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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2019

Impunidad, informacin y democracia

Emilio Cafassi
Rebelin


La irrupcin de Scotland Yard en la embajada ecuatoriana londinense y el posterior arresto de Julian Assange sintomatiza mucho ms que el inocultable tormento sobre la vctima. Refleja un dramtico cambio en la correlacin de fuerzas a grandes escalas internacionales entre los tentculos de los monstruos criminales impunes y las debilitadas defensas bsicas de las ciudadanas, no sin dosis de felonas e intrigas palaciegas que, en este caso, venan insinuando el grotesco desenlace. A nadie puede sorprender el ascenso diversificado y sostenido del neofascismo en el mundo -no exclusivamente- occidental. Para no apelar a pasado alguno, el dato escalofriante del ltimo fin de semana, fue que el partido Verdaderos Finlandeses obtuvo un virtual empate en el primer puesto con la socialdemocracia en las elecciones. Ya casi no hay Europa sin ultraderechas acechantes.

Sin un srdido acuerdo entre la Primera Ministra Theresa May y los presidentes Lenin Moreno y Donald Trump en el contexto de desarme poltico e ideolgico de progresismos e izquierdas y agobiante peso electoral de las derechas, hubiera sido impensable una violacin semejante del derecho internacional y de los fundamentos humanistas del instituto del asilo.

El asilo diplomtico no es otra cosa que el asilo poltico (o tambin el humanitario) que por razones circunstanciales se concreta en la extensin o apndice de un Estado-nacin como precisamente es una embajada, pero que supone los mismos derechos para el asilado como por ejemplo a no ser extraditado para ser juzgado por razones polticas, tal el caso concreto de Assange. Un asilado requiere proteccin y respeto irrestricto por todos sus derechos. Pero el azar tambin tiene un reservado papel en la historia, como afirmaba el viejo Engels. Precisamente las circunstancias coyunturales del australiano no fueron tan favorables como las de Edward Snowden, cuyo refugio es en un extenso pas como Rusia pero mayor fortuna que Chelsea Manning, condenada a 35 aos de prisin hasta el indulto que tardamente le concedi Obama en 2017.

Me resulta indispensable subrayar que los 3 mencionados tienen un lugar de honor en la historia de lucha contra la impunidad. Carezco de conocimientos y proximidad como para sostener o refutar las conclusiones del periodista italiano Benedetto Vecchi del peridico Il manifesto traducido por el portal Sin Permiso respecto al eventual egocentrismo, autoritarismo y falta de transparencia con las que Assange habra llegado a expulsar a integrantes de WikiLeaks que cuestionaran algunas de sus decisiones, debilitndola, adems de errores tcticos en las alianzas o apoyos diversos. Personalmente he sido crtico de la eleccin de los 5 medios editores a los que entreg primicias, particularmente luego de las revelaciones de Snowden en The Guardian y The Washington Post cuando ya estaba en la embajada. Pero me basta su rol de fundador de esta organizacin de activismo digital y transparencia, para reafirmar mi gratitud, reconocimiento y la consecuente obligacin de lucha contra todo cercenamiento de sus derechos como estn haciendo ahora los rufianes al mando de los tres pases mencionados con complicidad de indiferentes.

An respetndose los derechos, no creo que el asilo en una embajada sea equivalente a un asilo poltico en un territorio nacional, al que hay que aadir que la embajada de Ecuador en el coqueto barrio de Knightsbridge es un apartamentito en el que Assange tuvo a su disposicin tan solo una habitacin y un bao, sin conocer el exterior por casi 7 aos. Una suerte de crcel con privilegios que poco a poco le fueron siendo cercenados por el sucesor de Correa como la conectividad, la telefona y hasta la asistencia sanitaria. Algo que enloquecera a cualquiera.

Entre los momentos rutilantes de revelaciones de WikiLeaks se encuentran los documentos y videos sobre las guerras invasivas de Afganistn e Irak filtrados por (el entonces soldado Bradley, previo al cambio de sexo) Manning finalmente detenida en Bagdad para estar tres aos sometida a detencin clandestina y torturas antes de que un tribunal militar la condenara en 2013 a esos 35 aos de prisin. En auxilio de la hiptesis original de la desfavorable correlacin de fuerzas, Manning est nuevamente en prisin a pesar de la condonacin de Obama, porque debi comparecer ante un gran jurado secreto. All se neg a responder nuevas preguntas sobre su juicio en corte marcial del 2013, en solidaridad con muchos activistas que enfrentan las dificultades, mantendr mis principios. Permanecer hasta que no revea su postura o se disuelva el gran jurado.

Lo que las pruebas capturadas y difundidas por estos 3 luchadores y por la ONG revelan es, tanto una aberrante omisin de justicia ante crmenes bestiales, espionaje intrusivo sobre pases soberanos y las ciudadanas mundiales, cuanto la persecucin, tortura, condena y reclusin (cuando les fue posible) de quienes tomaron la iniciativa de informar a la justicia y la sociedad de las violaciones y sus autores. Ya no slo hablamos de desigualdad ante la ley sino de una justicia invertida, garante de impunidad por un lado mientras por otro cumple el desdoroso papel de perseguidora de denunciantes de crmenes.

Si la informacin es un insumo vital para las decisiones ciudadanas, este affair nos recuerda que las frgiles democracias representativas, van hundindose lentamente porque estn torpemente asentadas sobre el lodo de la impunidad, aunque no todas tengan como Uruguay una vergonzosa ley de impunidad vigente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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