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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-04-2019

Jesucristo fue un personaje conceptual

Javier Cortines
Rebelin


La construccin de Jesucristo -tal y como la conocemos hoy da- se hizo en el Concilio de Nicea (325 d.C) siendo emperador Constantino. En esta poca de crisis el nazareno ha vuelto a resucitar digitalmente y cada da se escriben ms libros que tratan de ese personaje histrico del que no se sabe casi nada.

Para los creyentes fue el Hijo de Dios, para otros un rebelde que se opuso a la dominacin romana, un gran rabino, un profeta, un loco, etc. Todos los telogos e historiadores (sinceros) coinciden en que es imposible hacer un retrato fiable de ese ser excepcional del que no se escribi ni una lnea cuando estaba vivo. Ese vaco empezara a llenarse de contenido con las epstolas paulinas escritas entre el ao 51 y el 67 d.C.

Lo que s est claro es que el mensaje de Jesucristo sobrevivi a lo largo de los milenios porque acab convirtindose, en la mente del pueblo (plebe) en alguien que encarnaba los ideales de justicia de los oprimidos, Jess aglutin las eternas aspiraciones a un mundo mejor de los eternos esclavos y esclavas que tenan menos valor que los animales.

Independientemente de lo que pudo hacer o no hacer a lo largo de su vida. De las historias fabulosas que se contaron de l, el predicador mut en concepto, en una aspiracin, en un personaje conceptual en el sentido simple (aqu simple no es sinnimo de superficial). Fue para los oprimidos y desamparados (antes de que le abdujeran las manos txicas de la Iglesia) lo que Scrates simboliz para los platnicos, un referente de lo bueno y lo justo.

Jesucristo como concepto, ideal, (que sobrevive, podramos decir, en la Teologa de la Liberacin, aliada de la izquierda en Amrica Latina) est ms all, a aos luz de la Iglesia Catlica, que utiliz su figura para imperar, para someter, para esclavizar intelectualmente. Fue esa institucin la que pervirti el concepto para convertirlo en opio del pueblo. Con esa alquimia conceptual, el buen cristiano acabara mutando en lo que Nietzsche llamara, en su obra el Crepsculo de los dolos, en burro trgico.

El nazareno como concepto, como eterna aspiracin de los oprimidos a conquistar un mundo mejor, tiene avatares de todas las formas y colores: Espartaco, Ghandi, El Ch en Amrica Latina, Martn Luther King y un largo etctera. El que busque referentes perfectos se llevar una profunda decepcin pues, fuera de la imaginacin y las matemticas, el ideal que satisface a todos y a todas slo es alcanzable en sueos.


Blog del autor: http://m.nilo-homerico.es/reciente-publicacion/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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