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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2019

Netanyahu, Trump y Putin: una historia de amor

Marwan Bishara
Al Jazeera

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca


El primer ministro israel ha trabajado duramente para cultivar su romance poltico con los presidentes de Rusia y de Estados Unidos.

Netanyahu ha tenido cinco encuentros formales con Trump en dos aos y 13 con Putin en los ltimos cuatro aos [Reuters]

De l podra decirse que es un sinvergenza, que es un belicista, pero, quin otro que no sea el primer ministro israel Benjamin Netanyahu podra presumir de haber tenido dos cumbres exitosas con los presidentes de EEUU Donald Trump y de Rusia Vladimir Putin en las dos semanas en que se celebraban las elecciones de Israel?

Sus mviles inmediatos son claros, pero hay algo detrs de su obviamente sagaz utilizacin de la diplomacia para obtener beneficios electorales. En esa jugada poltica de alto vuelo hay implicaciones estratgicas ms trascendentales.

Entonces, cmo es que un lder de un pas pequeo, cuestionado polticamente y minado por la corrupcin consigue que las superpotencias se acerquen a su apuesta y respeten su propio calendario?

La respuesta est en el afecto a tres que ha estado floreciendo durante algn tiempo y tiene la potencialidad de dar forma a Oriente Medio durante los prximos aos.

El maestro de ajedrez

Todo empez con un encuentro en la Torre Trump el 16 de septiembre de 2016. Netanyahu, que estuvo en Nueva York para la sesin inaugural anual de Naciones Unidas, propuso a Donald Trump candidato republicano en las elecciones de EEUU una reunin preliminar.

La reunin rpidamente se convirti en una clase magistral de geopoltica mundial, segn el exasesor de Trump Steve Bannon. El avezado primer ministro dio una clase al multimillonario novato en poltica sobre la importancia de las relaciones entre Estados Unidos e Israel en la enconada realidad de Oriente Medio.

Los dos congeniaron inmediatamente y a lo grande.

Netanyahu no solo respondi satisfactoriamente a las preguntas de Trump; adems organiz y sistematiz las nociones instintivas de poltica internacional de Trump acerca de la seguridad, la inmigracin, el terrorismo, el Islam; incluso de las ventajas de un muro fronterizo.

l le resumi todo en una frmula sencilla: Irn, no Rusia, es nuestro principal enemigo. De hecho, el presidente ruso est en una posicin excepcional para ayudarnos contra los ayatols y el islamismo radical.

Segn Vicky Ward, la autora del xito editorial Kushner, Inc., Netanyahu es realmente el gran maestro de ajedrez que presion a Trump para que cortejara a Putin y mejorara las relaciones con Rusia.

Esta fue la mejor msica en los odos de Trump, quien ya estaba intercambiando cumplidos con el presidente ruso para horror de sus detractores en EEUU y en Europa. Ahora l estaba provisto de una doctrina estratgica que implicaba forjar nuevas asociaciones con hombres poderosos con ideas afines.

La atraccin

Fue una fcil alianza en un nivel personal. En realidad, Benjamin, Donald y Vladimir parecen gustarse unos a otros; hay muchas constancias de las mutuas alabanzas que suelen hacerse. Puede que tengan diferentes pasados y estilos, pero los tres estn hechos con la misma madera.

Los tres ya mayores y blancos son nacionalistas, macho-populistas y comparten una veta mezquina. Son vistos por todo el mundo como personajes falsos y que provocan divisin; es notoria su habilidad para actuar impunemente. Adems, a los tres les desagrada la libertad de prensa y la justicia independiente.

Lo que uni al tro en el inicio y lo que acabara volvindose contra ellos, fue el hombre ms odiado por los tres, ni ms ni menos que Barack Obama y todo lo que l representaba: su multiculturalismo, sus ideales liberales y su generosa poltica exterior.

Inmediatamente despus de acceder a la Casa Blanca, Trump empez a tirar abajo todo lo construido por Obama, tanto en Estados Unidos como en el extranjero, pisoteando el derecho y los acuerdos internacionales por todas partes mientras era felicitado por sus dos compinches y cada vez por un mayor nmero de peculiares seguidores en todo el mundo.

Trump abandon el acuerdo climtico de Pars y el tratado nuclear con Irn; tambin, brind apoyo incondicional a algunos de los ms represivos regmenes de Oriente Medio y de otros sitios.

El tro ha suscitado e inspirado una nueva asociacin de agresivos hipernacionalistas que reverencian el uso ilimitado del poder; estos van desde la Arabia Saud de Mohammed bin Salman y el Egipto de Abdel Fattah el-Sisi hasta el Brasil de Jair Bolsonaro y la Hungra de Viktor Orban. Trump y Putin pueden liderar la partida, pero Netanyahu es ciertamente su ms entusiasta facilitador.

Los tres mandamases no han cejado en su intento de acabar con el liberalismo y el pensamiento progresista para hacer lugar a la plutocracia populista. Pero su xito en el liderazgo de una nueva tendencia populista de alcance mundial no puede ocultar su fracaso a la hora de convertir su romance en unas relaciones ms estrechas entre Estados Unidos y Rusia.

La tozuda geopoltica

Ni Trump ni Netanyahu podran convencer a la dirigencia de la poltica exterior estadounidense de que acepte a Putin, ni siquiera como una forma de rechazar a Irn.

Irn puede ser visto como un mal protagonista regional, pero tanto los dirigentes demcratas como los republicanos consideran que Rusia es un peligroso enemigo global.

Esta es la tragedia del poder poltico: en un mundo catico, las grandes potencias continuarn compitiendo aun a riesgo de provocar una guerra ms all de sus lderes o sistemas de gobierno.

As, Rusia ha regresado al escenario global como un importante actor geopoltico independiente, a menudo como antagonista de Estados Unidos. Esto se ha hecho patente en la intervencin militar de Putin en Ucrania y Siria y en su reciente decisin del posible envo de unidades militares rusas a Venezuela en abierto desafo a Washington en el hemisferio occidental.

Mientras Putin y Trump piensan de la misma manera, sus respectivos pases parecen discrepar en todo: la guerra ciberntica, la proliferacin nuclear, la seguridad en Europa y en Oriente Medio y, por supuesto, la interferencia rusa en las elecciones de Estados Unidos.

Pero estn de acuerdo en relacin con Israel, o al menos Putin y Trump estn de acuerdo con Netanyahu, un afecto del que el primer ministro de Israel no puede ser acusado de darlo por descontado.

El apalancamiento

Trump y Putin tuvieron una cumbre que acab siendo un relativo fracaso y cuatro breves encuentros. Netanyahu ha tenido cinco exitosas reuniones con Trump en un lapso de tres aos y otras 13 igualmente exitosos con Putin en los ltimos cuatro aos.

Netanyahu, un as de la interconexin, sabe cules son los anillos que se deben besar. Ha cultivado estrechas relaciones con Putin a pesar de todos los contratiempos porque Rusia es la nica potencia que tiene un dilogo abierto con los principales protagonistas polticos de Oriente Medio, incluyendo Hams y Hezbollah y rivales regionales como Irn y Arabia Saud o Turqu y Egipto.

Netanyahu ha aprovechado el entusiasmo de Rusia por el reconocimiento que Washington hace de su estatus de superpotencia y de sus zonas de influencia utilizando su relacin especial con Trump para obtener concesiones de Putin, empezando por la cuestin siria.

El presidente ruso parece haber superado rpidamente el papel de Israel en el derribo de un avin militar ruso en el que murieron 15 ciudadanos rusos en septiembre de 2018, y ya ha acordado la creacin de un grupo de trabajo con Israel para estudiar el retiro de fuerzas extranjeras de Siria.

Tambin ha dado su conformidad a las continuas violaciones israeles del espacio areo sirio y su interminable bombardeo de posiciones iranes en Siria.

El Kremlin fue aun ms lejos y recientemente pidi a Netanyahu que mediara en un gran acuerdo de retirada entre Estados Unidos, Siria e Irn, que el primer ministro israel no pudo menos que rechazar porque la propuesta requera un levantamiento anticipado de las sanciones contra Irn.

Camino de dos direcciones

Por momentos, ha sido un poco una partida de pquer diplomtica. Netanyahu invirti tanto en la relacin con Rusia que fue advertido por el destacado senador estadounidense Lindsey Graham de que fuera muy cuidadoso en el establecimiento de acuerdos con Rusia acerca de Siria que podan afectar a los intereses de Estados Unidos.

Sin embargo, la advertencia son hueca cuando, unos meses ms tarde, Graham estuvo con Netanyahu en los Altos del Goln sirios ocupados por Israel e invit a la administracin Trump a que reconociera la anexin israel.

Trump, despreciando el derecho internacional y la historia de la poltica estadounidense en la materia, accedi con mucho gusto. En respuesta a ello Putin no hizo nada y, aparentemente, tampoco dijo nada sobre la cuestin en ocasin de la ltima reunin con Netanyahu.

Rusia podra haber necesitado algn cortejo, pero Netanyahu jams haba soado un socio mejor en la Casa Blanca. Trump acept totalmente la posicin de Israel respecto de Irn, la ocupacin de Jerusaln y la de los Altos del Goln.

Tras eso lleg la Cisjordania. La semana pasada, Netanyahu prometi que si gana las elecciones comenzar la anexin de los territorios palestinos ocupados. Y una vez ms, espera que Trump le brinde se apoyo y que Putin le conceda su silencio.

En resumen, de momento Netanyahu podra haber fracasado en su intento de conseguir que Estados Unidos y Rusia trabajen juntos para darle una nueva forma a Oriente Medio, pero triunf claramente cuando logr que Trump y Putin ayuden a Israel en su reestructuracin del oeste del Mediterrneo. 

Marwan Bishara es el principal analista poltico de Al Jazeera

Fuente: https://www.aljazeera.com/indepth/opinion/netanyahu-trump-putin-love-story-190408095633979.html

 

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin como fuente de la misma.



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