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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-04-2019

El veto de Trump impidiendo que se ponga fin a la venta de armas destinadas a la guerra del Yemen
Seal de que los dspotas van ganando en EE.UU. y en Arabia Saud

Sarah Aziza
The Intercept

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


El presidente Trump se dirige a los periodistas el pasado 10 de abril en Washington. Foto: Alex Wong/Getty Images

El martes pasado, Donald Trump invoc su poder de veto por segunda vez durante su presidencia. La medida de Trump anul una resolucin del Congreso que hubiera puesto fin al apoyo de Estados Unidos a la guerra liderada por los saudes en el Yemen. Al actuar as sofoc un momento raro de conjuncin bipartidista, haciendo alarde de sus propias tendencias autoritarias para proteger a un compaero autcrata, el prncipe heredero de la corona saud Mohammed bin Salman, conocido por sus iniciales MBS.

De esa forma, Trump no solo manifestaba su lealtad a un prncipe que estuvo ampliamente implicado en el asesinato del periodista del Washington Post, Jamal Khashoggi, as como en el encarcelamiento y la tortura de numerosos activistas de los derechos humanos, sino que tambin se aseguraba de que EE. UU. siga siendo cmplice de la peor crisis humanitaria del mundo. Lejos de ser un esfuerzo para proteger la Constitucin, como afirm Trump, el veto fue ms bien el ejemplo ms reciente de los negocios autocrticos revanchistas que en los ltimos aos han venido dominando cada vez ms la geopoltica de Medio Oriente.

Trump dej en claro que su decisin persegua aumentar sus poderes ejecutivos. En su declaracin, calific al proyecto de ley -que habra hecho historia como la primera legislacin bajo la Ley de Poderes de la Guerra de 1973 que recibe apoyo bipartidista- de intento peligroso para debilitar [sus] autoridades constitucionales. Trump dijo que la reduccin de la participacin de EE. UU. en el letal conflicto del Yemen pondra en peligro a los ciudadanos estadounidenses y a los valientes miembros del ejrcito, tanto hoy como en el futuro.

Sin embargo, el proyecto de ley, al igual que la objecin al mismo del presidente, tena mucho ms que ver con la incansable e insensata devocin de Trump hacia MBS. La resolucin cobr impulso por primera vez tras el asesinato de Khashoggi en octubre de 2018, un crimen que muchos - incluida la comunidad de la inteligencia estadounidense - han vinculado con el prncipe heredero. MBS tambin es responsable de liderar la coalicin de los Estados del Golfo Prsico en su ofensiva de cuatro aos contra el Yemen, que ha dejado a miles de civiles yemenes muertos y a millones de seres devastados por el hambre y las enfermedades . Adems de supervisar esta guerra desastrosa, MBS tambin ha ordenado numerosas medidas represivas contra sus propios civiles, incluidos arrestos en masa y presuntas torturas a defensores no violentos de los derechos humanos.

Al pedir que se ponga fin al apoyo de Estados Unidos a la guerra, el Congreso destac la obstinada y cada vez ms insostenible lealtad de Trump a MBS. Desde el asesinato de Khashoggi, incluso los firmes partidarios de la relacin entre Estados Unidos y Arabia Saud, como el senador Lindsey Graham, republicano por Carolina del Sur, se han vuelto crticos con Riad. En contraste, Trump ha ignorado persistentemente los maltratos a los activistas de los derechos humanos saudes, minimiz la catstrofe que se est produciendo en el Yemen y calific a Arabia Saud como un aliado verdaderamente espectacular.

Por tanto, no constituy gran sorpresa ver que el presidente recurra al poder de veto para proteger la desastrosa campaa de MBS en el Yemen. Bajo apelaciones superficiales al constitucionalismo y la seguridad nacional, Trump est actuando de acuerdo con un patrn ya familiar: gravitar hacia los tiranos y hacer negocios basados ​​ en el personalismo. Este narcisismo empresarial ha alimentado gran parte de la vol til pol tica exterior del presidente, desde sus irregulares relaciones con el presidente ruso Vladimir Putin y el dictador norcoreano Kim Jong-un, hasta su rabiosa devocin por la construccin de un muro en la frontera con Mxico.

Esta tendencia tiene implicaciones dramticas en Oriente Medio. Desde el colapso de la Primavera rabe y despus de aos de intervencin extranjera, las esperanzas de democracia en la regin han dado paso en gran medida a todo un elenco de gobernantes autoritarios. Desde MBS en Arabia Saud, hasta Recep Tayyip Erdogan en Turqua y el recientemente reelegido Benjamin Netanyahu en Israel, la regin aparece cada vez ms polarizada bajo lderes derechistas de lnea dura.

En medio de esta refriega, Trump, junto con su yerno y consejero Jared Kushner, identifican a MBS como un socio ideal. El presidente y el prncipe heredero comparten un mensaje alarmista de Irn como amenaza regional y ambos utilizan esta postura para justificar polticas desestabilizadoras, como el desmantelamiento del acuerdo nuclear iran y la guerra en el Yemen. Trump elogi tambin a MBS y a los saudes por sus presuntos esfuerzos para frenar el extremismo en la regin, a pesar de los informes de que Riad ha cerrado acuerdos con combatientes de Al Qaida en el Yemen.

Por su continuo apoyo, que incluye miles de millones en ventas de armas , Trump ha contado con la cooperacin de los saudes para su propia agenda regional, incluso en sus esfuerzos por resolver el conflicto entre Israel y Palestina. Trump y Kushner se estn preparando para presionar por este acuerdo del siglo en los prximos meses, una negociacin que tiene mucho ms que ver con negocios de trastienda que con cualquier preocupacin democrtica o humanitaria.

El veto, a pesar de todas sus cnicas implicaciones sobre el estado de la poltica exterior de EE. UU., debera tambin preocupar a los estadounidenses en su pas. El anuncio del martes se produjo apenas un mes despus del primer veto de Trump, del que hizo uso para hacer cumplir su declaracin de emergencia en la frontera a pesar de la oposicin del Congreso. Para ello, Trump cruz los lmites externos de la legalidad en pos de su irracional proyecto favorito, el llamado muro fronterizo con Mxico, de gran coste financiero y humano. Tales acciones son solo la extensin lgica de una presidencia que comenz con la prohibicin musulmana, moralmente indefendible y constitucionalmente insostenible, emitida por orden ejecutiva en los primeros das de la administracin.

El presidente se est valiendo repetidamente de estos mecanismos de poder personalizados y unilaterales. Los efectos de tal patrn no pueden mantenerse a raya mediante la anulacin ocasional del Congreso o del juez disidente. Los estadounidenses deben reconocer esta peligrosa erosin de los principios democrticos y combatir la fatiga para seguir resistiendo.

Sarah Aziza centra su inters en cuestiones relativas a las relaciones exteriores, derechos humanos y de gnero. Sus trabajos han aparecido publicados en Harper's, The Atlantic, Slate y The Nation, entre otros medios.  

 Fuente:http://theintercept.com/2019/04/18/trump-veto-yemen-saudi-arabia-mbs/

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a la autora, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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