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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2019

El peligro de la trada derechista

Rafael Silva
Rebelin


saben que no es necesario presentar elaborados argumentos. Solo tienen que gritar Viva Espaa!, acusar de alta traicin, de ceder y de rendirse ante los secesionistas, reivindicar a la Espaa de los balcones, hablar de enemigos de Espaa, de orden, de peligro, de claudicar, de debilidad y de fuerza, de mentiras, de violencia, de filoterroristas y de kale borroka, de los separatistas y sus privilegios, del okupa de la Moncloa, de riesgo y de caos, de comunistas y socialistas. Esto va de emociones y las razones estorban

(Juan Gabalaui)

Ya no estallan revoluciones por la subida del pan. La ltima que recuerde fue en la primavera rabe de Tnez, la que movi al resto. Rara vez salta la gente por hambre o fro. Menos an por perder o ver mermados empleo, vivienda, atencin sanitaria, aunque parezca mentira. Y en cambio son capaces de prescindir de lo esencial por una bandera y un trazado de fronteras. Muchas personas se mueven solo por sentimientos primarios. Los ms invasores de la razn son la ira y el miedo. El miedo a moverse, a perder ms. La ira, que a menudo nubla y borra el origen del dao. Ambos son instrumentos de la derecha en esta campaa

(Rosa Mara Artal)

Se ha de repetir cuantas ocasiones sean necesarias para que los medios de comunicacin y las personas dejen de tratarlos como nostlgicos, patriotas o nacionalistas. Son fascistas, simples y llanos dinamiteros de la democracia. Blanquear su comportamiento y declaraciones es una forma tcita de colaboracin, pues cuando se trata de lucha antifascista el silencio es siempre cmplice

(Javi Ranvich)

Si logra formar gobierno tras las elecciones generales de abril, la triderecha emergente intentar aplicar una suerte de common law punitivo-represiva, espaolista, heteronormativa, patriarcal, clasista y racista. Lo har con la complicidad de los sectores conservadores de la judicatura y la Iglesia catlica, as como con la de los medios de comunicacin afines

(Antoni Aguil)


La trada derechista, los tres de la Plaza de Coln, los trillizos de Aznar, y otros muchos pseudnimos que les han adjudicado, representan la derecha pura y dura que se presentar a las Elecciones Generales del prximo 28 de abril. Ellos se autodenominan constitucionalistas, pero en verdad son preconstitucionalistas, es decir, neofranquistas. Si obtienen el poder necesario, continuarn dando alas y fuerza a este capitalismo voraz que est destruyendo a la sociedad y a la naturaleza. Votarles representa un gran peligro para las conquistas sociales que an nos quedan, as como una involucin democrtica de gran calibre. Intentaremos ir desgranando dicho panorama. Pablo Casado, del PP, partido definido por los propios jueces como organizacin criminal y que fue desalojado del Gobierno mediante Mocin de Censura (desde entonces no perdonan a Pedro Snchez), no es capaz de dar un discurso o un mitin sin mentir. Es ms, no es capaz de pronunciar una sola frase sin mentir (sus mentiras econmicas son desmontadas en este artculo por Juan Torres Lpez). (Sus mentiras sobre ETA, Bildu y el terrorismo son desmontadas en este otro artculo por Ignacio Escolar). Si se sube a un estrado y est hablando durante 30 minutos, pronunciando un discurso de 380 frases, habr dicho exactamente 380 mentiras. Podr este joven dormir por las noches mintiendo tanto? Y por lo que toca a sus candidatos, no desmerecen a los de Vox: por ejemplo, la nmero 1 por Barcelona afirm en entrevista en TVE1 que el independentismo cataln es una afrenta mayor que la que supuso el 23F de 1981. Alguien da ms? Por lo visto, para Cayetana lvarez de Toledo, es mucho peor la democracia y las urnas que el hecho de que un golpista se le a tiros en el Congreso, y que salgan los tanques a la calle. Despreciable.

Albert Rivera (Ciudadanos), por su parte, es un autntico producto de marketing poltico. Su agresividad es proporcional a su demagogia, su ignorancia lo es a sus intereses. Sus virajes ideolgicos han sido antolgicos desde el nacimiento de su formacin poltica (lo nico que no ha variado es su aversin a Unidas Podemos), que se comporta catapultando cada causa que creen que les dar rditos electorales, lo que ocurre es que Ciudadanos la pervierte tan slo con incorporarla a su ideario. Ahora proclaman un feminismo liberal, lo cual demuestra que no han entendido absolutamente nada. Algo parecido les ha ocurrido con el asunto de la eutanasia, en el cual han pasado desde bloquearla en el Congreso a pedir que se sumen para regularla. Y es que sus dirigentes polticos no tienen ninguna credibilidad. Y cuando le abordan con alguna idea o propuesta para la que no tiene respuesta, Albert Rivera, que es el nio de los Pactos de Estado, se inventa su Pacto de Estado para, lo cual le viene siempre muy bien como estupenda muletilla para quitarse la responsabilidad de encima, y despachar a los periodistas quedando como un magnfico estadista. Nada ms lejos de la realidad.

Y por su parte, el tercero en discordia, mejor dicho en concordia y en plena sintona (por mucho que pueda criticar en los mtines a sus compaeros de viaje) es Vox, esa formacin que ha surgido como escisin heavy del PP, es decir, son fachas sin complejos, fachas que se jactan de serlo, que incluso presumen de serlo (representantes de la incultura, la derrota de la razn y el rebuzno, en expresin de Javier Cortines). No hay que ser extremadamente inteligente para darse cuenta de que Vox existe gracias al bipartidismo (es decir, a los Gobiernos precedentes de PP y PSOE), que no han conseguido que se pase de verdad la pgina franquista de nuestro pas. Ellos son la mxima representacin del franquismo sociolgico que nos afecta. El Profesor Vicen Navarro lo enmarca clara y directamente en el fascismo: Cada una de las caractersticas del fascismo se presenta en esta nueva derecha: su nacionalismo radial extremo, con bases supremacistas de carcter racial, su canto a la fuerza y a la represin, su machismo, su defensa del status quo y su dependencia del apoyo del sector reaccionario del mundo empresarial, de la jerarqua eclesistica y de gran parte del generalato.

La lista de propuestas e ideas de Vox es realmente obscena y surrealista. Santiago Abascal ha propuesto que los espaoles de bien (?, debe ser algo as como las personas normales de Rajoy) puedan portar armas para su defensa personal. Su nmero 2, Ortega Smith, se atrevi a afirmar en una conferencia en el Parlamento Europeo que sin la Batalla de Lepanto y sin la Reconquista, quiz todas las mujeres de esta sala vestiran el burka. Y el nmero 3 de Vox, Ivn Espinosa de los Monteros, en una entrevista a un medio de Miami a mediados de marzo, se despachaba a gusto escupiendo su desprecio a la izquierda, que segn l, es sucia, mal vestida, con coleta, y otras lindezas varias. Pero el resto de sus ltimos fichajes no se quedan atrs: ex militares franquistas, historiadores que justifican el holocausto nazi, que aborrecen la homosexualidad, que detestan el feminismo, que afirman sin despeinarse que el franquismo no era un rgimen totalitario ni de lejosEn el Parlamento Andaluz llamaron despectivamente buscahuesos a los defensores de la Memoria Histrica.

La sarta de barbaridades va en aumento, en una especie de espiral desatada a ver quin la dice ms gorda. Los de Vox no slo representan a la Espaa ignorante, negacionista, franquista e involucionista, sino tambin a la Espaa rancia de los toros, las peinetas, las mantillas y la caza. Desprecian absolutamente los derechos humanos, y de ah su incapacidad para integrarse en un verdadero sistema democrtico. Javi Ranvich los ha definido muy bien en su artculo para el medio Nueva Revolucin: La ideologa de Vox es comparable con la peste negra: se extiende por toda Europa, sus efectos negativos son sufridos principalmente por personas con pocos recursos, y ambas encuentran su contexto ideal en el siglo XIV. Sus ltimos fichajes para sus listas electorales han sido militares retirados, de aqullos que firmaron el Manifiesto a favor de la figura militar de Francisco Franco. Ah es nada. Tambin han situado a una supuesta invasin islamista como el enemigo de todo: de la libertad, de los valores, del progreso, de la familiaSlo les ha faltado culparles de las siete plagas de Egipto. Por ello, una asociacin musulmana les ha denunciado por presunto delito de odio. Sus referentes son Don Pelayo e Isabel La Catlica. Al estilo de Trump, Abascal quiere volver a hacer grande a Espaa otra vez. Para Vox, ello implica tambin ilegalizar a Unidas Podemos y a las formaciones independentistas.

Y como decamos ms arriba, los ltimos fichajes de la peligrosa formacin verde provienen de las filas del Ejrcito, concretamente de ex militares en la reserva, muy apegados nostlgicamente a la figura del general Franco. Jos Antequera, en este artculo para el medio Diario 16, ha explicado esta estrecha relacin de Vox con los militares, y sus posibles consecuencias: Sin duda, con los ltimos fichajes de generales retirados, Abascal ha encontrado un nicho de votos en cuarteles y comisaras, ya que policas, guardias civiles y militares suman 270.000 efectivos, un ms que jugoso granero. No hace falta decir que se trata de colectivos conservadores que se sienten tradicionalmente maltratados por los respectivos gobiernos a causa de los bajos salarios y precarias condiciones laborales. Reductos de profesionales sumidos en un profundo malestar desde hace aos donde el discurso ultra tiene un fuerte tirn. El fichaje de los ex generales har sin duda que muchos de ellos se decidan a votar por el partido de extrema derecha. Al mismo tiempo, en esos mismos sectores reaccionarios de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado culpan a Zapatero y a Rajoy de la mano blanda que el Estado ha empleado con Catalua, de tal forma que ven en Vox la solucin al mal. De hecho, las diversas manifestaciones de las asociaciones de estos cuerpos han sido apoyadas por el trifachito, y sus lderes han acompaado a las mismas en varias ocasiones.

En el terreno econmico, las salvajadas que esta trada derechista pretende llevar a cabo inciden (como siempre cuando gobierna la derecha) en aumentar las brechas sociales y las desigualdades, rebajar impuestos a los ms ricos (grandes fortunas y corporaciones), revertir las medidas tomadas en pro del Estado del Bienestar, continuar desmantelando empresas pblicas, y como propone Daniel Lacalle (el nuevo gur econmico del PP), ir privatizando paulatinamente el Sistema Pblico de Pensiones, eliminar el salario mnimo, y otras lindezas por el estilo, a tenor de las brutales declaraciones de este economista, negacionista del cambio climtico y que tilda al Estado de fondo buitre, tal como nos informa Laura Olas en este artculo para eldiario.es. Este convencido economista del ala ultraneoliberal ha criticado la tibieza de las medidas de austeridad tomadas en Espaa durante la crisis, ha defendido el fracking, ha minimizado la magnitud de los desahucios, ha apostado sin fisuras por la gestin privada de lo pblico, y por endurecer y ampliar las polticas de recortes sociales y laborales. Y al igual que los economistas de Vox, sostiene que no hay derechos adquiridos, y que el Estado no ha de proporcionar ningn servicio (nicamente los que se refieran a Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, es decir, el Ejrcito y la Polica). Daniel Lacalle cree que es necesaria una mayor desregulacin del mercado de trabajo, sostiene que la proteccin social generosa se carga el empleo, y ha declarado que eliminara las ayudas de Cooperacin al Desarrollo. Sin ms comentarios.

Por su parte, el programa econmico de Vox es directamente un instrumento al servicio de los ms ricos y poderosos, y un ataque flagrante a las clases ms dbiles y vulnerables. Este magnfico artculo colectivo de eldiario.es nos lo resume: Vox hace todo un elogio de la reforma laboral del PP (2012), pide revisar nuestro sistema de proteccin al desempleo por ser uno de los ms generosos y de los ms prolongados de la UE, propone una devaluacin fiscal que consistira en sustituir cotizaciones sociales por incrementos de la recaudacin por IVA e impuestos especiales, ataca de forma directa a la escuela pblica asegurando que la equidad en este modelo es un espejismo, y proponen que se descuelgue del sistema sanitario pblico a los ciudadanos que apuesten por una mutua privada. Afirman sin despeinarse que El Estado accionista debe desaparecer del panorama empresarial espaol (en romn paladino, que piensan privatizar las pocas empresas pblicas que vayan quedando). Vox desea dar todo un vuelco completo al sistema laboral, fiscal y de proteccin social de nuestro pas durante los ltimos 40 aos. Y ante la avalancha de pensionistas, proponen que el sistema de pensiones migre a un sistema semiprivado. Tambin proponen dejar los tramos de IRPF en dos (un tipo del 22% hasta los 60.000 euros y otro del 30% cuando se supere esa cantidad), y establecer un tipo nico del 22% para el Impuesto de Sociedades. As mismo, proponen limitar el derecho de huelga, y saltarse los Convenios Colectivos en pro de pactos individuales empresa-trabajador/a.

Tambin abogan por la liberalizacin del transporte ferroviario, la libertad de contratacin sin restricciones en el mercado del alquiler, y la creacin de un cheque escolar para las familias, equivalente al coste medio de un puesto escolar en un centro pblico. En sanidad, proponen tambin la implantacin de un sistema de copago para los inmigrantes cuya residencia sea inferior a los cinco aos, anulando por tanto la universalidad del sistema. Para Vox, los costes de las indemnizaciones por despido en Espaa son elevados (entre los ms altos de la OCDE), y consideran que las prestaciones por desempleo prolongan de manera artificial la duracin del desempleo, ya que no generan incentivos para la bsqueda activa de empleo. Es, como vemos, el mismo discurso duro y antisocial de los ms altos dirigentes empresariales, y de sus respectivas asociaciones. Y en el terreno laboral proponen, adems de las vergonzosas medidas ya comentadas, que los Tribunales de lo Social no puedan rechazar la validez de los ERE, eliminar la ultraactividad de los Convenios, e implantar un salario de insercin para los jvenes y demandantes de primer empleo, que est exento del pago de cotizaciones sociales. Clasismo puro y duro y sin complejos, ataques laborales a troche y moche, y desmantelamiento de los sistemas de proteccin social, obedeciendo los parmetros donde se mueve la ultraderecha insolidaria y clasista. Cuntos empresarios/as estarn babeando para que se implanten sus medidas!

Vox define el Sistema Pblico de Pensiones como un lastre para el crecimiento econmico de Espaa, un escollo insalvable para reconducir las finanzas pblicas a la senda de la estabilidad y una espada de Damocles sobre los propios pensionistasAlguien da ms? Habr en Espaa algn pensionista que vote a Vox? De entrada, proponen el retraso en la edad de jubilacin, introducir incentivos a la prolongacin de la vida laboral y aumentar el nmero de aos cotizados exigidos para obtener una pensin. Pero como consideran (qu inteligentes ellos!) que el sistema, an con estas medidas, seguir siendo insostenible, proponen un sistema mixto (que se implantara por tramos de edad) que contara con una parte de reparto (el Estado slo asegurara una pensin ridcula, indigna y residual) y otra parte privada, en la que el trabajador o trabajadora depositara la mitad de su cotizacin en una cuenta bancaria que gestionaran fondos privados de inversin. El sueo de los bancos hecho realidad! Y la miseria de los pensionistas tambin. Si a todo ello unimos que Vox pretende an ms barbaridades sociales, tales como perseguir a quienes ayuden a los migrantes irregulares, ya tenemos el mosaico que nos presenta al mayor engendro poltico que hemos presenciado desde el advenimiento de la democracia en nuestro pas. La sola presentacin de un programa electoral con estas medidas debera ser considerado un delito penal y un atentado grave a los derechos humanos, y cualquier organizacin que lo presentara debera ser ilegalizada de forma inmediata.

La reorganizacin de esta derecha tricfala y fascista, manifestada en la unin de estos tres personajes y sus respectivas formaciones polticas, es la expresin manifiesta de la salida autoritaria que las clases dominantes pretenden darle a la crisis del Rgimen del 78, un rgimen antidemocrtico por naturaleza, antisocial y borbnico, corrupto y podrido, que debe ser abolido. Para evitarlo, la trada derechista prepara una involucin en toda regla: amenazan con un 155 perpetuo en Catalua, que sera una grave conculcacin de derechos y que afectara al resto de nacionalidades, Galicia y el Pas Vasco, y a todo el Estado; prometen volver atrs en derechos de las mujeres, atacar a los colectivos LGTBI, expulsar a los migrantes, enterrar la memoria histrica (mientras subvencionan a las Cofradas de Semana Santa, como estn haciendo en Andaluca), mantener y profundizar los recortes sociales que ya llevara a cabo el bipartidismo, y recuperar y consagrar tradiciones histricas aberrantes, as como actividades perjudiciales para el medio ambiente y la sostenibilidad. Vamos a seguir hacindole el juego a esta peligrosa ultraderecha? Cualquier discurso contrario a los Derechos Humanos debiera ser ilegalizado, provenga de donde provenga. Por tanto, y como muy bien explica Jordi Ortiz en este artculo para el medio Nueva Revolucin: Quien auspicia el ascenso del fascismo es quien contribuye a generar un marco mental colectivo que acepta y normaliza la presencia de sus discursos de odio. Quien lo pone en el centro es quien lo introduce en plats televisivos, en estudios de radio o en pginas de prensa en aras de una supuesta pluralidad poltica mal entendida, porque la negacin de los derechos humanos nunca debe tener un lugar reservado para extender su odio en democracia. Quien le abre una autopista para que circule libremente es quien acepta sus votos y sus condiciones para formar gobierno en alguna institucin.

Pero no nos engaemos: este giro a la derecha tambin ha sido provocado por la propia izquierda al dejar de serlo, al volverse una izquierda descafeinada, al caerse Podemos de sus propuestas originarias, y al ir convirtindose el PSOE en otro partido ms del rgimen del 78. Hoy slo podemos encontrar en el arco electoral una derecha dura o una derecha blanda, porque la izquierda revolucionaria y transformadora ha sido barrida del mapa. Este desencanto puede conducir a una peligrosa situacin de abstencin masiva (como ya ocurri en Andaluca), que claramente beneficiara a estos partidos de la derecha ms dura. Porque tras 9 meses de Gobierno del PSOE de Pedro Snchez, las principales lneas de actuacin del PP han quedado intactas: no se ha derogado la Reforma Laboral, ni la LOMCE, ni la Ley Mordaza, ni han mejorado las condiciones de vida de la clase trabajadora, ms all de algunas migajas concedidas a ltima hora, quiz para reconquistar el voto de los trnsfugas. No ha existido voluntad (en realidad nunca la hubo) de enfrentarse clara, valiente y decididamente contra los intereses de las clases dominantes, de los ricos y poderosos, de las grandes fortunas, de las grandes empresas, ni de los dictmenes de esta Unin Europea del capital.

Visto lo visto, creo que debemos plantear las prximas elecciones del 28-A como una guerra electoral, porque son ellos o nosotros. O conseguimos que la izquierda (aunque sea descafeinada) consiga gobernar, o vendrn los trillizos reaccionarios (en expresin de Irene Montero) y nos veremos amenazados con ms recortes sociales, y el derribo de todos los derechos fundamentales y servicios pblicos de los que an disfrutamos. Pero ojo, porque si esta nueva oportunidad no es aprovechada de verdad para desplegar un plan de doble ruptura (por un lado, ruptura con el Rgimen del 78, autodeterminacin de los pueblos, y referndum Monarqua-Repblica, y por otro lado, ruptura con las polticas neoliberales y con la Unin Europea del capital, abandonando la austeridad y recuperando los derechos y conquistas sociales perdidas, auditando y repudiando la deuda pblica, y atendiendo las verdaderas necesidades sociales), lo que estaremos consiguiendo de nuevo es que la clase trabajadora se acerque an ms a la trada derechista, ante la incapacidad de implementar desde la izquierda nuevos modelos sociales y nacionales que den solucin a sus necesidades.

Para ello es necesaria una movilizacin social sostenida, amplia y constante, aglutinadora de todas las Mareas y movimientos ciudadanos que se han situado a la izquierda del PSOE e incluso de Podemos, porque en caso contrario, los 7 aos de gobierno de M. Rajoy nos parecern un camino de rosas al lado de lo que se avecina. Hemos de tener claro que contra la derecha franquista slo cabe la lucha por la Repblica y el Socialismo, que cualquier intento de quedarse a medias tintas ser aprovechado por esta derecha involucionista y sin complejos, para atarnos an ms de lo que lo estamos al podrido Rgimen del 78. Es ms, si la siguiente legislatura es gobernada por partidos de la izquierda parlamentaria, hemos de exigirles que las formaciones polticas y dems organizaciones sociales (asociaciones, fundaciones, etc.) que no respeten escrupulosamente los Derechos Humanos sean inmediatamente ilegalizadas. Bajo la falsa bandera del constitucionalismo y del patrioterismo barato y excluyente que promueven, no podemos consentir el ataque y la vulneracin de los Derechos Humanos. La triada derechista representa a la Espaa casposa, intolerante, trasnochada y anacrnica. Son la Espaa de la crueldad y del odio, del crucifijo y de la espada, que pretende eliminar las libertades y los distintos logros sociales que generaciones enteras de hombres y mujeres han conseguido tras muchos aos de luchas y de compromiso. Para impedirlo, es necesario que la jornada del 28-A sea masiva y contestataria, que todo el mundo participe, que nadie se quede en casa, que no se pierda ni un solo voto. En situaciones crticas como la actual, todos los sufragios cuentan, y han de ser profundamente meditados y conscientes.

En resumidas cuentas, el resultado electoral del prximo 28 de abril va a tener una gran trascendencia, durante los prximos aos, para los intereses y derechos de la mayora social, y especialmente de los sectores ms vulnerables. Ante el peligro real de un gobierno de este frente reaccionario, que imponga nuevos recortes sociales, laborales y polticos, debemos invocar a la conciencia de las clases trabajadoras y a su responsabilidad, para no facilitar ni con su voto ni con su abstencin la victoria de la ultraderecha que nos amenaza. La clase trabajadora, la juventud, los pensionistas, las mujeres, los migrantes, los estudiantestodos los colectivos afectados deben unir sus esfuerzos, converger sus luchas, para frenar al trifachito. Cuantos menos apoyos electorales del conjunto de la ciudadana obtenga esta peligrosa derecha en sus tres vertientes, ms posible ser un escenario donde poder aplicar polticas de cambio social al servicio de la gran mayora, y consolidar los avances necesarios en servicios pblicos, en derechos laborales, en pensiones, en igualdad entre hombre y mujer, en calidad de vida para las clases populares. Rafael Almazn lo ha resumido magnficamente: Un panorama difcil, donde la izquierda ms all del PSOE tiene que reaccionar y conseguir el apoyo electoral necesario para que ese tridente ultramontano, aznarista y fascistoide, formado por las tres derechas, no pueda formar gobierno. Es el momento, ahora o nunca.

Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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