Portada :: Brasil :: Bolsonaro: amenaza fascista en Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2019

El golpe de 2016: una puerta al desastre

Dilma Rousseff
Brasil de Fato


Hoy hace tres aos que la Cmara de Diputados, comandada por un diputado condenado por corrupcin, aprob la apertura de un proceso de impeachment contra m, sin que hubiera un crimen de responsabilidad que justificara tal decisin. Aquella votacin en sesin plenaria fue uno de los momentos ms infames de la historia brasilea. Avergonz a Brasil ante s mismo y ante el mundo.

El sistemtico sabotaje de mi gobierno fue determinante para la ruptura de la normalidad institucional. Empez con pedidos de recuento de votos, das despus de las elecciones de 2014, y con un pedido de impeachment en marzo del mismo ao, a solo tres meses de gobierno.

La construccin del golpe pas porel Congreso,los medios, segmentos del Poder Judicial yel mercado financiero. Compartan los intereses de los vencidos en las urnas y actuaban en sincrona para inviabilizar al gobierno.

El principal objetivo del golpe fue la adecuacin de Brasil a la agenda neoliberal que, en cuatro elecciones presidenciales haba sido derrotada en las urnas. Por lo tanto, una de las primeras acciones de los interesados en el golpe fue la formacin de una oposicin salvaje en el Congreso. Su objetivo era impedir al gobierno recin electo gobernar, creando una grave crisis fiscal. Para ello, echaron mano de asuntos bombaque aumentaban gastos y reducan ingresos. Tambin impidieronsistemticamentela aprobacin de proyectos cruciales para la estabilidad econmica del pas. Y durante los primeros seis de gobierno, presentaron 15 pedidos de impeachment.

El ao 2015 adquiri el cuerpo esa oposicin que actuaba bajo [la lgica] cuanto peor, mejor que, insensible antelas graves consecuencias de su accin para con el pueblo y el pas, impeda realizar nuevas inversiones privadas y pblicas, al imponer la inestabilidad como norma. Una crisis poltica de esta dimensin paraliz y lanz al pas auna recesin.

Fue ese verdadero sabotaje interno que hizo prcticamente imposible, en aquel momento, atenuar en Brasil los efectos de la crisis mundial caracterizada por la cada en el precio de las commodities, reduccin del crecimiento en China,alza del dlar debido al fin de la expansin monetaria practicada por EE.UU. y en el interior del pas, por los efectos de la sequa en el precio de la electricidad.

El golpe fue el episodio inaugural de un proceso devastador que ya dura tres aos. Cont, para su desenlace y actos subsecuentes, con la estratgica contribucin del sistema punitivista de justicia, la Lava Jato, que bajo el argumento de atacar a la corrupcin, lastimla Constitucin de 1988, golpeando al Estado Democrtico de Derecho e imponiendo la justicia del enemigo como regla.

La relacin medios-Lava Jato posibilit que la prensa se convirtiera en la 4 instancia del Poder Judicial, tratando de condenar sin derecho de defensa. La lgica poltica de esa relacin est enfocada en la destruccin y criminalizacin del PT - en especial, deLula - y, para ello, se utilizaronfiltraciones envsperas de las elecciones, delaciones sin pruebas, irrespeto al debido proceso legal y al derecho de defensa.

El efecto colateral de esta trama fue la destruccin de los partidos de centro y de centro derecha, que se sometieron a la tentacin golpista. Fue lo que permiti la limpieza del terreno partidario tan necesaria para hacer crecer con fuerza a la ultraderecha bolsonarista como una planta solitaria en las elecciones de 2018. Sin embargo, elarma final y decisiva fue la condena, la prisin y la interdiccin de la postulacin de Lula a la presidencia a fin de garantizar la eleccin de Bolsonaro. La ida del juez Sergio Moro al Ministerio de Justicia es la constrictiva prueba de ese dispositivo.

Por ello, lo que ocurri hace tres aos explica y es la causa de lo que est pasando hoy. Hay razones ms que suficientes para que la historia inscriba al 17 de abril de 2016 como el da de la infamia. Fue cuando se desencaden el desastre; se desencaden al bloquear los proyectos de los gobiernos del Partido de los Trabajadoresque haban mejorado la vida de decenas de miles de personas pobres, que pasaron a ser ciudadanas, con derechos y acceso a servicios pblicos, al empleo formal, ingresos, educacin para sus hijos, salud, vivienda y medicinas. Se interrumpieron programas estratgicos para la defensa de la soberana y para el desarrollo nacional, proyectos que colocaron a Brasil entre las seis naciones ms ricas del mundo y sacaron al pas del vergonzoso mapa del hambre de la ONU.

El golpe result en una calamidad econmica y social sin precedentes para Brasil y, enseguida, en la eleccin de Bolsonaro. Derechos histricos del pueblo que se estn aniquilando. Avances civilizatorios conquistados en el periodo democrtico que sucedi a la dictadura militar estnsiendo arruinados. Conquistas fundamentales garantizadas en los gobiernos del PT fueron revocadas. Este proceso se radicaliz en un gobierno agresivamente neoliberal en la economa y perversamente neofascista.

El gobierno de Bolsonaro sigue apoyndose en la gran mentira meditica que fundament el golpe: la de que Brasil estaba roto cuando los golpistas de Temer asumieron el gobierno. Esta falsificacin de los hechos que siguen alardeando los medios, utilizada retorcidamente para justificar una recuperacin que nunca lleg y empleos que nunca volvieron. Ni vendrn mientras dure la agenda neoliberal. La verdad es que Brasil ni siquiera estuvo a punto de quebrar durante mi gobierno.

Un pas solo est quebrado cuando no puede pagar sus deudas internacionales. Ello, por ejemplo, ocurri en el gobierno de FHC [Fernando Henrique Cardoso], cuando Brasil tuvo que recurrir al FMI para enfrentar su endeudamiento externo y su falta de reservas. En 2005, el presidente Lula liquid totalmente nuestra deuda con el FMI y, despus de eso, nuestras reservas aumentaron y alcanzaron 380.000 millones de dlares, convirtindonos en prestamistas internacionales.

Una situacin muy diferente de lo que pasa hoy, lamentablemente, en la Argentina de Macri, sometida una vez ms a las absurdas exigencias del FMI.

Los medios, a su vez, no dejaron de construir la leyenda de que el gobierno federal estaba quebrado y los gastos pblicos desenfrenados. Solo tendra sentido decir que el gobierno federal estaba quebrado si no pudiera pagar sus propias cuentas con tributos o al contraer deudas. Eso no pas en mi gobierno.

Brasil continu recaudandotributos ycontrayendodeuda, manteniendo su capacidad de pagar sus propias cuentas.

Cabe recordar que la deuda pblica sigui en cada todos los aos, desde 2003, y alcanz el menor nivel histrico, al comienzo de 2014, antes del cuanto peor mejor, de los tucanes [como se conocea los integrantes del Partido de la Socialdemocracia Brasilea - PSDB] y los dems golpistas. Pero en 2015, la deuda pblica subi. Aun con la subida, la deuda sigui abajo de los niveles registrados en las mayores economas desarrollados y en desarrollo. El problema nunca ha sido el tamao de la deuda. Pero s, su coste, que permanece entre los ms altos del mundo debido a las tasas de inters y de los diferenciales [spreads] abusivos practicados en Brasil. Lo que explica, adems, sus ganancias estratosfricas, ancuando el pas vive una crisis.

Los medios insisten, hasta hoy, en decir que mi gobierno perdi el control sobre los gastos, lo que tampoco es verdad. El hecho es que la recaudacin cay ms rpidoque los gastos. Los gastos crecieron, pero no en funcin del aumento delpago de los funcionarios, que permaneci constante. Es importante resaltar que lo que creci fue el valor de las transferencias sociales como Bolsa Familia y jubilacin lo que creci fue la oferta de servicios a los ciudadanos,en especial salud y educacin. Todos esos gastos son fundamentales para corregir injusticias histricas, reducir desigualdades sociales y desarrollar al pas.

La verdad es que los gastos del gobierno nunca estuvieron descontrolados. Al contrario, hasta cayeron en trminos reales. Lo que hubo fue una rpida reduccin de los ingresos, debido a la parlisis que un proceso de impeachment provoca en los inversionistas, que pasaron a no tener seguridad para crear nuevos negocios, abrir nuevas plantas y ampliar inversiones, deprimiendo as la economa y la recaudacin.

El gobierno Bolsonaro est ampliando un legado de retrocesos del gobierno Temer, manteniendo y hasta profundizando la absurda enmienda del techo de gastos, que reduce las inversiones en educacin y en salud; la reforma laboral, que abri las puertas para la explotacin ms brutal y para la indulgencia con el trabajo anlogo a la esclavitud; la venta de bloques del Pre-sal; la reduccin del Bolsa Familia; la extincin para los ms pobres del [programa] Mi Casa Mi Vida y del Aqui Hay Farmacia Popular y la reduccin del [programa] Ms Mdicos; la destruccin de los principales programas educativos y la dilapidacin de la Amazona y del medio ambiente.

Culmina, ahora, con el intento de privatizacin (capitalizacin individual) de las Pensiones, con la enmienda 06, artculo 201A, y la retirada de las reglas de las pensiones de la Constitucin, con el artculo 201, lo que permitira cambios legales, que no exigen tres quintos del Congreso para su aprobacin. Los cambios que el gobierno quiere hacer refuerzan los privilegios de unos pocos y sacrifican a los jubilados de bajos ingresos, a las mujeres, a los trabajadores rurales y urbanos, as como a aquellos que reciben el Beneficio de Prestacin Continua(BPC).

Del cuanto peor, mejor a la prisin de Lula, del da 17 de abril de 2016 da de la aceptacin del impeachment por la Cmara, al da 7 de abril de 2018 da de la prisin de Lula, se pavimentel camino hacia el Estado de excepcin y las mentiras y falsedades de los medios tuvieron un papel fundamental.

Incluso los que se oponen a Lula, pero aprecian la democracia, se avergenzan con el escndalo de su prisin y condena ilegal, y ya percibieron que es un prisionero poltico. Un inocente condenado sin crimen, y por eso sin pruebas.

Lula sintetiza la lucha por la democracia en nuestro pas. Luchar por su libertad plena significa enfrentar al aparato neofascista militar, judicial y meditico que est destruyendo la democracia. Lula es la voz de la resistencia y carga el estandarte de la lucha democrtica. Incluso preso, es el mayor enemigo del neofascismo que nos amenaza.

Lula le mostr al pueblo brasileo, en cada gesto suyo que se torn pblico, que es posible resistir incluso en las peores condiciones, su fuerza moral nos fortalece, su garra nos anima, su integridad nos haceluchar por su libertad, que representa tambin las libertades democrticas detodos los brasileos.

Lula est del lado correcto de la historia. #LulaLibre.

Traduccin: Luiza Manano, para Brasil de Fato.

Fuente: https://www.brasildefato.com.br/2019/04/18/el-golpe-de-2016-una-puerta-al-desastre-por-dilma-rousseff/


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