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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-04-2019

Repblica con Machado al viento

Santi Ortiz
Rebelin


Enferma de traiciones, debilitada por los padecimientos, exhausta de combates, desangrada de exilios, la Espaa tricolor a duras penas segua manteniendo su entereza en las postrimeras de su existencia, mientras los perros de la guerra la abocaban a empellones hacia aquel Cautivo y desarmado el Ejrcito Rojo que, adems de consignar el fin de la contienda, serva de parte de defuncin de los sueos y esperanzas republicanos.

Poco ms de un mes antes, enfermo, debilitado, exhausto, dolorido en el cuerpo y el alma, bajo una lluvia triste y un fro que anegaba en derrotas los huesos y los nimos, acompaado de su anciana madre, enferma como l, de su hermano Jos y de la esposa de ste, Antonio Machado traspasaba la cadena de la frontera de Francia con toda una vida a la espalda y un muy exiguo porvenir por delante.

Ese paso postrero que abandonaba Espaa para hundirle por siempre en el exilio, marcaba una separacin absoluta entre lo que habra de llegar y un ayer imposible de recuperar; un ayer que daba un nuevo y trgico sentido a aquel verso suyo Ayer es nunca jams!, escrito para significar el dolor por la irreversible fugacidad del tiempo; un dolor que ahora se agrandaba hasta envolver en su cruel mordedura a su existencia toda.

Sus cansados ojos tuvieron a Colliure por ltimo paisaje y en ella los cerr para siempre la tarde del 22 de febrero de hace ahora ochenta aos. La muerte lo sorprendi ligero de equipaje, como ya vaticinara en el Retrato que iniciase Campos de Castilla, con aquel recuerdo sevillano de patio y limonero. En Colliure, reposan sus restos y all habrn de quedarse, por ms que algunos se empeen en su repatriacin. As lo hubiera querido el propio Machado, humanista militante, al que importaba mucho ms el hombre como tal, que ese "yo deificado actualmente por el posmodernismo. Ya su apcrifo Juan de Mairena, sealaba a sus alumnos que Por mucho que valga un hombre, nunca tendr valor ms alto que el de ser hombre. En esa coherencia vivi Antonio toda su vida: hombre por encima de poeta, por encima de profesor, por encima de republicano comprometido, y siempre haciendo camino al andar. De ah, la conveniencia de dejarlo en Francia como smbolo representativo de todos los espaoles que como l tuvieron que abandonar su patria y acogerse al suelo galo a exigencias de la Guerra Civil, y no traerlo a Espaa reduciendo su memoria nicamente a la de gran poeta.

Desde su muerte, corramos hacia atrs el dial del tiempo ocho almanaques. Cincuenta y seis aos por cumplir tena Machado cuando, en su alborozo, sinti cmo la primavera se floreca de historia y la historia germinaba como una primavera. Aquel 14 de abril de 1931, da radiante de una estacin especialmente luminosa, vio brotar la semilla de la ilusin en el corazn inocente y multitudinario del pueblo. Con sus propias manos, junto a su amigo Antonio Ballesteros, iz el poeta la ensea tricolor de la Repblica en el Ayuntamiento de Segovia. La Marsellesa quebr su garganta y un nudo emocionado se hizo en ella al escuchar las notas del Himno de Riego. Por el humedecido cristal de sus pupilas cabrillearon como en desfile mil y una esperanzas, mil y un sueos, trazando sus proyectos de justicia y futuro. Sin una gota de sangre, sin un tiro, haba llegado la Segunda Repblica Espaola. Vena de la mano de personas honradas que queran quebrar toda una tradicin de corruptelas y abusos con los dbiles; que queran apartar las cadenas que niegan al hombre la posibilidad de ser libre; que deseaban arrojar al exilio el analfabetismo, el hambre, la incultura, la despiadada explotacin del campesino, los complejos de inferioridad de los eternamente postergados y construir un espacio comn para la solidaridad, la tolerancia, el conocimiento y el progreso.

Demasiado cambio para las tragaderas de los privilegiados que se haban venido aprovechando de la Espaa anterior. Y la araa de la traicin comenz a tejer su tela de intrigas y confabulaciones. Y a los pocos aos, apareci Can lleno de trimotores que hacan de las casas escombreras, que sembraban las calzadas de aicos de cristales, que dejaban florecidos de sangre los muertos por las calles. Y el terror asomado a los ojos de los que estaban vivos. Espaa se haba convertido en una inmensa fosa.

Machado pudo entonces aceptar la invitacin para dar clases de literatura espaola en Inglaterra, pero la declin. Tena muy claro dnde estaba su puesto, y, por si a alguien le quedaban dudas de hasta dnde llegaba su determinacin, lo dej por escrito en esta frase: La nica moneda con la cual podemos pagar lo que debemos a nuestro pueblo, es la vida. La suya la puso por entero en pro de la Repblica, desplegando una enfebrecida actividad desde la que dio alocuciones, concedi entrevistas, firm manifiestos, confeccion folletos, contest encuestas, areng a los milicianos y celebr mtines, sin darse un momento de respiro, pese a estar gravemente enfermo de asma, arteriosclerosis y una lcera gstrica que, a veces, lo hunda en los infiernos.

Nada lo hizo declinar de su entrega, pese a tomar conciencia de cmo sus escasas fuerzas lo iban abandonando y cmo se cerna inexorable el sombrajo cruel de la derrota. Cuando ya todo lo vea perdido, cuando ya no le quedaba ms camino que hacer, dej que su memoria se abriera un sendero en el tiempo que le trajera la brisa fresca de los recuerdos gratos. No en vano, arrugado en uno de sus bolsillos se le encontr el ltimo verso que escribiera: Estos das azules y este sol de la infancia.

Qu ms puedo decir!

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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