos principios han de tener nuestro apoyo y han de ser defendidos social y estatalmente. No existe ninguna determinacin biolgica que nos haga seres democrticos o igualitarios. No existe ningn principio inmutable que impida la involucin democrtica.

Las transformaciones sociales necesitan de creencias compartidas que se hagan presentes en las prcticas sociales e institucionales. Adems de tener instrumentos de control sobre la actuacin de los poderes pblicos, se requieren autoridades pblicas que respeten los derechos y las libertades de las personas, y, en el fondo, que se comprometan con la defensa de los derechos y de las libertades.

Recientemente se ha estrenado otra pelcula que resulta muy interesante para ejemplificar la relacin entre lo que creemos y las transformaciones sociales, polticas y jurdicas. En Una cuestin de gnero (ttulo original: On the Basis of Sex. Un film de 2018, de Mimi Leder) se explica parte de la vida y lucha de Ruth Bader Ginsburg, abogada feminista estadounidense que desde 1993 forma parte del Corte Suprema de su pas. Ginsburg contribuy a cambiar el derecho norteamericano y, por influencia de lo que ocurra en EEUU, el derecho de otros pases. Junto con otras compaeras y compaeros activistas, contribuy a introducir la categora de discriminacin de gnero. En la historia de Ginsburg, como en la historia de tantas personas que han luchado y luchan por un mundo ms justo, como en las luchas colectivas, la pregunta acerca de y nosotros en qu creemos? se hace presente de forma continua. Tambin se hace patente la dificultad de llevar a la prctica estas creencias.

Visto de esta forma, tener creencias que contribuyan a la igualdad y a la libertad de las personas, que contribuyan al reconocimiento y al respeto, es esencial para hacer posible tanto las propuestas de polticas democrticas e igualitarias, como, sobre todo, la materializacin y de defensa de las mismas. La democracia, los derechos colectivos, la igualdad requieren de creencias compartidas. No se requiere que estas creencias y los compromisos que generan tengan una nica fuente de procedencia, pero s necesitamos creencias compartidas y compromisos compartidos. Esta posibilidad de encuentro se hace posible si la atencin se pone, no en el punto de partida, no en la capilla de procedencia, sino en los compromisos adquiridos, en los comportamientos reales que tienen las personas, en las ideas por las que las personas estn dispuestas a comprometerse y, si es necesario, a renunciar a parte de su bienestar material o personal. Digamos que la pregunta acerca de las creencias se clarifica si la atencin se pone en lo que se hace y, a partir de aqu, en las razones que fundamentan ese actuar. No deberan importar tanto las etiquetas o los postureos tan al uso, sino lo que realmente se hace.

La pregunta de fondo acerca de y nosotros en qu creemos? adems de fundamental, se vuelve acuciante cuando las propuestas populistas y demagogas, y la apelacin a emociones desbocadas, hallan un terreno propicio en el debilitamiento de creencias morales y polticas que son esenciales para fundamentar una sociedad democrtica e igualitaria. La cuestin ms acuciante tal vez no sea tanto la de criticar las creencias que no compartimos como defender aquellas que, proviniendo de distintas tradiciones emancipatorias, permiten fundamentar y defender una sociedad ms democrtica e igualitaria. Que la preocupacin acerca de las creencias que rechazamos no nos impida mantener viva una cuestin fundamental: y nosotros en qu creemos?


Fuente: http://www.mientrastanto.org/boletin-178/notas/y-nosotros-en-que-creemos

 



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