Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-04-2019

Una crtica de las clasificaciones psiquitricas

Marcelo Colussi
Rebelin


La Psiquiatra es una especialidad mdica moderna, nacida en Europa hacia el siglo XVIII. En realidad, es una prctica destinada a mantener un orden social y no tanto, en sentido estricto, una prestacin biomdica. Surge en las sociedades que pasan del Medioevo hacia ordenamientos urbano-industriales (Inglaterra, Francia, Alemania), erigindose en sancionadora de aquel que escapa a esa lgica de alineamiento con los nuevos paradigmas que van imponindose: todo el mundo a trabajar a la ciudad en la industria naciente. Todo el mundo a consumir lo que esa industria produce. Para una sociedad que empieza a masificarse, a uniformizarse, que pasa de lo rural a la aglomeracin urbana, hay que estar bien ajustado a los patrones dominantes. Lo buclico del campo se reemplaza por la competitividad/movimiento/rapidez de la vida citadina. Quien no entra en esos parmetros y se adeca correctamente, queda fuera, est loco. As surge la Psiquiatra, como la polica social encargada de dictaminar quin entra y quin no, quin est ajustado, y quin escapa a esa uniformizacin.

El mdico psiquiatra, munido de un discurso pretendidamente cientfico amparado en las ciencias biolgicas en medio del marcado positivismo dominante, clasifica y ordena el mundo. Los locos, es decir quienes se salen de la norma, se salen de lugar (locus significa lugar precisamente, en latn), van a parar al lugar especfico para mantener todo ese desorden humano: el hospital psiquitrico, o loquero (lugar para poner locos).

La locura, por tanto, no es slo lo que hoy denominaramos enfermedad mental; es todo aquello que sobra en la lgica dominante. As, describiendo a la Salptrire en el siglo XVIII el mayor asilo de Europa de ese entonces, ubicado en Pars, Thnon (citado por Michel Foucault) dice: acoge a mujeres y muchachas embarazadas, amas de leche con sus nios; nios varones desde la edad de 7 u 8 meses hasta 4 o 5 aos; nias de todas las edades; ancianos y ancianas, locos furiosos, imbciles, epilpticos, paralticos, ciegos, lisiados, tiosos, incurables de toda clase, etc. La Psiquiatra naci para clasificar los buenos y los malos, ordenando el mundo a partir de ello. Hoy se especializa en clasificar disfunciones psicolgicas, pero siempre en esa lgica de los integrados y los fallados (buenos y malos?). Por eso asustar tanto esta rama mdica? Ir al psiquiatra es ir a buscar el certificado de raro, de posible excluido. En principio, la Psiquiatra no est tanto para curar (en realidad, no sabe bien qu hacer con la locura chaleco de fuerza?, baos de agua fra?, electroshock?, lobotoma?, chaleco qumico?, consejo paternalista?, internacin y cura de sueo?) sino para dictaminar. El psiquiatra forense decide quin est en sus cabales o no: firma un certificado de defuncin social. El declarado insano mental pierde sus derechos civiles.

A partir de presupuestos biolgicos centrados en el campo de la enfermedad, es decir: en el proceso mrbido que rompe una normalidad (una homeostasis), se pudo construir una edificacin diagnstica que sanciona quin est sano, quin est en equilibrio, y quin se sale de esa norma. As tenemos el nacimiento de la psiquiatra clsica en el siglo XVIII buscando su credencial cientfica. El mdico alienista, amparado en un saber mdico (en realidad, en una clasificacin que recuerda ms a la taxonoma botnica que a una lectura profunda del drama humano) dictamina quin puede vivir en sociedad y quin es un insano. Las clasificaciones psiquitricas se basan en una preconcebida y nada crtica idea de normalidad. De ah que cualquier cosa que se aleje del paradigma propuesto como normal puede ser enfermo. Y antojadizamente, ah puede entrar lo que se desee.

Estas clasificaciones psiquitricas dan para todo. Por ejemplo, el Trastorno disfrico premenstrual (molestias anmicas previas a la menstruacin: irritabilidad, ansiedad, etc.), constituyen una enfermedad mental? En los manuales de Psiquiatra aparecen. La idea de normalidad psquica es bastante difusa, innegablemente.

Normalidad: idea limitada, problemtica sin dudas, que merece ser repensada. Qu clasifican las clasificaciones psiquitricas? O dicho de otro modo: de qu enfermedad nos hablan? La ideologa psiquitrica parte de supuestos cuestionables, de una determinada normalidad, una homeostasis psquica podra decirse, que se rompe y que puede ser restaurada. Incluso hay toda una Psicologa que aborda el tema con similar ideologa. Y ah tenemos el amplio campo de lo que, quiz provocativamente, podra llamarse Psicologa de la Felicidad, o ms an: palmaditerapias: hay una normalidad por un lado, feliz y libre de conflictos, y hay enfermedad en su antpoda. La misin de quien trabaja en el campo siempre complicado de definir de la Salud Mental sera el tcnico que restaura la felicidad o el equilibrio perdido. Las clasificaciones psiquitricas seran el manual para el caso.

Profundizando en la crtica, intentando mostrar la cuota de ideologa cuestionable que pueden guardar esas clasificaciones y por tanto la idea de salud y enfermedad subyacentes, Nstor Braunstein, psicoanalista argentino radicado en Mxico, citaba un texto de Jorge Luis Borges muy elocuente al respecto. Deca el poeta en su libro Otras Inquisiciones: En las remotas pginas de cierta enciclopedia china que se titula Emporio celestial de conocimientos benvolos est escrito que los animales se dividen en a) pertenecientes al Emperador, b) embalsamados, c) amaestrados, d) lechones, e) sirenas, f) fabulosos, g) perros sueltos, h) incluidos en esta clasificacin, i) que se agitan como locos, j) innumerables, k) dibujados con un pincel finsimo de pelo de camello, l) etctera, m) que acaban de romper el jarrn, n) que de lejos parecen moscas . La taxonoma psiquitrica, aquella que mide y decide sobre quin est sano y quin est enfermo en este resbaladizo campo, no pareciera muy distinta. Se clasifica el malestar, podramos decir; se clasifica el eterno conflicto que nos constituye, siendo que todo eso no es una enfermedad en sentido biolgico sino nuestra humana condicin. Se le puede poner nmeros, valores, niveles al malestar? Nos ayuda a resolverlo esa ilusin mtrica? Por cierto, no otra cosa son los tests a que estn tan acostumbrados los psiclogos, que, en algn nivel, bien podran definirse como auxiliares mdicos tomadores de tests.

Quin puede estar sano de inhibiciones, sntomas y angustias varias? Quin es ms normal: el que fuma o el que no fuma? El homosexual declarado, el que lo fustiga, el que lo acepta? Y qu debe hacerse si nuestro hijo o hija nos declara que es homosexual?

El campo de la llamada enfermedad mental es, sin lugar a dudas, el mbito ms cuestionable y prejuiciado de todo el mbito de la salud. Yo no estoy loco es la respuesta casi automtica que aparece ante la amenaza de consultar a un profesional de la Salud Mental. Aterra al sacrosanto supuesto de autosuficiencia y dominio de s mismo que todos tenemos, la posibilidad de sentir que uno no es dueo en su propia casa, como dira Freud. Pero Sigmund Freud, justamente, fundador del Psicoanlisis, jams escribi una definicin acabada de normalidad. Cuando fue interrogado sobre ello, escuetamente se limit a mencionar la capacidad de amar y trabajar como sus notas distintivas. Por cierto que lo normal es problemtico; eso remite obligadamente a la finita condicin humana, donde los lmites aparecen siempre como nuestra matriz fundamental. Muerte y sexualidad son los eternos recordatorios de ello, ms all de la actual ideologa de la felicidad comprada en cpsulas que el mundo moderno nos ofrece machaconamente. Y recordemos que existe toda una ingeniera humana dedicada a buscar ese estado de no-conflicto. Las terapias que buscan ese paraso, por cierto, son funcionales a esa bsqueda. Y los libros de autoayuda y superacin personal se venden por millones.

La ltima edicin (la quinta) del Manual Diagnstico y Estadstico de Trastornos Mentales de la Asociacin Estadounidense de Psiquiatra, habitualmente conocido por su sigla en ingls DSM, en buena medida libro sagrado de la Salud y la Enfermedad Mental, al menos en la regin donde la presencia cultural-acadmico-cientfica del Gran Hermano es casi total, es decir: buena parte de Latinoamrica, adems de Estados Unidos, presenta en forma creciente nuevos cuadros psicopatolgicos.

Ante ello, alrededor de 2,000 trabajadores de la Salud Mental de distintas partes del mundo, encabezados por el psiquiatra infantil Sami Timimi, a travs de la plataforma Change.org reaccionaron reciamente abriendo una dura crtica contra esta ideologa. De esa cuenta dieron a conocer un fuerte comunicado titulado No ms etiquetas diagnsticas, donde llaman a desconocer las clasificaciones psiquitricas. El diagnstico en salud mental, como cualquier otro enfoque basado en la enfermedad, puede estar contribuyendo a empeorar el pronstico de las personas diagnosticadas, ms que a mejorarlo, dicen enrgicos en su proclama. En lugar de empearnos en mantener un lnea de investigacin cientfica y clnicamente intil, debemos entender este fracaso como una oportunidad para revisar el paradigma dominante en salud mental y desarrollar otro que se adapte mejor a la evidencia. Es as que proponen un enfoque de recuperacin o rehabilitacin, en vez de un modelo de enfermedad y de clasificacin diagnstica.

Sin dudas este manual, el DSM, en cualquiera de sus versiones, pas a ser palabra sagrada en este campo siempre resbaladizo de las enfermedades mentales. Ejemplos sobran. El hoy da tan conocido trastorno bipolar hace unos aos ni siquiera figuraba en las taxonomas psiquitricas. Cuando apareci, se calculaba que el 1% de la poblacin lo padeca; en la actualidad esa cifra subi al 10%. Y el trastorno bipolar peditrico en unos pocos aos creci alarmantemente! Pero estamos todos tan locos., o se trata de puras estrategias de mercadeo? Antes de la aparicin de los antidepresivos, por ejemplo, en Estados Unidos se consideraba que padecan depresin 100 personas por cada milln de habitantes; hoy da, esa cantidad subi a 100 mil por un milln. Es decir: un aumento del 1,000%; por tanto, 10% de su poblacin consume antidepresivos, el doble que en 1996. Repitamos la pregunta: estamos todos locos., o son muy aceitadas estrategias de mercadeo? Cul es el modelo de Salud Mental que est a la base de todo esto y posibilita estas acciones?

Necesitamos poner orden en el abigarrado campo del sufrimiento psicolgico. La jurisprudencia, por ejemplo, tiene imperiosa necesidad de contar con una gua clara que permita decir si alguien est loco o no, si alguien es dueo de sus actos y se lo puede condenar por un delito, o no. De ah que la taxonoma que puede usar, por ejemplo, un perito forense, es imprescindible. Ahora bien: hasta qu punto ello es til para abordar el sufrimiento humano, la angustia, la psicopatologa en su sentido ms amplio? Las clasificaciones psiquitricas no siempre y necesariamente ayudan en ese cometido de ordenar ese abigarrado y complejsimo campo del sufrimiento psicolgico. Quiz pensar en las estructuras de base segn el acceso a la Ley planteadas por el psicoanlisis (es decir: neurosis, psicosis y psicopatas, segn el procesamiento de la castracin) puede resultar ms funcional para la prctica psicolgica. Extraviarse en los centenares de trastornos que mencionan los manuales, puede ser til, fundamentalmente, a las empresas farmacuticas.

Llegados a este punto puede verse que la proliferacin de enfermedades mentales es llamativa. Cada nueva edicin del manual psiquitrico estadounidense crece en nmero de trastornos. Cmo puede explicarse eso? No parecieran, precisamente, nuevas entidades gnoseo-patolgicas, nuevos descubrimientos que la ciencia aporta, sino estrategias de comercializacin de nuevos productos farmacolgicos, bien presentados, bien empaquetados. Ms que surgidas de la investigacin clnica, parecen nacidas de los departamentos de mercadeo de los grandes laboratorios. Crecera as el nmero de entidades mrbidas, por lo que crece la oferta psicofarmacolgica de las empresas dedicadas al ramo. Lo mnimo que puede decirse es que eso huele raro. La Psiquiatra, indudablemente, da para todo. Tambin para hacer buenos negocios. Y como todo el campo de la locura asusta mucho, repele, estigmatiza, mejor no hablar del asunto.

Pero quiz es bueno hablar. El silencio no es salud.


 Bibliografa

Abolir la esclavitud del diagnstico por mandato.

Disponible en: https://groups.google.com/forum/#!topic/forotopia/INDSJk26NDs

Braunstein, N. (1980) Psiquiatra, teora del sujeto, psicoanlisis. Hacia Lacan. Mxico: Edit. Siglo XXI.

Foucault, M. (1998) Historia de la locura en la poca clsica. Bogot: Fondo de Cultura Econmica.

Freud, S. (1991) El malestar en la cultura. Madrid: Biblioteca Nueva.

Leon-Sanrom, M.; Mnguez, J.; Cerecedo M. J. y Tllez, J. Nos pasamos al DSM-5? Un debate con implicaciones clnicas, sociales y econmicas.

Disponible en: https://www.researchgate.net/profile/Juan_Tellez3/publication/259511707_Nos_pasamos_al_DSM-5_Un_debate_con_implicaciones_clinicas_sociales_y_economicas/links/573f39ca08ae298602e8eff1.pdf

Malpica, C.; De Lima Salas, M. A. y Mobilli Rojas, A. El manual diagnstico y estadstico de los trastornos mentales de la Asociacin Psiquitrica Norteamericana. Una aproximacin crtica a su quinta edicin (DSM 5). Disponible en: https://www.researchgate.net/profile/Rojas_Malpica_Carlos/publication/282218655_El_manual_diagnostico_y_estadistico_de_los_trastornos_mentales_de_la_Asociacion_Psiquiatrica_Norteamericana_Una_aproximacion_critica_a_su_quinta_edicion_DSM-5/links/5608334a08ae8e08c094604c/El-manual-diagnostico-y-estadistico-de-los-trastornos-mentales-de-la-Asociacion-Psiquiatrica-Norteamericana-Una-aproximacion-critica-a-su-quinta-edicion-DSM-5.pdf

Sandn, B DSM-5: Cambio de paradigma en la clasificacin de los trastornos mentales? Disponible en: http://revistas.uned.es/index.php/RPPC/article/view/12925/11972

Blog del autor: https://mcolussi.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter