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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2019

Libertad para los comuneros

Elas Jaua Milano
Apporea


En medio de la tremenda batalla que estamos librando por la Independencia y el derecho a vivir en paz que tenemos como pueblo, se desarrollan acciones incomprensibles por parte de algunos funcionarios del Estado en contra de los sujetos que estn poniendo el pecho, resistiendo y luchando por la Patria, la Revolucin y por el gobierno del Presidente Nicols Maduro.

Es el caso de 10 comuneros, en el Estado Portuguesa, que estn privados de libertad por ocupar de manera pacfica una empresa propiedad del Estado, Arroz del Alba, Planta ubicada en el Municipio Steller, cuya operacin fue otorgada a una empresa privada.

Qu demanda la Comuna Agua de Dios, en ejercicio de sus competencias legales en el mbito comunal?: Que se respete la propiedad social, que se expliquen las condiciones legales bajo las cuales se entregaron activos nacionales a un privado, que se garantice la estabilidad y condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras, que se reciba la produccin de arroz de la zona, que un porcentaje de la distribucin sea vendido en la comunidad. Nada de lo cual cumple en este momento el operador capitalista.

Por el contrario, segn denuncian trabajadores y comuneros, solo se est ensacando arroz importado por el Estado cuyo destino de venta se desconoce, se despiden trabajadores y se precarizan sus condiciones laborales, no se abastece a la comunidad y no se rinde cuenta de la condicin legal en la que actan.

Los comuneros y comuneras han acudido a todas las instancias y la nica respuesta del Estado ha sido el desalojo forzoso por parte de los organismos de seguridad y la privativa de libertad, por ya ms de 60 das, a 10 de sus compaeros, acusados de montar un Estado paralelo. Dios mo! Es que acaso los funcionarios del sistema de justicia desconocen la Ley del Plan de la Patria y las leyes del Poder Popular que emanan del artculo 184 de nuestra Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela.

Se me dir que este no es el momento para ventilar pblicamente este caso, pero es que lamentablemente no solo es este caso. En varios Estados del pas, decenas de campesinos, campesinas, trabajadores, trabajadoras, comuneros y comuneras estn judicializados por defender la propiedad social y ejercer el poder popular. Que a veces no lo hacen del mejor modo, puede ser cierto, pero en el fondo son conflictos polticos que tienen que ser resueltos con mtodos polticos.

Yo s creo que, hoy ms que nunca, hay que denunciar la creciente criminalizacin del Poder Popular, primero porque para reclamar justicia siempre es el tiempo, segundo porque los sujetos sociales que estn siendo encarcelados, perseguidos, atropellados son los que han dado, estn dando la cara y son los que ponen y podrn el pecho para defender la Patria y a la Revolucin Bolivariana. No fueron los terratenientes, ni los capitalistas los que salieron en Abril de 2002 a enfrentar al golpe fascista, no sern ellos los que salgan ahora.

Es bien conocido que el fascismo en Chile no comenz a actuar a partir del 11 de septiembre de 1973, fecha del golpe contra el Compaero Presidente Allende, ya desde meses antes, a travs de la justicia y de los sectores ms reaccionarios de las Fuerzas Armadas, se encarcelaron estudiantes, obreros, campesinos, se produjeron desalojos de las fbricas y tierras recuperadas. Todo con el objetivo de debilitar la organizacin popular y desmoralizar al pueblo que defenda el proyecto de la Unidad Popular. Aprendamos lecciones de la historia.

Con este artculo no busco polemizar con nadie, nunca he hecho poltica desde la diatriba personal. Lo escribo desde la obligacin moral que tengo con la memoria del Comandante Chvez, con los principios de nuestra Revolucin Bolivariana y con el pueblo trabajador, campesino, comunero, humilde que ha sido el protagonista de la construccin de este proceso.

El pueblo que ha marchado, que ha votado, que resiste todas las penurias de la actualidad para que la Revolucin tenga la Presidencia, la Asamblea Nacional Constituyente, la casi totalidad de gobernaciones, alcaldas, Consejos Legislativos y Concejos Municipales no merece que le demos la espalda frente al atropello de los poderes facticos que desde ya consuman la restauracin de los viejos mtodos de represin, coaccin y control clientelar que habamos erradicado.

El poder que nuestro pueblo ha acumulado no puede ser usado en su contra, para defender lo viejo. Ese poder es para la defensa de la Independencia, para la construccin de lo nuevo, para la profundizacin de la democracia participativa y protagnica, para la igualdad social, para la justicia, para la dignidad del pueblo.

Compatriotas, camaradas estamos obligados a ser consecuentes con los que nos dijo Chvez muchas veces: "No podemos darle la espalda al campesino, al obrero, al trabajador, al pueblo pobre del campo y de la ciudad, a los jvenes, a las mujeres". Oigamos a Chvez en https://youtu.be/9yTpyfMoQHg

Plantear estos temas y tomar los correctivos, fortalece la unidad de la revolucin. Porque un pueblo con participacin, con poder real tiene ms fuerza moral para enfrentar esta agresin imperial que amenaza la vida de la Repblica.

La unidad revolucionaria no puede ser solo una consigna repetida mil veces, la unidad se garantiza desde abajo, desde lo concreto, desde el ejercicio de la participacin y del poder real por parte del pueblo organizado.

Finalmente, solicit ante los rganos competentes la libertad de los comuneros procesados y detenidos en la sede de la Polica Estadal de Portuguesa, en Acarigua y ms all, de todos los campesinos, campesinas, trabajadores, trabajadoras, comuneros, comuneras y cualquier activista del Poder Popular que este en las mismas condiciones.

El pueblo sabio y libre que protagoniz la rebelin del 13 de abril de 2002 y que hoy sigue en rebelin contra la agresin imperialista, no merece ser encarcelado. Merece que se le reconozca el ejercicio democrtico y protagnico de su poder. Para eso los form Chvez.

En estos das de la Semana Santa, ratificamos la opcin de Cristo por los humildes, por los excluidos, por los atropellados de todas las horas. Que Dios nos acompae.

El autor es ocup varios ministerios en el gobierno de Hugo Chvez y en el gobierno de Nicols Maduro. Ex-Ministro de Educacin.

https://www.aporrea.org/actualidad/a277890.html



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