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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-04-2019

25 aos bajo el cielo del Genocidio de Ruanda

Abu Faisal Sergio Tapia
Rebelin


Este articulo nace de la invitacin que me hace la delegacin de las Naciones Unidas para escribir sobre la Reflexin sobre el Genocidio cometido en Ruanda en 1994, donde las potencias colonialistas europeas son las culpables histricas de este odio tnico en el corazn de frica, para dividir y robar las riquezas y recursos de las naciones del continente, creando guerras internas, caos, criminales y victimas, y donde se realizan matanzas ante los ojos del primer mundo, que deja a su suerte a cientos de familias en pleno genocidio, donde por ejemplo los cascos azules belgas de las ONU en Ruanda huyen, condenando a muerte a los ruandeses, donde todos saban que el genocidio venia, la ONU, Blgica, Francia, Estados Unidostodos en silencioa quien le importa la muerte de los nios africanos, a punta de machetazos? "Ya has matado a un tutsi?" Fue una consigna escuchada de manera reiterada durante aproximadamente 100 das, entre el 7 de abril y julio de 1994, cuando se cumpli el genocidio de Ruanda.

Por eso, el 7 de abril de cada ao se celebra el Da Internacional de Reflexin sobre el genocidio cometido en Ruanda, en homenaje a los 300 mil nios ruandeses y otras 700 mil personas asesinadas en el pas africano.

La matanza comenz el 7 de abril de 1994, un da despus de que un avin en que viajaban los presidentes de Ruanda y Burundi fue derribado por un misil cuando se alistaba a aterrizar en Kigali, la capital ruandesa.

Esta matanza sistemtica de hombres, mujeres y nios se perpetr a plena vista y paciencia de la comunidad internacional. Se cometieron atrocidades sin nombre en las que participaron no slo las milicias paramilitares y las fuerzas armadas, sino tambin civiles que se ensaaron con otros civiles.

El genocidio fue organizado detalladamente por altos funcionarios del Gobierno y dirigentes del partido en el poder, entre otros. Diversos medios de informacin que preconizaban el odio tambin contribuyeron a que se condonara la matanza y se participara en ella. Por consiguiente, los principales asesinos no fueron turbas sin rostro, sino individuos fciles de identificar que pueden llevarse ante la justicia para luchar contra la impunidad por sus crmenes de lesa humanidad y genocidio.

El Da Internacional de Reflexin sobre el genocidio cometido en Ruanda, segn la Resolucin 58/234 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, es una oportunidad para recordar que los caminos de la violencia, el odio y la muerte generan inmensos dolores y heridas en el futuro y presente de nuestra sociedad, especialmente en la infancia.

Un poco de historia

En el transcurso de las ltimas dcadas, se han producido violentos enfrentamientos internos en Ruanda, entre ellos los ms visibles han sido los combates entre los tutsis y hutus.

La poblacin de Ruanda est conformada por los hutu, que son mayora (85% de la poblacin) y los tutsi, que son minora (15% de la poblacin) y todos hablan una lengua comn, KinyaRwanda.

A travs de los aos, los unos y los otros han establecido organizaciones polticas y armadas propias, pero la matanza fue precisamente contra los tutsi por los hutus radicales.

Sin embargo, la lnea divisoria tnica -tradicionalmente cruzada por medio de amistades y bodas- no ha sido la nica existente. De hecho, en el genocidio de 1994 murieron por razones polticas tanto tutsi como hutus moderados, que eran simples opositores del poder.

En octubre de 1990 ruandeses exiliados opositores al rgimen del presidente hutu, Juvenal Habyarimana, organizados en el Frente Patritico Ruands (FPR)-Tutsi invadieron Ruanda, con el apoyo de Uganda, e iniciaron una guerra civil para derrocar al rgimen.

Pero desde 1991 el rgimen de Habyarimana increment la represin a la poblacin, en una guerra de baja intensidad para acabar con la rebelin, utilizando al racismo como eje central e instigando y encubriendo las masacres masivas de tutsi.

Los asesinatos fueron perpetrados por grupos paramilitares, principalmente la interahamwe y la impuzamugbi, grupos originalmente organizados en el sector juvenil de los partidos polticos hutu.

El proyecto genocida se puso en marcha como alternativa a la implantacin de un plan internacional de paz promovido por varios pases africanos (Acuerdos de Arusha Republica de Tanzania) y que prevea que hutus y tutsis compartieran el poder poltico.

Un primer paso en ese proyecto la tom el gobierno de Habyarimana al introducir nuevamente las tarjetas de identidad tnica para sealar quin era tutsi. Los paramilitares empezaron a cerrar carreteras y a revisar a cada persona que pasaba. Con las tarjetas pudieron elegir fcilmente a sus vctimas y eliminarlas.

El gobierno cre adems listas de personas de la poblacin tutsi que deberan ser asesinadas. En ellas estaban los partidarios de la transicin poltica, los adversarios polticos y aquellos involucrados en el movimiento de los derechos Humanos, entre otros. Incluso fueron condenados a muerte algunos hutu proclives a la reforma.

El 7 de abril, un misil de origen desconocido, pero quiz disparado por radicales hutus, destroz el avin presidencial a su retorno de Arusha, Tanzania. Se inici as el genocidio, del que apenas hay imgenes, y se reanud la guerra.

El ejrcito hutu y sus milicias paramilitares organizaron la venganza: una matanza a machete y masacres sin testigos mediticos extranjeros, a quienes se les prohibi entrar.

Probablemente nunca se sabr cuntos muertos provoc el genocidio de 1994, aunque se calculan entre 800 mil y un milln de vctimas. Si fueron 800 mil equivaldra al 11 por ciento del total de la poblacin ruandesa y a las 4/5 partes de los tutsis que vivan en el pas (si se cuentan los tutsis de Burund y de los pases vecinos que se haban exiliado).

La infancia, la principal vctima

Mientras el mundo recuerda un nuevo aniversario del genocidio en Ruanda, los nios y las nias del pas siguen viviendo los efectos devastadores de aquel brutal conflicto.

Cuando el genocidio termin, de las 800 mil vctimas, 300 mil fueron menores de edad, de los cuales 95 mil quedaron hurfanos, el nmero ms elevado de hurfanos del mundo. Perdieron a sus padres por diferentes razones: muchos fueron asesinados durante el genocidio, otros han muerto a causa del VIH/Sida y otros se encuentran en prisin debido a crmenes relacionados con el genocidio.

Prcticamente todos los nios y las nias de Ruanda fueron testigos del horror. Miles de menores de edad fueron vctimas de la brutalidad y la violacin y otros ms -algunos de slo siete aos- se vieron obligados a participar en operaciones militares y a cometer actos violentos contra su voluntad.

Catorce aos despus, los nios y las nias de Ruanda siguen sufriendo las consecuencias de un conflicto creado exclusivamente por los adultos. Hoy, se calcula que alrededor de 101 mil nios y nias son los jefes de 42 mil hogares.

Muchos nios de las etnias tutsis y hutus cargan las generaciones de violencia, muerte y horror, pero sin embargo ellos hoy se encuentran en un camino de esperanzas, un camino de encuentros sin discriminacin ni odios, algo que fue imposible para muchos de sus padres.

La violencia evidenci la necesidad de ensearles a los nios y nias a resolver sus conflictos de manera pacfica, a ser tolerantes y a promover, ellos mismos, una sociedad donde exista la paz, el respeto por los derechos humanos, la unidad y la reconciliacin. No fue una tarea fcil, pero era claro que se deba empezar la reconstruccin con la niez para la construccin de una sociedad y una cultura de paz, sin ms guerras.

Esta dolorosa experiencia de la infancia en Ruanda ha dejado una enseanza para todos los conflictos en el mundo: que no puede haber nios en la guerra porque las consecuencias no son slo inmediatas, sino de generaciones enteras.

El papel de los medios de comunicacin

A travs de la estacin de radio privada "Des Mille Collines" se difunda impunemente la propaganda racista y genocida en contra de los tutsi, lo que evidenci el papel de la radio en Ruanda y de la comunicacin en general en todo el pas.

Ante el pobre desarrollo de los peridicos y la escasa penetracin de la televisin, la radio cumpli un rol protagnico. En su programacin diaria, esta estacin radial alentaba a los hutu a asegurarse de que los nios tutsi tambin fueran asesinados y a llenar las tumbas cavadas para enterrar a los tutsi.

La radio tambin inici una campaa en contra del FPR y de todos los partidos de oposicin con consignas que se repetan, como "Ya has matado a un tutsi?"

El Tribunal Penal Internacional para Ruanda constituido en 1995 en Arusha ha dictado algunos fallos histricos. Por ejemplo, en diciembre de 2003 el Tribunal declar culpables de genocidio a tres directores de medios de informacin de Ruanda por su papel en la incitacin a la matanza. No slo haban avivado el odio tnico sino, adems, haban sealado las vctimas que haban de ser eliminadas. El Tribunal afirm: "El poder de los medios de informacin para crear y destruir los valores humanos conlleva una gran responsabilidad...Las personas que controlan los medios informativos son responsables de las consecuencias de los actos de estos".

A 25 aos del genocidio de Ruanda de 1994, la ONU ha fracasado, como organizacin de proteccin de los pueblos, y la humanidad se debate moralmente su destino, ante nuevas matanzas y crmenes sobre las voces inocentes que caen una vez ms bajo la sombra de la impunidad del criminal y el silencio cmplice de las potencias hegemnicas.

Abu Faisal Sergio Tapia, escritor poltico francfono, artculo actualizado del firmado como Presidente Internacional junto a Sara Bermudez, fotografa internacional y Secretaria General de la Mission Diplomatique Internationale Humanitaire RWANDA 1994, de Argentina y Colombia, respectivamente, publicado el 7 de abril de 2008 para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNU), Bogot, Colombia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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