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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2019

Primeras escaramuzas preelectorales

Fernando M. Garca Bielsa
Rebelin


En un pas con mltiples fracturas sociales y donde los distintos actores polticos se enfrentan con mayor virulencia, ha comenzado ya, como es habitual con notable antelacin, la campaa electoral presidencial para unas elecciones que tendran lugar el martes 3 de diciembre de 2020. En esa fecha se definirn adems las gobernaturas en unos 15 estados, los 435 escaos de la Cmara y un tercio del Senado.

La semejanza entre los partidos demcrata y republicano no impide que compitan vigorosamente por empoderarse y hacerse con los cargos electivos y de las sinecuras que ello conlleva. Para esos fines despliegan un antagonismo retrico considerable.

Y se ha iniciado tambien el forcejeo o el posicionamiento de las entidades y centros de poder del sistema, y sus intentos para promover y lograr que salgan adelante los polticos con aspiraciones presidenciales que cuenten con su visto bueno, lo que lleva aparejado el apoyo con grandes sumas de dinero para sus campaas y una cobertura favorable de los grandes medios de difusin.

Ya en 2016 se les habran colado dos figuras que no estaban en sus primeros clculos: el senador independiente Bernie Sanders y el empresario Donald Trump.

En los pasados dos aos, el Partido Demcrata se ha desenvuelto torpemente y con dificultad, no ha articulado una visin alternativa frente al gobierno de Trump, y ha impedido los esfuerzos para colocarse como una real fuerza de oposicin. Sin embargo se apresta con diligencia para intentar impedir el avance y posicionamiento de figuras alternativas o progresistas, ajenas a las lites de los partidos del sistema.

Alrededor de una docena de aspirantes con distintos perfiles, mayormente personajes polticos poco conocidos a nivel nacional ya han anunciado su pretensin de obtener la postulacin presidencial demcrata. Lo hacen en el marco de una entidad cuya estructura nacional y su maquinaria electoral estn controladas desde hace mas de dos decadas por una camarilla neoliberal en la que sobresalen, y se reparten cuotas de poder, los ex presidentes Bill Clinton y Barack Obama, la esposa del primero, Hillary, y otros con vnculos privilegiados en Wall Street y el mundo empresarial.

En la conduccin del partido el peso del sector financiero es enorme, y en consecuencia en su ncleo dominante priman los partidarios de la desregulacin de la banca, y pragmticos conservadores que apoyan el gasto militar y una poltica exterior agresiva.

Esos estratos dirigentes, en su mayoria, se han venido alejando paulatinamente o han relegado sus vnculos con sectores tradicionales de la vieja coalicin demcrata que se forj en los aos 30 del pasado siglo, como son el ahora debilitado movimiento obrero, o la llamada minora afroestadounidense, los latinos, diversos movimientos sociales y otros. No obstante, por supuesto, esas instancias polticas mantienen hacia ellos su habitual retrica engaosa y de falsas promesas.

Bajo el predominio del duopolio partidista y del concepto de optar por el menos malo, se ha considerado que millones de sus potenciales votantes no tienen a donde ir, ni otra opcin que dar su voto al menos malo entre los dos candidatos del sistema. Mxime cuando este ha mostrado gran capacidad para absorber, e incluso dar cabida en su seno distorsionndolos, las demandas y movimientos en pro la igualdad y los derechos sociales.

Por el momento, ni siquiera una tercera opcin, uno de los llamados terceros partidos, resulta para las mayora una alternativa de voto util, con posibilidades de xito, segn el sistema se encargaria de demostrarlo..

El rgimen de monopolio por dos partidos que se turnan en el gobierno ha sido una base fundamental de la estabilidad de la poltica nacional. Ese rejuego entre demcratas y republicanos ha sido elemento esencial para la reparticin de las cuotas de poder entre los sectores dominantes y marco para la solucin negociada expresa o sobrentendida de los conflictos o contradicciones de intereses entre dichos grupos.

Numerosas trabas y regulaciones existen para garantizar el rejuego y la exclusividad bipartidista; ni los demcratas ni los republicanos quieren a nadie estructurando partidos al margen del duopolio bipartidista. Para eso han construido un complejo laberinto de leyes discriminatorias y onerosas.

Ello ha empujado a figuras con posiciones alternativas o avanzadas, como Jesse Jackson y Bernie Sanders, a lanzar sus desafos desde el interior del Partido Demcrata y con la pretensin, que ya antes ha resultado inalcanzable, de cambiarlo desde dentro.

Aunque la directiva de este partido casi impuso a Hillary Clinton* como su candidata en las pasadas elecciones, Sanders logr inmenso apoyo en las bases demcratas, a la vez que desat el entusiasmo entre millones de jvenes y sectores independientes a tal punto que se le considera como el poltico ms popular del pas.

Esas bases populares y las estructuras que operaron durante su campaa en 2016 se han mantenido activas e influyeron para que Sanders haya anunciado un nuevo intento para disputar y obtener la candidatura demcrata, que tampoco en esta ocasin le resultar fcil.

Ntese que, desde hace semanas, por distintas vas se ha intensificado la campaa para intentar desacreditar a Sanders por su edad, o al calificar sus posiciones como extremas y divisivas, o con otros infundios. O como el propio Trump trat de descalificarlo: alguien que ya perdi su oportunidad".

Los sectores dominantes del partido vuelven a enarbolar como viable solo una supuesta poltica centrista y responsable, que enajena y pierde la posibilidad de atraer y motivar a los jvenes y buena parte de sus bases, como ya ocurriera en las pasadas elecciones.

Las lites polticas y mediticas han logrado en buena medida constreir el discurso pblico electoral en marcos estrechos que invariablemente refuerzan el status quo, aun cuando el electorado actual se muestra decepcionado de la poltica y de los polticos convencionales.

Se hace evidente que, para parar a Sanders o restarle votos, promueven a varios de los polticos que han anunciado, o estn en vas de anunciar, su aspiracin presidencial.

Ello incluira, entre otros, a Joe Biden, ex vicepresidente y senador por Delaware por ms de 30 aos; el exalcalde negro de Newark y senador por New Jersey, Cory Booker, y un joven y carismtico poltico de Texas, el exrepresentante Beto ORourke, todos con aparentes vnculos con las esferas polticas que controlan Clinton, Obama y compaa, y por tanto con evidentes posiciones pro-empresariales, respaldos financieros, as como con capacidades para usar con efectividad un lenguaje demaggico.

Entre los que se presentan como opciones alternativas y de diferente color que intentan tambin obtener la postulacin por ese partido estn, entre otros, la senadora de centroizquierda Elizabeth Warren, de Massachusetts; y mucho ms a su izquierda la joven congresista Tulsi Gabbard, de Hawi.

En esta fase de la campaa, los aspirantes articulan sus discursos y estrategias, tantean el ambiente y arman sus conexiones con los grupos de poder local, con las estructuras nacionales del partido y, segn el caso, con los lderes de los movimientos sociales y/o con los donantes que les van a resultar claves.

Mientras que en las esferas tradicionales y las directivas partidistas se estima que para derrotar a Donald Trump debe primar la moderacin, el compromiso y a una agenda dirigida a las clases medias, varios de los aspirantes ms progresistas sealan que la clave est en lograr sintona con las demandas de distintos sectores populares, tratan de estimular el entusiasmo de las bases y de obtener la confianza de la gran masa de posibles votantes que generalmente se quedan en casa (y que constituyen casi la mitad del electorado).

Por el lado republicano, a pesar de todos sus problemas y adversarios, el presidente Trump parece tener la mayor probabilidad de aspirar a su reeleccin el prximo ao.

Es una etapa muy temprana y en el camino seguramente habr no pocas sorpresas.

Nota:

[*] En la campaa presidencial de 2016, Hillary Clinton recibi donativos por parte de multimillonarios del pas por una cifra superior a todos los dems candidatos juntos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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