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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2019

Quin es el "concebido no nacido"?

Rafael Silva
Rebelin


La lista de sandeces, barbaridades y estupideces de los lderes de la derecha poltica (hoy expresada en el trifachito PP-Cs-Vox) es realmente espectacular. No tienen bastante con incluir en sus listas electorales a personajes venidos de profesiones tan edificantes como el toreo y las Fuerzas Armadas, sino que adems van de disparate en disparate. Proclamas y medidas de corte falaz, ordinario, ignorante y desconcertante, que ni siquiera se molestan en estudiar a fondo, con lo cual, cuando los periodistas les interrogan un mnimo de dos veces sobre el asunto, quedan en el ms espantoso de los ridculos. Eso mismo le ha ocurrido a la candidata a la Presidencia de la Comunidad de Madrid por el PP, Isabel Daz Ayuso, cuando ha anunciado recientemente en un desayuno informativo que (agrrense): El concebido no nacido se considerar como un miembro ms de la unidad familiar, para que se le pueda tener en cuenta a la hora de expedir el Ttulo de Familia Numerosa, o de cara a una plaza escolar. Y se ha quedado tan pancha. Cuando un periodista presente en el acto le ha preguntado qu pasara si hay problemas durante el embarazo, la candidata, despus de balbucear un poco, ha respondido que no lo haba pensado. Claro, porque seguramente si lo hubiera pensado, se hubiera dado cuenta de la barbaridad que haba anunciado.

Porque para empezarQuin es el concebido no nacido? Respuesta: Nadie. A lo ms que llega nuestro Diccionario de la Real Academia es a la siguiente acepcin de Concebir: Referido a una hembra: empezar a tener un hijo en su tero. Esa denominacin (difundida por la Iglesia Catlica, por cierto) est basada en intentar conceder un protagonismo actual a una existencia futura, es decir, en potencia. Se refiere a alguien que ser, pero que todava no es. Porque para que sea, simplemente, tiene que haber nacido. La concepcin (aplicada al mbito que tratamos) no existe, sino la fecundacin. El No Nacido nos lleva por otra parte a pensar que pudiera existir el contrario, es decir, El Nacido, pero ya entonces tampoco lo llamaramos as, sino por su nombre o identificacin social, jurdica, personal o familiar. Tiene sentido hablar entonces de que el concebido pero no nacido an es alguien? Slo desde un punto de vista fundamentalista religioso (catlico, en nuestro caso) puede sostenerse tal afirmacin, porque la religin s concibe la vida humana desde la unin del vulo y el espermatozoide. Pero en realidad, la sociedad entiende y habla de personas desde que ocurre el nacimiento, y alguno de los progenitores inscribe al beb nacido en el Registro Civil.

Es entonces cuando a todos los efectos existe esa persona, tanto en su dimensin fsica, como jurdica y social. Tendra sentido entonces hacer proyecciones con los concebidos no nacidos? Tendra sentido contabilizarlos como poblacin activa? Quiz como futuros cotizantes? Si lo extrapolamos al mundo real, tampoco tiene mucho sentido hacer estadsticas con personas y situaciones en potencia: Tendra sentido contabilizar a los estudiantes de Medicina como mdicos en potencia? Slo cuando finalizan sus estudios, aprueban el MIR y acceden a una plaza, son verdaderamente mdicos para el sistema. De igual forma, tendra sentido que una Cofrada contabilizara los embarazos de sus feligresas como miembros de la misma? Son ejemplos del contrasentido al que se podra llegar si aplicramos la medida de la candidata del PP a cualquier otro contexto.

Lo que hay detrs de todas estas absurdas y fanticas medidas es la presin de los denominados Grupos Pro-Vida, todos ellos fundamentalistas religiosos, que hacen presin en la bancada de los grupos polticos de la derecha, para inculcar sus obsesivas medidas contra el aborto. Y todo vale en su objetivo de abortos-cero. Estos grupos consideran la vida un Don de Dios, porque para ellos slo Dios puede darnos la vida y tambin quitrnosla, en lo que coinciden con los parmetros donde se mueve la Conferencia Episcopal, y que adems les llevan a oponerse frontalmente a otros asuntos, como la eutanasia, que ha vuelto a salir recientemente a la palestra a travs de otro penoso y meditico caso. Estos grupos parten de una cosmovisin religiosa en torno a la concepcin (esta vez usamos la palabra con la acepcin de comprender, asimilar, entender) de la vida humana, por efecto e influencia de los preceptos de la Iglesia Catlica en nuestra sociedad, y por tanto consideran que cualquier accin, decisin o comportamiento que lleve al ser humano a interferir en los procesos de esa concepcin de la vida y de la muerte, es contraria a los designios de Dios, y no debe ser permitida.

El aborto ahora es combatido en positivo, y por ello el candidato del PP Pablo Casado ha propuesto en este contexto una Ley de Ayuda a la Familia. En el fondo, es esta dimensin divina de la vida humana la que les interesa, lo que prevalece, la razn ltima de la defensa de sus polticas. Pablo Casado ha dejado dicho: Si pretendemos favorecer la natalidad, tenemos que pensar en cmo ayudamos a las madres a tener los hijos, no en cmo los abortamos. En vez de tanta proclama falaz, ms les valdra ocuparse de la propia dimensin humana de la vida, la cual parece que descuidan en cuanto esos fetos nacen. Por eso nos suena a fanatismo rancio eso del concebido no nacido, porque adems suele ser la misma gente que defiende la ley del darwinismo social, que proclama que la sociedad debe, despus de que haya nacido, abandonar a cada cual a su suerte, para que venza y triunfe el ms fuerte, el ms poderoso, el que posea ms medios.

Esos mismos a los que tanto les interesa la vida son los mismos que defienden la competitividad, la desigualdad, el egosmo, el individualismo, valores que tanto se alejan de la humanidad, sobre todo en su dimensin social. Esos mismos que tanto alaban la vida son los mismos que estn en contra de la proteccin social, de los servicios pblicos, y de los humanos valores del bien comn, de la igualdad, de la cooperacin, de la confraternidad. A estos que tanto defienden la vida ms les valdra estar en contra del neoliberalismo, porque ste s que acarrea muerte, destruccin, odio, competencia, miseria y caos. Pero no, parece ser que para ellos/as, el nico tramo de la vida digno de ser protegido es el del no nacido. Y una vez nacido, parece que no importa si no puede ser criado y alimentado por sus padres (la pobreza infantil se ha disparado en nuestro pas durante los ltimos aos), si no pueden darle una buena educacin, si la sanidad no puede atender sus posibles enfermedades, si (en el caso de ser una persona discapacitada) la sociedad renuncia a su deber de asistencia, si una vez adulto no puede disfrutar de un trabajo digno, de una vivienda digna, o si una vez ancianos/as, la sociedad no le garantiza unas mnimas prestaciones para seguir viviendo dignamente. Parece que todas estas dimensiones de la vida, como ya son humanas y terrenales, no divinas, ya no interesan tanto, y las personas se pueden ver abocadas a su suerte, y continuar viviendo en la pobreza, en la miseria, en la indigencia, en la barbarie, en la precariedad, en la exclusin, en el desempleo o en el exilio. No deberamos tambin proteger a los concebidos nacidos en todo momento de su vida?

En la propia doctrina y comportamiento de la Iglesia Catlica encontramos la base del pensamiento de estos grupos: frente a la defensa ms enraizada de la vida del concebido no nacido, y frente al ms enconado fervor por penalizar el aborto y estigmatizar a las mujeres que defienden el derecho a poder practicarlo cuando entiendan que no van a poder procurarle a su hijo/a esa vida, se encuentra tambin el mayor silencio, la mayor complicidad, la mayor colaboracin y la mayor insensibilidad moral a la hora de alinearse y de defender las polticas capitalistas y neoliberales, esas que atacan al autntico derecho a la vida. Por tanto, estn por la vida humana en toda su dimensin, o son simples rehenes de un integrismo religioso? Las conclusiones y los planteamientos no pueden estar ms claros. Que cada cual se site en la posicin que quiera, pero que no intenten darnos gato por liebre, e inculcarnos una sesgada y ciega fe en un supuesto derecho a la vida slo mientras somos un conjunto de clulas en divisin constante, mientras se nos niega cuando ya somos personas, seres sociales, con personalidad jurdica.

Y es que en el fondo, el PP no sabe ya qu medidas va a proponer para desincentivar y desmotivar a las mujeres embarazadas para que no aborten (obsesionado como est con este asunto), que ya deliran y protagonizan los ridculos ms espantosos. Hace pocos das, en entrevista radiofnica, tambin le preguntaban por este asunto al nmero 2 por Madrid, Adolfo Surez Illana (de atrs le viene el pico al garbanzo, como reza el dicho popular), y ste responda con absoluto desparpajo que En Nueva York acaban de aprobar una ley para que se pueda practicar el aborto despus de haber nacido, sin caer en la barbaridad que haba dicho, porque precisamente, si el feto ya ha nacido, no puede haber aborto, porque este trmino se aplica nicamente para la interrupcin del embarazo, y lgicamente, si el embarazo ha llegado a su fin y el feto ha nacido, no se puede hablar de aborto. Como es lgico, el candidato tuvo que disculparse tambin esa misma tarde, por sus poco afortunadas declaraciones. En finqu dao estn haciendo las Iglesias de todo el mundo a la vida de las personas! Rompamos con la tremenda hipocresa e ignorancia de los que se alzan en paladines del derecho a la vida y de la importancia del concebido no nacido, pues no son ms que fanticos fundamentalistas y voceros del cruel y feroz sistema capitalista que ataca a la vida, a todas las formas de vida, de forma continua y despiadada.

Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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