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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-04-2019

A Briceo lleg el Estado, pero no la paz

Bibiana Ramrez
Agencia Prensa Rural


Calle principal del Corregimiento Pueblo Nuevo. Imagen Bibiana Ramrez  


Obras de infraestructura, inversiones econmicas y proyecto hidroelctrico no han sido suficientes para superar la guerra que tanto han padecido los campesinos. Las veredas se estn quedando solas y no hay quien detenga esos desplazamientos.

Por el corregimiento de Pueblo Nuevo, a cuatro horas del casco urbano de Briceo, transitaron durante el 2017 funcionarios de diversas entidades del Estado, ciudadanos extranjeros en representacin de gobiernos e instituciones de cooperacin y cientos de periodistas para conocer de cerca los avances del desminado humanitario en la vereda El Orejn y los resultados iniciales del Programa Nacional Integral de Sustitucin de Cultivos de Uso Ilcito (PNIS).

En esas visitas, nacionales y extranjeros alimentaron la esperanza entre los campesinos por un futuro mejor. Por primera vez estaban siendo visibilizados y el desarrollo podra llegar a sus veredas, fuertemente golpeadas por la confrontacin armada.

La razn de tanta presencia fornea es que Briceo fue seleccionado para hacer los planes piloto de desminado humanitario en el 2016 y sustitucin voluntaria de hoja de coca en el 2017. Ya para el 2018 se comenzaron a implementar el programa de Pequeas Infraestructuras Comunitarias (PIC) y el Plan 50/51, de mejoramiento de vas, como parte del Plan de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) pactado del Acuerdo de Paz firmado con las antiguas Farc.

Dos aos despus, esa esperanza se est diluyendo sin contencin alguna. Donde antes hubo cultivos de hoja de coca, hoy abunda la maleza. Briceo fue mostrado al pas y al mundo como ejemplo de sustitucin voluntaria, pero la realidad actual es otra: quienes erradicaron se quedaron sin cultivos, sin proyectos y nuevamente la violencia est generando miedo e incertidumbre.

Para ese momento, el PNIS fue valorado como exitoso, entre otras razones porque 2.715 familias se comprometieron a arrancar sus matas de hoja de coca a los dos meses de haberse firmado el acuerdo. Pero siete meses despus, cuando se acab la renta bimensual de dos millones de pesos para cada familia cocalera, algunas veredas se estn quedando despobladas porque los proyectos productivos no han llegado y el hambre que estn padeciendo los obliga a desplazarse para buscar mejores condiciones de vida.

En septiembre de 2018 se acab el pago y no hemos recibido respuesta. Al principio nos dieron 1 milln 800 mil pesos en cosas que ya tenamos y no eran tan costosas como machetes, limas o costales, en nuestras fincas ya haba de eso, sino cmo venamos trabajando? Uno peda una cosa y nos llegaban otras, dice con preocupacin Oscar Mazo, campesino de la vereda el Orejn.

Desde el 2016, cuando los campesinos vieron que la represa que hace parte del proyecto de generacin de energa Hidroituango estaba casi terminada y que empez a entrar tanta gente, tambin sintieron preocupacin por el futuro que los esperaba, y tuvieron dudas sobre el verdadero inters de que Pueblo Nuevo y El Orejn fueran tan nombrados en los medios de comunicacin.

En ese entonces Fabio Muoz, integrante del Movimiento Ros Vivos y habitante de El Orejn deca: Creemos que el beneficio principal de este desminado es para la represa, ms de la mitad de las veredas de Orejn, Chir y la Calera son territorio de EPM (Empresas Pblicas de Medelln) y dos de los tres sitios que se desminaron son de EPM. Justo en el Orejn, donde queda Casa Mquinas y el muro de contencin.

Y Ral Mazo se preguntaba por la situacin de la vereda despus de finalizado el desminado: En manos de quin vamos a aquedar? Este lugar es muy apetecido por los grupos armados.


Vereda El Orejn y compuertas de la represa. Imagen Bibiana Ramrez

 

Hoy la situacin es parecida a la que avizoraban en aquel entonces los labriegos. La disidencia del Frente 36 de las Farc est retomando nuevamente el control de la vida de los campesinos. Despus de las seis de la tarde y antes de las seis de la maana nadie puede moverse de sus casas.

Superar abandono estatal

El Estado, segn observan los campesinos, est llegando de manera desordenada. Una de las dificultades para que el Acuerdo de Paz sea efectivo es que no hay suficiente articulacin entre las agencias estatales encargadas del desarrollo rural. Por ejemplo, la Agencia de Renovacin del Territorio (ART) y la Agencia Nacional de Tierras (ANT) no han hecho trabajo conjunto o el PNIS se est ejecutando por separado del PDET, tanto que la gente en las veredas se confunde y no sabe a qu entidad o proyecto pertenece cada obra.

Pero lo ms preocupante es la gran contradiccin que se vive en Briceo: el Estado lleg con obras de infraestructura, pero los pobladores de algunas veredas intervenidas se est yendo del municipio y se teme que, en a mediano plazo, no haya gente para hacer uso de stas.

Despus de desminar la zona, en El Orejn qued una caseta comunitaria y una escuela donada por Turqua, como aporte de la cooperacin internacional,. La ltima es una estructura moderna, de dos pisos, que resalta desde distintos puntos de la vereda, pero su nica profesora cuenta con tristeza que solo quedan once nios, la otra semana se van dos. Lo que hicieron con todas estas obras y proyectos fue darnos pan para hoy y hambre para maana.

Escuela en la vereda El Orejn donada por Turqua. Imagen Bibiana Ramrez

 

Como parte de las PIC, se hicieron diez obras: ocho entregadas y dos que faltan por culminar y que hacen parte de la fase I. En la fase II hay nueve obras en proceso de ejecucin. El presupuesto para los Proyectos PIC en la Fase l para el ncleo veredal de Pueblo Nuevo fue de 396 millones de pesos. Para la fase ll-A se han ejecutado recursos por valor de 152 millones de pesos y para la fase ll-B se han hecho obras por valor de 37 millones de pesos, explica Ana Mara Jaramillo, analista Regional de la ART en Briceo, y agrega que para este ao 2019 se est adecuando el presupuesto segn las obras a realizar.

Las mayores dificultades que han encontrado en la realizacin de las obras han sido logsticas, por las distancias de las veredas, la misma topografa del municipio. En algunos casos, la legalizacin de los predios ha dificultado que se pueda viabilizar los proyectos, aclara Jaramillo.

Uno de los objetivos con estas obras era fortalecer las organizaciones de base con la ejecucin de las obras. La mayora las realiz la Corporacin Forjemos Sueos que, desde 2017, viene trabajando con proyectos en el municipio.

Fue un proceso de fortalecimiento organizacional y administrativo, esa es una ventaja de estos proyectos. El mayor inters de nosotros es que el recurso s se invierta como se debe invertir, que a las comunidades s les llegue. Cada peso que se ejecuta se debe sustentar con facturas, con interventora hacia PNUD y ART, afirma Jhon Ramrez, director de proyectos de la Corporacin.

Casetas comunales realizadas por la Corporacin Forjemos Sueos. Foto Cortesa Forjemos Sueos.

 

El municipio tambin fue priorizado con el Plan 50/51, de mejoramiento de vas. Al respecto, Jaramillo detalla que se mejoraron con la construccin de Placa Huellas, bateas, muros de contencin, mantenimiento de la va y obras transversales, siete tramos en puntos crticos de la zona rural del municipio.

Placas huella en la vereda Altos de Chir. Imagen Bibiana Ramrez

 

Pueblo Nuevo, sin campesinos

Es sbado en Pueblo Nuevo. Algunos nios corren detrs de un baln en la nica calle que tiene el corregimiento. Un joven pasa en bicicleta con botas pantaneras y machete, zigzaguea en medio de los nios. En el billar dos seores juegan, no sonren ni hablan entre ellos. Las tiendas estn cerradas y no se escucha msica. Fabio Muoz dice que ese lugar estuvo lleno de vida en otro tiempo, cuando la bonanza cocalera.

Despus de hacer el mercado en Briceo, la gente se quedaba en Pueblo Nuevo compartiendo, tomndose algunas cervezas o viendo algn partido de ftbol en la cancha. La nica seora que se ve no para de toser y parece de mal humor. Aqu somos ms de sesenta familias, pero se han ido unas quince y otras piensan emigrar. Esto se est quedando solo y se avecina ms violencia, dice mirando, el suelo.

Los nios del baln llegan sudando hasta donde ella para que les venda unos dulces de la tienda. Cuando abre las puertas, el local est casi vaco: Aqu recib muchos periodistas cuando lo del desminado, hasta servicio de hotel prest. Hoy ya no hay a quin venderle.

En el billar tres jvenes cuentan que la gente se est yendo a buscar empleo en otros municipios porque todos vivan de la coca. Uno de ellos est cuidando doce vacas: me estn pagando a 25 mil el da para ordearlas dos veces al da, sacar la leche a la carretera y darles de comer, pero hoy renunci, alegando que es poco el pago para tanto trabajo.

Panormica del corregimiento Pueblo Nuevo. Imagen Bibiana Ramrez

 

Esos muchachos eran recolectores de coca y ahora deben cumplir labores comunitarias para recibir el milln de pesos mensuales que les prometi el Estado. Hasta ahora les ha llegado un solo pago. Cremos que eso no iba a llegar. Los hombres trabajamos arreglando caminos, las mujeres pintando la escuela, cuidando ancianos., agrega el ms joven.

Con el PNIS llegaron algunas iniciativas de proyectos productivos, pero no de asesora para continuarlos. A una familia le entregaron quince marranos, este fin de semana van a vender los ltimos dos que le quedan. Les trajeron un encarte porque no tenan con qu alimentarlos. Le toc dejar de comer a la gente para poder alimentar los animales, lo mismo pas con las gallinas, cuenta la profesora de la escuela de El Orejn.

Tambin lleg el Sena a capacitar jvenes en pecuaria y agropecuaria, pero dur poco y hoy no estn recibiendo clases por falta de constancia de los docentes. Empezamos yendo cada ocho das, luego cada quince. En cinco meses hemos recibido cuatro clases. Uno saca el da para ir hasta por all y lo pierde porque no llega el profesor, Cuenta Daniel*, un joven que ha soado con estudiar y dejar de raspar hoja de coca.

Das despus de visitar las veredas de Briceo, Fabio Muoz confirma que nueve familias de Orejn se han desplazado, sumando 33 personas sin contar los de Pueblo Nuevo, Chir o La Calera. 

Confianza fracturada

El Orejn se dio a conocer gracias al plan piloto de desminado humanitario acordado entre el gobierno nacional y las antiguas Farc como un gesto de confianza, convirtiendo esa vereda en el primer laboratorio de paz en el que se quera demostrar que tanto integrantes de esa guerrilla, ahora partido poltico, y miembros del Ejrcito podan trabajar juntos.

El resultado de este proceso, segn el programa Colombia Descontamina, es que se despejaron 19.489 metros cuadrados, neutralizando 46 artefactos explosivos. Encontraron una mina cada 407 metros cuadrados, cuando el promedio nacional es de una mina cada 2.600 metros cuadrados.

Llegada de la Delegacin de la Habana para iniciar desminado. Imagen Bibiana Ramrez

 

Sin embargo, un ao despus de terminado el plan piloto, la disidencia del Frente 36 de las Farc volvi a minar, adems de intentar retomar el control de las veredas del sur del municipio. Hay toques de queda despus de las seis de la tarde hasta las seis de la maana, en ese tiempo ponen minas, ahora es en la carretera. Esta semana pusieron una entre Orejn y Pueblo Nuevo, ah vimos el hueco, cuenta un poblador, que pidi la reserva del nombre.

Algunos campesinos aseguraron que alias Cabuyo, quien est al mando de la disidencia, ha citado a reuniones informando de las nuevas normas. Quien no vaya a reunin de la junta tienen que pagar 70 mil pesos, quien no vaya a los convites tiene que pagar 60 mil pesos. Hay una lista amenazando a los consumidores y vendedores de marihuana. La gente no puede salir de sus casas ni estar en la cancha jugando.

A finales de marzo, tropas del Ejrcito se instalaron en los alrededores de la casa de una familia campesina del Orejn. Se parquearon en el patio, hicieron sus campamentos y amanecieron ah. Nos toc citarlos a una reunin y pedirles que se alejaran. Lo hicieron pero nos deja muy preocupados esto, porque es como si se repitiera lo mismo de las pocas pasadas, afirma Muoz.

Por otro lado, cuando inici la construccin del proyecto hidroelctrico Hidroituango, muchos campesinos fueron a trabajar all buscando alternativas econmicas, pero luego fueron despedidos porque la principal contratacin era para talar el bosque seco tropical, servir de guas o abrir caminos por peas peligrosas.

As luce la represa a casi un ao de haberse inundado el can del ro Cauca. Imagen Bibiana Ramrez

 

Lleg el proyecto de EPM y la gente se entusiasm a trabajar en la represa y las fincas se cayeron. Aqu con mi pap se sacaban 30 o 40 cargas de panela para vender al pueblo y ahora nos toca ir al Valle de Toledo a comprar panela para quince das. Esto cambi nuestras ilusiones. Al campesino de aqu nos estn exterminando, cuenta Mara Elena Mazo, habitante de la vereda el Orejn.

Lo que muchos no conceban, en el 2016, era ver inundado el can del ro Cauca, que desde esas veredas del sur de Briceo se divisa todo. Anglica Mazo cuenta que ha mirado muchas veces ese gran espejo en que qued convertido. Cambia constantemente, como estn cambiando sus vidas en el lugar donde creyeron que llegara la paz y el desarrollo.

 

Este reportaje es el resultado del proyecto periodstico colaborativo Los nmeros del posconflicto, que pretende abrir los datos y sumar a la construccin de una agenda de seguimiento sobre los dineros para la paz en Colombia. Iniciativa de Consejo de Redaccin y VerdadAbierta.com en alianza con seis medios colombianos, entre ellos Agencia Prensa Rural



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