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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-04-2019

Guaid busca otra salida

Ociel Al Lpez
Brecha


La ltima llamada del autoproclamado presidente venezolano, Juan Guaid, para protestar en el marco de lo que denomina Operacin Libertad, realizada el sbado 5 de abril, no fue muy concurrida. Evidentemente su poder de convocatoria ha venido disminuyendo. El derrocamiento del mandatario Nicols Maduro, que pareca inminente en el mes de enero, hoy parece lejano. El sorprendente ascenso de Guaid ya parece debilitado.

Es lgico el reflujo de la oposicin en las calles. Las expectativas generadas a comienzos de ao slo podan mantenerse si sus acciones, y especialmente las de Estados Unidos, producan divisiones internas en el chavismo y ejercan una presin terminal. Al da de hoy, nada de esto ha pasado. El chavismo tampoco tiene mucha capacidad de convocatoria, aunque la que conserva parece suficiente para atrincherarse e impedir cualquier accin sorpresa.

A pesar de ello, en Venezuela siempre se abren nuevos escenarios. Las protestas por agua y electricidad del 31 de marzo llegaron a la periferia del Palacio de Miraflores, sede del Poder Ejecutivo, y fueron llevadas a cabo en sectores controlados por el chavismo, como el oeste de Caracas. Mientras tanto, el llamado de la oposicin, el fin de semana pasado, se circunscribi nicamente al este de la ciudad, donde viven la clase media y alta, lo que signific un reconocimiento de la incapacidad para movilizar masas en las zonas populares.

Las protestas populares por electricidad y, especialmente, por agua no respetaron los lmites geopolticos de la ciudad. Esto quiere decir dos cosas. Primero, que hay masas populares descontentas que pueden salir a protestar contra el gobierno y por demandas concretas. Segundo, que la oposicin no ha podido articularlas en su plan de movilizaciones.

El desplante de Washington

La situacin paradjica que sufre la oposicin puede ilustrarse con el debate en torno al artculo 187 de la Constitucin, que ha mantenido las expectativas de una intervencin militar de Estados Unidos. Esta viene a ser la ltima esperanza del antichavismo, una vez que, pese a las presiones, los militares han mostrado lealtad a Maduro. Hasta ahora las amenazas y sanciones del gobierno estadounidense no han sido suficientes para hacerlos cambiar de opinin.

El artculo 187 permite el ingreso de tropas extranjeras para eventos o situaciones concretas. Los sectores ms radicales piden activarlo para permitir una intervencin militar de Estados Unidos. Pero pocas horas antes de la activacin de la Operacin Libertad, el enviado de Donald Trump para Venezuela, Elliott Abrams, ech un balde de agua fra sobre estas intenciones y el 4 de abril, en entrevista con Radio Caracol de Colombia, indic que consideraba muy prematuro activar dicho artculo: No creo que en Europa, Amrica Latina, Canad o Estados Unidos estemos pensando en este momento en una reaccin militar.

A partir de all, Guaid ha tenido que desdecirse de algunos de sus discursos. Das antes, el 30 de marzo, haba asegurado en Los Teques, capital del estado Miranda: Claro que vamos a invocar el artculo 187. Pero el sbado 5 de abril tuvo que hacer una lectura crtica de quienes pedan esa accin, y abri un nuevo flanco interno relacionado con los derechos de los trabajadores pblicos, adems de que impuls las protestas en demanda de agua y electricidad. Es decir, ha redefinido su estrategia, corriendo el foco del corto al largo plazo. Esa es la peor noticia para la oposicin, que corre el riesgo de dividirse nuevamente.

Para entender la importancia actual de ese artculo constitucional, hay que seguir la lgica discursiva de los sectores opositores ms radicales, incluido el partido de Guaid, Voluntad Popular. Estos grupos consideraron que era suficiente con que el presidente del parlamento se autoproclamara presidente para que el gobierno de Maduro se disolviera. En esa lnea, una vez pasados dos meses y medio desde la autoproclamacin y en vista del debilitamiento de esa jugada poltica, creen que convocar una intervencin desde la Asamblea Nacional permitir la entrada automtica de los marines. Por ello, la sinceridad de Abrams dispar directo a la autoestima de la revuelta de Guaid. Diferentes medios de derecha, como Panam Post, han declarado cosas como: Maduro derrota a Trump, Abrams anuncia la rendicin.

Encrucijada opositora

Con las expectativas por el suelo, y el reconocimiento de no tener fuerzas reales para llegar a Miraflores, las movilizaciones se vuelven hervideros de malestar que terminan dividiendo a la oposicin. Por un lado, se ubican los radicales que quieren redoblar las apuestas y, por el otro, los que asumen la derrota como modo de sincerar una ruta de salida que incluya al chavismo. La espiral de silencio que logr asentar el centro de poder de Miami en las redes sociales impide que los opositores de centro y moderados puedan desarrollar discursos y estrategias de negociacin sin ser vctimas de un linchamiento virtual, que los acusa de entreguistas y colaboracionistas con el rgimen. Esta divisin no es slo poltica, sino tambin electoral, porque los partidos moderados gobiernan las regiones opositoras. As que el definitivo fracaso de Guaid no slo podra ser una derrota ms, sino una que deje a la oposicin sin capacidad de acudir unida a unos eventuales comicios, en caso de que triunfen las apuestas ms moderadas de la comunidad internacional que piden nuevas elecciones presidenciales.

La redefinicin de la estrategia opositora se volvi urgente para Guaid luego de que todo su discurso se centrara en la salida inminente de Maduro, la entrada de los marines y el apoyo militar de Brasil y Colombia. Una vez descartadas esas opciones, recae sobre su liderazgo la imposibilidad de cubrir las expectativas. El presidente de la Asamblea Nacional, formado polticamente en Estados Unidos y Serbia, no tiene estructura slida que le permita mantenerse a flote una vez pasado el vendaval: su partido est ilegalizado; sus compaeros, presos o exiliados; no tiene un despacho conocido y se encuentra inhabilitado para ejercer funciones pblicas. Por si fuera poco, ahora depende de los partidos opositores que desde hace aos plantean un encare diametralmente opuesto ante la crisis, centrada en el dilogo, la negociacin y las elecciones.

Es decir, la apuesta radical impulsada por los republicanos del norte se bas en hacer un llamado a la abstencin, desconocer los resultados electorales y poner toda la carne en el asador del 10 de enero (fecha de juramentacin de Maduro). La otra oposicin consider que toda la fuerza deba ser puesta el 20 de mayo de 2018 (da de las elecciones presidenciales) y prepararse ante un eventual desconocimiento de Maduro del triunfo opositor. Finalmente, los radicales ganaron la interna y desconocieron el escenario electoral. Ahora, con el desplante de Abrams, queda abierta la pregunta sobre la pertinencia de la estrategia utilizada: tuvo sentido que el grueso de la oposicin dejara de asistir al evento electoral del 20 de mayo pasado, en el que luca matemticamente vencedora?

Apagones

Segn un editorial de la revista digital venezolana Supuesto Negado, 2018 fue el ao del colapso de los servicios pblicos. A diferencia de 2016 y 2017, ese ao el hambre pudo ser mitigada gracias a las remesas de la emigracin y al programa del gobierno para la distribucin de comida a travs de los Comits Locales de Abastecimiento y Produccin. La escasez de alimentos y las largas colas por comida fueron desplazadas por la liberalizacin de la economa que tuvo que aplicar Maduro y que hizo que, con altos precios, se mantuvieran llenos los anaqueles. Pero no sucedi as con los servicios pblicos proveedores de agua, electricidad, Internet y gas. Maracaibo, la segunda ciudad del pas, as como muchas otras regiones, pasaron largos das sin electricidad ni agua.

Lo nuevo de los apagones de 2019 es que por primera vez afectan la ciudad de Caracas, que siempre tuvo privilegios en cuanto a la distribucin de carga elctrica. La falta de electricidad produce escasez de agua debido a la paralizacin de las turbinas y de todo el sistema de bombeo. Tambin afecta la distribucin de gasolina y vuelve extraordinaria la cotidianidad.

El gobierno ha sido enftico en sealar que este apagn fue provocado por diversos ataques electromagnticos y mecnicos desarrollados desde el exterior del pas y desde las inmediaciones del Guri, la represa termoelctrica que genera el 80 por ciento de la electricidad del pas. De esto no ha mostrado ninguna prueba fehaciente, aunque no parece casual que este apagn general se haya producido en medio del avivamiento de las presiones internacionales que por diversas vas aplica Estados Unidos y sus aliados: sanciones internacionales, ingreso forzoso de ayuda humanitaria, autojuramentacin de Guaid. Al mismo tiempo, el gobierno tambin ha aceptado su responsabilidad, en la medida que ha removido al ministro de Energa Elctrica, el general Luis Motta Domnguez.

El gobierno de Maduro, mientras blinda la energa en la capital y gestiona por medio de un plan de racionamiento energtico el resto de las regiones, va controlando la situacin. Pero las protestas ocurridas en barrios chavistas y cercanas a Miraflores, la sede de gobierno, hacen pensar que un nuevo apagn general puede provocar manifestaciones disruptivas. Puede la oposicin aprovechar esta situacin de colapso y generar un acontecimiento de impacto? Eso lo veremos las prximas semanas.

* Ociel Al Lpez es socilogo, analista poltico y profesor de la Universidad Central de Venezuela. Gan el Premio Municipal de Literatura otorgado por el municipio Libertador de Caracas por su libro Dale ms gasolina! Chavismo, sifrinismo y burocracia (2015) y la beca internacional Clacso/Asdi para jvenes investigadores (2004).   https://brecha.com.uy/


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