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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-04-2019

La imputacin de Julian Assange por parte del Gobierno de EE. UU. representa una grave amenaza para la libertad de prensa

Glenn Greenwald y Micah Lee
The Intercept

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


La imputacin de Julian Assange por parte del Departamento de Justicia de Trump, an sin cerrar, representa una grave amenaza para la libertad de prensa no solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. El auto acusatorio y la solicitud de extradicin adjunta del Gobierno de EE. UU. utilizados por la polica britnica para arrestar a Assange, una vez que Ecuador retir oficialmente su proteccin de asilo, busca criminalizar numerosas actividades en el ncleo del periodismo de investigacin.

Mucho de lo informado hoy sobre esta acusacin est plagado de falsedades. Dos hechos en particular han sido completamente distorsionados por el Departamento de Justicia y luego propagados por numerosas organizaciones de los medios.

El primer hecho crucial de la acusacin es su alegato clave: no resulta nada nuevo que Assange no solo recibi documentos clasificados de Chelsea Manning sino que trat de ayudarla a descifrar una contrasea para cubrir sus huellas. Era algo bien conocido desde haca mucho tiempo por el Departamento de Justicia de Obama y form explcitamente parte del juicio de Manning. No obstante ese Departamento -que no es precisamente famoso por ser el mejor guardin de las libertades de prensa- lleg a la conclusin de que no poda ni deba procesar a Assange porque acusarlo constituira una seria amenaza para la libertad de prensa. En resumen, la acusacin de hoy no contiene evidencias ni hechos nuevos sobre las acciones de Assange, hace aos que todos esos detalles son bien conocidos.

El otro hecho clave del que se informa de manera errnea es que la imputacin acusa a Assange de intentar ayudar a Manning a conseguir acceder a las bases de datos de documentos a los que ella no tena acceso vlido: es decir, de piratear en lugar de hacer periodismo. Pero la acusacin no alega tal cosa. Ms bien acusa simplemente a Assange de intentar ayudar a Manning a iniciar sesin en los ordenadores del Departamento de Defensa utilizando un nombre de usuario diferente para poder mantener el anonimato al descargar documentos de inters pblico y luego enviarlos a WikiLeaks para que los publicara.

En otras palabras, la acusacin busca criminalizar lo que los periodistas no solo tienen permitido sino que tambin tienen la obligacin tica de hacer: tomar medidas para ayudar a sus fuentes a mantener el anonimato. Como seal hace mucho tiempo el abogado de Assange, Barry Pollack: Las alegaciones de hecho... se reducen a alentar a una fuente para que le brinde informacin, esforzndose en proteger la identidad de esa fuente. Los periodistas de todo el mundo deberan estar profundamente preocupados por estas acusaciones penales sin precedentes.

Esa es la razn de que la acusacin represente una amenaza tan grave para la libertad de prensa. Caracteriza como delitos graves muchas acciones que los periodistas no solo tienen permitido llevar a cabo sino que tambin deben realizar para elaborar informes sensibles en la era digital.

Pero como el Departamento de Justicia emiti un comunicado de prensa con un titular que afirmaba que Assange estaba acusado de piratear hechos delictivos, los medios de comunicacin repitieron tal afirmacin a lo loco, aunque la imputacin no contenga tal acusacin. Simplemente acusa a Assange de intentar ayudar a Manning a evitar que la detectaran. Eso no es piratear. Se trata de una obligacin fundamental del periodismo.

La historia de este caso es vital para comprender lo que realmente sucedi hoy. El Gobierno de EE. UU. ha estado dispuesto a acusar a Julian Assange y WikiLeaks desde al menos 2010, cuando el grupo public cientos de miles de registros de guerra y cables diplomticos que revelaron numerosos crmenes de guerra y otros actos de corrupcin por parte de EE. UU., Reino Unido y otros gobiernos de todo el mundo. Para lograr ese objetivo, el Departamento de Justicia de Obama seleccion un gran jurado en 2011 y llev a cabo una amplia investigacin sobre WikiLeaks, Assange y Manning.

Pero en 2013, ese Departamento de Justicia lleg a la conclusin de que no poda procesar a Assange en relacin con la publicacin de esos documentos porque no haba forma de distinguir lo que haca WikiLeaks de lo que The New York Times, The Guardian y numerosos medios de comunicacin de todo el mundo hacen de forma rutinaria: es decir, trabajar con diversas fuentes para publicar documentos clasificados.

El Departamento de Justicia de Obama intent durante aos encontrar pruebas para justificar la afirmacin de que Assange hizo algo ms que actuar como periodista -por ejemplo, que trabaj ilegalmente con Manning para robar los documentos- pero no encontr nada para justificar esa acusacin y, por lo tanto, nunca haba acusado a Assange (como se seal, el Departamento de Defensa de Obama estaba al tanto, desde al menos 2011, del ncleo de la acusacin de la imputacin de hoy -que Assange trat de ayudar a Manning a eludir un muro de contraseas para que pudiera utilizar un nombre de usuario diferente- porque eso formaba parte de los cargos contra Manning ).

As pues, Obama puso fin a sus ocho aos en el cargo sin acusar a Assange o WikiLeaks. Todo lo relacionado con la posible imputacin de Assange cambi solo al inicio de la administracin de Trump. A principios de 2017, los funcionarios ms reaccionarios de Trump estaban decididos a hacer lo que el Departamento de Justicia de Obama se neg a hacer: acusar a Assange en relacin con la publicacin de los documentos de Manning.

Como informaba el New York Times a finales del ao pasado: Poco despus de asumir el cargo de director de la CIA [el actual secretario de Estado], Mike Pompeo habl en privado con los legisladores sobre un nuevo objetivo para los espas estadounidenses: Julian Assange, el fundador de WikiLeaks. The Times agregaba que el Sr. "Pompeo y el exfiscal general Jeff Sessions desataron una campaa agresiva contra Assange, invirtiendo la visin de la era de Obama de WikiLeaks como entidad periodstica.

En abril de 2017, Pompeo, cuando an era jefe de la CIA, pronunci un discurso desconcertante en el que afirm: Tenemos que reconocer que no podemos permitir que Assange y sus colegas tengan licencia para usar los valores de la libertad de expresin contra nosotros. Y puntualiz su discurso con esta amenaza: Darles espacio para aplastarnos con secretos que han robado ​​ es una perversin de lo que representa nuestra gran Constitucin. Y eso va a terminarse ya.

Desde el principio, el Departamento de Justicia de Trump no ha ocultado su deseo de criminalizar el periodismo en general. Al comienzo de la administracin de Trump, Sessions discuti explcitamente la posibilidad de procesar a periodistas por publicar informacin clasificada. Trump y sus principales asesores se mostraron claramente ansiosos de desarrollar e intensificar la evolucin de la administracin de Obama para permitir que en Estados Unidos pueda criminalizarse el periodismo .

El arresto de hoy de Assange es claramente la culminacin de un esfuerzo de dos aos por parte del Gobierno estadounidense coaccionando a Ecuador -bajo su nuevo y sumiso presidente, Lenn Moreno- para que retirase la proteccin de asilo que concedi a Assange en 2012. Anular el asilo de Assange permitira que el Reino Unido arrestara a Assange por el cargo menor que tiene pendiente en Londres por haberse fugado tras pagar una fianza por la libertad condicional y, mucho ms significativamente, para amparar una solicitud de extradicin del Gobierno estadounidense de enviarlo a un pas con el que no tiene conexin (EE. UU.) y ser juzgado en relacin con los documentos filtrados.

De hecho, el motivo de la administracin Trump est claro. Dado que Ecuador retir su proteccin de asilo y permiti de manera servil que el Reino Unido entrara en su propia embajada para arrestar a Assange, este solo se enfrentaba en el Reino Unido a un cargo menor por prfugo de la justicia (Suecia cerr su investigacin de agresin sexual no porque concluyera que Assange era inocente sino porque pasaron aos intentando extraditarlo sin xito). Al acusar a Assange y exigir su extradicin, se asegura de que Assange -una vez que cumpla su condena en una crcel de Londres por el tema de violacin de fianza- permanezca en una prisin britnica durante todo el ao o ms que se demore la solicitud de extradicin estadounidense. CiertamenteAssange recurrir y tratar de abrirse camino a travs de los tribunales britnicos.

La imputacin se lanz no para acusar a Assange de actividades periodsticas sino de piratera criminal. Pero es un pretexto apenas disfrazado para procesar a Assange por publicar documentos secretos del Gobierno de Estados Unidos mientras pretende estar haciendo otra cosa.

Cualquiera que sea la verdad sobre la acusacin, partes sustanciales del documento describen explcitamente como criminales exactamente las acciones que los periodistas realizan habitualmente con sus fuentes y, por lo tanto, constituyen un intento peligroso de criminalizar el periodismo de investigacin.

La acusacin, por ejemplo, pone un gran nfasis en el presunto apoyo de Assange para que Manning -despus de que ella le entregara cientos de miles de documentos clasificados- intentara obtener ms documentos para que WikiLeaks los publicara. La acusacin formal afirma que las discusiones tambin reflejan que Assange alienta activamente a Manning para que proporcione ms informacin. Durante un intercambio, Manning le dijo a Assange que despus de esta carga, eso es todo lo que realmente me queda. A lo que Assange respondi, segn mi experiencia, los ojos curiosos no se secan nunca.

Pero alentar las fuentes para obtener ms informacin es algo que los periodistas hacen habitualmente. De hecho, sera una violacin de los deberes periodsticos de uno no pedir a las fuentes vitales con acceso a informacin clasificada que puedan proporcionar an ms informacin para permitir un conocimiento ms completo. Si una fuente llega a un periodista con informacin, es completamente normal y previsible que el periodista responda: Puedes darme tambin X, Y y Z para completar la historia o para mejorarla? Como Edward Snowden dijo esta maana : Bob Woodward declar pblicamente que me habra aconsejado permanecer en mi puesto y actuar como topo.

El periodismo de investigacin en muchos, cuando no en la mayora, de los casos implica constantes idas y venidas entre el periodista y la fuente, a la que el periodista intenta inducir a que proporcione ms informacin clasificada, aunque hacerlo sea ilegal. Incluir ese estmulo como parte de una acusacin penal, como hizo el Departamento de Justicia de Trump hoy, es criminalizar el quid del periodismo de investigacin en s mismo, incluso si la acusacin incluye otras actividades que usted pueda pensar que quedan fuera del mbito del periodismo.

Como explic el profesor de periodismo de Northwestern, Dan Kennedy, en The Guardian en 2010, cuando denunci como amenaza a la libertad de prensa los intentos del Departamento de Justicia de Obama de acusar a Assange basndose en la teora de que l hizo algo ms que recibir y publicar documentos de forma pasiva, es decir, que colabor activamente con Manning:

El problema es que no hay que hacer una distincin significativa. Cmo es que The Guardian, igualmente, no se confabul con WikiLeaks para obtener los cables ? Cmo es que The New York Times no colabor con The Guardian cuando este medio le dio una copia al Times tras la decisin de Assange de eliminar al Times del ltimo volcado de documentos?

Por lo dems, no veo cmo puede decirse que ninguna entidad informativa no se ha confabulado con una fuente cuando recibe documentos filtrados. Acaso el Times no se ali con Daniel Ellsberg cuando recibi los Papeles del Pentgono ? S, hay diferencias. Ellsberg haba terminado de hacer copias mucho antes de comenzar a trabajar con el Times, mientras que Assange pudo haber incitado a Manning. Pero, es eso realmente importante?

La mayora de los informes de hoy sobre la imputacin de Assange han sugerido falsamente que el Departamento de Justicia de Trump descubri algn tipo de evidencia nueva que probaba que Assange intent ayudar a Manning a hackear una contrasea para usar un nombre de usuario diferente a la hora de descargar los documentos. Aparte del hecho de que esos intentos fracasaron, nada de esto es nuevo: Como demuestran los ltimos cinco prrafos de esta historia de Politico 2011 : que el hecho de que Assange hablara con Manning sobre las formas de utilizar un nombre de usuario diferente que evitara su deteccin form parte del juicio de Manning, y que era algo conocido por el Departamento de Justicia de Obama desde haca tiempo cuando decidieron no procesarle por tal motivo.

Hay solo dos elementos nuevos que explican la acusacin de hoy a Assange: 1) Desde el principio, la administracin Trump incluy a extremistas autoritarios como Sessions y Pompeo, a los que no les preocupa ni lo ms mnimo la libertad de prensa y estaban decididos a criminalizar el periodismo contra EE. UU., y 2) Con Ecuador a punto de retirar su proteccin de asilo, el Gobierno estadounidense necesitaba una excusa para evitar que Assange quedara libre.

Un anlisis tnico de los demandas de la acusacin demuestra de manera similar que el cargo contra Assange es una seria amenaza para las libertades de prensa que se recogen en la Primera Enmienda, principalmente porque busca criminalizar lo que en realidad es el deber central de un periodista: ayudar a la fuente a evitar ser detectada. La acusacin trata de forma engaosa de convertir los esfuerzos de Assange para ayudar a Manning a mantener su anonimato en una especie de ataque siniestro de piratera informtica.

El ordenador del Departamento de Defensa que Manning utiliz para descargar los documentos que luego entreg a WikiLeaks estaba probablemente ejecutando el sistema operativo Windows. Tena varias cuentas de usuario, incluida una cuenta a la que Manning tena acceso legtimo. Cada cuenta est protegida por una contrasea, y los ordenadores con Windows almacenan un archivo que contiene una lista de nombres de usuario y hashes de contrasea, o versiones codificadas de las contraseas. Solo las cuentas designadas como administrador, una cuenta cuya denominacin Manning no tena, tienen permiso para acceder a este archivo.

La acusacin sugiere que Manning, para acceder al archivo de contrasea, apag su ordenador y luego lo volvi a encender, esta vez arrancando en un CD con el sistema operativo Linux. Desde dentro de Linux, supuestamente, accedi a este archivo lleno de hashes de contrasea. La acusacin alega que Assange acord intentar descifrar uno de estos hashes de contrasea, lo que, de tener xito, lograra recuperar la contrasea original. Con la contrasea original, Manning podra iniciar sesin directamente en la cuenta de ese otro usuario, lo cual -como lo indica la acusacin- habra dificultado que los investigadores identificaran a Manning como la fuente de divulgacin de la informacin clasificada.

Parece que Assange no pudo descifrar la contrasea. La acusacin alega que Assange indic que haba estado tratando de descifrar la contrasea al afirmar que hasta ahora no haba tenido suerte.

Por lo tanto, incluso si uno acepta todas las afirmaciones de la acusacin como verdaderas, Assange no estaba tratando de hackear nuevos archivos de documentos a los que Manning no tena acceso, sino que trataba de ayudar a Manning a evitar que la detectaran como fuente. Por esta razn, el precedente que sentara este caso sera un golpe devastador para los periodistas de investigacin y la libertad de prensa en todas partes.

Los periodistas tienen la obligacin tica de adoptar medidas para proteger de represalias a sus fuentes, lo que a veces incluye otorgarles el anonimato y emplear medidas tcnicas para ayudar a garantizar que no se descubra su identidad. Cuando los periodistas se toman en serio la proteccin de la fuente, eliminan los metadatos y redactan la informacin de los documentos antes de publicarlos en caso de que haya riesgo de que esa informacin pueda utilizarse para identificar a su fuente; alojan sistemas basados ​​ en la nube como SecureDrop, ahora empleados por docenas de grandes salas de redacci n en todo el mundo , que hacen que sea ms fcil y ms seguro para los denunciantes que puedan estar bajo vigilancia enviar mensajes y documentos clasificados a periodistas sin que sus empleadores lo sepan; y usan herramientas de comunicacin seguras como Signal y las configuran para eliminar los mensajes de forma automtica.

Pero la acusacin de Assange de hoy busca criminalizar exactamente este tipo de esfuerzos de proteccin de la fuente, ya que afirma que fue parte de la conspiracin que Assange y Manning usaron una carpeta especial en un buzn en la nube de WikiLeaks para transmitir registros clasificados que contienen informacin relativa con la defensa nacional de Estados Unidos.

La acusacin, en muchos otros pasajes, mezcla claramente las mejores prcticas estndar de una sala de redaccin con una conspiracin criminal. Afirma, por ejemplo, que form parte de la conspiracin el hecho de que Assange y Manning usaran el servicio de chat online Jabber para colaborar en la adquisicin y difusin de los registros clasificados, y para formular el acuerdo para descifrar la contrasea [...]. No hay duda de que usar Jabber, o cualquier otro sistema de mensajera cifrada, para comunicarse con las fuentes y adquirir documentos con la intencin de publicarlos, es una parte completamente legal y estndar del periodismo de investigacin moderno. Las salas de prensa de todo el mundo utilizan ahora tecnologas similares para comunicarse de forma segura con sus fuentes y ayudar a sus fuentes a evitar que el gobierno las detecte.

La acusacin tambin alega que form parte de la conspiracin que Assange y Manning tomaran medidas para ocultar a Manning como fuente de divulgacin de los registros clasificados a WikiLeaks, eliminando incluso los nombres de usuario de la informacin divulgada y borrando los registros de chat entre Assange y Manning.

Eliminar los metadatos que pudieran ayudar a identificar una fuente annima, como los nombres de usuario, es un paso fundamental para proteger a las fuentes. De hecho, en 2017, The Intercept public un documento muy secreto de la Agencia de Seguridad Nacional que afirmaba que la inteligencia militar rusa desempe un papel al hackear la infraestructura de las elecciones estadounidenses de 2016. La persona acusada y condenada por haber proporcionado el documento, la informante Reality Winner , ya haba sido arrestada cuando se public la historia.

The Intercept fue ampliamente criticado cuando los expertos en seguridad informtica descubrieron que el documento inclua puntos de impresin amarillos casi invisibles que rastreaban exactamente cundo y dnde se imprima, que las impresoras ms modernas agregan a cada documento que se imprime. Si bien no hay pruebas de que estos puntos impresos contribuyeran a que Winner se convirtiera en sospechosa (la declaracin jurada del FBI dice que ella era una de las seis personas que haban impreso este documento, y la nica que tena contacto por correo electrnico con The Intercept), podran haber ayudado a la investigacin, y The Intercept, como reconoci su editor-jefe, debera haber tenido ms cuidado y eliminar estos metadatos antes de publicar el documento.

Esto se debe a que no solo es comn, sino tambin ticamente necesario, que un periodista haga todo lo posible para proteger de la deteccin a una fuente. Prcticamente la totalidad de las acusaciones contra Assange en la acusacin de hoy consisten en que l hizo exactamente eso.

Por esa razn, la acusacin, en esencia, busca claramente criminalizar lo que el periodismo de investigacin conlleva necesariamente para que sea eficaz. Es por eso que las organizaciones de las libertades civiles, los grupos por la libertad de prensa y las figuras polticas de todo el mundo, incluidos Jeremy Corbyn , los miembros del Congreso de Estados Unidos Ro Khanna y Tulsi Gabbard , el exsenador Mike Gravel , los partidos polticos de izquierda brasileos e hindues y la Unin Americana por las Libertades Civiles han denunciado con vehemencia el arresto de Assange de hoy.

Assange es una figura profundamente polarizadora. Es casi seguro que el motivo por el que el Departamento de Justicia de Trump cree que puede salirse con la suya es en base a una teora que claramente pondra en peligro las principales funciones periodsticas: porque espera que la intensa animosidad personal hacia Assange cegar a la gente ante los peligros que plantea esta acusacin.

Pero mucho ms importante que los sentimientos personales de uno sobre Assange es el gran paso que esta acusacin representa para el objetivo explcitamente establecido de la administracin de Trump de criminalizar el periodismo que implique facilitar informacin sobre documentacin clasificada. La oposicin a ese objetivo amenazador no necesita de admiracin o afecto por Assange. Simplemente requiere creer en la importancia fundamental de una prensa libre en una democracia.

Glenn Greenwald, abogado constitucionalista y excolumnista de The Guardian hasta octubre de 2013, ha obtenido numerosos premios por sus comentarios y periodismo de investigacin, incluyendo el Premio George Polk 2013 por la informacin relativa a la seguridad nacional. A principios de 2014, cofund, junto a Betsy Reed y Jeremy Scahill, un nuevo medio informativo global:  The Intercept .

Micah Lee es ingeniero de seguridad informtica y desarrollador de software de cdigo abierto. Escribe sobre temas tcnicos como seguridad operacional y digital, herramientas de cifrado, denuncia de irregularidades y piratera utilizando un lenguaje que todos puedan entender. Usuario de Qubes y Linux, desarrolla herramientas de seguridad como OnionShare. Antes de unirse a The Intercept, trabaj en la Electronic Frontier Foundation, donde explic a periodistas y abogados cmo funcionan las tecnologas. Tambin es fundador y miembro de la Fundacin para la Libertad de Prensa.

Fuente:http://theintercept.com/2019/04/11/the-u-s-governments-indictment-of-julian-assange-poses-grave-threats-to-press-freedoms/  

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a los autores, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.  

 



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