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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-04-2019

La campaa contra Greta es un ndice de la prdida de valores

Roberto Savio
IPS


La activista adolescente sueca Greta Thunberg delante de una manifestacin en Helsinki, en la mayor manifestacin contra el cambio climtico ocurrida en Finlandia. Crdito: Svante Thunberg/Twitter

ROMA, 2 abr 2019 (IPS) - Desde la poderosa marcha de cientos de miles de estudiantes en 1.000 ciudades contra el cambio climtico, una inesperada campaa de deslegitimacin, desmitificacin y demonizacin ha comenzado contra Greta Thunberg, la adolescente sueca que inici el movimiento.

Despus de buscar en los medios de comunicacin, los medios sociales y los sitios web, esta campaa se puede dividir en cuatro grupos diferentes.

El primero podra llamarse el estpido. Una escritora reporta fotos de Greta comiendo un pltano, afirmando que esto prueba que tiene un doble estndar. Quiere reducir las emisiones de gases y luego come pltanos que vienen de lejos. Por qu no come una manzana, que se produce localmente en Suecia?

Otro escritor observa que Greta tiene dos hermosos perros grandes, pero esos perros deben estar comiendo carne y las vacas son la mayor fuente de emisin de metano (mucho ms daina que el C02) y una vaca usa hasta 15.000 litros de agua antes de alcanzar la edad de sacrificio.

Luego, un tercero observa que Greta puede no tomar aviones, pero que con el uso de trenes est utilizando claramente la energa elctrica, que sigue siendo generada bsicamente por el carbn.

Tambin hay otra lectora que protesta fuertemente porque ha comprado un sndwich en el tren, que viene con una envoltura de plstico, y as est contribuyendo al dao causado por el plstico a los mares.

Estamos claramente en el reino de la estupidez, porque es imposible que alguien haga algo en este mundo sin contribuir a su degradacin. Esto solo cambiar cuando el sistema poltico corrija nuestro estilo de vida (Tomemos nota que, por lo que parece, esto es improbable!).

Si Greta pidiera a sus padres que regalaran los dos perros, no viajara nunca a Estocolmoy comieran solo manzanas locales, hara esto una contribucin tan importante a un clima mejor? O es ms constructivo hacer campaa y movilizar a cientos de miles de personas?

Al segundo grupo se le puede llamar celoso. Estos son los cientficos del clima que han escrito en todas partes que comenzaron a luchar contra el cambio climtico incluso antes de que naciera Greta (que ahora tiene 16 aos).

Cmo es posible que hayan sido ignorados y que ahora una nia sin preparacin sea capaz de movilizar a la gente de todo el mundo? No hay autocrtica del hecho de que no han sido capaces de inspirar y comunicarse con los estudiantes.

Adems, Greta no hizo campaa como experta. Su mensaje en Davos, en Bruselas, en todas partes, fue, por favor, escuchen a los cientficos. Un viejo proverbio chino dice: nunca pelees con tus aliados.

El tercer grupo son los puristas. Han estado redistribuyendo informes de periodistas suecos por todas partes que profundizan en los antecedentes de Greta, descubriendo que sus padres son ecologistas activos, que su padre siempre la ha apoyado y que ha sido influenciada por una famosa activista que ha estado detrs de ella a cada paso.

Afirman que para creer a Greta habra sido necesario que sus padres se hubieran mostrado indiferentes a los temas climticos y que ella debera haber sido totalmente ajena a los crculos ecolgicos. Y esta campaa contina, aunque todos los periodistas suecos declararan unnimemente que Greta no ha sido un instrumento de nadie y que slo est cumpliendo sus compromisos.

Tambin porque, por gracia de los dioses, tiene una condicin mental llamada sndrome de Asperger, lo que la convierte en una persona indiferente a los reconocimientos, cumplidos y compromisos.

As, en una carta al diario francs Le Figaro, uno de los puristas pregunta si es lgico poner a cientos de miles de estudiantes de todo el mundo bajo la gua de un zombi.

Esta categora tambin incluye a muchos que se quejan de que Greta no est denunciando el hecho de que Suecia est ganando dinero con la venta de armas. Greta no ha denunciado a nadie, as que los responsables estn contentos. Greta no ha iniciado ninguna campaa contra las finanzas porque no entiende que solo sometiendo las finanzas se puede cambiar el clima.

As sucesivamente, de acuerdo con las lentes a travs de las cuales sus crticos la miran.

Y por supuesto est el grupo ms legtimo, los paternalistas. Se trata de un grupo fisiolgico que incluye a aquellos que piensan que los jvenes no tienen ni idea de la vida real y que nada serio saldr del movimiento de los estudiantes, a menos que escuchen a sus mayores.

Su lugar es en la escuela, no en la calle, no tienen la madurez para entender temas que requieren una preparacin cientfica. Un ejemplo es una carta publicada en el diario italiano Corriere della Sera, en la que alguien observa que los jvenes ya casi no leen libros, usan telfonos inteligentes todo el da e ignoran la msica clsica o el teatro: carecen de la seriedad necesaria para un cambio real.

Un ejemplo extremo de cmo el paternalismo es el gemelo del patriarcalismo fue un comentario hecho por un adulto bien vestido en un grupo que observaba a los estudiantes marchando por el cambio climtico: Me pregunto cuntas de esas chicas son todava vrgenes. Cuando se le pregunt sobre la relacin entre la virginidad y el cambio climtico, la respuesta fue: Bueno, mientras una chica sea virgen puede tener ilusiones, pero no despus.

Esas diversas reacciones contra una joven que simplemente pide crecer en un mundo sostenible son claramente representativas de cunto ha cambiado la sociedad en la ltima dcada.

Hemos recorrido un largo camino. El perodo posterior a la Segunda Guerra Mundial se caracteriz por la necesidad de reconstruir, de hacer sacrificios, de hacer de Europa una isla de paz, de creer que la poltica era una herramienta participativa para cambiar la sociedad para mejor.

La certeza de los jvenes de que seran mejores que sus padres, era la creencia de todos. Los mtines polticos vieron a millones de personas en las calles, con esperanzas y compromisos.

Todos sabemos cmo se derrumb ese mundo de idealismo. Con la destruccin del Muro de Berln, las ideologas fueron las primeras en desaparecer. La palabra clave era pragmatismo. Pero era un pragmatismo prisionero de la filosofa neoliberal que era intocable. Como dijo la entonces primera ministra britnica Margaret Thatcher, no hay alternativa. Los costes sociales eran improductivos y las finanzas cobraron vida por s solas, sin estar ya vinculadas a la palabra produccin.

El Estado fue reducido al mnimo. Deberamos recordar que el presidente estadounidense Ronald Reagan propuso la abolicin de la Secretara (ministerio) de Educacin y la privatizacin total de la Sanidad.

Las Naciones Unidas se consideraban obsoletas: el comercio, no la ayuda.

Durante tres dcadas, desde Reagan (1981) hasta la gran crisis financiera de 2008, el lema fue: competir, hacerse rico, a nivel nacional e individual. La poltica se convierte en una mera actividad administrativa, desprovista de visin a largo plazo.

La llegada de internet cambi la sociedad de un hilo interactivo y conectado de relaciones basadas en plataformas para compartir, a una red de mundos virtuales paralelos en los que buscar refugio y evitar la accin pblica.

Los medios de comunicacin, seguidos de una degradacin de la complejidad de la informacin, concentrndose en los eventos e ignorando los procesos. La televisin pas bsicamente al campo del entretenimiento con programas que daban forma a la cultura popular, como el Gran Hermano o La isla de los famosos. La codicia se consideraba buena para la sociedad y Hollywood la elogiaba.

Todos vivamos en una burbuja financiera que estall en 2008.

Estaba claro entonces que la poltica ya no controlaba las finanzas, sino viceversa. Segn Bloomberg, para salvar el sistema bancario, Estados Unidos tuvo que gastar 12,8 billones (millones de millones) de dlares, Europa cinco billones de dlares, 1,6 billones solo para estabilizar el euro. China gast 156.000 millones y Japn ms de 110.000 millones.

Nadie sabe con seguridad cunto le cost al mundo salvar su sistema bancario, que era (y es), sin ningn control ni organismo regulador. Si la cantidad pagada para rescatar a los bancos se hubiera distribuido a los 7.500 millones de personas del mundo, cada uno de ellos habra recibido 2.571 dlares.

Suficiente para iniciar un frenes de adquisiciones, especialmente en el Sur del mundo, con un enorme salto en la produccin. Habra resuelto prcticamente todos los problemas sociales del mundo sealados como Objetivos del Milenio por las Naciones Unidas en un acuerdo suscrito por todos los pases.

Pero entonces los bancos eran ms importantes que las personas y por sus actividades ilcitas, los bancos ingratos han pagado multas por un total de ms de 800.000 millones de dlares desde su rescate.

Recordemos que la codicia ya estaba siendo elogiada en Hollywood en 1987 por Gordon Gekko en la famosa pelcula Wall Street. Gekko dice: La codicia, a falta de una palabra mejor, es buena.

No es una coincidencia que, en el momento de la crisis financiera de 2008, el primer ministro australiano Kevin Rudd, dijera: Tal vez sea hora de admitir que no aprendimos toda la leccin de la ideologa de que la codicia es buena.

Y al ao siguiente, en un discurso ante el Senado italiano, el cardenal Tarcisio Bertone dijo: Hemos pasado del libre mercado a la codicia libre. Y muchas manifestaciones de la sociedad civil mundial, como el Foro Social Mundial, han estado denunciando la sumisin de la poltica a la financiacin, y cmo se han recibido los resultados.

Pero despus de los 30 aos de codicia-es-buena vino la gran crisis financiera de 2008, debido a la irresponsabilidad del sistema financiero.

Esa crisis trajo un impacto social negativo adicional que era el miedo: miedo al desempleo, miedo al futuro, miedo al terrorismo. Qued claro que el ascensor social que haba funcionado desde el final de la Segunda Guerra Mundial se haba detenido, con millones de jvenes de todo el mundo atrapados en l.

El propio sueo americano estaba en crisis. Y lleg una nueva dcada, una de miedo. Como es habitual en los casos de miedo, surge una nueva narrativa. Despus de treinta aos de codicia, tenemos ahora una dcada de miedo.

El neoliberalismo, TINA, ha perdido credibilidad. Todos los partidos polticos han traicionado las esperanzas de sus votantes. La gente ha sido dejada fuera por las lites, por los del sistema.

As, desde 2008, los partidos populistas nacionalistas que pretendan defender al pueblo florecieron en toda Europa, donde antes de la crisis eran prcticamente inexistentes (excepto Le Pen en Francia).

Siguen floreciendo. En las ltimas elecciones holandesas un nuevo partido populista, el Foro para la Democracia, obtuvo 16 escaos en el Senado. Su lder, Thierry Baudet, ha descartado la invencin embrujada del cambio climtico, la idolatra del adoctrinamiento sostenible de la izquierda.

Esta es una posicin comn a todos los partidos populistas. Su xito ha sido dirigir el miedo contra los diferentes: diferentes religiones, diferentes costumbres, diferentes culturas en otras palabras, inmigrantes. La xenofobia se ha unido al nacionalismo y al populismo.

Cada ao ha habido una disminucin de los ingresos reales, de los puestos de trabajo dignos. Los partidos polticos tradicionales han perdido credibilidad y los electores se han decantado por nuevos polticos, que no forman parte de la lite, que hablan en nombre del pueblo y consideran el glorioso pasado como la base del futuro, haciendo caso omiso de cualquier desarrollo tecnolgico.

La divisin social, tomada como base por la nueva cultura poltica, entr en plena velocidad destructiva: en slo diez aos, 28 personas concentraron en sus manos la misma riqueza que 2.300 millones de personas. Esto es dinero que se le quita a la economa general; significa que por cada millonario hay miles de personas empobrecidas.

Solo en el ltimo ao, los 42,2 millones de personas en el mundo con ms de un milln de dlares en activos financieros, crecieron en 2,3 millones, es por eso que el papa Francisco dice que detrs de cada gran propiedad hay una hipoteca social.

Ha sido necesario un largo camino para abandonar el mundo que sali de la Segunda Guerra Mundial y llegar al actual: un mundo en el que los fenmenos anormales, como la guerra y la pobreza, son ahora considerados normales por la mayora de los jvenes.

La corrupcin, que por supuesto siempre ha existido, se ha convertido en otro hecho natural. La democracia, que se consideraba el fundamento central de la sociedad, se considera ahora una posibilidad discutible, con el hngaro Viktor Orbn o el italiano Matteo Salvini y la empresa que promueve la democracia antiliberal.

El miedo y la codicia han cambiado nuestra sociedad. Estamos en medio de una transicin y nadie sabe hacia dnde. Lo que est claro es que el sistema actual ya no funciona y requiere correcciones muy serias.

La marea del nacionalismo, el populismo y la xenofobia nos est llevando hacia atrs a miserias que habamos olvidado, en lugar de hacia delante. Las campaas electorales no se basan en programas, sino en desacreditar a los opositores. Cuando el primer ministro canadiense Justin Trudeau no estuvo de acuerdo con el presidente Donald Trump, el secretario de Comercio de este ltimo dijo que debe haber un lugar especial en el infierno para el primer ministro canadiense.

Los debates televisivos se han convertido en una escuela de incivilidad. La pregunta es: estamos entrando en una nueva era basada en la incivilidad? Por primera vez en la historia del Parlamento britnico, los distintos opositores son incapaces de encontrar una salida a un referndum basado en hechos de los que todo es mentira.

Debemos reconocer que vivimos en un mundo en el que las cosas positivas son pocas y estn separadas. Un clima poltico, cultural y social donde nada es aceptado como legtimo, ocultando la verdad y manipulado por el enemigo. Una era de transicin, que debera llamarse la era del mal pensamiento.

La reaccin en contra de Greta Thunberg y su movilizacin es un buen ejemplo de mal pensamiento. En lugar de despertar simpata y apoyo, esta joven est siendo sometida a esta nueva cultura del mal pensamiento.

Y, sin embargo, Greta est haciendo campaa por la supervivencia del planeta, el nico que tenemos, y donde todos debemos vivir juntos, independientemente de nuestros mitos, religiones, partidos y nacionalidades.

Dice: no pidas a mi generacin que resuelva el problema del cambio climtico, porque cuando hayamos crecido ya ser demasiado tarde. Cuando cumpla los 50 aos habr 10.000 millones de personas, todas ellas viviendo en ciudades. Pero en solo 10 aos, cuando cumpla 26 aos, la humanidad necesitar 50 por ciento ms de energa y alimentos, y 30 por ciento ms de agua, un elemento que ya es escaso en gran parte del mundo y que es una fuente de ingresos para las empresas privadas.

No es de extraarella est tratando de motivar hacia la accin!

Salvar al mundo AHORA es un mensaje que ha sido capaz de movilizar a estudiantes de todo el mundo. En la era del pensamiento maligno, en lugar de apoyarla, hay quienes miran lo que come, lo que comen sus perros y lo que hay detrs de ella y la manipulan.

En otras palabras, estamos en una era en la que no somos capaces de pensar positivamente: una era marcada por la codicia y el miedo y con lo que la cultura actual nos ha dado: el mal pensamiento.

Es ms que seguro que si Greta hubiera vendido ropa deportiva habra sido aceptada como un fenmeno normal y nadie se fijara en si estaba comiendo pltanos o manzanas. Este es un buen ndice de cmo hemos perdido la capacidad de soar y seguir adelante.

Periodista italo-argentino, Roberto Savio fue cofundador y director general de Inter Press Service (IPS), de la que ahora es presidente emrito. En los ltimos aos tambin fund Other News, un servicio que proporciona informacin que los mercados eliminan.

RV:EG

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2019/04/la-campana-greta-indice-la-perdida-valores/

 



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