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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2019

El origen del hombre

Charles Darwin
El Viejo Topo


Nota de edicin: Tal da como hoy [19.04] de 1882 falleca el gran naturalista ingls Charles Darwin. Su extraordinaria perspicacia le permiti entender lo que la gentica puede hoy contar con un nivel ms profundo de detalle: la marca del humilde origen del linaje humano.

 

Pruebas de que el hombre desciende de una forma inferior

Para afirmar que el hombre es el descendiente modificado de alguna forma preexistente, es menester averiguar antes si vara en s mismo, por poco que sea, en su conformacin corporal y facultades mentales, y, caso de ser as, si las variaciones se transmiten su prole siguiendo las leyes que rigen para los animales inferiores, tales como la de la transmisin de los caracteres la misma edad sexo. Por lo que podemos juzgar, dada nuestra ignorancia, son dichas variaciones debidas las mismas causas, dependen de idnticas leyes que los dems organismos, por ejemplo, las de correlacin, efectos hereditarios del uso y de la falta de uso, etc? Est sujeto el hombre las mismas deformaciones, debidas cesacin de desarrollo, duplicacin de partes, etc; y presenta en sus anomalas alguna reversin un tipo de conformacin anterior y antiguo? Natural tambin es preguntar, si, como tantos otros animales, el hombre ha dado lugar variedades y razas tan distintas entre s, que deben clasificarse como especies dudosas. De qu modo estas razas estn distribuidas sobre la tierra, y cmo influyen unas sobre otras, tanto en la primera como en las dems generaciones, cuando hay entre ellas cruzamientos?

La investigacin debera despus tratar de dilucidar la importante cuestin de si el hombre tiende multiplicarse con bastante rapidez para que nazcan rigurosas luchas por la vida, cuyo resultado ha de ser la conservacin en la especie de las variaciones ventajosas del cuerpo y del espritu, y la consiguiente eliminacin de las que son perjudiciales, Las razas especies humanas, llmeselas como se quiera, se sobreponen mutuamente y se reemplazan unas otras hasta el punto de llegar extinguirse algunas? La respuesta todas la mayor parte de estas preguntas, veremos que, como para los animales inferiores, debe para la mayora de esas especies ser evidentemente afirmativa. Haciendo, por ahora, caso omiso de las consideraciones que preceden, pasemos ver hasta qu punto la conformacin corporal del hombre presenta vestigios, ms menos claros, de su descendencia de alguna forma inferior. En los dos captulos siguientes examinaremos las facultades mentales del hombre, comparadas con las de los animales que le son inferiores en la escala zoolgica.

Conformacin corporal del hombre.

Sabido es de todos que el hombre est constituido sobre el mismo tipo general modelo que los dems mamferos. Todos los huesos de su esqueleto son comparables los huesos correspondientes de un mono, de un murcilago, de una foca. Lo mismo se puede afirmar de sus msculos, nervios, vasos sanguneos y vsceras internas. El cerebro, el ms importante de todos los rganos, sigue la misma ley, como lo han probado Huxley y otros anatomistas. Bischoff admite tambin que cada hendidura principal y cada repliegue del cerebro humano tiene su anlogo en el del orangutn; pero aade que los dos cerebros no concuerdan completamente en ningn perodo de su evolucin; concordancia que, por otra parte, no puede esperarse, ya que de verificarse seran iguales las facultades mentales de ambos. Vulpian hace la observacin siguiente: Las diferencias reales que existen entre el encfalo del hombre y el de los monos superiores, son excesivamente tenues. Sobre este particular no podemos hacernos ilusiones. Por los caracteres anatmicos de su cerebro, el hombre se aproxima ms los monos antropomorfos, que stos no slo ciertos mamferos, sino aun ciertos cuadrumanos, como los macacos. Pero aqu sera superfluo dar ms detalles sobre la correspondencia entre el hombre y los mamferos superiores, en lo tocante la estructura del cerebro y de todas las dems partes del cuerpo.

Tal vez ser til especificar algunos puntos, que aunque ni directa ni aparentemente se relacionan con la conformacin, atestiguan claramente esta correspondenciao parentesco.

El hombre puede tomar de animales inferiores, comunicarles su vez, enfermedades tales como la rabia, las viruelas, etc., hecho que prueba la gran similitud de sus tejidos, tanto en su composicin como en su estructura elemental con mucha ms evidencia que la comparacin hecha con la ayuda del microscopio, del ms minucioso anlisis qumico. Los monos estn sujetos muchas de nuestras enfermedades no contagiosas; Kengger, que ha observado durante mucho tiempo el Cebus Azarae en su pas natal, le ha visto padecer catarros, con sus ordinarios sntomas, y terminando, cuando con demasiada frecuencia se repetan, por la tisis. Estos monos sufren tambin apoplegas, inflamaciones y cataratas. Los remedios producen en ellos los mismos efectos que en el hombre. Muchas especies de monos tienen un pronunciado gusto por el t, el caf y las bebidas espirituosas; fuman tambin el tabaco con placer, como he tenido ocasin de observar yo mismo. Brehm asegura que los habitantes del frica Norte oriental cazan los mandriles, poniendo en los lugares que frecuentan, vasos conteniendo una cerveza fuerte, con la que se embriagan. Ha observado algunos de estos animales cautivos, en estado de embriaguez, y da un relato curioso de las extraas gesticulaciones que se entregan. Al da siguiente parecen encontrarse sombros y de mal humor, cogindose la cabeza entre las manos y presentando una expresin lastimera; se apartan con disgusto cuando se les ofrece cerveza vino, y slo apetecen el jugo del limn. Estos hechos, poco importantes, prueban cun semejantes son los nervios del gusto en el hombre y los monos, y cun parecidamente puede ser afectado el sistema nervioso de ambos. Infestan el cuerpo del hombre parsitos internos, que veces producen funestos efectos, y le atormentan parsitos externos; todos pertenecen los mismos gneros familias que los que se encuentran en los dems mamferos. Los mismos procedimientos curativos cicatrizan sus heridas.

En todos los mamferos, la marcha en conjunto de la importante funcin de la reproduccin, presenta las mayores similitudes, desde las primeras asiduidades del macho hasta el nacimiento y la cra de la prole. Los monos nacen en un estado tan dbil como nuestros propios hijos. El hombre difiere de la mujer por su talla, su fuerza muscular, su vellosidad, etc., como tambin por su inteligencia, como sucede entre los dos sexos de muchos mamferos. En una palabra, no es posible negar la estrecha correspondencia que existe entre el hombre y los animales superiores, principalmente los monos antropomorfos, tanto en la conformacin general y la estructura elemental de los tejidos, como en la composicin qumica y la constitucin.

Primeras pginas del Captulo Primero del libro de Charles Darwin El origen del hombre, escrito en 1871.

 

Fuente: https://www.elviejotopo.com/topoexpress/el-origen-del-hombre/

 



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