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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2019

El socialismo norteamericano y nuestra Amrica Latina

Juan J. Paz-y-Mio Cepeda
Prensa Latina


Entre 1929 y 1933 los Estados Unidos vivieron la ms grave crisis econmica, que arrastr a otras naciones capitalistas. Las frmulas liberales y tradicionales no sirvieron para solucionarla. Hasta que lleg a la presidencia el demcrata Franklin D. Roosevelt (FDR - 1933-1945) quien, contando con la asesora de acadmicos de la Columbia University, inaugur el New Deal, un conjunto de polticas econmicas cuya prioridad fue la atencin a millones de desocupados y a gente en la miseria, sobre la base de generar empleo.

Los bancos fueron intervenidos para garantizar a los depositantes; las empresas industriales, vigiladas por el gobierno, debieron establecer cdigos de competencia, precios, horas de negocio; fueron perseguidos los comerciantes inescrupulosos; los agricultores (previo subsidio) fueron obligados a reducir la produccin; al mismo tiempo, se mantuvo la inflacin sobre precios de ciertos productos; se suspendi el patrn oro; y, adems, se inici un vasto plan de inversiones estatales, despertando el trabajo en obras pblicas, caminos, limpieza de parques, playas, plantacin de rboles, reparar, pintar, construir casas, edificios pblicos, piscinas, hospitales, aeropuertos, escuelas, proyectos de riego, electrificacin, empleo de jvenes en bibliotecas, oficinas, universidades, fomento del empleo temporal, etc.

En forma indita, se sancion despidos de trabajadores; se introdujo la seguridad social, as como pensiones por desempleo, salud y jubilacin; fueron elevados los impuestos (taxes) como el de la renta, argumentando la injusta distribucin de la riqueza como parte de la crisis; pero tambin se dictaron leyes para garantizar salarios mnimos, elevarlos, proteger sindicatos, contratos colectivos y otros derechos laborales. En los primeros cien das, la crisis fue controlada.

El segundo New Deal se inici en enero de 1935, con el propsito de profundizar las reformas: el Acta sobre Seguridad Social estableci beneficios para los trabajadores retirados, seguro para los desempleados, un programa de salud general, el de bienestar para nios y el de asistencia para ancianos, que deba ser cubierto con aportes de los empresarios y los trabajadores con empleo; el fondo para el seguro de desempleo fue financiado a travs de un impuesto especial cobrado compulsivamente a los patronos.

La Administracin para el Progreso de los Trabajadores (WPA) tambin se ocup del trabajo para los artistas: con apoyo del Teatro Federal se organizaron exhibiciones y, por primera vez, corredores y salas de los edificios pblicos fueron adornados con grandes murales pintados por artistas. A fines de 1935 cerca de 20 millones de norteamericanos contaban con alguna forma de asistencia pblica.

En la mentalidad norteamericana de la poca, semejantes polticas significaban una ruptura con la visin liberal y, en consecuencia, el New Deal y el propio presidente Roosevelt fueron acusados de comunistas. Resultaba algo inslito que un presidente denunciara abiertamente la injusta concentracin del bienestar y el poder econmico en manos de una pequea fraccin de la poblacin norteamericana. Pero FDR logr del Congreso la aprobacin de un elevado impuesto sobre las rentas de los individuos y las corporaciones; y para evitar su evasin, increment el impuesto a las donaciones. Con razn los opositores escandalizaron en contra de lo que llamaban un desplume a los ricos.

Sin embargo, fueron las medidas descritas las que permitieron salir de la crisis y mejorar las condiciones de vida y trabajo de los norteamericanos que, con razn, reeligieron a Roosevelt por tres ocasiones sucesivas.

Varias de las polticas del New Deal coincidieron con lo que en Amrica Latina intentaron los gobiernos y polticos populistas y reformistas de aquellos aos. En Ecuador, la Revolucin Juliana (1925-1931) inaugur el intervencionismo econmico estatal y las polticas sociales y laborales, algo que en Chile ejecutaron, por partes y entre incidentes institucionales, tanto el gobierno de Arturo Alessandri, como las juntas militares de la joven oficialidad, en un perodo que va de 1920 a 1925.

En Brasil, los jvenes militares iniciaron, en 1922, las intermitentes movilizaciones del tenentismo, que desembocaron en la revolucin de 1930 y los continuados gobiernos de Getulio Vargas (1930-1934), la dictadura del Gobierno Provisional (1934-1937), el Gobierno Constitucional (1939-1945), el Estado Novo y ms tarde, entre 1950-1954 como gobierno electo. Fueron momentos de un proceso que transform al pas con la modernizacin econmica y la reforma social.

Procesos parecidos desde la dcada de 1920 hubo en Costa Rica, Colombia, Bolivia, El Salvador, Per -donde apareci el APRA fundado por Vctor Ral Haya de la Torre y el Partido Comunista fundado por Carlos Maritegui-; en Argentina, con la Unin Cvica Radical, se desemboc finalmente en el ascenso de Juan Domingo Pern (1946-1955); y en Mxico, fue decisivo el papel nacionalista del gobierno de Lzaro Crdenas (1934-1940).

Se trat de una poca histrica que se caracteriz por la lucha contra los regmenes oligrquicos, a fin de modernizar a las sociedades, pero, ante todo, promocionar a las masas y al creciente movimiento obrero, lo cual explica las polticas sociales y el impulso a la redistribucin de la riqueza mediante el sistema tributario directo. Todos los gobiernos reformistas y populistas fueron tildados de comunistas, en un intento por detener el avance social y las polticas de Estado.

Los gobiernos progresistas en Amrica Latina, que abrieron un nuevo ciclo histrico en la regin al iniciarse el siglo XXI, han sido, en mucho, continuadores, bajo nuevas circunstancias, de aquellas visiones econmicas y de las polticas sociales y laborales de ese pasado reformista y populista que caracteriz a la regin, con distintos ritmos, desde 1920.

Volviendo a los EEUU de la actualidad, hay dos figuras polticas que toman inesperada relevancia interna y externa: Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez (AOC).

Sanders (78 aos), actual senador, ya fue candidato a las primarias del Partido Demcrata en 2016 y su campaa despert una indita atencin nacional por sus posiciones: crtica radical a la diplomacia exterior de los EE.UU., abogar por un socialismo democrtico que resalta a los pases europeos nrdicos, plantear la seguridad social universal y un sistema de medicina gratuita, el reparto de la riqueza, ms impuestos a los ricos y amplias polticas sociales y laborales. Sanders est en campaa para lograr la presidencia de los EEUU en 2020.

De otra parte, la joven AOC (30 aos), que podra ser otra candidata presidencial por el Partido Demcrata, es miembro de la organizacin Socialistas Democrticos de Amrica, propone un Green New Deal (si bien cuestiona los lmites que tuvo el programa original de FDR), cuestiona el capitalismo y defiende la sanidad universal, la universidad pblica gratuita, el control de armas de fuego y amplias medidas sociales y ambientales.

Estas dos figuras han vuelto sobre el camino histrico marcado por FDR, para tratar de impulsar en el pas otra conduccin econmica y social que, de triunfar, alterara el que luce hasta hoy como un capitalismo imperialista clsico e invencible. Y como las ideas socialistas, de la mano de Sanders y de AOC, pero tambin por una creciente cultura de izquierda entre los jvenes de las nuevas generaciones, lucen cada vez ms influyentes, las inquietudes polticas y oficialistas se han disparado a tal punto que el documento The Opportunity Costs of Socialism (https://bit.ly/2ySJwkA, octubre, 2018), preparado por el Consejo de Asesores Econmicos (CEA) para el Presidente Donald Trump, trata de desmontar y descalificar cualquier propuesta de socialismo para los EEUU.

Pero, si se observan con cuidado tanto las propuestas del antiguo New Deal de FDR, como las de Sanders y de AOC, se podr concluir que en Amrica Latina las derechas polticas y econmicas tampoco estn dispuestas a consentir un camino socialista como el que se plantea en los EEUU. Neoliberales y derechistas son incapaces de comprender las experiencias histricas del New Deal, de modo que resulta intil pedirles medidas alternativas a las consignas aperturistas y a los intereses privados de las elites empresariales

Y aqu, en la regin, el ciclo conservador y reaccionario que se vive, no tiene la ms mnima intencin por imponer las regulaciones del Estado sobre el capital, los fuertes impuestos redistributivos de la riqueza y tampoco leyes que garanticen y amplen los derechos sociales y laborales. La admiracin y hasta la subordinacin de las burguesas latinoamericanas a los EEUU les impide apreciar tanto al viejo New Deal como al avance de las ideas del nuevo socialismo norteamericano.

  www.historiaypresente.com / www.juanpazymino.com

Artculo original en Firmas Selectas de Prensa Latina: http://bit.ly/2uMpzud

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 



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