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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-04-2019

Nosotros, hijos de Neumann
La angustia y la poltica en el siglo XXI

Jess Garca de las Bayonas Delgado
Rebelin


Franz Neumann (1900- 91549) ha resultado ser, en la prctica y realidad posterior a la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros das, un perfecto desconocido; y ello, a pesar de haber sido un destacado terico poltico y filsofo del Derecho, y de haberse encontrado adscrito a la Escuela de Frankfurt. Pero ms all de destacar su obra principal y ms conocida, Behemoth: Pensamiento y accin en el nacional-socialismo, y en la que se analizaban detallada y pormenorizadamente los factores esenciales del nacional-socialismo al e mn y el fascismo europeos, existen por otro lado una serie de artculos, recopilados en castellano en Estado Democrtico y Estado autoritario, y editados por Paids en el ao 1957 en los que, por as decirlo, se abstraen dichos elementos de l contexto histrico inmediato en que se producen -la Alemania y Europa de los aos 30 del siglo XX-, y se los generaliza bajo la forma de elementos en juego en la poltica y Estado autoritarios en general. De esta manera se define a tales elementos esenciales del autoritarismo y los formaliza, hacindolos as aptos para todo tiempo posterior a aqulla encrucijada histrica y, por tanto, para el presente posterior a la victoria aliada y sovitica del ao 1945 del siglo pasado.

La agudeza del anlisis de Neumann en este conjunto de artculos contrasta con su poca o nula difusin acadmica e intelectual; pero ilustran, eso s, de manera perfecta y clarividente los elementos y las circunstancias desencadenantes o que pueden promover el triunfo de la poltica autoritaria sobre la poltica democrtica fundada sobre el Derecho entendido como el conjunto del ordenamiento jurdico. De entre las principales cometidos que realiza Neumann en esta serie de artculos se encuentra la de identificar a la angustia como un problema principal y el de examinar el problema de la angustia en poltica; pues como l mismo dice, slo un hombre sin temores es o sera capaz de decidir libremente.

La ciencia de la poltica slo tiene, dir Neumann, un centro de inters y gira nicamente en torno al problema de la relacin dialctica entre dominacin y libertad; para lo cual dicha ciencia utilizara toda una serie de mtodos para atacar lo y desentraarlo. Aunque tambin diagnostica la deficiencia que presenta el anlisis de la angustia en la literatura psicolgica, la cual podra decirse que persiste hasta nuestros mismos das.

Franz Neumann cita a Sigmund Freud para sostener, junto a l, que la meta hacia la cual nos impulsa el principio del placer -el ser felices- resulta inalcanzable por definicin; lo que hace que exista ineludiblemente una alienacin psicolgica del hombre, la cual constituira una alienacin del yo con respecto de las dinmicas del instinto o de la volicin.

Neumann adems considera necesario establecer una vinculacin lgica entre la alienacin y la angustia; pues Freud derivaba a la angustia de la represin de los instintos libidinales -que se tomarn aqu por Neumann en un sentido muy amplio-, considerando a la angustia como una suerte de transformacin automtica de la energa instintiva. La angustia aparece, as, como una reaccin ante las situaciones de peligro concretas y se producira a travs de la representacin de la amenaza de un peligro externo (por lo que no hay ms que ver a este respecto, cmo la derecha se encona en hacer ver temas como la inmigracin o la situacin separatista en Catalua en nuestros das como peligros graves que amenazaran nuestra entera existencia como sociedad, y ello en un contexto de aguda crisis econmica de carcter sistmico y cuasi- crnico, dada la velocidad con que se reproducen las crisis cclicas del capitalismo contemporneo).

Pero la angustia existira como condicin permanente al genero humano en las distintas y ms diversas formas sociales. Aunque, entonces, la cuestin propia del anlisis se encuentra en los grados y en las formas en que sta se experimenta en determinados momentos y en su utilizacin poltica, aparte de su promocin, por parte de partidos dextro-populistas o autoritarios. La angustia, de esta manera, resultara ser esencial a los humanos en sociedad. Pero la angustia, que es de carcter interior, podra combinarse con la representacin real o ficticia de un peligro externo, y que podra entonces expresarse hasta en dos formas diferentes: o bien en la angustia depresiva, o bien en la angustia persecutoria, que sera la ms peligrosa al propender a la accin fuera de cualquier lmite. De manera que la angustia podra representar papeles muy diferentes, pudiendo tener tanto un efecto beneficioso como destructivo. L a angustia, tambin, resultar esencial a la hora de entender el poder de atraccin de los lderes sobre las masas, y de que las masas vendan sus almas a los lderes autoritarios y los sigan ciegamente; lo cual sera el centro del anlisis psicolgico de los grupos para Neumann.

Es de esta forma como la angustia aparece como el aglutinante de las masas y resulta ser la que los une ciegamente al lder, pues la angustia no es sino la suma de instintos en sentido amplio -tambin como el conjunto de aspiraciones y deseos individuales y/o colectivos- cuyos fines se ven inhibidos, en una situacin angustiosa determinada; y ya sea resultado de una crisis social, poltica o natural y que tambin puede verse inducida en la poblacin por medio de un relato o de una teora de la conspiracin. Asimismo, la identificacin con un lder dentro de la masa, mediante la alienacin del miembro individual, tendra siempre un carcter regresivo y tal identificacin acta como un sustituto de un vnculo del objeto de la libido -o del deseo-. Se trata adems de una identificacin, que podr ser no-afectiva (con lo cual resultara transferible a otra persona, pudiendo contener entonces elementos racionales y de calculabilidad) o afectiva (caso, en el que no es posible tal cosa y en la cual se produce la extincin total del yo, siendo por tanto la ms peligrosa).

Ser trata, por consiguiente, una identificacin -la identificacin con el lder autoritario- que adquiere una importancia decisiva en tales situaciones, pues las masas esperan la total liberacin a travs de la absoluta unidad con una persona, personificndose y substancializndose as el proceso histrico. De esta forma el odio, el resentimiento y el miedo que crean los grandes cataclismos (ya sean sociales, humanos o naturales) se concentran en ciertas personas a las que se denuncian como perversos conspiradores.

Todo se podra resumir, segn Neumann, en un llamamiento a la angustia y en la personificacin de los males. Se tratara, en todo caso, de fbulas que han sido y so n credas a lo largo de la historia y en la actualidad; lo cual lleva al problema de la significacin de la falsa realidad en poltica, aunque en muchas de ellas habra siempre algo de verdad. Y sera, precisamente, en este elemento de verdad en el que reside el peligro de tales teoras conspiratorias o incluso podramos decir que dogmticas de la Historia. Teoras de la conspiracin como las conspiraciones comunista, jesuita, masnica, capitalista y juda seran los principales ejemplos de tales teoras conspiratorias que han tenido lugar a lo largo de la historia reciente y no tan reciente.

Pero entonces el problema queda situado para Neumann en cundo se dan las condiciones para que se active la angustia potencial de forma que pueda convertirse en un arma cruel en manos de lderes irresponsables. Para ello, dir Neumann, hay que tener en cuenta tambin los otros dos estratos de la alienacin -aparte del psicolgico- : el social y el poltico.

En el plano social de la alienacin se encuentra la alienacin del trabajo, en el que la inevitabilidad tcita de la divisin del trabajo, la separacin entre el trabajo y su producto y del trabajo con las condiciones de su empleo en el proceso productivo, conducen a la angustia principalmente en las clases medias y bajas. As, la alienacin social representada en el miedo al descenso social, se produce all cuando un grupo social ve amenazados su prestigio, sus ingresos o incluso su existencia. Pero la alienacin social no bastara por s mima y debe entonces de ir acompaada de la alienacin poltica. Punto , el de la alienacin poltica, dnde la palabra apata describe tres reacciones polticas diferentes: la primera la falta de inters en la poltica, la segunda el punto de vista de que la poltica y el Estado slo tienen que proveer un elemento de orden y, por ltimo, el rechazo consciente de todo sistema poltico. Esta tercera forma de apata poltica constituye para Neumann el ncleo de la alienacin poltica, que conduce a la parlisis parcial del Estado y allana el camino a un movimiento cesariano, que despreciando las reglas del juego, utiliza la incapacidad del ciudadano para adoptar decisiones individuales, compensando la prdida del yo, mediante la identificacin con un csar.

Este movimiento no slo activa ra sino que institucionalizara la angustia (no habra ms que ver los intentos de un lado y otro del espectro poltico en, por ejemplo, el tema cataln para ver que es eso precisamente lo que se hace desde un lado y otro, es decir, por parte del independentismo por un lado y las nuevas y a la vez viejas derechas, por otro). Pero la angustia no existe aisladamente, sino que tambin lo hace a su lado un sentimiento inconsciente de culpa, el cual mediante su intensificacin puede, segn Neumann, llegar a convertir al hombre en un criminal cuando se alcanza el contexto de una sociedad totalmente represiva, en los que stos aparecen como actos fundamentalmente morales, y en los que la angustia se vuelve casi pnica y se supera mediante la entrega incondicional al lder y a sus mandatos y prescripciones.

Por consiguiente y todo ello, Neumann sentenciar, para finalizar su anlisis, que ser nicamente a travs de nuestra propia actividad responsable, tanto educativa como poltica, como podrn convertirse en historia [es decir, en hechos y en realidad] las palabras del idealismo schilleriano, en las que el Estado ideal debe basarse en la humanidad perfeccionada, y en donde todos los perfeccionamientos polticos deben de resultar de la educacin del carcter. Por que lo nico que nos queda, junto a l, como ciudadanos de la Universidad y del Estado, es la doble ofensiva contra la angustia en favor de la libertad: la de la Educacin y la de la Poltica.

Bibliografa:

NEUMANN, F. (1957): El Estado Democrtico y el Estado autoritario. Buenos Aires. Paids.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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