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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2019

Estereotipos & Patriarcado
Las mujeres malas siempre son otras

Ilka Oliva Corado
https://cronicasdeunainquilina.com/

Sobre la perversidad de los mandatos patriarcales sobre el gnero femenino.


Hemos crecido en sociedades en donde los patrones patriarcales estn enraizados de tal manera que nos amarran los pies y sin nuestro esfuerzo por soltarnos ser imposible avanzar. Esos patrones nos dictan normas, una pauta a seguir que somos incapaces de cuestionar, este modelo viene con: estereotipos, racismo, homofobia, clasismo y misoginia de los cuales nos nutrimos muy bien todos los das desde el momento en que nacemos: en casa, en la escuela, en la comunidad, en el trabajo y; en la edad adulta inculcamos a nuestros hijos tambin y a todo ser humano que est a nuestro alrededor. Estamos en el centro de una madeja de patrones patriarcales que no nos permiten ser, ni respetarnos ni respetar a los dems especialmente a las mujeres.

Un sistema creado para abusar al gnero femenino en todas sus formas; es limitante, ms bien mutilador, es un sistema que nos dice que la mujer todava no llega al concepto de ser humano, porque si fuera un ser humano sera respetado en sus derechos y eso an no sucede, es vista como un ser inferior incapaz de formular un anlisis crtico, por ejemplo. Ese sistema mutilador que aun no nos ve como personas, nos ve como objetos y es as como objetos que nos tratan desde el momento de nuestro nacimiento.

Un objeto para placer del hombre, un objeto al que se le puede maltratar, pegar, asesinar, desaparecer y tirar a la basura como a cualquier chirajo; porque no existe ni sistema de justicia ni sociedad capaz de reaccionar ante el abuso de un ser visto como inferior al que no se le ha dado la categora de persona.

Cuando una mujer es abusada no importa su condicin social, ni color de piel, ni religin, es tan vctima como la obrera ms pobre de un arrabal, y puede ser desaparecida de la misma forma as tenga millones de dlares en su cuenta bancaria. No cuentan el dinero ni la condicin social ante el macho abusador. Un cuerpo de una mujer destrozado en un basurero siempre ser para la sociedad y el sistema machista el de una puta que en algo andaba metida y que por eso la mataron as. Ni en cuenta el trmino violencia de gnero ni feminicidio.

Se le sentencia a la primera: era una puta que en algo andaba metida y por eso termin as. Aqu es donde entran las otras mujeres malas, es mala quien aparece asesinada en un feminicidio, no importa si quien la asesin es su pareja, su esposo, su novio, un compaero de trabajo, un familiar, un desconocido, es lo mismo: la mataron por puta.

Puta, puta si pensaba por s misma, puta por vestirse como quera, puta por buscar su independencia, por denunciar a su acosador-abusador, por no denunciarlo por miedo. Y sentenciamos dueos y seores del irrespeto: es que si no denunci es porque le gustaba, es porque tena la culpa, es que cualquier pretexto para excusar al abusador y re victimizar a la vctima.

Sealamos desde esos patrones patriarcales, machistas y misginos con los que fuimos criados y no buscamos arrancar de nuestro cerebro, llenos de estereotipos y mojigatos lanzamos cualquier tipo de improperio contra una vctima de este sistema que fue hecho para la mutilacin de la mujer, en todas sus formas.

Siempre y cuando la vctima sea una desconocida, las desconocidas siempre sern las mujeres malas, por quienes no tenemos afectos, ni lazo de sangre o conexin emocional. Ellas siempre sern las putas que en algo andaban metidas y que por eso terminaron as. Pero las cosas cambian cuando la golpeada, la asesinada o la desparecida es un miembro de nuestra familia, una amiga cercana o una conocida, cuando hay afecto o conexin emocional entonces se siente el dolor, la rabia y la impotencia que por insensibles somos incapaces de sentir cuando la vctima es otra.

Todos tenemos que lograr que este sistema patriarcal cambie, que cambien los contextos, arrancar la raz machista y misgina. Eliminar esos estereotipos que hacen que nos sealemos unos a otros, menosprecindonos por gnero, color, credo. La violencia de gnero es responsabilidad de todos, en todos los peldaos de la sociedad. Padres de familia, maestros, entrenadores, vecinos, ciudadanos en general. Tenemos que arrancarlos de nosotros mismos y tener la responsabilidad de levantar la voz, de involucrarnos, de sealar y explicar en cada ocasin que escuchemos a alguien decir cualquier tipo de pronunciamiento machista y misgino en contra de las nias, adolescentes y mujeres.

No esperemos que lleguen a acciones, no esperamos que lleguen a extremos, todo comienza con una frase que se pronuncia y se sentencia como ley o como norma. Putas, putas somos todas las mujeres, porque todas buscamos libertad, independencia, desarrollarnos, crecer, tenemos sueos, y sa es una mujer puta para el patriarcado por ende todas lo somos. En el sexo, la nica diferencia es que unas somos ms activas que otras, no hay mujeres santas, salvo para la doble moral de la religin manipuladora y violenta.

No seamos los que sealemos a la mujer mala (que no existe) que por puta le pas lo que le pas, seamos quienes arranquemos esos estereotipos de raz. Seamos quienes expliquen como puedan, con sus propias herramientas, sin intimidarse, en cualquier espacio, en cualquier ocasin, porque es sumamente necesario, los que estn luchando da a da por erradicar el patriarcado, el machismo y la misoginia de nuestra sociedad.

Es urgente, no queremos ms mujeres maltratadas, golpeadas, asesinadas y desaparecidas por machos que se creen dueos de nosotras y que nos ven como objetos de su pertenencia.

Fuente: https://cronicasdeunainquilina.com/2019/04/08/las-mujeres-malas-siempre-son-otras/



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