Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-04-2019

Cunto de mafioso tiene el rgimen?

Carmen Tarazona
Insurreccin


Hay hilos conductores que no se han roto del todo entre la Colombia de hoy y la de 1989.

Seguimos atados a la violencia como el instrumento para dirimir conflictos de la manera ms fcil

Mara Elvira Samper en '1989'.

 

Hace tres dcadas durante el apogeo de Pablo Escobar, estuvieron en Colombia, investigadores especializados sobre mafia para aportar a comprender los horribles ataques que haca el capo contra la sociedad colombiana; uno de ellos se sorprendi al encontrar gran similitud entre el entorno existente en el sur de Italia y el Departamento de Antioquia: en ambas partes pesa ms el orden familiar que las estructuras del Estado.

El capo muri en 1993 y quienes lo asesinaron quedaron empoderados dentro del Estado, oficiales de las Fuerzas Armadas como el General Naranjo ascendieron rpidamente, polticos como Cesar Gaviria mand en la OEA largo tiempo y los capos narcoparamilitares de los Pepes encabezaron la guerra sucia desde las AUC, desarrollando la cara secreta del Plan Colombia, hasta que los indultaron en 2005.

Los 12 capos ms grandes de fueron extraditados a los Estados Unidos, partieron su riqueza con la potencia del Norte y ahora algunos estn regresando a Colombia como empresarios honorables, que ya no estn proscritos por la Lista Clinton, como es el caso del Tuso Sierra, mafioso de los crculos ntimos de lvaro Uribe; este favor, Cmo se lo cobraron los EEUU al expresidente Uribe?

Tiene razn la periodista Mara Elvira Samper en su ltimo libro '1989', s existen unos hilos conductores entre la Colombia de esa poca y la de ahora. Hace 4 dcadas, Pablo Escobar y lvaro Uribe hacan parte del Clan de los Ochoa; muri el primero, pero hoy Uribe sigue siendo el rey del mundo y del inframundo , como lo calific Don Berna, otro socio del extinto Cartel de la cocana de Medelln.

Son bravucones para enriquecerse

El trnsito por la puerta giratoria entre legalidad e ilegalidad es tpica de las estructuras mafiosas, pero en el caso colombiano lo que era en sus inicios una captura mafiosa de sectores del Estado, termin convirtindose en un rgimen capitalista mafioso, con apariencias de legalidad pero que hunde las bases de su podero en lo ilegal e ilcito.

No es coincidencia que personajes como Trump, Pea Nieto, Macri, Bolsonaro o Uribe Vlez sean el recurso ltimo, a que acude el capitalismo para enfrentar momentos de crisis aguda como esta. Porque una receta ultra conservadora que mezcla acciones legales e ilegales de Gobierno, es la que sostiene un modelo econmico de saqueo de Bienes Comunes a costa de desarticular los Estados-Nacin.

El historiador Emilio Gentile seala que la novedad de la ultraderecha actual consiste en el peligro de que la democracia se convierta en una forma de represin con consentimiento popular [*]-

Atizan el odio para acrecentar el miedo

El rgimen colombiano recurri a una nueva fase de genocidio poltico, continu la readecuacin contrainsurgente del aparato jurdico, incrementaron el trato represivo y la persecucin judicial a la protesta social. Adecuaron el plan de Guerra Contrainsurgente interno y lo extendieron a escala regional, fortaleciendo su integracin al plan de guerra imperial agregndose a la OTAN.

A los Acuerdos de Paz les mutilaron elementos esenciales para la reconciliacin, la verdad y justicia restaurativa, con el fin de ocultar hechos de terrorismo y de genocidio poltico que comprometen al Estado y a las lites; as como a las reformas polticas que permitieran la participacin de las fuerzas alternativas populares.

Recortaron al tema de tierras y los Planes de Desarrollo Territorial (PDT), priorizando polticas agrarias y territoriales favorables a las corporaciones, como las ZIDRES. Se niegan a aplicar los compromisos estatales sobre desmonte del paramilitarismo y para garantizar la seguridad colectiva de las comunidades, los movimientos polticos y sociales; tampoco hubo voluntad en la reintegracin social y poltica de los ex combatientes, por el contrario prosigue la campaa para su destruccin poltica y moral. Lo anterior evidencia que el real propsito del rgimen era la desmovilizacin, el desarme y la humillacin de las FARC.

Se llena la taza

El incumplimiento de acuerdos a todos los sectores y regiones, adems de la supresin del derecho a la Consulta Popular, el trato represivo y persecucin judicial a las protestas, ms los efectos negativos ambientales del extractivismo y de las nuevas hidroelctricas; as como de la erradicacin forzada de cultivos de coca llevan a la radicalizacin y extensin de los conflictos sociales.

El rgimen colombiano tiene sntomas de crisis de gobernabilidad por hacer trizas la paz, por el trato de guerra a la protesta social, por la crisis social y ambiental, por su corrupcin desbordada y la promocin de la guerra contra Venezuela.

A partir del ao anterior inici y se mantiene un proceso nacional de confluencia y unidad de sectores polticos y sociales para la movilizacin y la lucha electoral, contra la guerra y por la democratizacin.

_____

[*] Ral Zibechi. Estados mafiosos y poder poltico. La Jornada, 29-03-2019.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter