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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2019

Aplicar o hacer economa

Miguel Alejandro Hayes Martnez
La trinchera


Siempre es un gran riesgo hacer generalizaciones, sin embargo, son inevitables. Entonces, lo que debe hacerse es aprender a lidiar con ellas. En estas lneas, no puedo dejar de hacer generalizaciones. Solo aclaro, esto no es una crtica a economistas, sino una de esas palmadas en la espalda que tanto necesitamos.

La ciencia econmica, no ha dejado de ser limitada. Su nacimiento, aun fuera de los marcos del positivismo, cargaba los encasillamientos, como el mecanicismo de los precursores de la fisiocracia francesa, o de un exceso emprico de los ingleses. A pesar de ello, fue esa misma economa inglesa, la que sirvi de base, de fuente de inspiracin a una posterior dialctica hegeliana, y a un Marx que lograra unir la economa, y la dialctica que de ella naci.

Su destino el de la economa- se complic en poca de vida de Marx. Fue invadida por el positivismo, y la segregacin de ciencias que lo acompaaba. El pretendido enfoque moral, social, poltico, econmico, cultural y jurdico unificado, que comprenda todas las relaciones como una, y que alcanza su punto cumbre en el tomo I de El Capital, vio su final.

Con ello se daba paso a una ciencia, separada del estudio de lo social (sociologa) y de lo relativo al estado (las ciencias polticas clsicas). Aquella nocin de que la forma de la sociedad es efecto y causa de s misma, se cambi por un mercado libre, por la autonoma de las dinmicas de las instituciones del estado, y la economa se converta en una ciencia pura.

Figuras como Walras y Marshall quien sell el trnsito definitivamente hacia la Economics- marcaran un punto de no retorno. Ahora, se trataba de una ciencia exacta pretendida as-, que apostaba por el uso de la lgica formal, renegando y desconociendo- cualquier otra lgica. Ello, trajo consecuencias que son arrastradas hasta hoy, y de las que es difcil desprenderse.

Se ha difundido entre buena parte de la ciencia econmica de izquierda, que ratifica que hay un carcter clasista de ese enfoque econmico dominante, y que por eso, hay razn para desechar a esa ciencia burguesa. Pero ello no es una buena argumentacin para explicar las deficiencias de la ciencia econmica. Tal enfoque, sera equivalente a decir que el bur donde se sienta quien hace ciencia -su lugar de ubicacin, cmo se financi-, determinarn el bando de la teora, lo que reduce toda la cuestin del resultado terico a la intencionalidad condicionada- del que la hace. Si ciertamente el status social determinar un partidismo, un pronunciamiento, una postura a favor o contra del poder, eso no garantiza que el pensamiento que se estructure y se aplique por esa persona sea orgnico a sus deseos (porque de buenas intenciones est construido el camino al infierno, recurdese). El resultado depender aun ms de otro factor, y es, a qu tributa la organizacin del pensamiento, es decir, su lgica. Entonces, las lgicas de pensamiento, determinan la utilidad de una teora -por su funcionalidad-, tanto o ms que la clase social del pensador. La primera dir ms o menos la intencin, la segunda, como realmente la expresar. Prueba de ello es que si se mira con detenimiento, se encontrar mucho pensamiento revolucionario, generado desde los sectores ms bajos portadores de la revolucin social-, y que sin embargo le son funcionales al capitalismo. Marx lidi mucho con todo ello; y comprenda como el socialismo utpico, el pequeo burgus, los argumentos religiosos de Weitling, lejos de debilitar el capitalismo, lo afianzaban, entre otras cosas porque movilizaban a la gente alrededor de una idea que no conducira a ningn cambio orgnico del sistema.

Tampoco tales argumentos clasistas son suficientes para desacreditar una teora, porque la ciencia econmica usa un fuerte instrumental que respalda lo que plantea, y se le impone al pensamiento todos los artilugios de la matemtica que muchas veces da resultados contrarios a los intereses clasistas. A ello, se pudiera refutar que simplemente el economista asumi supuestos equivocados, dise mal su modelo terico, y solo hay que cambiar este. As, la mala aplicacin del instrumental econmico se convierte en la escusa para que la ciencia econmica contine reproducindose a este. Y esto nos conduce a una cuestin: ms all de la clase social de los tericos, el instrumental dar un resultado. La ciencia que quiera tener buen resultado, debe saber usar bien el instrumental. As, surgen incluso partidismos, sobre los mtodos de izquierda y los de derecha -buen ejemplo es de los keynesianismos y los neoliberalismos-.

El xito de aplicar economa est dado por la racionalidad de la ciencia -es su constante, y su variable es como la aplica-, pero, por qu no cuestionar la esencia de la aplicacin: el mtodo, es decir, el propio uso del instrumental.
Cuando se habla de mtodo aqu, no se trata de un mtodo especfico de la economa, sino de conjunto de estos, y que comparten un paradigma lgico formal. As vemos, que el mtodo consiste en un conjunto de formulaciones y modelaciones matemticas. Estas, claro est, dentro de un mismo marco referencial pueden ser contradictorias y apostar por tendencias opuestas (invertir ms o menos en un sector, etc). Sin embargo, en esencia todas son modelos. Y de qu son los modelos? No me refiero al nombre, sino que cual es el objeto terico a que responden.

La sociedad es la abstraccin que agrupa a un conjunto de personas en relacin. La economa convencional, reflexiona a las relaciones en torno al papel moneda. Cuando se hace eso, se hace abstraccin de factores polticos, ideolgicos, marco institucional, entre otros, pero estn ah. As, por ejemplo, para que determinada poltica econmica de expandir el consumo de un producto y la inversin, al aplicarse de resultado, significa que estaba creado el marco poltico e institucional normativo que lo propiciase, que su relacin con otros capitales y ramas de la economa lo permiti, y sobre todo, que dicho producto se insertaba (por estarlo culturalmente) en la dinmica de consumo de los individuos. Para ese caso, no fue la relacin mecnica inversin que devino en crecimiento, sino ah se daban muchas lgicas en la manera en que relacionaban los miembros de esa sociedad, que condicionaba, que al tomar esos dos elementos como indicadores, se estableci esa relacin. Sin embargo, esta ocurri en un lugar especfico, y se convierte en un modelo para explicar. Lo resultante, no ser, como se piensa, un modelo econmico, sino el modelo econmico de determinada sociedad en determinado perodo histrico.

Y cuando se convierte ese esquema especfico en algo general? Cuando coyuntura de una explosin demogrfica, del entusiasmo de la necesitada reconstruccin de las capacidades productivas destruidas y la necesidad de crear empleo, se encontr la respuesta en modelos inspirados en Keynes porque respondan a contextos similares, es favorable el panorama.

Pero all, donde las condiciones eran otras, y las necesidades de reproduccin de un todo social orgnico no eran las mismas a all donde si funcion, comienzan los fallos. Porque los miembros de esa sociedad se relacionan de manera diferentes, y la abstraccin -que es el modelo- no se corresponde con las relaciones que se dan en esta, los resultados de aplicacin de polticas, cuando menos, no sern los esperados.

Entonces aparece un problema: seleccionar el modelo correcto a la hora de explicar las relaciones de una sociedad. Resulta que el modelo, para saber a qu circunstancias responde, implica saber el marco cultural en que se desenvolvan los hombres que en l se reflejan, es decir, implica conocer, explicar, las tendencias generales del modo en que se produca la realidad en un contexto. El conocimiento requerido para saber si es aplicable un modelo en una sociedad, conlleva, poder desentraan la lgica de dicha sociedad, en la que, la circulacin monetaria, es apenas, uno de los reflejos que se puede tomar de su movimiento. Al buscar dicho conocimiento, ya se elaborar una concepcin propia de la sociedad en cuestin, se tendrn explicadas las relaciones en esta, es decir, se tendr ya un modelo de esta, por lo que no har falta aplicar otro. Pero pensar la propia lgica de una sociedad, implica trascender el esquema de la economa convencional: se trata, de explicar toda la sociedad, y de ah obtener la dimensin econmica de esta, por tanto, hacer economa, incluye cuestionar el propio mtodo lgico formal de la economa para poder pensar el movimiento social como sistema. (No se olvide que la lgica formal no sali del estudio de la economa, por lo que es un resultado, un modelo de pensamiento, no resultante de ella. De ah la necesidad de cuestionarse incluso el mtodo de pensar la sociedad y la economa de esta-).

As, el ejercicio de la ciencia econmica, puede hacer a ciegas la aplicacin de modelos econmicas surgidos del estudio de otra sociedad y con la aplicacin de sus mtodos que no devienen del estudio de la sociedad, que puede darse o no la correspondencia; o puede, estudiar la sociedad que desea explicar, hallar su lgica, y por tanto, el esquema relacional para explicar sus tendencias su modelo-. Se deber decidir, entre aplicar o hacer economa.

Fuente: http://www.desdetutrinchera.com/economia-politica/aplicar-hacer-economia/



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