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(Argumentos para la lucha)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2019

Los desafos de cara a las elecciones municipales 2019
Barcelona y el partido de la renta inmobiliaria (II)

Michel Fonte
Rebelin


Bancos, fondo de inversiones, inmobiliarias y Socimis

Acorde con el encarecimiento de los alquileres, los importes de venta de los inmuebles se han disparado a tal punto que en el 2016 la subida ms alta la marca Barcelona, que con un incremento del 14,4% ha situado el precio (medio N.D.A) de la vivienda usada en 3.879 euros/m2. Con este incremento la ciudad condal se sita en el mismo nivel de precios que registraba en el tercer trimestre de 2010 y ya ha crecido un 31% desde el mnimo posburbuja de 2013 i; en el 2017 la tendencia al alza ha continuado tocando los 4.284 euros/m2 (10,4% de aumento anual) ii, de hecho, desbancado a San Sebastin y asumiendo el liderazgo de la urbe espaola ms inasequible para comprar casa, al fin, en 2018, aunque lo hizo de una forma mnima (1,4%), este incremento ha dejado el precio del metro cuadrado en 4.344 euros iii, situacin que ha permitido a San Sebastin recuperar la primera plaza (4.403euros/m2) iv delante de Barcelona.

Ostensiblemente, son todas sntomas que se ha originado otra peligrosa especulacin, cuyas consecuencias empiezan a afectar la economa ciudadana con causas diferentes pero de manera similar a lo que se gener en 2011 v, cuando los ingentes recursos utilizados para adquirir bienes races el as llamado boom con la directa implicacin de los bancos a travs de financiaciones con elevado riesgo sustrajo fondos destinados a las inversiones productivas y, por ende, combatir el desempleo histrico y juvenil. Es incuestionable que, en aquel tiempo, se aprovech de la dramtica situacin para abordar una reforma de la legislacin laboral (2012), que ha empeorado la posicin de los trabajadores bajo el punto de vista salarial y exasperado las condiciones de precariedad (abaratamiento del coste de despido, incremento de la flexibilidad interna empresarial y suspensin temporal de la conversin automtica de contratos temporales en fijos) vi.

El descontrolado proceso y la elevada tasa de urbanizacin originan secuelas muy importantes como demuestra la fase poscrisis, lo cierto es que los que sufrieron la cada de la sobrevaloracin de activos, siguen pagado un elevado coste social, familiar y personal, en cambio, las instituciones de crdito, principales culpables del estallido financiero, no solo fueron rescatadas, gracias a puntuales intervenciones estatales, sino que tambin sucesivamente, superado el peor momento, traspasaron por necesidad de liquidez y cumplir con las normas europeas (Directiva 2013/36/UE vii, CRD IV, y Reglamento UE n 575/2013 viii,CRR, de actuacin del Los Acuerdos de Basilea III, y Ley 10/2014, de 26 de junio, de ordenacin, supervisin y solvencia de entidades de crdito ix) sus enormes carteras inmobiliarias a fondos de inversiones y otras entidades (Cerberus x, Deutsche Bank xi, Morgan Stanley xii, Lonestar, Blackstone, Haya Real Estate xiii, Riereta Equities xiv, Poniente Capital Ventures Sl. de Jos Mara Aznar Botella xv, hijo del expresidente del Gobierno, y otras). Esas son las que estn liderando el presente pinchazo del ladrillo en la capital catalana y en las principales localidades espaolas, con el objetivo de convertir fincas en complejos residenciales de lujo, establecimientos tursticos y conjuntos de pisos gestionados por Socimis xvi, o sea, empresas con el 80% de sus ingresos procedentes de inmuebles en alquiler, que adems, aplicando economas de escala, aspiran a conseguir una posicin de privilegio (oligopolio) que genera precios ms altos.

Conforme a lo dicho, no sorprende que muchos extranjeros, en particular, britnicos, escandinavos, alemanes y franceses xvii, hayan invertido en viviendas con fines especulativos, as como no asombra que enteros edificios de Ciutat Vella como en El Raval, precisamente en Carrer de la Cera, Carrer de les Carretes, Carrer de Joaqun Costa, Rambla del Raval y todo eso, en El Gtic y en El Born hayan sido comprados por agencias inmobiliarias, que despus de reformarlos completamente, los han colocado en en el mercado a precios inalcanzables para los precedentes arrendatarios y la mayora de contribuyentes con medios y bajos ingresos. Incluso en el comercio, tiendas con secular o medio siglo de ininterrumpida actividad, estn obligadas a abandonar su sede histrica para buscar en reas perifricas locales donde continuar su negocio, puesto que los elevados alquileres y la inseguridad ciudadana destruyen el tejido social, dejando el campo libre a turismo barato, cadenas de comercio minorista, asociaciones de consumidores de cannabis, establecimientos de hostelera formalmente legales pero dedicados al blanqueo de capitales, estraperlo y trapicheo de drogas xviii. Los inversores internacionales ven en la competicin electoral para la conquista de la alcalda, una gran oportunidad de trasformar el centro de la capital en un colosal espacio urbano con vocacin turstica, una especie de megabazar visitado por millones de personas, que no desean construir una relacin con la ciudad, sino fruir de una prestacin, que es la que se produce entre comprador y vendedor o consumidor (usuario/cliente) y suministrador. Lo hipotetizable es que se legalice un uso intensivo de la zona, favoreciendo la proliferacin de actividades legales (sala de apuestas, casinos, clubes nocturnos, bares, restaurantes, discotecas) e ilcitas (prostitucin, contrabando y camelleo), que promueven y satisfacen necesidades ficticias inducidas para aumentar el gasto per cpita de los visitantes, asimismo, acarreando niveles ingestionables de trfico, empeoramiento del inquinamento acstico y atmosfrico e incremento exponencial de desechos.

La ltima frontera de la ciudad

A los promotores de esta visin economicista, que en su mayora valoran y apoyan la candidatura de Manuel Valls xix, no les interesa la supervivencia del barrio, por el contrario, exigen acabar con el mismo concepto, entendido como lugar homogneo y estratificado por efecto de construcciones y experiencias agregadas durante largo tiempo, en que se ha desarrollado una sntesis ms o menos equilibrada entre varios elementos, los cuales le confieren una identidad reconocible y una apropiacin en el sentido fsico y simblico por parte de los que residen en su permetro. El mtodo cientfico para analizar, planear o modificar un distrito, aplica mltiples disciplinas, como la arquitectura, la ingeniera civil, la geografa, la sociologa, la demografa, la antropologa y la historia, esto refleja la complejidad de la ciudad, cuya sobresaliente definicin se encuentra en una obra de Italo Calvino (Las ciudades invisibles), que a pesar de ser una novela, se puede considerar uno de los mejores ensayos de teora urbana: Las ciudades son un conjunto de muchas cosas: memorias, deseos, signos de un lenguaje; son lugares de trueque, como explican todos los libros de historia de la economa, pero estos trueques no lo son slo de mercancas, son tambin trueques de palabras, de deseos, de recuerdos xx. Obviamente, la conciencia de la identidad no es inalterada, sino un continuum (continuidad) entre dos momentos temporales diferentes, en cuanto el barrio y la ciudad son lugares en permanente proceso de acondicionamiento y re-significacin, influenciados por modificaciones administrativas, cambios antrpicos, rediseo de modelos urbanos y relaciones socioeconmicas, pues, como relata Tapia: Con el paso del tiempo, cada sector o cada barrio de la ciudad adquiere algo del carcter y de las cualidades de sus habitantes. Cada parte distinta de la ciudad se colorea inevitablemente con los sentimientos particulares de su poblacin. En consecuencia aquello que al principio slo era una simple expresin geogrfica se transforma en un barrio; es decir, en una localidad con su propia sensibilidad, sus tradiciones y su historia particular xxi.

Hoy en da, rendirse a la desarticulacin del barrio significa aceptar sin condiciones la ideologa de un liberalismo antropfago, que desprecia el contexto social en que se propone intervenir, haciendo prevalecer los intereses privados y particulares sobre los derechos difusos y colectivos, as que los mismos criterios municipales se ajustan a la lgica del beneficio, y como subraya Montaner, miembros y tcnicos de la estructura ejecutiva, adems de ser menos competentes, son cada vez ms sensibles a las argumentaciones que respaldan operaciones con tinte especulativo xxii. A este panorama, ya de por s desastroso, se suman la falta de visin general, tpica de la instruccin escolar y universitaria contempornea, y la difusa corrupcin en la administracin pblica, que juntas pueden quebrantar el refugio del sentido comunitario, el cual est condenado a debilitarse o sencillamente desaparecer por la intensidad de la vida moderna y la intensificacin del proceso de urbanizacin: el barrio como la ltima trinchera de resistencia de las relaciones de proximidad y los valores ligados al arraigo, la identidad, la memoria y la pertenencia xxiii.

En la actualidad, el principal enemigo de una ciudad hecha por ciudadanos es la gentrificacin, asunto de dimensin internacional, que el presente ayuntamiento ha tenido el mrito de abordar, aunque de manera descontinua y fragmentaria xxiv, y que constituye la principal causa del calentamiento del sector inmobiliario, el aumento de la delincuencia no solo porque donde hay millones de turistas se multiplica la presencia de carteristas y atracadores, sino tambin porque es la categora de visitantes que engendra una cierta clase de comercio, consumo e ilegalidad extendida (alcohol, droga, prostitucin, productos falsificados y pirateados y etctera) la exasperacin de la conflictividad vecinal, la degradacin del civismo y la acuciante necesidad de adecuar caractersticas, capacidad y frecuencia de las rutas del transporto pblico (cinemtica), y las de todos los otros servicios municipales relacionados con la afluencia de viajeros (recogida, tratamiento y eleccin de residuos, gestin del verde, movilidad urbana, informacin cultural y todo eso).

En el pasado se ha planeado como estimular flujos durante todo el ao, multiplicando manifestaciones, exposiciones, ferias, eventos y congresos, mientras que se ha ignorado una evaluacin sobre el gnero, la cualidad y las preferencias de los huspedes y subestimado las deseconomas, internas y externas, y los riesgos del turismo masivo xxv. Otro factor que ha influido tanto sobre el tema alojamiento como el de seguridad, es el fenmeno inmigracin, que segn los datos a 1 de enero de 2018 xxvi del Instituto Nacional de Estadstica (INE), ha determinado un aumento de la poblacin de 132.263 unidades respecto al 2017 (hay que precisar que los que se censan en la estadstica deben llevar cmo mnimo 12 meses de empadronamiento, por lo cual el dato se refiere al ao 2016), contribuyendo con 532.483 personas. Se trata de un incremento del 28%, que representa la cifra ms alta de la ltima dcada, acercndose a los 599.000 de 2008 xxvii , un ao antes del estallido de la crisis. En particular, enfocndose en el primer semestre 2018 (documento de 1 de julio), se releva que esta ola de inmigracin tienes escasos recursos, visto que proviene de realidades con bajsimo nivel de vida, alta tasa de desempleo, problemas econmicos, incluso de abastecimiento alimentar, y conflictos internos, en sustancia, han crecido los inmigrantes de nacionalidad venezolana (+18.479; +20,6%), colombiana (+16.794; +10,5%) y marroqu (+10.356; +1,5%), y aunque por motivos diferentes, se refuerza la presencia italiana (+9.789; +4.4%), que tiene una consolidada tradicin en el pas, representando la cuarta agrupacin (280.669) solo por detrs de las comunidades de Marruecos (682.022), Rumana (673.592) y Reino Unido (284.987) xxviii.

Indudablemente, se trata de muchas personas que necesitan ser acompaadas en su trayecto de integracin, particularmente si menores, puesto que sin oportuna asistencia, se corre el riesgo de que delincan e ingresen al crimen de manera estable. El asunto merece un anlisis serio dejando de lado eslganes, alianzas con polticos discutibles xxix (Leoluca Orlando, gobernador de Palermo) y pancartas, como las que han aparecido en la sede del ayuntamiento de Barcelona xxx durante meses, y, posteriormente, retiradas por oportunismo electoral xxxi, de hecho, tener los brazos abiertos (Open Arms) xxxii sin mantener los ojos abiertos, es una hipocresa de la correccin poltica que puede conllevar el confinamiento de esas personas en un tnel de pobreza urbana y un agraviamiento de los delitos. Est claro que faltan los recursos para acoger a todos los que quieren establecerse en Espaa y Europa, as como es evidente que la llegada de esos necesitados no acabar hasta que las potencias occidentales sigan explotando y generando guerras intestinas en el continente negro. Sin embargo, la actuacin de un alcalde debe favorecer una aceptacin selectiva para brindar las mejores condiciones posibles de vida a los inmigrantes, y a la vez, evitar que se produzcan marginacin, degradacin, criminalidad urbana, descomposicin social, desgobierno y abandono, en otras palabras, combinar emotividad con racionalidad, hospitalidad con respeto de las leyes y las normas cvicas, y solidaridad con puo de hierro, cuando sea necesario.

Los electores de Barcelona continan esperando un debate juicioso y profundo por parte de los candidatos, que de momento no se ha desarrollado, a ellos se les pide no solo enumerar los problemas los ciudadanos los conocen perfectamente sino tambin investigarlos y proponer soluciones, en este sentido, es muy importante conocer la idea de ciudad que tienen y las medidas que planean implementar para combatir la concentracin de pobreza en algunos suburbios, evitando asimismo su mala reputacin y la creacin de gigantescos guetos. Parece fundamental abrir camino desde el barrio, ya que como destaca Tapia es el bloque bsico a partir del cual mantener la cohesin social (supuestamente en crisis) xxxiii y citando Forrest el lugar de la comunidad local xxxiv; en sustancia, el nico a travs del cual se puede construir una alternativa de desarrollo urbano que privilegies el capital social respecto al capitalismo global, siempre y cuando esta unidad social no se transforme, por una parte, en un enclave en contraposicin con otros distritos o el complejo de la ciudad, avalando la imagen, en esta acepcin negativa, de unidad autocontenida xxxv de la Escuela de Chicago, y por otra parte, en la abstraccin de lugar abierto, con valores democrticos, disponible a acoger a cualquiera en su regazo. Esta ltima idea brinda una falsa representacin, porque no todo cabe en su dimensin, es necio esconder que hay elementos sociales (inmigraciones aceptables y otras corrosivas, turismo positivo y gentrificacin), arquitectnicos-estructurales (edificios y obras que mejoran y otras que perturban), culturales (diferencias religiosas y de costumbre) y econmicos que encajan en el cuadro general y otros que no. Parafraseando Karl Popper xxxvi, un barrio sin prejuicios no es una colectividad abierta sino, simplemente, una colectividad vaca, o sea, un espacio urbano que se presenta como un no-lugar xxxvii (circunstancial, transitorio, indefinido, annimo), igual a el que se ha realizado entre El Clot y El Parc i la Llacuna del Poblenou, con la monumental y todava inacabada obra de Glorias.

Se entiende que el contexto del vecindario contemporneo ya no es el de los aos setenta y ochenta, desconocerlo significara ignorar como las tecnologas de la informacin y comunicacin (TIC) xxxviii, con sus peculiaridades (inmaterialidad, interactividad, interconexin, instantaneidad, digitalizacin e innovacin), han modificado todos los sectores de la vida asociada (escuela, trabajo, pblica administracin, empresa y familia) pasando de las relaciones cara a cara a las relaciones inmateriales e indirectas (redes sociales, videoconferencias, chats), que inevitablemente han quitado importancia a la ubicacin fsica o geogrfica de los actores. Sin embargo, el barrio se presenta como una goma elstica para encontrar la justa medida entre lo global y lo local, permitiendo ser ciudadano del mundo y al mismo tiempo no perder el sentimiento de pertenencia a un sitio con confines bien circunscritos, que se concreta como punto de referencia y sentido.

Notas.

i https://st1.idealista.com/comunicacion/files/informe-de-precios/annio-2016.pdf pg. 2

ii https://st1.idealista.com/comunicacion/files/informe-de-precios/annio-2017.pdf pg. 2

iii https://st1.idealista.com/comunicacion/files/informe-de-precios/annio-2018.pdf pg. 2

iv Ibdem

vhttps://web.archive.org/web/20110819205354/http://www.noticiasdenavarra.com/2011/06/14/economia/valeriano-gomez-culpa-a-la-banca-del-paro-en-espana-y-toxo-y-mendez-le-respaldan

vi https://www.boe.es/boe/dias/2012/02/11/pdfs/BOE-A-2012-2076.pdf

vii https://www.boe.es/doue/2013/176/L00338-00436.pdf

viii https://eur-lex.europa.eu/legal-content/es/TXT/?uri=celex%3A32013R0575

ix https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2014-6726

x https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/07/19/companias/1531982908_464732.html

xi https://www.lasprovincias.es/economia/sabadell-traspasa-cartera-20180720002146-ntvo.html

xii https://www.vozpopuli.com/economia-y-finanzas/empresas/BBVA-CaixaBank-1200-millones-deuda-promociones-Cerberus-Deutsche-Bank_0_1040895905.html

xiii https://www.publico.es/economia/resaca-ladrillo-bancos-traspasan-fondos-inversion-stock-inmobiliario-les-queda-crisis.html

xiv https://www.idealista.com/news/inmobiliario/empresas/2016/11/17/744308-un-inversor-iraqui-crea-un-fondo-para-comprar-inmuebles-en-barcelona

xv https://www.elconfidencial.com/empresas/2018-06-18/aznar-jr-administradores-fincas-imperio-inmobiliairio-siroco-cerberus_1579610/

xvi http://www.expansion.com/2013/12/05/empresas/inmobiliario/1386273873.html

xvii https://www.elperiodico.com/es/economia/20190226/la-compra-de-viviendas-por-parte-de-extranjeros-en-espana-se-reactiva-7325896

xviii https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20190316/461043245593/cierre-comercios-historicos-gotic-barcelona.html

xix https://www.elmundo.es/cataluna/2019/01/11/5c38b77221efa04e018b46c1.html

xx I. Calvino, Las ciudades invisibles, cuidado de C. Palma, traduccin de A. Bernrdez, Ediciones Siruela, Madrid, 2002, pg. 15

xxi http://www.bifurcaciones.cl/2015/12/guerrero-perez/

xxii https://elpais.com/diario/2007/06/12/catalunya/1181610445_850215.html

xxiii http://www.bifurcaciones.cl/2013/03/el-concepto-de-barrio-y-el-problema-de-su-delimitacion/

xxiv https://elpais.com/ccaa/2019/03/02/catalunya/1551555847_252457.html

xxv https://www.bbc.com/mundo/noticias-40107507

xxvi https://www.ine.es/prensa/cp_j2018_p.pdf

xxvii https://www.elmundo.es/espana/2018/06/25/5b30be1dca4741905f8b465e.html

xxviii https://www.ine.es/prensa/cp_j2018_p.pdf op. cit.

xxix https://ajuntament.barcelona.cat/alcaldessa/en/noticia/alliance-with-italian-cities-to-continue-rescuing-people-in-the-mediterranean_770422

xxx https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20190121/454238912497/open-arms-pide-una-alianza-de-ciudades-para-demostrar-a-sanchez-que-se-equivoca-al-no-dejarles-zarpar.html

xxxi https://www.lavanguardia.com/politica/20190315/461036548466/asens-retiramos-el-lazo-amarillo-y-cartel-opens-arms-para-un-debate-sereno.html

xxxii https://www.openarms.es/it

xxxiii http://www.bifurcaciones.cl/2013/03/el-concepto-de-barrio-y-el-problema-de-su-delimitacion/ op. cit.

xxxiv R. Forrest, Who cares about neighbourhoods? International Social Science Journal, 2008, 59, 191.

xxxv R. Park, E. Burgess, The city. Suggestions for investigation of human behavior in the urban enviroment, University of Chicago Press, Chicago, 1984.

xxxvi G. Reale, D. Antiseri, Historia de la filosofia VII, De Freud a nuestros das, San Pablo, Bogot, 2a edicin, 2010, pg. 227

xxxvii M. Aug, Los no lugares espacios del anonimato, Una antropologa de la Sobremodernidad, Editorial Gedisa, Barcelona, 2000

xxxviii https://www.uv.es/~bellochc/pdf/pwtic1.pdf

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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