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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2019

La nueva lectura de Marx de Michael Heinrich (XXII)
Relaciones de clase: el trabajador doblemente libre

Salvador Lpez Arnal
rebelin


Seguimos en el captulo IV -"Capital, plusvalor y explotacin- del libro de MH. Cinco apartados en total. El tercero de ellos: Relaciones de clase: el trabajador doblemente libre, pp. 127-130.

Antes de entrar una materia un intercambio entre miembros de Espai Marx que tal vez sea de su inters:

Una primera intervencin. De Antonio Navas:

No s si lo habis ledo, en particular el comentario muy crtico de Martnez Llaneza; se ocupa de un captulo que ya hemos estudiado hace dos sesiones, pero carga a fondo contra el texto de Heinrich. No puedo, porque tendra que releer el original para contrastar las crticas de diverso tipo que le hace, pero a bote pronto me rechina la crtica que le hace a la determinacin del valor-precio en el intercambio, a la teora monetaria del valor. Ya no slo el problema sobre la insistencia en acudir al libro III a pesar de las serias dudas sobre su autora y composicin, que no s en qu medida a la teora sobre la formacin de los precios Pero, dejando eso de lado, sta s parece una interpretacin sustancialista clara y evidente si no ando muy despistado. Me choca porque entrara en contradiccin con un aspecto que hasta donde recuerdo, me parece muy afirmado y clave en Das Kapital (pero hace mucho que lo le y est claro que debera volver a leerlo para hablar en serio del asunto), y es la concepcin del valor como relacin social. Entendido eso, el asunto queda casi resuelto, queda aclarado; es decir, si es una relacin social, entonces el valor de cambio no puede averiguarse mediante disquisiciones tcnicas o acadmicas sobre la determinacin de los precios; o slo de forma abstracta, como ejercicio de laboratorio que da unas condiciones sociales fijas-congeladas en un instante; fuera de eso, es decir en el mundo real depender de la dinmica de las relaciones sociales entre individuos, clases, etc...lo cual es un terreno no matemtico, no cientfico...

Bueno, como dira el filsofo, no s si no me estoy enterando de nada; en cualquier caso esa confrontacin (la de Llaneza u otros) ayuda a situarse y entender mejor los debates histricos sobre la interpretacin de EC que el propio Heinrich ya va apuntando.

 

El comentario de Joaqun Miras:

Estoy de acuerdo con lo que sealas Antonio. No he ledo ahora a Llaneza, pero s un texto que nos envi hace tiempo, cuando vino a una reunin de EM y comimos en un bar de Urrutia. Comet el error de pedirle un texto, y su compaera, la hija de Garca Hortelano, me hizo envo del mismo. Esa es/era su tesis. No supe qu contestar y no le respond, supongo que es el mayor feo que se puede hacer, pero, bueno as fue.

He decidido traducir el libro de Denis; que en principio ser editado por VT si los derechos de autor no son disparatados. Ese libro en primer lugar, y el texto de Sacristn sobre EC, tras Fineschi, es lo mejor. Fineschi no plantea nunca las contradicciones internas, pero te describe las cosas y luego los otros, sin dejar lugar a dudas y desde puntos antagnicos en parte -no en colocar a Hegel en la cabeza de la inspiracin del Marx maduro- explican cosas que permiten entender por qu Marx no publica.

 

Una aclaracin sobre Henri Denis:

El libro de Henri Denis se titula LEconomie de Marx, histoire dun chec, PUF 1980 Hago la traduccin de forma militante. De hecho, ya he comenzado a traducir. En el peor de los casos, la traduccin estar hecha y podemos hacerla correr

Denis, nacido en 1913, estuvo en la Resistence durante la 2 GM, era marxista, y hegeliano y fue especialista en historia del pensamiento econmico. En Ed Ariel hay un manual suyo titulado as, que era la versin roja de esa materia y se usaba en las facultades de economa, cuando estas an no se haban convertido en facultades de contabilidad.

Su reflexin y revisin de Marx le viene de que estudiaba la evolucin de la economa de la URSS, y esto le induce a estudiar a Marx.

 

Cojo el hilo del apartado III.III.

Hasta ahora, seala MH, hemos caracterizado el capital solo de manera formal: una suma de valor que se valoriza, que efecta el movimiento D-M-D. Subsiste la pregunta de cmo es posible en general este movimiento: de dnde viene la realidad del plusvalor?

Dentro de la circulacin, seala, solo sera posible una valorizacin si la mercanca M fuera comparad por debajo de su valor o vendida por encima del mismo. En este caso, se podra acrecentar la suma del valor adelantada, pero a la ganancia de un capitalista se le contrapone por un otro lado una prdida de igual magnitud. En el conjunto se la sociedad, apunta MH, no se habra modificado la suma del valor: sencillamente se ha repartido de otro modo, exactamente igual que si hubiera tenido lugar un simple robo.

De este modo, con esta conjetura, la ganancia capitalista se explicara a partir de una violacin de las leyes de la produccin. Si suponemos las condiciones normales de produccin y la circulacin de mercancas, entonces forma parte de ellas el intercambio de equivalentes: las mercancas intercambiadas tienen el mismo valor, lo que significa que el precio pagado es la expresin adecuada de la magnitud del valor de la mercanca y no expresa una fluctuacin coyuntural; las mercancas son intercambiadas a sus valores

As pues, si el plusvalor (plusvala) es un fenmeno normal de la produccin capitalista de mercancas y no meramente una excepcin, su existencia, apunta MH, tiene que ser explicada bajo el supuesto del intercambio de equivalentes. Precisamente, seala, este es el problema que se plantea el clsico, Marx.

La reflexin marxiana, resumida por MH, es la siguiente:

1.Si se presupone el intercambio de equivalentes, el plusvalor no puede generarse en la circulacin ni en el primer acto de la circulacin (D-M) ni en el segundo (M-D).

2. Entre ambos actos de la circulacin tiene que tener lugar una transformacin en la mercanca M.

3. Pero fuera de la circulacin simple se consume el valor de uso de las mercancas compradas.

4. Por consiguiente, concluye MH, el poseedor de dinero tiene que encontrar en el mercado, un mercanca cuyo valor de uso tenga la propiedad de ser fuente (generadora) de valor, de modo que el consumo de esta mercanca genere valor.

5. De hecho, ms valor del que ella misma cuesta.

6. Esta singular mercanca existe: es la mercanca fuerza de trabajo.

Con tal nocin, prosigue MH, se hace referencia a la capacidad del hombre para ejecutar trabajo. En las condiciones de la produccin de mercancas este gasto de trabajo puede convertirse en fuente de valor. Si vendo mi fuerza de trabajo [fdet], le cedo a otro esta capacidad por un determinado lapso de tiempo.

Con la venta de la fdet., apunta MH, no se vende todo el hombre, no se convierte en un esclavo, pero tampoco se vende directamente el trabajo, pues el trabajo es solo, opina MH, la aplicacin de la fdet. El hecho de que solo se venda la capacidad para trabajar y no el trabajo se pone de manifiesto, nos seala H, si en un momento dado faltan materias primas para la produccin: el capitalista (llamado por MH poseedor del dinero) no puede usar la fdet comprada por la falta de un elemento esencial para la produccin.

Pero, matiza MH, que el poseedor de dinero encuentre la fdet como una mercanca en el mercado no es algo que vaya de suyo. Se necesitan dos condiciones:

1. Tienen que existir seres humanos que puedan comportarse como propietarios de libres de su fuerza de trabajo, estando por tanto en condiciones de vender su fuerza de trabajo. Un esclavo o un siervo no estn en esa situacin 2. Los vendedores de fdet tienen que ser personas jurdicamente libres (Siempre, en cualquier circunstancia? La produccin de mercancas en las condiciones de esclavismo durante el nacional-socialismo, y tambin en la Espaa franquista, empuja a matizar esa afirmacin. Tambin el uso de fdet encarcelada, jurdicamente no libre, en condiciones de produccin capitalista).

La segunda condicin: dado que si esas personas disponen de medios de produccin propios y pueden producir y vender mercancas ellos mismos o alimentarse de sus productos, es ms que probable que no venderan su fdet. Por tanto, solo si adems de ser jurdicamente libres, estn tambin libres (en otro sentido: carecen) de propiedad material, se encontrarn forzados a vender su fuerza de trabajo como si fuera una mercanca. MH seala que la existencia de estos trabajadores y trabajadoras libres en este doble sentido es el presupuesto social imprescindible de la produccin capitalista.

Por lo tanto, sostiene Mh, el modo capitalista de produccin se basa en una relacin de clase completamente determinada: tiene que haber, por un lado, una clase de propietarios (poseedores de medios de produccin y de dinero) y, por otra parte, una clase de trabajadores/as en su mayor parte carentes de propiedad, pero jurdicamente libres (por qu en su mayor parte?).

MH concluye: a esta relacin de clase es a lo que se refiere generalmente Marx cuando habla, no de capital, sino de la relacin de capital.

MH sostiene que con el trmino clase Marx alude a la posicin social dentro de proceso social de produccin. En el caso del mcp, a los propietarios de los medios de produccin o a los hombres que estn excluidos de esta propiedad.

En las clases, determinadas por su posicin social, no se presupone entre los miembros que las integran una conciencia de clase automtica o que se presente, sin ms, una accin de clase comn.A este nivel de la explicacin, apunta MH, clase es una categora puramente estructural. Si clase significa algo ms, tendr que ser investigado en el contexto concreto correspondiente. La historia, la poltica, hacen aqu acto de presencia.

Una crtica de MH: cuando la sociologa moderna (parte de ella debera haber escrito) cree reconocer, contra Marx, el fin de la sociedad de clases ya que en el capitalismo, se alega normalmente, existe ausencia de una conciencia de clase (MH cita en nota a Ulrich Beck y La sociedad del riesgo) dada la posibilidad de ascenso o de la individualizacin de la sociedad, anda desenfocada porque sus observaciones no afectan en absoluto al concepto estructural de clase que domina EC.

Sin embargo, otra crtica de MH a lo que llama el marxismo ideolgico tradicional, ha deducido la existencia de una conciencia similar o incluso de unas acciones tendencialmente similares a partir de una situacin estructuralmente simialr. De modo, sostiene MH, en lugar de entender la relacin de clase, la dominacin de clase, como una relacin estructural, se la interpret como una relacin de fuerza entre clases sociales, una situacin de fuerza en la que una clase impone su voluntad a otra.

MH insiste de nuevo en que la existencia de esta relacin de clase (poseedores de medios de produccin, trabajadores/as carentes de propiedad y jurdicamente libres), no es de ningn modo algo natural, sino resultado de un determinado desarrollo histrico. La historia cuenta por tanto.

Este desarrollo histrico, en opinin de MH, forma parte de la prehistoria del capitalismo. Para seguir analizando sus estructuras fundamentales basta con presuponer el resultado de esta prehistoria. Por eso, apunta, el proceso histrico de surgimiento del trabajador libre (en el doble sentido sealado antes) es esbozado por Marx al final del primer libro de EC, captulo XXIV (el penltimo): La llamada acumulacin (las pginas 359-410 en OME 41, la traduccin de Sacristn).

Marx, comenta MH, muestra con el ejemplo de Inglaterra que se trat de un proceso extremadamente cruel y violento, que de ningn modo sucedi por la via del mercado, son palabras de MH, sino con la colaboracin activa de los Estados (habl de ello en los apartados I.I y I.II).

Empero, as finaliza MH este apartado, la acumulacin originaria no es un proceso que se haya producido una sola vez: en el curso de la expansin mundial del capitalismo se desarrollan constantemente procesos semejantes.

 

Sobre esta misma entrega esta sustantiva reflexin de un asiduo de estas pginas, Manuel Martnez Llaneza:

En lo referente a la presente edicin de MH no tengo mucho que decir: que no veo la necesidad de las vueltas anteriores para llegar a la plusvala... pero bueno. nicamente no entiendo la contraposicin entre la relacin de clase como relacin estructural o como relacin de fuerza. Yo creo que, si entendemos fuerza en el sentido ms amplio derecho e ideologa incluidos- y no exclusivamente la represin policial, es una relacin estructural impuesta y mantenida por la fuerza o, si quieres, una relacin de fuerza devenida estructural, que es lo que se deduce de establecer en el prrafo siguiente que no es natural sino histrica (o natural con esta historia). Es que la tasa de plusvala la regalan generosamente y complacidos los trabajadores?

El siguiente apartado del libro de MH lleva por ttulo El valor de la mercanca fuerza de trabajo, plusvalor y explotacin.

 

PS: Les copio una nueva reflexin (complementaria) del compaero Martnez Llaneza:

No s si ests al tanto de la polmica que aparece en SP sobre la teora monetaria moderna. Por si no, te envo el enlace al ltimo artculo de Astarita, que referencia el primero de Roberts y la respuesta de Eduardo Garzn. Te convendra leerlo, si no lo has hecho, aunque sea por los conceptos manejados aun sin entrar en la valoracin detallada: http://www.sinpermiso.info/textos/discusiones-en-torno-a-la-teoria-monetaria-moderna

Vers que hay muchos puntos en comn en esta polmica con el trabajo que ests haciendo con MH y los comentarios que te hago. En trminos generales y, en lo que respecta a lo nuestro, E. Garzn estara en la lnea keynesianista-liberal-monetarista de MH y yo apoyara la lnea marxista del valor de Astarita-Roberts. Digo en trminos generales porque el artculo opera sobre un panorama ms amplio que el que nosotros hemos tratado hasta ahora, pero seguramente las diferencias seguirn su lgica en lo que resta.

Fjate cmo -en varias ocasiones y en particular en el segundo prrafo de La relacin entre beneficio e inversin- Astarita reprocha a Keynes (y a Garzn en consecuencia) olvidarse de la teora del valor de Marx y tambin hace muchas referencias crticas al papel que asignan al dinero: lo que yo llamara, si me gustaran esas terminologas, el fetichismo de la monetizacin.

Hay mucho ms de inters: casi todo Sobre el rol del dinero en el desarrollo econmico y, muy significativo el ttulo, Identidades macro y desaparicin de la plusvala . Tanto que se esforz el pobre Marx! Me alegro mucho de haberlo encontrado. Ya me dirs lo que te parece.

Un fuerte abrazo marxista. Manuel


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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