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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-04-2019

El nuevo concepto de la guerra de EEUU: las sanciones econmicas como instrumento ante la debilidad militar

Alberto Cruz
CEPRID


El nuevo concepto de guerra ya no es el que era. La guerra clsica es el ltimo instrumento y solo en aquellos lugares donde EEUU tiene superioridad absoluta. Desde hace un tiempo Rusia, sobre todo, y China estn por encima de EEUU en cuanto a calidad de armas. EEUU tiene mucho de todo, pero obsoleto. Rusia est hoy muy por encima en todos los aspectos y eso se acaba de constatar, de forma trgica para el militarismo estadounidense, en unos juegos de guerra virtuales en los que EEUU se involucraba con Rusia y con China y ha perdido en los dos.

Aqu hay dos interpretaciones: o que esos juegos de guerra hayan sido reales, es decir, previendo una hipottica guerra con las dos geopotencias que estn desplazando a EEUU de su hegemona mundial, o que haya sido una puesta en escena del Pentgono y los contratistas para lograr un aumento del dinero para gastos militares. Sea como sea, hay dos hechos ciertos: el primero, que EEUU ha tenido que reconocer, muy a su pesar, que las armas supersnicas de Rusia rompen cualquier defensa y no hay ninguna posibilidad de atajar un ataque con ellas puesto que las armas estadounidenses actuales son simplemente ineficaces (general Howard Thompson); y el segundo, que gracias a los avances de China en inteligencia artificial, la disputa en el ciberespacio est en disputa.

Estas dos certezas estn detrs de esos juegos de guerra, denominados Guerra Mundial III, que han tenido lugar este mes de marzo bajo la supervisin de la RAND Corporation (1) y que han tenido como escenario los Balcanes, en el caso de Rusia, y Taiwan en el de China. Es decir, de nuevo EEUU aleja las guerras fuera de sus fronteras aun cuando las nuevas armas de sus enemigos (lenguaje recogido en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU) pueden alcanzar muy fcilmente su territorio. Y an as, pierde. Por qu se elijen estos escenarios no est claro, salvo porque son clsicos y relativamente conocidos para EEUU. Pero el resultado es desalentador y aunque sea una justificacin para reforzar el complejo industrial-militar, como as ha sido, sirve para poner de manifiesto el por qu de la obsesin de EEUU con las sanciones. Porque es la nica arma que puede esgrimir hoy por hoy con una cierta potencia dado que todava sigue controlando la economa mundial a travs del dlar.

Y eso es algo, la hegemona del dlar, que tambin est ahora mismo bajo seria presin y no solamente por estos dos pases sino por otros como Irn, India o Venezuela, por mencionar los ms activos en la desdolarizacin de su economa.

As que como es de esperar ante todo esto el complejo militar-industrial quiere ms dinero, y Trump parece que se lo va a dar, y se multiplican las sanciones econmicas contra los enemigos intentando hacer dao mientras se procura recuperar al menos la paridad militar con ellos. Es una guerra hbrida en la que sanciones y revoluciones de color van de la mano para lograr un objetivo que no se puede lograr militarmente. De ah que la presidencia de Trump haya acelerado la imposicin de sanciones, tradicional en todas las administraciones de EEUU.

Durante dcadas, en concreto desde 1950 aunque fue tras el triunfo de la Revolucin Cubana en 1959 cuando se comenz a generalizar, las sanciones son el medio favorito de EEUU para castigar a las naciones que pretenden ser independientes de su tutela. Desde esa dcada, son ms de 6.000 las impuestas a individuos, empresas y pases por terrorismo, comercio internacional de narcticos, proliferacin de armas de destruccin masiva y amenazas a la seguridad nacional, poltica exterior y a la economa de EEUU.

Esta ltima razn es la que se esgrime contra Rusia y contra China (y ahora Venezuela), mientras que las otras son aducidas en los casos de Irn o Corea del Norte y ese batiburrillo ha sido esgrimido siempre contra Cuba. No interesan aqu las dirigidas a personas o empresas, pero desde 1960 se han impuesto a Cuba, Irn (1984), Irak (1990), Sudn (1997), Afganistn (2000), Serbia (2001), Zimbabwe (2003), Liberia (2004), Siria (2004), Bielorrusia (2006), Congo (2006), Lbano (2007), Corea del Norte (2008), Somalia (2010), Libia (2011), Yemen (2012), Sudn del Sur (2013), Rusia (2014), Donestks y Luganks (2014), Repblica Centroafricana (2015), Venezuela (2015) y Burundi (2015). A Myanmar se impusieron en 2012 y se levantaron en 2016 al lograr el objetivo de cambio de gobierno, lo mismo que con Liberia y antes con Afganistn. En el caso de Irak las sanciones principales se mantuvieron hasta 2015, aunque an sufre sanciones secundarias como consecuencia de su relacin con Irn. En todos los dems casos son sanciones que siguen vigentes y se van incrementando cada vez. Sin ser especficamente sanciones, hay que incluir la guerra por los aranceles que el ao pasado desat EEUU contra China.

EEUU ha logrado que la ONU se involucre en algunas de ellas (Irak, Irn, Corea del Norte) pero no en la mayora, que son unilaterales y, por lo tanto, ilegales segn el derecho internacional en tanto que afectan a otros pases. De nuevo hay que recordar los casos de Venezuela e Irn, con la presin para que no se compre el petrleo venezolano y no se comercie con el pas persa como ms significativos ejemplos.

Lo que dice el derecho internacional

No existe ninguna norma que regule el tema de las sanciones, trmino que no aparece en ninguna instancia del derecho internacional y que slo se puede encontrar en el artculo 41 de la Carta de la ONU pero con el eufemismo de "medidas" y siempre vinculadas a "preservar la paz y la seguridad internacional". Es en este mbito donde se asientan las aplicadas por el Consejo de Seguridad de la ONU en los casos de Irak, Irn y Corea del Norte, por ejemplo, pero en ningn otro.

De ah que segn el derecho internacional las sanciones unilaterales (como son la mayora de los casos reseados ms arriba, y donde hay que incluir las que tambin impone la Unin Europea -a Rusia, sin ir ms lejos-) son ilegtimas e ilegales, especialmente las secundarias y extraterritoriales (como son los casos de Cuba, ya lejano en el tiempo, o ms recientemente de Irn y Venezuela; incluso se puede aplicar a la detencin de la gerente china de Huawei en Canad a instancias de EEUU). En estos casos no solo se muestra su ilegalidad, sino que son violatorias de los derechos humanos que con tanto nfasis de dicen defender y afecta, entre otras cuestiones, al Derecho al Desarrrollo reconocido, tambin, por la ONU.

Si se reconociese el derecho internacional, que no se reconoce de facto por Occidente, se cumplira la "observacin general n 8" del Comit de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales de la ONU, uno de sus organismos legislativos y jurdicos, en la que se establece de forma clara y tajante que "cualquier medida restrictiva de los estados contra los dems estados que traten socavar los derechos econmicos y sociales de los civiles ser rechazada y cesada".

Las sanciones econmicas pueden tomar muchas formas, desde la congelacin de activos a las restricciones y prohibiciones comerciales y de capital. El proceso comienza al margen de cualquier instrumento democrtico, puesto que depende nicamente del presidente de EEUU que lo inicia emitiendo una Orden Ejecutiva que luego se limita a sancionar el Congreso y el Senado. Apenas hay ocasiones en las que se niega aunque, como acaba de suceder con Corea del Norte, el presidente s puede vetar las que propongan esas dos cmaras.

En alguno de estos pases las sanciones se han impuesto tras significativos reveses militares (Somalia y Lbano, en este tras la derrota de Israel ante Hizbul), mientras que en otros se han impuesto buscando el cambio de gobierno (Siria, Corea del Norte, Yemen, Bielorrusia o Rusia, por ejemplo), sin lograrlo, aunque s ha habido algn resultado en Zimbabwe y en Sudn pero sin conseguir el objetivo del todo. Y ahora vemos lo que est ocurriendo con Venezuela.

Doble filo

Pero tras la crisis econmica del capitalismo occidental de 2008, que inici el declive de Occidente y de EEUU como potencia econmica, las sanciones se han convertido en un arma de doble filo. El factor clave de la efectividad de las sanciones es el tamao y la capacidad del pas que las recibe para hacerlas frente. Y resulta que en bastantes ocasiones estas sanciones se han vuelto contra EEUU y contra Occidente, contra los vasallos occidentales que las respaldan y asumen. Los casos de Irn, China y Rusia son paradigmticos.

Estos tres pases han logrado desarrollar mecanismos que los hacen prcticamente inmunes a esas sanciones. Fueron golpeados al imponerlas, sin duda, pero con el tiempo han ido dando la vuelta a las mismas y logrando el efecto contrario del esperado: los gobiernos se han reforzado ms y estn creando mayores dificultades a EEUU hasta el punto de dar al traste con su hegemona mundial. Esto ya no lo discute nadie, ni siquiera los propios vasallos de EEUU (2).

Uno de los efectos no buscados, pero conseguidos, es haber dado un golpe muy serio a la globalizacin. El Foro Econmico Mundial, es decir, el foro de los megarricos ms conocido como Foro de Davos ha reconocido en su ltima reunin (enero de 2019) que las consecuencias de esta tendencia [en referencia al doble filo de las sanciones] estn evolucionando, pero potencialmente incluyen la desglobalizacin de las empresas. Es decir, que a medida que las empresas se ven obligadas a pensar si invierten en ciertos mercados [por temor a ser sancionadas, a su vez, por EEUU] se cambian los patrones tradicionales de comercio exterior en lnea con las nuevas alineaciones geopolticas. Traducido, que cuando existe este temor son muchas las naciones y las empresas que directamente abandonan los patrones y prcticas occidentales y se refugian en las que estn impulsando tanto Rusia como, sobre todo, China con su Nueva Ruta de la Seda. El caso reciente de Italia sera el ms significativo.

El Foro Econmico Mundial lleva ya cuatro aos discutiendo sobre las sanciones y lo dice bien claro: a veces las sanciones pueden hacer que ese comportamiento [de los gobiernos a quienes se pretende derrocar con las sanciones] sea an ms problemtico (3). Y recoge varios ejemplos de cmo terceros pases se han beneficiado de esa poltica de sanciones de EEUU: China en el caso de las impuestas a Rusia; Rusia en el caso de las impuestas a Turqua; Turqua en la paranoia del gas ruso que transita por Ucrania; China y Rusia en las impuestas a Irn

Se podra pensar que el capitalismo occidental habra extrado alguna conclusin de todo ello, pero no. Las lecciones de Cuba, sometida ya casi desde hace 60 aos a sanciones y bloqueos por EEUU, son paradigmticas. Son dolorosas, s, pero las sanciones y el bloqueo no han logrado su propsito. Tampoco lo va a lograr ahora Occidente (aunque aqu con la complicidad de China y de Rusia) respecto a Corea del Norte, ni EEUU respecto a China y a Rusia. O Irn.

Hoy la guerra significa mucho ms que una lucha militar. Es ms, esa lucha militar no es para nada deseada por Occidente, consciente de su inferioridad cualitativa frente a geopotencias como China y Rusia. EEUU va a acelerar su preparacin para una guerra clsica, an sabiendo que podra terminar en un conflicto nuclear, pero consciente de su debilidad est acentuando la presin econmica y diplomtica sobre estos y otros pases que minan cada da que pasa su hegemona. Ahora asistimos a otros medios de guerra por parte de Occidente y, en concreto, de EEUU: econmicos, tecnolgicos y encubiertos (guerra hbrida, en definitiva) para lograr su objetivo estratgico que es mantener la hegemona.

Se intenta obstaculizar el crecimiento de los pases respondones (el caso de Huawei es uno de los mximos exponentes) y frustrar o retrasar al menos su ascenso geopoltico. Rusia se puso en el camino de Occidente de forma abierta en 2014 con el Donbs ucraniano y Crimea, China lo ha hecho con su Nueva Ruta de la Seda. Con estos dos pases el discurso es el mismo: guerra. Trump lo ha dicho de forma abierta con el tema de los aranceles, sin ir ms lejos. En ambos casos se pretende conseguir el mismo objetivo estratgico dado que las armas no sirven y por eso se intenta con las sanciones, el nuevo concepto de Occidente para la guerra, hbrida por ahora: pulverizar su economa y reducir su capacidad de competir con EEUU y con Occidente.

Es una guerra de nueva dimensin que, al igual que la simulacin de Guerra Mundial III, EEUU perder amargamente.

Notas

(1) https://www.cnas.org/events/panel-discussion-a-new-american-way-of-war

(2) Alberto Cruz, La alianza estratgica de China y Rusia destroza la hegemona occidental https://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2400

(3) Foro Econmico Mundial, 26-febrero-2015 https://www.weforum.org/agenda/2015/02/how-effective-are-economic-sanctions/

Alberto Cruz es periodista, politlogo y escritor. Su nuevo libro es Las brujas de la noche. El 46 Regimiento Taman de aviadoras soviticas en la II Guerra Mundial, editado por La Cada con la colaboracin del CEPRID y que ya va por la tercera edicin. Los pedidos se pueden hacer a [email protected] o bien a [email protected]

Tambin se puede encontrar en libreras.

Fuente: https://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2411



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