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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-04-2019

La economa en el infierno del FMI

Esteban Mercatante
La Izquierda Diario


Fotomontaje: Juan Atacho

 

Como se esperaba, el viernes el FMI aprob el nuevo giro de dlares del acuerdo stand by iniciado en junio y revisado en septiembre del ao pasado. Lo hizo sin dejar de advertir lo decepcionantes que resultaron los niveles de inflacin registrados en enero y febrero (que volvern a ser altos en marzo y abril, y algunos anlisis anticipan que probablemente tambin en mayo y junio), y sealar que a la luz de un nivel inferior al esperado del ingreso tributario en el primer bimestre del ao, ser crtico actuar continuamente con prudencia en la ejecucin de los planes de gasto y tomar otras medidas para incrementar los ingresos fiscales a fin de que la posicin fiscal de 2019 llegue al balance primario. El Fondo pide menos gasto, es decir, que el gobierno profundice los recortes que ya viene aplicando en lnea con el presupuesto del dficit cero.

Todo para pasar el invierno

Ms all de las esperables advertencias, el visto bueno pone al gobierno ms cerca de lo que ms ansa, que es iniciar las subastas de dlares que habilit el organismo (por USD 60 millones diarios). Con eso, ms los esperados dlares de las exportaciones de maz, soja, y lo que resta de trigo, el gobierno espera construir un puente de dlares para mantener la cotizacin del billete verde bajo control durante unos meses, recreando la sensacin de estabilidad que se vivi durante algunos meses, hasta que en febrero de este ao se conocieron los datos de inflacin de enero y se esfum el efmero veranito financiero .

Al gobierno de Macri, el FMI lo aprieta pero no lo ahorca (todava al menos). Le impuso una amplia banda cambiaria en la cual el Banco Central (BCRA) no puede intervenir en la cotizacin de la divisa, dejando que flote libremente. Hoy los valores de la banda son $ 39,57 y $ 51,22, una brecha de 30 % entre el nivel inferior y el superior. Es decir, que el valor del dlar en el mercado mayorista tendra que subir $ 7,32 desde su actual nivel ($ 43,90) para que el BCRA pueda salir a vender dlares. Una depreciacin adicional de 16 %, algo que el gobierno quiere evitar a toda costa. Pero al mismo tiempo que le impuso estas condiciones, que obligan a la entidad que preside Guido Sandleris a observar cmo el valor del dlar toma vuelo sin poder vender ni un solo billete, el FMI dio luz verde para que sea el Tesoro quien venda dlares. Podr hacerlo en dosis homeopticas (los USD 60 millones son un 10 % del volumen que se opera en los das ms tranquilos) y con condiciones conocidas de antemano por los operadores del mercado, lo cual resta posibilidad de manejar esas liquidaciones con alguna discrecionalidad para sorprender al mercado. Es lo mejor que pudo conseguir Macri, considerando que Lagarde y su staff son partidarios de una libre flotacin del tipo de cambio.

El nico y prrico logro que tena para mostrar lo que queda del mejor equipo de los ltimos 50 aos despus de la tormenta financiera que atraves el ao pasado, era una cotizacin del dlar relativamente estabilizada. As lo estuvo entre octubre y febrero. A tal punto fue as que durante algunas semanas, a comienzos de 2019, el BCRA se dio el lujo de comprar dlares., porque la cotizacin haba perforado el piso de la zona de no intervencin. As, hasta aumentaron modestamente las reservas.

Pero esa efmera estabilidad es historia antigua. En dos meses el dlar subi 17 %; con esta suba se corta el negocio que contribuy a estos meses de calma, que es la apuesta a la bicicleta financiera. La clave de este negocio es que los rendimientos le ganen a la cotizacin del dlar. Un tipo de cambio relativamente estabilizado, y tasas de inters en niveles siderales, son los dos ingredientes de este cocktail explosivo. Con el BCRA pagando arriba de 70 % anual por las Letras de Liquidez (Leliq) cuando asumi Sandleris al frente de la entidad en los primeros das de octubre en reemplazo de Luis Caputo (quien apenas tres meses antes haba sustituido a Federico Sturzenegger), sumado a la salvaje contraccin monetaria, a fines de 2018 la cotizacin del dlar haba alcanzado algunos meses de estabilidad. Claro, esto ocurri solo despus de que la megadevaluacin haba hecho el trabajo sucio de poner el valor del dlar altsimo, y de que una fuga de capitales de casi USD 30.000 millones en un ao redujo notablemente los fondos disponibles para seguir comprando billetes verdes. Pero ahora, aunque por estos das la tasa est nuevamente cerca de 70 %, eso se est mostrando insuficiente para atraer a los especuladores. Es que aun con esos niveles que paga el BCRA alimentar los negocios de los bancos (que a su vez aumentan sus tasas para atraer ahorristas a los depsitos a plazo fijo), el dlar le gana a la tasa, por afano.

Las tasas no alcanzan para controlar al dlar, pero si el BCRA intenta bajarlas un poco como hizo a finales de esta semana, alimenta todava ms la suba del dlar. En conclusin, el costo financiero en niveles cercanos al 70 % lleg para quedarse. Es el precio que imponen las restricciones del FMI para actuar sobre el dlar de manera directa y la total liberalizacin y desregulacin financiera que aplic Macri desde que asumi. Bajo estas condiciones, el BCRA es un rehn (voluntario) de los bancos, que cada vez ms tienen al BCRA como cliente casi exclusivo: prestarle a este adquiriendo Leliq que se renuevan cada 7 das se convierte en un jugoso negocio (con tasas que hoy son casi del 100 % anual acumulativo) que crece en detrimento de los crditos al sector privado. Para asegurar el florecimiento de ese prspero negocio, Sandleris habilit hace unas semanas la posibilidad de que los bancos tengan Leliq por hasta el 100 % de sus depsitos. Qu costo tiene esto? Alimentar un dficit cuasi fiscal (llamado as porque es el que genera al BCRA la poltica monetaria, a diferencia del dficit fiscal que es aquel en el que incurre el Tesoro) por USD 20.000 millones de dlares en un ao. Estamos hablando de 5 % del producto bruto (PBI). Si sumamos el dficit que tendr el Tesoro por pagar la deuda, y el del BCRA, llegamos a la friolera de 8 % del PBI. El dficit cero encubre este desfalco que produce la poltica econmica con la nica meta de generar una sensacin de estabilidad por algunos meses (y de paso generar una formidable transferencia de riqueza hacia los sectores ms concentrados en detrimento del pueblo trabajador). Pero esta ansiada estabilidad no se estara consiguiendo.

Al mismo tiempo, si bien esta desbocada emisin de Leliq genera un formidable negocio para los bancos en lo inmediato, genera una bola de nieve de resultado incierto. Si yo te debo $ 10.000, yo tengo un problema; pero si te debo $ 1.000.000, el problema es tuyo, dice un conocido refrn. Los bancos tienen como deudor cada vez ms importante a un BCRA que, como ocurri hasta el ao pasado con la bomba de las Lebac, deteriora su balance al ritmo de la emisin de Leliq, ya que tiene ms pasivos contra los mismos activos. Las nicas maneras para resolver esta encrucijada para el BCRA son una nueva devaluacin acelerada como la del ao pasado que reduzca el valor en dlares de sus pasivos, o un canje compulsivo de los ttulos en manos de los bancos por algn bono, lo que tambin podra alcanzar a los depsitos como ocurri en 1989 con el plan Bonex, alternativa que hace semanas volvi a circular con fuerza entre los analistas. Ante esta perspectiva, no sorprende que se registre una salida de ahorristas de depsitos en pesos, aunque todava sin alcanzar niveles alarmantes (USD 1.300 millones en el ltimo mes).

Apretar las clavijas para ganar tiempo, que es lo intenta hacer el BCRA, promete producir nuevos efectos explosivos, en tiempos que se acortarn cada vez ms mientras sigan las tasas actuales.

La pesada herencia (que no es solo) de Macri

El visto bueno del FMI, el empeo por alcanzar el dficit cero y las proyecciones optimistas sobre el programa financiero que dio a conocer Macri en la ltima semana no tienen ningn efecto en el riesgo pas, que el viernes subi 2 % para cerrar en 782 puntos.

La creciente debilidad poltica de Macri y la incapacidad de su gobierno para calmar al dlar no ayudan, pero lo que determina el alto costo son las sombras perspectivas que afrontar la Argentina con la pesada herencia de Macri. El prximo mandato presidencial afrontar vencimientos de deuda por USD 40.000 millones de promedio al ao, segn dio a conocer la ltima semana la Secretara de Finanzas. Estos clculos provisionales podran crecer con los nuevos desembolsos del FMI, que no estn aun enteramente contemplados.

Esto es el resultado del endeudamiento serial con el que, junto a la bicicleta financiera, el gobierno de Macri apunt desde el da uno de su gobierno a asegurar la disponibilidad de dlares para compensar los que la economa argentina pierde de manera crnica. Esta prdida se debe a las remesas de utilidades de empresas imperialistas, la desarticulacin de la estructura productiva que exige elevadas importaciones en todas las ramas, los intereses de la propia deuda y la fuga de capitales (que suma la friolera de USD 64.000 millones desde que asumi Macri). En todas estas cuestiones Cambiemos actu agravando los desequilibrios.

Pero los mismos, que responden al carcter dependiente y atrasado de la economa argentina, tambin se mantuvieron inalterados durante los aos de gobiernos kirchneristas, aunque se afirmaba que estaba teniendo lugar un cambio estructural. El mismo no se verific ni en la extranjerizacin de la estructura productiva (con las consecuencias que esto tiene en giros de utilidades al exterior), ni en la fuerte dependencia de insumos importados, que por el contrario fue favorecida al privilegiar verdaderas armaduras entre los principales sectores a estimular productivamente. Tampoco se verific en el dominio imperialista de un sector estratgico como el energtico, en el que el dficit se gener durante los mandatos de Cristina Fernndez; recin en 2012 se percataron de que Repsol era una empresa vaciadora (aunque el descalabro en la produccin de petrleo y gas era visible hace aos y haba llevado al dficit energtico) y recompr YPF para asociarse con Chevron y otros buitres petroleros y desarrollar el fracking. Si a esto agregamos los pagos seriales de deuda entre 2005 y 2015 que rondaron los USD 210.000 millones como expres varias veces la ex presidenta (e insumieron dlares contantes y sonantes del BCRA por USD 55.000 millones netos solo considerando los pagos de intereses), se completa el cuadro que explica el faltante de dlares que paviment el camino para el endeudamiento serial retomado por Macri, que le permiti crear jugosos beneficios en los sectores de las finanzas por pago de intereses.

Los desembolsos de los prximos cuatro aos equivalen a ms de 10 % del PBI cada ao, y al 60 % de las exportaciones anuales de bienes. Aun con las proyecciones de supervit y los aportes del FMI, el horizonte sigue siendo el de una deuda impagable. La presencia del FMI apunta a que el pas siga haciendo hasta lo imposible para pagar con el hambre y la sed. Pero ni aun as resulta creble que el pas escape a una nueva reestructuracin de deuda, programada en el mejor de los casos, por la va del default en el peor.

Todava ms al Fondo

Ante este panorama, en los ltimos das circul la versin de que el enviado del FMI en la Argentina, Trevor Alleyne, habra explicitado lo que hace tiempo circula como versin, que es la posibilidad de que el FMI d ms tiempo a la Argentina para que devuelva el generoso prstamo otorgado a Macri. Sera a travs de lo que se conoce como Programa de Facilidades Extendidas (EFF segn sus siglas en ingls), que segn habra declarado Alleyne conlleva poco dinero adicional por encima del otorgado por el stand by pero s otorgan un plazo significativamente mayor en la reestructuracin de los pagos con la deuda del FMI. Un plazo de hasta 10 aos. El precio, porque todo lo tiene cuando se trata del FMI, es agregar a las estrictas metas fiscales que ya tiene el pas, la introduccin de reformas estructurales de mediano plazo.

No es una novedad, es lo mismo que ha hecho el FMI cada vez que asisti financieramente a la Argentina. Como recuerda Noem Brenta , quien estudi en detalle las relaciones entre la Argentina y el FMI, entre 1982 y 2004 la Argentina estuvo prcticamente en todo momento con acuerdos con el organismo. Ningn otro pas de ingresos medios estuvo tanto. Los prstamos tuvieron numerosas extensiones de plazos, y en cada caso fueron apareciendo nuevas exigencias en todos los mbitos de la poltica econmica: flexibilizacin laboral, privatizaciones, creacin de las AFJP, apertura econmica, desregulacin financiera. Todo con el argumento de modernizar y hacer sustentables las finanzas del Estado. Es decir, los prstamos son un caballo de Troya para la introduccin de una poltica de ataque a la clase trabajadora y el pueblo pobre, en beneficio de los acreedores y de los grandes empresarios.

Que eso es parte del plan, lo adelanta el comunicado emitido el viernes por el organismo, al anunciar la aprobacin del nuevo giro de fondos. All manifiesta que las reformas del lado de la oferta son esenciales para lograr un crecimiento vigoroso [] Las prioridades incluyen esfuerzos adicionales por crear un sistema tributario menos distorsivo, promover una mayor competencia en los mercados internos de productos, eliminar las barreras al comercio internacional y a la inversin extranjera. Todava no aparecen con nombre y apellido exigencias como una nueva reforma previsional, pero considerando las recomendaciones propuestas hace unos meses en el seminario organizado por el FMI en Tokio con el ttulo El futuro del ahorro: el rol del diseo del sistema de pensiones en un mundo que envejece, no es difcil adivinar por dnde vendrn las indicaciones del organismo para que el Tesoro pueda lograr en 2020 y los aos siguientes al ahorro adicional que le exigirn las metas de supervit primario.

La presencia que mantendr el FMI quienquiera sea que gane, significa que, independientemente de que Macri siga en el gobierno o no, solo puede esperarse en el prximo mandato lo que este prometi en una charla con el escritor Mario Vargas Llosa hace 10 das: ir en la misma direccin, pero ms rpido. Podemos imaginarnos lo que significa si todava no se cumpli un ao desde la tormenta financiera de 2018 y la llegada del FMI, y ya son nefastos los impactos en materia de actividad econmica (que terminar el gobierno de Macri con tres aos de cuatro en recesin), desempleo (que se acerca al 10 %), pobreza (35,9 % en el cuarto trimestre), y un largo etc.

No tiene ningn sustento el planteo de que es posible renegociar con el Fondo otra cosa que no sea cmo profundizar el ajuste. Quienes enuncian esa perspectiva como posible se estn preparando para seguir los lineamientos de la poltica econmica definida en Washington. Para terminar con la poltica del ajuste permanente, que ni quiera est logrando sus mnimos objetivos de estabilizar la macroeconoma y mostrar un sendero creble para los pagos de deuda, lo que se impone es rechazar el acuerdo con el FMI y romper con este organismo que es parte de la gestin global de los intereses del capital imperialista. Esta perspectiva aparece como un salto al vaco para los grandes empresarios, integrados como nunca en las redes de la economa mundial de las que participan de manera subordinada. Por eso, quienes aspiran a continuar con la gestin del capitalismo argentino, atrasado y dependiente, no pueden ms que afirmar que no pods romper con el Fondo, como viene haciendo Axel Kicillof . Por el contrario, si de lo que se trata es de avanzar en una serie de medidas para que la crisis no la paguemos esta vez los trabajadores, empezando por el no pago de toda la deuda fraudulenta, la nacionalizacin de la banca y el monopolio estatal del comercio exterior, romper con este organismo es el punto de partida inevitable. Esta es hoy la lnea divisoria entre terminar con el ajuste o profundizarlo.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/La-economia-en-el-infierno-del-FMI?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=Newsletter



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