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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-04-2019

Defensoras del agua en El Salvador, un ejemplo de organizacin comunitaria

Diana Delgado y Maitane Arri
El Salto

Esta de hoy es una historia de xito. Es la historia de un pas, el primero en el mundo, que consigui parar la minera a cielo abierto con una ley aprobada por unanimidad en el Congreso. Es la historia de un movimiento comunitario y solidario que defendi durante 12 aos su territorio y sus ros, una movilizacin liderada por mujeres, como Vidalina Morales.


Ms de una dcada de movimiento comunitario incansable, en el que se fue construyendo poco a poco una resistencia a los proyectos mineros, una organizacin que ha ganado una partida, la de la minera, pero que sigue saliendo a la calle para lograr que el agua sea considerada por ley un derecho fundamental para la vida en El Salvador.

El Salvador es un pas pequeo, con una extensin poco mayor que la provincia de Cceres, por poner un ejemplo. Pero mucho ms poblado. El ms densamente poblado del continente americano. Muchas personas tienen que ir a buscar el agua a la fuente o al pozo. Y se estn quedando sin agua: "estrs hdrico", lo llaman. Principalmente porque, cuando llueve, la orografa del terreno, sumada a la gran deforestacin de algunas zonas, no permite que el agua se filtre, sino que va directa al mar. Pero tambin por el cambio climtico, por la contaminacin y por una gestin poltica mercantilista e injusta del acceso al agua.

Adems de escasa, es de mala calidad. El 90 por ciento del agua salvadorea est contaminada, llena de qumicos como el glifosato. Poca agua, privatizada y de mala calidad. Y en este contexto de violacin de uno de los derechos humanos ms fundamentales para la vida, llega una empresa minera canadiense a El Salvador a querer terminar con la poca que an les quedaba.

Pacific Rim consigui del gobierno un permiso de exploracin en el departamento de Cabaas, al norte del pas, all por el ao 2004. Es en ese momento cuando Vidalina Morales empieza a trabajar con la Asociacin de Desarrollo Econmico y Social de Santa Marta (ADES). "El compaero de la asociacin me propuso formar parte del equipo tcnico y me dijo un viernes que tena que incorporarme ese mismo viernes. Yo ni siquiera fui a preguntarle a mi marido, no dud en aceptar. Mi pareja y mis hijos nunca me reclamaron. Los mayores cuidaban de los pequeos (el pequeo tena 7 aos). No tuve muchos impedimentos en la familia. Pero s en la comunidad, all fui muy criticada, porque, si yo sala de mi casa, era porque dejaba a mi marido y a mis hijos solos. Para qu? Para buscar otro hombre. Ah s hubo ms crticas. Mal vista por salir de la casa. Pero yo me dije que, si no lograba romper estas barreras, no podramos nunca ganar la lucha" recuerda Vidalina.

Su trabajo consisti en situar el tema de la minera en las comunidades, fortalecer la lucha local y visibilizar la problemtica. A tiempo completo. Como hormiguitas, ella y sus compaeros fueron desenmascarando al monstruo. Consiguieron incluso un informe elaborado por Robert Morn, un experto norteamericano que pudiera decirles con imparcialidad si habra impactos contaminantes si se abra la mina de oro en la regin.

La comunidad ya estaba sembrada. Como explica Vidalina, el espritu comunitario y revolucionario de esta zona es histrico: "la comunidad de Santa Marta fue primero expulsada de El Salvador a Honduras durante el conflicto armado en 1981. Durante los siete aos que estuvieron all se organizaron en los campamentos y, organizados, decidieron regresar a El Salvador. A la vuelta pusieron en marcha un proyecto de educacin popular, en los noventa se forman asociaciones, nace Radio Victoria, una radio comunitaria que ha sido fundamental en la lucha contra la minera. Es una comunidad que estaba muy ligada a la teologa de la liberacin, algunos fueron guerrilleros en los aos noventa".

Y despus el miedo. Sin ser una guerra, fueron asesinadas cinco personas. Amenazas, golpes. "El miedo se siente dice Vidalina-, pero una tiene la conviccin de que si le toca a una, pues es un camino que habr que recorrer".

Mujeres en primera lnea

Las primeras en manifestarse fueron las mujeres. Las primeras tambin en sufrir los golpes. "Cuando asesinaron a Dora, me pidieron que fuese a acompaar a su familia en los das del entierro. Yo tena mucho miedo, porque estbamos todos amenazados, pero fui en la maana para acompaarles". Dora Sorto estaba embarazada de 8 meses y llevaba en sus brazos a un nio de dos aos, que tambin fue herido a balazos.

Las mujeres no se apartaron de la primera lnea. Por eso, en 2012, las empresas mineras cambiaron la estrategia y empezaron a amenazar a los hijos de las personas ms visibles del movimiento de resistencia.

Vidalina Morales habla de feminismo como de defensa de los bienes comunes, porque las mujeres dependen ms directamente de los recursos naturales, viven en contacto con la tierra y el agua. El discurso de Vidalina en las comunidades es claro. Si nos quedamos sin agua, sern las mujeres las que tendrn que levantarse ms temprano para ir a buscar ms lejos el agua. Sin embargo, "los grupos feministas de El Salvador se han mantenido un poco al margen de la lucha por los bienes comunes y yo les digo que, sin menospreciar la lucha por los derechos de las mujeres que ellas llevan a cabo, es muy importante luchar por lo que nos permite vivir, porque, quin vive sin agua? Quin vive sin alimento o sin aire puro?"

En marzo de 2017, tras 12 aos de lucha imparable de las comunidades, se aprueba por unanimidad en el Congreso la ley contra la minera metlica en El Salvador. A partir de entonces, ninguna empresa minera podr emprender actividades de exploracin, extraccin, explotacin y procesamiento, ya sea a cielo abierto o subterrneo. Adems de la lucha popular, "la presin de la Conferencia Episcopal fue muy importante para que los diputados de derechas accedieran a votar. Tambin Caritas, por ejemplo. Y por supuesto, las radios comunitarias".

A por la ley general del agua

Se acab con la minera, pero las comunidades tienen claro que no pueden bajar la guardia. La ley contra la minera depende an de cmo se conformen las mayoras del Congreso, y hay muchos intereses que pugnan por hacerse con los recursos de El Salvador.

"El tema sigue vigente, porque los minerales siguen ah, tenemos la maldicin de tener oro. Luego si hay un cambio de gobierno pues es un riesgo. Por eso estamos en una campaa continua con la poblacin para que conozcan el contenido del marco jurdico (son unos 10 artculos) y esto nos permite seguir organizados por si en cualquier momento necesitamos volver a movilizarnos". El mes pasado, la movilizacin popular logr parar un nuevo intento de la derecha por incorporar a la empresa privada en el ente pblico que dirige las polticas hdricas del pas, con apoyo de la Universidad de El Salvador, sindicatos y organizaciones ecologistas. El presidente del gobierno, Salvador Snchez Cern, del FMLN, reiter que no se privatizar el agua mientras l siga como presidente.

Sin embargo sigue pendiente la propuesta de las comunidades para una ley general del agua, sobre la mesa desde 2012. Esta propuesta define el agua como derecho, establece un ente rector totalmente pblico y garantiza la participacin comunitaria en la proteccin del vital lquido. Adems de blindar este derecho, se pide tambin una ley que proteja las semillas criollas. Porque, como dice Vidalina, quin vive sin agua?, quin, sin alimento o aire puro?

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/saltamontes/defensoras-del-agua-en-el-salvador-un-ejemplo-de-organizacion-comunitaria


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