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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-04-2019

Precariza y domina

Veronika Bohrn Mena
Sin permiso


Quien depende econmicamente ser menos escuchado polticamente y se tornar ms dependiente. Es tiempo de romper este ciclo.

Todas las ruedas se inmovilizan cuando tu brazo fuerte as lo quiere, se deca hace un tiempo en una cancin de la Unin General de los Trabajadores Alemanes.

El riesgo creciente de que quienes tienen mayor edad caigan en la pobreza, la injusticia del sistema Hartz IV ((Hartz IV es el nombre coloquial del Arbeitslosengeld II, una ayuda social que concede el gobierno alemn a las personas que no tienen unos ingresos mensuales mnimos para subsistir NdT), la disputa sobre los seguros para los jubilados: finalmente discutimos sobre de qu se trata todo esto. Este el problema de la distribucin del ingreso y el escndalo de la desigualdad social creciente. Las diferencias obscenas entre el pobre y el rico se dan a nivel planetario, pero tambin en Alemania. La erosin de la clase media, el crecimiento del nmero de afectados por la pobreza, desplazados y gentrificados. La seguridad econmica y social se convierte en un bien cada vez ms escaso.

La divisin de nuestra sociedad se refleja tambin en la evolucin de los salarios y en la estabilidad de los empleos. Ms de un tercio de los alemanes, y tambin de los europeos activos, trabajan en empleos precarios y mal pagados. La nueva clase de trabajadores y trabajadoras que apenas pueden vivir de su trabajo, deben mecerse de un trabajo al otro y en el entretanto vuelven a caer siempre en la desocupacin, lo que ha pasado de ser un fenmeno marginal a convertirse en un fenmeno ampliamente extendido. Auto-empleados, empleados de medio tiempo, y empleados de mini trabajos son la nueva norma, forman un grupo creciente de personas que disfrutan de menos seguridad social y tienen apenas algunas perspectivas laborales.

Ahora bien, podramos discutir todos estos casos y grupos en trminos de problemas pensados aisladamente. Pero no debemos olvidar que se trata del sntoma de una evolucin profunda. Finalmente la desigualdad y la precarizacin no son fuerzas naturales impredecibles sino que tienen una raz comn a partir de la cual crecen. Y puede adjudicarse una clara responsabilidad a una poltica que es articulada para favorecer a una pequea minora contra los intereses de la mayora de la poblacin.

En ltima instancia ya no hay un rasgo nico caracterstico de los partidos clsicos conservadores y neoliberales, sino que estos ltimos pueden verse tanto en los populistas de derecha en ascenso pero tambin -y lamentablemente- en la socialdemocracia europea y en los errores de la as llamada tercera va, que no slo est por la desregulacin de los mercados de trabajo y financieros sino que adems los han impulsado, como lo hicieron Clinton, Blair y Schrder. Y el fantasma an acecha, si se mira a Francia o Austria, a Macron y Kurz, que tambin intentan celosamente destruir las conquistas sociales.

Cmo puede explicarse esta evolucin? La respuesta a esta pregunta puede dar lugar a una malinterpretacin y al abuso, y no slo a causa del odio de clases que se extiende. No es nada nuevo que -en Alemania- la participacin electoral de personas socialmente bien ubicadas se ubica hasta el 40 por ciento por sobre los econmicamente perjudicados. Estos ltimos, a cuyo costo transita la poltica, son aquellos que influyen menos por su situacin desventajosa.

Pobreza y frustracin poltica, la gallina y el huevo

De ah que quien necesita de manera urgente de una representacin poltica fuerte est subrepresentado en los resultados electorales. La voz de la nueva clase de los trabajadores y las trabajadoras tiene menos peso, menos influencia y es menos escuchada. Ahora bien: cmo debe incorporarse a la poltica quien ha trabajado como una bestia por salarios bajos, cmo debe leer los programas de los partidos, cmo debe este sujeto tomar parte en las discusiones y volverse activo?

Hay resistencia, aun cuando por momentos es confusa y en gran medida no tiene una agenda clara, como es el caso de los chalecos amarillos en Francia en los que participa una amplia franja de la poblacin. Lo que le falta a este movimiento -y lo vuelve propenso a ser utilizado por la extrema derecha-, es la conciencia de ser una clase. Un comienzo podra ser la toma de conciencia de que todos son afectados por la misma dinmica divisoria. Esto hara vlida su proyeccin poltica y la promocin de su organizacin: en los almacenes de los grandes vendedores de internet, en los talleres digitales de los trabajadores masivos o en aquellas cafeteras urbanas, en las que empleados precarizados pasan sus tiempos libres no pagados.

Veronika Bohrn Mena es sindicalista y experta en empleos atpicos. Public su libro La nueva clase de trabajadoras y trabajadores en octubre de 2018

 

Texto original en alemn.

Traduccin: Hector Oscar Arrese Igor

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/precariza-y-domina



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